Por Rafael Salinas, SoB 424, 4/5/17

Categoría: Venezuela Etiquetas: ,

Por una Asamblea Constituyente verdaderamente democrática y revolucionaria

En ocasión del 1º de Mayo, el presidente Nicolás Maduro anunció la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Desde la tribuna de un acto, dijo lo siguiente:

“Hoy, 1º de mayo, anuncio que, en uso de mis atribuciones presidenciales (…) y de acuerdo al artículo 347, convoco al Poder Constituyente originario para que la clase obrera y el pueblo, en un proceso popular constituyente convoque una Asamblea Nacional Constituyente (…) ¡Es la hora, es el camino!”.

Desde hace tiempo nosotros –desde la corriente Socialismo o Barbarie–venimos planteando como salida en la situación de Venezuela la realización de una Asamblea Constituyente. Así lo reiteramos recientemente en una declaración de la corriente internacional Socialismo o Barbarie[1], que concluía con la consigna “¡Por una asamblea constituyente revolucionaria, libre y soberana para que sea la población quien decida!”.

Por eso hoy, ante el anuncio del presidente Maduro, tenemos el redoblado deber de denunciar que su proyecto no tiene nada que ver con la realización de una Asamblea Constituyente realmente democrática ni menos aún revolucionaria. Es un grotesco proyecto de fraude electoral, que, si tiene éxito, podría sentar las bases institucionales de un régimen autoritario.

El mismo Maduro lo destapa en el discurso en que presentó su iniciativa de Constituyente:

“Esta Constituyente –dice el presidente de Venezuela– debe ser ciudadana, en unión cívico-militar y no de partidos políticos (¡¡sic!!)… Una constituyente ciudadana, obrera, comunal, misionera, campesina, feminista, de la juventud, de los estudiantes, indígena, pero sobretodo una constituyente obrera, profundamente comunal. […] En las próximas horas le haré llegar al Poder Electoral las bases electorales de la convocatoria. Va a ser una constituyente electa, con voto directo del pueblo, para elegir a unos 500 constituyentes aproximadamente. Unos 200-250 electos por las bases.”, indicó Maduro. [2]

Efectivamente, poco después de este “verso”, se aclararon las cosas…

La Constituyente “made in Maduro” tendría unos 500 miembros. De ellos, la mitad serían electos por las diversas organizaciones colaterales controladas por el partido oficialista, el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela)… es decir, por la cúpula de Maduro, Diosdado Cabello & Co.

El gobierno y el PSUV han organizado infinidad de organismos “colaterales”, comenzando por las llamadas “misiones”. Por ejemplo la “Gran Misión Vivienda”, la “Misión Barrio Nuevo” y “Barrio Tricolor”, la “Misión Barrio Adentro” de atención médica, la “Misión Alimentación”, etc., etc.

Por supuesto ni la “Misión Alimentación” ha logrado resolver el desabastecimiento y el hambre que no azotan a los ricos sino a los trabajadores y los pobres, ni la “Misión Barrio Adentro” ha evitado la catástrofe sanitaria donde sólo quienes tienen dólares en el bolsillo consiguen medicinas… Y así podemos seguir enumerando los terribles y crecientes problemas…

Pero estas decenas y decenas de “misiones” –además de infinidad de otros organismos supuestamente “obreros”, “juveniles”, “indígenas”, etc.– no son expresión legítima y democrática de movimientos reales de trabajadores, jóvenes u otros sectores populares. Bajo una u otra forma, se tratan de meras organizaciones colaterales del partido de gobierno, encabezadas y encuadradas por funcionarios rentados, dentro de un partido verticalista que no tolera mayormente disidencias a su interior… sobre todo si vienen desde abajo…

A todo eso hay que agregar el sector de sindicatos controlados por burócratas del PSUV. Montados en un evidente reflujo, derrotas y desmoralización de las bases, se ha impuesto allí el verticalismo de una burocracia oficialista, que mucho antes de Maduro viene practicando la sana costumbre de no llamar a elecciones cuando vencen sus mandatos.

En ese “territorio”, Maduro propone (o mejor dicho, impone) la elección del 50% de los constituyentes. Es una sabia medida.  Si el otro 50% de los constituyentes se elige por voto universal, con sólo lograr un representante el PSUV ya tiene garantizada la mayoría…

¿Qué será la “unión cívico-militar” de Maduro?

Pero dentro de este cuadro nada democrático, hay más detalles para preocuparse. Dentro de las vaguedades de su discurso, Maduro insiste en que la Constituyente será de “unión cívico-militar” y “no de partidos políticos”.

Estos conceptos u otros parecidos ya los oímos en el siglo pasado en regímenes como los de Francisco Franco en España o Pinochet en América Latina. Por supuesto, el régimen chavista no tiene esa génesis ni es (todavía) una dictadura semejante.

Pero hoy, en su bancarrota degenerativa, en medio de la desilusión de amplios sectores de masas que lo apoyaron, el aparato militar ha conquistado un rol preponderante y una influencia cada vez mayor y decisiva. Ya lo tenía con Chávez en sus orígenes, no sólo por haber sido teniente coronel de las fuerzas armadas, sino además por acaudillar políticamente a un sector de ellas. Como explicamos muchas veces, el chavismo desde sus orígenes tuvo allí uno de sus pilares fundamentales, el primero y fundamental. El otro punto de apoyo fue posteriormente el de las masas populares, aunque no principalmente del movimiento obrero.

En un artículo anterior [3], explicamos cómo las fuerzas armadas venezolanas no sólo tienen privilegios que las ponen muy por encima de las penurias que hoy sufren las masas trabajadoras y populares. También tienen el papel número uno en el reparto y entrega del Arco Minero del Orinoco, una operación fabulosa de remate internacional, donde las sociedades constituidas por militares tienen un rol central.

Ese es hoy un factor fundamental para asegurar la continuidad de Maduro en la presidencia. Es que, por otro lado, la derecha proimperialista organizada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Capriles, multiplica sus apelaciones a los militares para derribar a Maduro mediante un golpe. Hasta ahora no han tenido un eco visible ni han logrado traspasar el “blindaje” que le dan los negociados. Pero no sabemos en qué medida existen sectores de las fuerzas armadas excluidos del reparto y/o sensibles a las apelaciones políticas de la oposición burguesa. Es raro que una posición política que unifica a la burguesía tradicional no tenga reflejos en las fuerzas armadas. Por eso, una irrupción golpista de ninguna manera puede descartarse como alternativa.

Lo que está claro es que Maduro pone a los militares en el podio de la proyectada Constituyente… junto con las colaterales “civiles” del PSUV. Esa es la “unión cívico-militar” que se bosqueja, aunque no con la debida precisión. Simultáneamente, los “partidos políticos” son excomulgados.

Esto nos lleva a otro dato alarmante. La crisis del chavismo viene impulsado la formación de innumerables partidos que se han ido legalizando con vistas a las postergadas elecciones de los Estados. Ellas debían haberse realizado en diciembre pasado. Maduro no las convocó porque perdía. Ahora saca de la manga una “Constituyente” en la que el 50% de los representantes “electos” serán digitados por el gobierno a través de sus colaterales.

Pero, antes de esta tramoya, el “Consejo Nacional Electoral” había dispuesto un cambio total de las reglas del juego, que resultó en la proscripción de innumerables organizaciones, entre ellas todas las de izquierda. Fueron, por ejemplo, ilegalizadas Marea Socialista, el Partido Socialismo y Libertad (PSL) y también –increíblemente– el Partido Comunista Venezolano (PCV).

Subrayamos lo del PCV porque siempre dio apoyo prácticamente incondicional a los sucesivos gobiernos chavistas. Su única “desobediencia” a Chávez fue la de no disolverse para ingresar al PSUV cuando fue fundado. Después, siempre sostuvo devotamente a Chávez y a su sucesor. Ahora, Maduro retribuye los servicios prestados, con su proscripción.

Por otro lado, Maduro mantuvo la legalidad de los principales partidos opositores de derecha agrupados en la MUD.

Lo que evidentemente no desea Maduro, es que haya alternativas electorales de izquierda, que eventualmente puedan erosionar al PSUV.

Por una Constituyente verdaderamente democrática y revolucionaria

Frente a la iniciativa autoritaria de Maduro de una Constituyente nombrada “a dedo” desde las alturas, la alternativa no puede ser la oposición de la MUD, sirviente del imperialismo yanqui y de los sectores tradicionales de la parasitaria burguesía venezolana.

Hay que advertir, además, que ante la maniobra de Maduro y la fenomenal crisis de Venezuela, los opositores de la MUD no levantan una alternativa realmente democrática. Tampoco les preocupa visiblemente la catástrofe de alimentos y medicinas que sufren los trabajadores y los pobres. Eso no figura entre sus principales consignas. Su casi única demanda es electoral. Que Maduro convoque cuanto antes las elecciones de los Estados, para que la MUD tenga la posibilidad de ganar más gobernaciones… y serrucharle definitivamente el piso al gobierno chavista.

En esta situación, resulta más actual que nunca lo planteado en la Declaración de la corriente Socialismo o Barbarie el mes pasado:

“Frente a la actual crisis lo que hace falta es una intervención independiente de los trabajadores y los sectores populares, que pase por arriba tanto a la oposición burguesa y neoliberal como al nacionalismo burgués decadente de Maduro.

“Hace falta conquistar una Asamblea Constituyente revolucionaria, libre y soberana para poner en discusión el conjunto del régimen político y social del país: es la manera más democrática de salir de la crisis político-institucional, refundando el país sobre nuevas bases. Es necesario también el establecimiento del control obrero y popular sobre la distribución y producción de bienes, para acabar con el desabastecimiento y vencer al hambre y la miseria. Sólo tomando sus asuntos en sus propias manos, las masas podrán romper con la espiral desesperante de la crisis.

“¡Por una asamblea constituyente revolucionaria, libre y soberana para que sea la población quien decida!”[4]

……………………………………….

Notas:

1.- Ver: “Venezuela: Asamblea Constituyente para que la población pueda decidir el futuro del país” – Declaración de la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie, SoB Nº 420 – 07/04/2017 http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=9479

2.- “Presidente Maduro convoca a una Asamblea Nacional Constituyente”, AVN/VTV, 01/05/2017.

3.- Rafael Salinas, “Venezuela – La catástrofe del chavismo favorece mundialmente a la derecha”, SoB Nº 420 – 07/04/2017, http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=9512

4.- “Venezuela: Asamblea Constituyente para…”, cit.

  • Publicaciones de la corriente SoB

  • Elaboraciones estratégicas de la corriente SoB