Comité Ejecutivo del Nuevo MAS, lunes 14 de agosto de 2017, 0.30 horas.

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Primeras apreciaciones luego de las PASO

UNA ELECCIÓN CORRIDA HACIA LA DERECHA

La primera definición a dar es que las elecciones arrojan un resultado corrido hacia la derecha.

Cuando todavía no están los resultados definitivos, de todas maneras las tendencias generales son claras. Cambiemos ganó ampliamente la elección en todo el país; esto ocurrió incluso en la provincia de Buenos Aires donde se esperaba que fuera derrotado por el kirchnerismo.

Es verdad que al momento de hacer esta primera evaluación todavía falta que aparezcan la mitad de los resultados en Buenos Aires. Sin embargo, aunque el kirchnerismo logre recortar la distancia con el oficialismo, difícilmente se termine imponiendo, lo que sumado a la performance de Cambiemos en todo el país, arroja un resultado de claro triunfo para el macrismo.

No por inesperado este giro a la derecha electoral deja de ser comprensible. En realidad, coloca electoralmente al país en las mismas tendencias regionales hacia la derecha que se aprecian en otros países. Cabía la posibilidad que la Argentina oficiara de “contra-tendencia” regional; sin embargo, por lo menos electoralmente en esta votación de medio término de las PASO, la tendencia general del país parece acoplarse a la dinámica regional.

Las elecciones terminan ratificando así que una parte gruesa de la población –las clases medias más reaccionarias, incluso importante sectores de los trabajadores- no se han movido mayormente de la ubicación conservadora del balotaje de noviembre del 2015.

La bronca contra el gobierno -que se manifestó sobre todo en la provincia de Buenos Aires en los últimos meses- es uno de los fenómenos más dinámicos de la realidad pero, posiblemente, no atañe a los sectores más concentrados entre los trabajadores sino a la juventud, al movimiento de mujeres, a los sectores más oprimidos entre los trabajadores, de enorme importancia pero que, de todas maneras, no son los más estructurales y concentrados.

Esto sectores más concentrados expresan en nuestro país –groso modo- similares tendencias y dificultades que se aprecian en el mundo y que, en la actual coyuntura, no encuentran aún un contrapeso suficiente (esto independientemente que por sus tradiciones políticas, la Argentina tiene elementos de contrapunto que van más allá de las elecciones; que atañen a determinaciones profundas de la lucha de clases).

La cuasi bancarrota del chavismo-madurismo en Venezuela, el impacto de Temer en Brasil, son tendencias regionales que habrá que revertir en la lucha de clases; luchas que se van a colocar con prontitud en nuestro país dado el paquete de medidas de ajuste que tiene preparado el macrismo y que para enfrentarlo deberemos superar el escollo de la burocracia sindical y la tendencia al acuerdo con el oficialismo que expresarán tanto el kirchnerismo como el Frente Renovador.

Es en este marco que se debe apreciar la votación de la izquierda, los dos frentes de la misma: el FIT y la Izquierda al Frente por el Socialismo. La realidad es que, de conjunto, la elección fue más baja que lo esperado. No ha ocurrido una votación histórica de la izquierda que por algunos datos podía esperarse; tampoco algunos de los guarismos más exagerados que dejó correr el FIT en relación a su potencial votación en varios distritos.

En este contexto, en el desafío más importante de la Izquierda al Frente por el socialismo en la provincia de Buenos Aires, batalla encabezada por nuestra compañera Manuela Castañeira, la realidad es que para un frente de la izquierda nuevo y una candidatura joven ascendente como la de Manuela Castañeira, nuestra elección de algo más de 100 mil votos es de enorme importancia, más allá que al no pasarse las PASO no se puede consumar electoralmente una campaña electoral que ha sido enormemente exitosa; que logró impactar sobre amplias franjas de la población trabajadora alertando sobre los ajustes que se vienen con Macri presentando una salida alternativa.

La elección de nuestro frente en CABA fue más floja. Pero la Izquierda al Frente hizo importantes elecciones en el interior pasando las PASO en varios distritos como Neuquén, Rio Negro, La Rioja, Córdoba, La Pampa y Santa Cruz, lo que si no compensa que no se quebró el 1,5% en el principal distrito del país, muestra un resultado valioso con un total nacional de votos con proporciones definidas con el otro frente de la izquierda.

Sin todavía los resultados electorales definitivos, no queremos avanzar más en definiciones. Sólo agregar que el Nuevo MAS en la Izquierda al Frente hizo una enorme campaña electoral, militante, donde se fogueó toda una camada de jóvenes compañeros y compañeras, donde maduró y se extendió nacionalmente nuestro partido, donde la figura de nuestra compañera Manuela Castañeira se instaló definitivamente en el firmamento de una de las principales figuras de la izquierda argentina.

Terminamos este comunicando saludando a todos aquellos compañeros y compañeras que nos acompañaron con su voto en la provincia de Buenos Aires y todo el país, así como a todos los simpatizantes y militantes del frente en general y de nuestro partido en particular, que realizaron un inmenso esfuerzo militante en esta campaña.

¡Con esta templanza enfrentaremos los nuevos desafíos de la lucha de clases que están por delante para pararle la mano a Macri y su ajuste con la movilización!

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