Bolivia

 

Gobierno desata guerra sucia contra los sindicatos

Econoticiasbolivia, 10/04/06

La Paz. El gobierno indígena de Bolivia inició este lunes en La Paz una ácida campaña en contra de los sindicatos y organizaciones sociales que luchan por reivindicar sus derechos más elementales.

Usando la ley y el garrote, la administración gubernamental de Evo Morales emprendió frontalmente contra los trabajadores del sistema de salud, contra los maestros y estudiantes normalistas, decretando como ilegal el paro de los primeros, tratando de dividir y enfrentarlos con la población a los segundos y apaleando a los terceros.

En horas de la mañana de este lunes, el viceministro Alfredo Rada anunció que el Gobierno declarará ilegal el paro de 48 horas de los trabajadores de salud previsto para el martes 11 y el miércoles 12 de abril.

"Este es un sector acostumbrado a los paros (...) se está dando una vacación adelantada, porque después de su huelga comienzan los feriados de Semana Santa", dijo Rada al asegurar que los salubristas no tienen justificativo para la huelga, tras que el Gobierno del líder indígena Evo Morales les otorgara un incremento salarial del siete por ciento, que sería el más alto de los últimos años.

Este aumento, sin embargo, ha sido rechazado por "insuficiente" y "miserable" por los trabajadores que salud, ya que significa tan sólo un promedio de ocho dólares al mes (66 bolivianos). "Este gobierno se burla de nosotros (...) Dicen que no hay dinero, pero siguen dejando que las petroleras se lleven todo para afuera", cuestionó la dirigente Sofía Ríos, quien confirmó el paro y las movilizaciones en todo el país, a pesar de la presión gubernamental.

Otros que recibieron las andanadas oficialistas fueron los maestros y trabajadores de la educación que anunciaron una huelga en reclamo de un mayor aumento salarial. El ministro de Educación y Culturas, Félix Patzi, acusó este lunes a la Confederación de Maestros Urbanos de La Paz y a la Federación de Estudiantes de la Normal Simón Bolívar de presionar a los profesores y estudiantes, para que participen del paro movilizado por 24 horas, previsto para este 21 de abril.

"La dirigencia de los maestros urbanos utiliza el fuero sindical de manera perversa para obligar a los profesores a participar de esas medidas de presión", dijo el ministro, mientras su colega, el viceministro Rada, negociaba y movilizaba a las Juntas Escolares para impedir y/o quebrar el paro del magisterio. La intención gubernamental es usar a los padres de familia y estudiantes para dividir y enfrentar a los maestros.

Pese a ello, los dirigentes del magisterio anunciaron que no retrocederán en sus demandas y exigieron el cumplimiento de las promesas electorales de Morales de nacionalizar los hidrocarburos y triplicar el salario mínimo de 55 dólares a 187. Así, la profesora Vilma Plata aseguró que hasta la fecha el gobierno no cumplió con ninguno de los puntos del pliego petitorio y explicó que el aumento del siete por ciento al salario mensual era insuficiente para cubrir el costo de la canasta familiar. En promedio, los maestros y trabajadores en salud perciben un ingreso mensual que no supera los 100 dólares, con los que sólo pueden mantener a sus familias en los umbrales de la miseria, la desnutrición y el descontento.

"El gobierno quiere acallarnos y mantenernos en la miseria, mientras regala nuestros recursos naturales a las petroleras (...) Los maestros no vamos a renunciar al derecho a comer", dijo al cuestionar la intención de Evo Morales de asociarse con las transnacionales en vez de avanzar a la estatización de esta industria.

La dirigencia de los maestros y trabajadores en Salud anunciaron, además, que acatarán la huelga y las movilizaciones decretadas para el 21 de abril por la Central Obrera Boliviana (COB), que exige la expulsión de las transnacionales y el total control estatal sobre las reservas de gas y petróleo de Bolivia, valuadas en más de 150 mil millones de dólares, y que permitirían que el Estado atienda satisfactoriamente las demandas más premiosas de la población.

Pero mientras esto no ocurra, la actual administración gubernamental, al igual que sus antecesoras, con escasos recursos económicos y casi siempre al borde de la bancarrota fiscal, parece condenada a reprimir a la población, tal como ocurrió este lunes cuando cientos de estudiantes fueron gasificados, golpeados y dispersados por carros antidisturbios en el centro de La Paz.

A estos estudiantes normalistas de El Alto, que reclamaban por mejores condiciones de estudio y normas adecuadas para desarrollar sus actividades, el Gobierno les dio palo, mientras que simultáneamente desacreditaba y escarnecía a los estudiantes de La Paz.

Así, sin pruebas ni respaldo, el ministro Patzi de Educación denunció que la Federación de Estudiantes de la Normal Simón Bolívar de La Paz estaba cobrando 100 bolivianos (12 dólares) a los estudiantes que no participaron de sus movilizaciones anteriores y que ahora estaban presionando para que se sumen a las movilizaciones del 21.

"Ese es un acto indigno que no se puede hacer con los estudiantes. Voy a coordinar inmediatamente con la Dirección de las Normales para que prohíba a esa federación de estudiantes a realizar cobros o recurran a presiones para que participen de las estas movilizaciones", dijo.


Más presiones sobre el presidente Evo

Econoticiasbolivia, 05/04/06

La Paz. En la hasta ahora mayor protesta contra el presidente Evo Morales, un paro de transportistas del sector público paralizó a medias este martes las principales ciudades del país, repudiando una disposición legal que les obliga a pagar impuestos. La contundencia de la huelga obligó al Ministerio de Trabajo a decretar el horario continuo en el sector público y dar tolerancia de media hora en el ingreso a las fuentes laborales en el sector privado. En las ciudades como La Paz, Cochabamba, El Alto, Sucre, Oruro y Potosí, muchos ciudadanos tuvieron que realizar largas caminatas, mientras se suspendían las actividades escolares y disminuían las productivas y comerciales.

Durante el paro no se registraron incidentes de magnitud, salvo las encendidas acusaciones entre las partes en conflicto. El gobierno del presidente Evo Morales denunció que los dirigentes del autotransporte realizaron el paro por la negativa oficial para concederles cargos en la administración pública. En cambio, el dirigente de los choferes, José Luis Cardoso denunció que Evo Morales le prometió cuatro parlamentarios antes de las elecciones, si firmaban un convenio de apoyo al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS).

Los choferes advirtieron que tomarán otras medidas de presión para doblegar al gobierno, que hasta ahora se muestra firme en su intención de lograr que los transportistas que realizan viajes interdepartamentales y provinciales paguen impuestos.

Este miércoles, gran parte del transporte público volvió a la normalidad, aunque no los viajes interprovinciales que continuarán suspendidos por otras 24 horas, quedando varados cientos de ciudadanos en las principales terminales del país.

Otros conflictos

Aunque el clima de conflictividad disminuía, los problemas en torno al Lloyd Aéreo Boliviana (LAB), la privatizada línea bandera del país, generaban incertidumbre y preocupación en esferas gubernamentales, dadas las exigencias de trabajadores y pilotos por lograr la nacionalización de la empresa, virtualmente saqueada por empresarios bolivianos y brasileños. Hasta ahora, las negociaciones no han dado frutos, por lo que en cualquier momento podrían retomarse las medidas de presión, como un paro general en la ciudad de Cochabamba, la tercera en importancia del país, y la toma de aeropuertos.

El gobierno ha ratificado su decisión de sólo mediar en el conflicto, desairando a los trabajadores que exigen la expropiación del LAB y el encarcelamiento de los empresarios y la confiscación de sus millonarios bienes.

Otros que tienen previsto reiniciar sus acciones de protesta son los trabajadores y sectores aglutinados en torno a la Central Obrera Boliviana (COB).

La COB organiza el paro

El ampliado nacional de la COB, realizado en el centro minero de Huanuni, determinó reiniciar las luchas populares en todo el país con una gran marcha para el 21 de abril. El secretario general de la COB, David Choquetijlla, dijo que el Presidente Morales no está cumpliendo con las demandas de los trabajadores y el pueblo.

"A partir del 21 de abril se llevará adelante una movilización en todo el territorio boliviano, condenando la nueva administración del Gobierno por no dar respuesta al pliego nacional de la COB", dijo al adelantar que el ente matriz de los trabajadores prepara una marcha nacional en todo el país para el 1 de mayo, seguido de una huelga general indefinida y el bloqueo nacional en todo el territorio del país. De la misma manera rechazaron la Asamblea Constituyente y el Referéndum Autonómico, porque no transformarán las estructuras políticas y económicas del país y, por el contrario, mantendrán la explotación capitalista y el dominio de los transnacionales.

Frente a ello, el presidente Morales calificó de carnavalescos los anuncios de paro de distintos sectores sociales. "Hay un Carnaval entre marzo y abril, siempre hay que hacer manifestaciones, paros, cuando estamos atendiendo las demandas, eso tiene que terminar. Piden institucionalización, yo soy el primer interesado en la institucionalización, que se hagan las convocatorias. Creo que no tienen mucho sentido los paros que anuncian los dirigentes", declaró.


Evo Morales usa al Ejército y la Policía para reprimir a los trabajadores que toman los aeropuertos y claman por la nacionalización de la línea área nacional

Rebrota la lucha por la nacionalización

Econoticiasbolivia, 30/03/06

La Paz. Trabajadores y pilotos de la privatizada línea aérea bandera de Bolivia reabrieron hoy con fuerza la lucha popular por la renacionalización de empresas y recursos naturales al tomar los principales aeropuertos del país, paralizando gran parte de los vuelos nacionales e internacionales. La respuesta del gobierno del presidente Evo Morales fue inmediata: tropas del Ejército recuperaron por la fuerza varias pistas de aterrizaje, mientras que contingentes policiales apaleaban y gasificaban a los trabajadores.

"Hemos sido duramente reprimidos por el Ejército y la Policía, pero estamos firmes para recuperar la línea aérea de bandera nacional", denunció el líder de la Coordinadora de Defensa del Agua y el Gas, Oscar Olivera, en el epicentro del conflicto, en la ciudad de Cochabamba, donde sindicatos y organizaciones populares han comenzado a hacer causa común con los trabajadores movilizados.

"Hemos tenido contacto con el vicepresidente Álvaro García Linera, cuando la represión era muy dura (…) Le hemos dicho que no puede dar la espalda al pueblo, pero él ha indicado que el Estado no puede hacerse cargo de la millonaria deuda del Lloyd (Aéreo Boliviano, LAB). Le hemos explicado que no es así y que el Estado no puede estar ajeno a esta preocupación para recuperar el patrimonio del pueblo", dijo.

Según Olivera, "Evo Morales tiene que darse cuenta que debe golpear a los que han saqueado al país y no golpear al pueblo". La represión militar y policial se concentró en los aeropuertos de Cochabamba, La Paz, Tarija y Santa Cruz, con un saldo de una veintena de heridos y contusos.

Toma de aeropuertos

La toma de aeropuertos fue definida por un centenar de pilotos y casi dos mil trabajadores del LAB, que exigen la renacionalización de la línea aérea, creada hace 80 años, privatizada en la segunda mitad de los años 90 y saqueada impunemente por empresarios brasileños y bolivianos. En virtual quiebra, la línea aérea adeuda más de 140 millones de dólares y confronta graves problemas económicos, técnicos y administrativos, aunque posee líneas y rutas comerciales de alto valor que la hacen muy atractiva en el mediano y largo plazo.

Los trabajadores exigen que el gobierno de Morales tome el control inmediato de la empresa y, simultáneamente, encarcele y confisque todos los bienes y activos del millonario empresario boliviano Ernesto Asbún y del brasileño Wagner Canhedo, dueño de la VASP.

Pero Morales, comprometido en la total defensa de la propiedad privada y la seguridad jurídica para los empresarios nacionales y extranjeros, rechazó de plano la idea de la nacionalización. "No vamos a nacionalizar la corrupción", dijo al advertir que el tema del LAB era esencialmente de carácter privado y no público.

"Al compañero Evo Morales le ha temblado la mano para enfrentar a los empresarios corruptos", replicó desde Tarija el dirigente de los trabajadores del LAB, Ronald Buchón, quien aseguró que la lucha de los trabajadores no se detendrá por las "vacilaciones del Presidente".

"No va volar una mosca mientras el Gobierno no avale la intervención y retire al delincuente de Asbún (presidente del LAB). No vamos a permitir que se muera el LAB, hay más de 2.200 trabajadores que viven del LAB", dijo al cuestionar la conducta de Morales.

Lejos del estatismo

El pasado 9 de febrero, una huelga de pilotos que paralizó por más de una semana los vuelos nacionales e internacionales, junto a crecientes presiones sociales, obligaron al presidente Evo Morales a ordenar la intervención temporal del LAB, la línea bandera de Bolivia que tiene como accionista mayoritario a un sinuoso empresario nacional y como socios minoritarios al conjunto de la población.

La intervención, prevista inicialmente por 90 días, fue suspendida el 24 de marzo tras que el Tribunal Constitucional admitiera un recurso legal presentado por los ejecutivos de la aerolínea.

La decisión del Tribunal Constitucional, criticada acremente por Morales ("cuánto les habrán pagado por dar ese fallo", dijo al acusar veladamente de corrupción a los magistrados), fue acatada de inmediato, posibilitando el retorno de Asbún, al que el propio Presidente calificó como "empresario corrupto" y que debía estar en la cárcel.

Durante la intervención, el delegado de Morales, Angel Zavalla, logró la reanudación de los vuelos y la entrega gratuita de combustible a la línea aérea, aunque no pudo viabilizar un millonario crédito estatal para reactivar al LAB y a su administración privada. La idea del crédito fue rechazada por los sindicatos, la población y dejada de lado por el propio Morales.

Una historia de saqueo

En 1996, el LAB, valuado en más de 60 millones de dólares, fue privatizado parcialmente, en una operación irregular y dolosa que favoreció al empresario brasileño Wagner Canhedo de la línea aérea brasileña Viacao Aérea Sao Paulo (VASP).

Con la promesa de invertir cinco millones dólares, Canhedo tomó el control de la empresa y virtualmente la saqueó, en un escandaloso proceso que obligó a las autoridades bolivianas a iniciarle un proceso judicial, que fue desactivado tras que el empresario brasileño entregara sus acciones en el 2001 al boliviano Asbún, en otro proceso viciado de nulidad porque estas acciones ya estaban embargadas, a cambio de un millón de dólares y la promesa de extinguir todo proceso judicial contra la VASP.

Así, con un escaso capital, Asbún completó la obra de Canhedo, exprimiendo aún más al LAB hasta dejarlo con un patrimonio neto no mayor a dos millones de dólares y deudas con el fisco y la seguridad social por encima de los 30 millones de dólares. Sin balances auditados oficialmente, se estima que otras deudas del LAB llegan a más de 140 millones de dólares.

Cerrada la posibilidad para que el Estado subvencione a la administración privada del LAB, tal como planteaba el interventor designado por Morales, el retorno de Asbún a la presidencia de la línea aérea desencadenó otra vez la lucha de los trabajadores en pos de renacionalizar las empresas, los recursos naturales y los servicios.