Comité Ejecutivo del Nuevo Partido Socialista, 20 de agosto, 2016

Categoría: América Latina, Costa Rica Etiquetas: ,

Días atrás se confirmó el cierre de su legalidad electoral por parte del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). La medida obedece a la aplicación del artículo 68 del Código Electoral, el cual establece que, si un partido no logra como mínimo una cantidad de votos igual a la cantidad de firmas que tuvo que presentar para inscribirse, de forma inmediata se cancela su inscripción.

Desde el Nuevo Partido Socialista (NPS) rechazamos esta medida del TSE, la cual calificamos de anti-democrática y funcional para los partidos patronales.  Es un artículo que supedita la legalidad electoral a un piso mínimo de votos, cuando en el país no hay acceso gratuito a medios de comunicación durante las elecciones que facilite la visualización de los partidos minoritarios, con mucha más razón cuando se trata de organizaciones trotskistas que no recibimos un centavo de financiamiento de los empresarios para pagar pautas publicitarias en los medios de comunicación privados. ¡Así funciona la democracia de los ricos, de los de arriba!

Por ese motivo, enviamos un saludo a su acto de constitución partidaria y les deseamos suerte en su proceso de inscripción, el cual tienen que realizar en tan sólo cinco meses. Por experiencia propia sabemos lo complejo que es la realización de las asambleas cantonales y conformación de sus respectivas estructuras, requisitos electorales que tensionan al máximo a los partidos de izquierda que tenemos como centro de nuestra actividad la intervención en las luchas de la clase trabajadora, explotados y oprimidos.

Como es de su conocimiento, desde el NPS desarrollamos nuestro proceso de inscripción para el 2018 por Cartago y San José, el cual está bastante avanzado y esperamos finalizar en los próximos meses. A nuestro modo de ver, no es un hecho menor que dos corrientes trotskistas realicen su inscripción electoral en Costa Rica, sino que da cuentas de la maduración de nuestras organizaciones y, más importante aún, plantea la posibilidad de instaurar un Frente de Izquierda Socialista (FIS) para el 2018, que se transforme en un referente político para sectores más amplios de la vanguardia de izquierda sindical, estudiantil, feminista, LGTBI, campesina, etc.

Nuestra propuesta es construir un FIS a partir de un programa de independencia de clase ante cualquier sector patronal y con propuestas socialistas para satisfacer las reivindicaciones de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud, que denuncie todas las formas de explotación y opresión que comete y legitima el Estado burgués costarricense, que defienda el derecho democrático a formar sindicatos en la empresa privada contra la dictadura de las patronales, que se posicione a favor de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, así como la lucha por derechos igualitarios para la población LGTBI, que impulse impuestos directos a las zonas francas y levante la bandera de un gobierno de la clase trabajadora y el conjunto de los explotados y oprimidos.

No tenemos duda que un FIS tendría un importante impacto en las próximas elecciones, pues además de la potencialidad que se desprende de todo acuerdo unitario (siempre bien visto por sectores de la vanguardia y el activismo), también responde a las tareas que se desprenden de la actual coyuntura nacional.  El gobierno de Luis Guillermo Solís y el Partido Acción Ciudadana (PAC) cierran filas con las cámaras patronales y sus partidos en los ataques contra los salarios de la clase trabajadora del sector público y privado, con el agravante de que la cúpula y mayoría legislativa del Frente Amplio (FA) acompaña el giro a la derecha del gobierno, comportándose como la “izquierda responsable” del régimen que respalda proyectos de ley de los partidos de derecha y que benefician a las cámaras patronales (ley de aguas, apoyo a la reforma al empleo público, reforma procesal laboral, etc.), motivo por el cual comienza a tener fuertes contradicciones con sectores de izquierda que los apoyaron en 2014.

En ese escenario la puesta en pie de un FIS representaría un enorme avance político, al instalar un nuevo referente de izquierda ante el desprestigio de los partidos patronales tradicionales y el desplome de expectativas en torno a las alternativas progresistas como el PAC y el FA, y sería un excelente medio para reinstalar las perspectivas del socialismo entre la vanguardia de izquierda y sectores más amplios de la clase trabajadora en Costa Rica (del sector público y privado), tarea que explícitamente la dirección del Frente Amplio (FA) se negó a llevar a cabo.

Por otra parte, el simple inicio del proceso de discusión por un FIS podría traducirse en un impulso para nuestros respectivos procesos de inscripción, al sumar muchos más activistas que tomarían la construcción de este espacio como una tarea propia.

Esta experiencia puede iniciar en el ámbito electoral, aunque nuestro interés sería llevarlo al terreno de las luchas y debates políticos que se producen en el país.  Al respecto de esto, podemos tomar como ejemplo la experiencia del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) en Argentina, el cual tiene como aspecto progresivo contar con un programa de independencia de clase, pero cuenta con el enorme límite de funcionar como una “cooperativa electoral” que no emite un solo comunicado unitario sobre los desarrollos de la lucha política en ese país y, además, se caracteriza por el sectarismo y auto-proclamación que le imprimen los partidos que lo dirigen (Partido Obrero –PO- y el Partido de los Trabajadores Socialistas –PTS-), los cuales tienen un acuerdo para excluir del mismo a otras fuerzas como el Nuevo MAS.

Tenemos claro que para constituir un Frente de Izquierda es necesario finiquitar muchos detalles en cuanto a la representatividad de sus fuerzas, guardando una proporción con la escala de inscripción de cada partido, sin que esto impida una real visualización del conjunto de agrupaciones que los conforman. Además, aunque tengamos como criterio que el PT y NPS deben encabezar un eventual FIS por ser las dos únicas corrientes trotskistas que van a presentar candidaturas en el 2018, desde nuestra parte estamos dispuestos a discutir la apertura de candidaturas para incorporar a otras agrupaciones de izquierda que no tienen legalidad electoral, todo como parte de un esfuerzo por hacer del FIS un verdadero punto de encuentro y referencia política de todo el arco de izquierda socialista en el país, para así no replicar los errores sectarios y auto-proclamarios del PO y el PTS con el FIT argentino.

En este sentido, la madurez y verdadera vocación unitaria por un FIS serán aspectos fundamentales para desarrollar una discusión sobre los ejes programáticos (ya bastante avanzados con la intervención cotidiana de nuestros partidos) y la negociación de criterios en cuanto a la coordinación política y candidaturas. Ciertamente tenemos diferencias entre nuestros partidos sobre la intervención en sectores, posiciones políticas y adscripción internacional (la LIT en su caso, SoB en el nuestro). Pero desde el NPS reconocemos al PT y su militancia como socialistas revolucionarios e independientes de cualquier sector burgués y, a partir de este punto, vemos factible avanzar hacia la constitución del FIS.

Finalmente, les reiteramos nuestro llamado a discutir sobre un eventual acuerdo para las elecciones de la FEUCR que se realizarán en los próximos meses, lo cual podría servir como un primer paso para la puesta en pie del FIS en Costa Rica. Semanas atrás tuvimos un intercambio público a partir de la primera respuesta que realizó su agrupación juvenil, Convergencia, la cual consideramos fue desmedida en la utilización de términos para referirse a nuestra organización (tachándonos de “traidores” por diferencias tácticas). A pesar de eso, estamos es la disposición de supeditar esas diferencias puntuales en el sector estudiantil a un proyecto superior, como lo representa el FIS, que puede dar paso a futuras colaboraciones en otros espacios de intervención sindical donde tenemos presencia.

Nuestros partidos tienen la posibilidad (y agregaríamos responsabilidad) de convertirse en los principales interlocutores sobre un proceso de unidad de la izquierda socialista en Costa Rica. Por todo lo anterior, les solicitamos una reunión lo antes posible para intercambiar criterios sobre este planteamiento de unidad electoral.