Por Martin Camacho, Socialismo o Barbarie, 25/2/16

Categoría: América Latina Etiquetas: , ,

Una nueva división del país

El pasado domingo se desarrolló en Bolivia un referéndum sobre la posibilidad de modificar el artículo nº168 de la constitución, reforma que le daría al presidente y vicepresidente la posibilidad de presentarse a elecciones en el 2019. En dicha jornada, el No se impuso dando una primera derrota importante al proyecto Evo-Linera.

Después de tres mandatos consecutivos, uno con la antigua constitución y dos con la nueva constitución, la fórmula presidencial agotó las posibilidades de presentarse nuevamente. Esto llevó a que el MAS tenga que salir a consultar a la población en un referéndum a muy poco tiempo de haber ganado las elecciones del 2014, esto no fue casual aunque algunos lo vean como un gran error del gobierno.

Como se ve el gobierno se jugó con todo a proyectarse hacia el 2020-2025 como anunciaban las publicidades. La cuestión es que el triunfo del No por 51,30 % contra los 48,70 % del Si, por lo menos dificultaría los proyectos del gobierno que tendrá que ver cuáles serán las alternativas. Justamente en pos de prever esto es la anticipación del referéndum, ya que una cosa es revertir la situación a 4 años y otra diferente es hacerlo cuando falta muy poco tiempo para las elecciones.

El gobierno ya sabía que no la tendría de arriba estas elecciones.Enpocas palabras, la Bolivia de hoy es un poco parecidaa la de los primeros años del gobierno de Morales: hay una marcada división del país pero ahora la diferencia es la experiencia que ha tenido la población con un gobierno que realizó algunas reformas pero que en definitiva no alcanzan. Si bien el país ha cambiado en estos 10 años, en parte gracias a los altos precios de las materias primas y algunos aciertos en la economía del estado, cierta parte de la población comienza a sentirse por lo menos desilusionada de un gobierno populista que utiliza los aparatos del estado para acallar opositores, comprar influencias, o montar escenas que no condicen con un estado democrático, ni mucho menos antimperialista como les gusta llamarse a los jefe de estado.

La derrota del Sí, tampoco equivale un desplome del gobierno

Igualmente que haya ganado el No por una poquísima ventaja no representa de ninguna forma un desplome del proyecto del gobierno de Morales o una salida por una alternativa política. Ninguno de estos dos escenarios están planteados, en primer lugar por el escaso margen y en segundo lugar la coalición que realizaron las infinitas agrupaciones, desde la extrema izquierda a la extrema derecha, no se aglutinarían en algún candidato que se pueda reivindicar el triunfo de los 52 %.

Mismo las candidaturas que podrían ser por parte de la oposición hoy día están tan diluidas como en las elecciones pasadas. Hasta ahora no hay candidato que pueda unificar los votos mínimamente, en un país donde los conflictos sociales son tan espontáneos como sus reivindicaciones. Igualmente, se apuntan nuevos actores como el gobernador de La Paz Félix Patzi.

Lo que sí le dio al gobierno el referéndum es una gran señal de alerta de que si las cosas siguen así se podría terminar el ciclo masista o mejor evista. En este tiempo quedará por ver cómo el MAS hace su elección para preparar un futuro candidato, una tarea no poco fácil sabiendo cómo es la figura paternalista o caudillista que ha tomado Evo Morales en estos tiempos, en la cual hasta el propio vicepresidente es un mero secretario. Sin hablar de que quién hace el dialogo con las poblaciones rurales-indígenas, que son las que le dan el voto más militante, es el propio presidente. Con esto se enfrentará el gobierno de acá en más, jugará a dialogar y a atraer lo perdido, todo esto combinado con una situación de bastante inestabilidad en la región, un cambio notorio de giro a la derecha regional pondrá en juego más de una estrategia para poder mantener una frágil unidad nacional como siempre se vivió en Bolivia, salvo algunos lapsos de la historia que con esta elección revive la contradicción de un país.

Casos de corrupción y algo más

Uno de los casos que más provoco el rechazo fueron los constantes casos de corrupción que se vienen dando, sumado que los medios trabajan con estas informacionessin que el gobierno pueda responder, en algunos casos porque era demasiado evidente e involucró a figuras del MAS, como en el caso Fondo Indígena[1] senadores, sindicalistas y ex miembros del ejecutivo están involucrados.

Otro de los casos que por primera vezatingió a Evo Morales fue el caso de una ex pareja del mandatario que se había beneficiado en contratos por 500 millones de dólares con una empresa china. El presidente trató de esconder el caso pero el nombre de Gabriela Zapata dio vuelta al mundo a días de las elecciones.

Otro de los casos, y no el último, fue que el vicepresidente de la nación mintió que era licenciado y había egresado en México, ocasión en el que el mismo García Linera salió a explicar los incidentes.Estas son noticias que no hacen más que sumar descredito en la población, específicamente la que vive en las ciudades la cual tiene un voto más errático. Finalmente, Linera fue impedido de dar aulas en la universidad por el propio rector caso que incumplía todos los estatutos.

La necesidad de construir una alternativa

Una vez más la construcción de una alternativa desde y para las camadas proletarias y pobres de Bolivia tiene que ser el eje entre los diferentes grupos que se reivindican revolucionarios. Si bien algunos de los grupos entraron en el juego de uno de los campos burgueses planteando el voto por el No sin llamar a una posición alternativa lo que se pone en juego ahora es tener un instrumento de los trabajadores.

El problema de haber quedado en uno de los campos burgueses levantando las banderas por el No a Evo Morales por alguna razón tan cercana a la derecha reaccionaria es que no se identifica la diferencia para la mayoría de la población. Es con esto que no se dialoga al no tener una postura independiente desde los trabajadores y el pueblo pobre. Es por esto que se hace necesario construir una alternativa revolucionaria que pueda dar alternativas propias de la clase obrera.

[1]La Fiscalía General del Estado boliviano investiga el destino de 6,8 millones de dólares correspondientes a 49 proyectos del Fondo Indígena.