|
Superministro de Evo
asegura que nunca prometieron aumentar el salario mínimo a Bs 1.500,
pero hay pruebas documentadas que dicen todo lo contrario
El gobierno miente
sobre el salario mínimo
Redacción de
Econoticiasbolivia, 27/01/06
La Paz. El gobierno del
presidente Evo Morales echó tierra a su promesa electoral de
triplicar el salario mínimo y aseguró que nunca hizo tal
ofrecimiento a los trabajadores de Bolivia.
"El MAS
(Movimiento al Socialismo) nunca ofreció aumentar el salario mínimo
(de 480 bolivianos o 60 dólares) a 1.500 bolivianos (185 dólares)",
dijo este viernes el superministro de Planeamiento, Carlos Villegas,
en una declaración emitida por la televisora local ATB y refrendada
posteriormente por la agencia gubernamental de noticias ABI.
Villegas, que dirige el
gabinete económico y social de Morales, dijo que "durante la
campaña electoral, el MAS no hizo ofrecimientos de aumento de
salarios" y que sobre ese tema "no hay nada oficial".
Sin embargo, las
pruebas documentadas con las que cuenta Econoticiasbolivia, muestran
que esto no es cierto. En la primera semana de diciembre, 10 días
antes de las elecciones, el MAS jefaturizado por Morales emitió un
comunicado público comprometiéndose a elevar el salario mínimo de
480 bolivianos a 1.500 bolivianos, si es que lograba el apoyo
electoral de los trabajadores, que tienen los salarios e ingresos más
deprimidos de Sudamérica.
"El gobierno del
MAS aplicará una política de empleo, dirigida especialmente a
poblaciones vulnerables y en situación de exclusión, que garantice
estabilidad laboral a los trabajadores y un sueldo mínimo de 1.500
bolivianos mensuales", señala la promesa del partido que ganó
las elecciones con el 54% de apoyo a nivel nacional y con un
porcentaje mayor en los sectores laborales de las ciudades y el campo.
Los recursos fiscales
para generar este aumento salarial provendrían, según el plan del
MAS, "poniendo fin al despilfarro en el gasto público,
reduciendo ministerios, viceministerios y direcciones generales, además
de recortar los desembolsos superfluos de la Administración Central y
eliminar los gastos reservados".
El ofrecimiento
electoral del MAS para elevar en 125 dólares el salario mínimo
mensual también fue consignado en los reportes de prensa de los
principales medios de comunicación del país durante el 7 y 8
diciembre.
Acuerdos previos
En el último tramo de
la campaña electoral, los activistas del MAS trabajaron intensamente
en los barrios y vecindarios obreros de La Paz, El Alto, Cochabamba y
otras ciudades con esta promesa salarial. Incluso, el acuerdo al que
arribó Morales con dirigentes de la Confederación de fabriles se
centra en el incremento de los salarios y en la eliminación de la
libre contratación.
Por ello, en
cumplimiento de estas demandas, el ministro de Trabajo, el ex
dirigente fabril Alex Gálvez, había anunciado días atrás que se
aumentaría el salario mínimo, honrando la promesa electoral. Sin
embargo, Gálvez fue desautorizado públicamente por el superministro
Villegas, quién ratificó que el gobierno de Morales no incrementará
el salario mínimo y que nunca se prometió hacerlo.
Vienen los
conflictos
Esta declaración del
superministro Villegas podría desencadenar los primeros conflictos
sociales, ya que las organizaciones sociales y populares habían señalado
días atrás que presionarían para que el nuevo gobierno cumpla sus
promesas.
"El pueblo está
vigilante (…) El presidente tiene que ser responsable con los
salarios de los trabajadores que son de hambre y tiene que dar el
salario mínimo que prometió. La COB no ha renunciado a lograr un
salario que cubra la canasta familiar de 7.200 bolivianos, pero el
salario mínimo de 1.500 bolivianos planteado por el Presidente es un
avance", advirtió el dirigente de la Central Obrera Boliviana
(COB), Jaime Solares.
En el mismo tono, la
dirigente de la Federación de Maestros Urbanos de La Paz, Wilma
Plata, amenazó con iniciar movilizaciones. "Hemos tomado muy en
cuenta la promesa de aumentar el salario a 1.500 bolivanos. Pero ahora
resulta que no hay plata, que estamos en austeridad y que no podrán
atender esta demanda. Los pobres no perderemos nuestro derecho a
comer", dijo.
La "política
de austeridad"
Otros sindicalistas habían
advertido, además, que la recientemente aprobada "política de
austeridad", que rebaja en un 50% los salarios del presidente
Morales, de sus ministros, viceministros y personal jerárquico, sería
utilizada desde el gobierno para desalentar la exigencia de los
trabajadores para incrementar sus ingresos.
El impacto económico
de esta "política de austeridad" es muy limitado, ya que se
reduce el salario de 409 autoridades con un ahorro anual de casi 3
millones de dólares, un monto casi similar al que se gastó en la
posesión del presidente Morales.
Necesidades
inmediatas
Según establece la
legislación vigente, todos los trabajadores, ya sean del sector público
o privado, deben tener un ingreso igual o mayor al mínimo, pero no
inferior a él, por lo que un aumento del salario mínimo tiene un
impacto positivo para los ingresos de los trabajadores, aunque
representa un fuerte incremento de los costos para las empresas y el
Estado.
Un aumento del mínimo
nacional beneficiaría directamente al 43% de la fuerza laboral
urbana, compuesta por obreros y empleados, dependientes del sector
formal e informal de la economía.
Actualmente, el ingreso
promedio de los trabajadores urbanos del país es un poco más de 100
dólares, absolutamente insuficientes para alimentar a una familia.
|