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Evo,
Lula y las petroleras
Las
transnacionales lo quieren todo
Análisis
de James Petras
Econoticiasbolivia, 18/05/06
La angurria
transnacional por no perder un centavo, mucho más que la tímida y
limitada acción "nacionalizadora" de Evo Morales, es la
explicación de fondo de los roces y críticas contra el proceso
boliviano, asegura James Petras.
A su paso por Brasil,
donde asistió invitado al Congreso de Conlutas, Petras destacó el
repudio de los trabajadores ante la política propetrolera de Lula.
"Lo más
importante en el Congreso es el repudio de la política chauvinistas y
subimperialista de Brasil hacia Bolivia (...) Petrobras, como todos
sabemos, no es una empresa estatal; el 60 por ciento de sus acciones
están en manos de capitales privados, la mayoría de ellos, en manos
de inversionistas de Wall Street (...) El gobierno ahora está
amenazando a Bolivia, en defensa de Wall Street y los capitales
extranjeros que utilizan el camuflaje de Petrobras. Y eso es triste
porque ha tenido algún efecto popular: los medios en Brasil son
horribles, se parecen a los peores de Estados Unidos. «Bolivia ataca
a Brasil» y cosas por el estilo, cuando simplemente Bolivia está
pidiendo mayor pago de impuestos", dijo Petras en una reciente
entrevista con CX 36
Radio Centenario.
"Quiero repetir
que la nacionalización de Evo Morales no es la confiscación de
bienes, maquinaria, pozos y lo demás. Es simplemente una declaración
de que el petróleo y gas bajo la tierra son propiedad del Estado y
están dispuestos a compartir la explotación y aumentar los
impuestos. Una medida que podríamos decir es más al estilo de Keynes
que de Marx; más al estilo de economía mixta que socialdemócrata
nacionalista y eso provoca la histeria tanto en Petrobras como en los
demás.
“Y Lula en todo eso
juega al Poncio Pilatos: que no es bueno que Bolivia declare eso ni la
forma en que lo hizo, pero que nosotros apoyamos la soberanía del país
y debemos discutir. Es como en la comisaría cuando viene el mal policía
que te pega y viene el otro que dice "mire, nosotros lo
entendemos, podríamos discutir etc.", pero todos tienen la misma
meta de presionar a Bolivia para limitar el papel que el Estado va a
jugar en la explotación de petróleo y gas.
Consultado por el
periodista Efraín Chury sobre los acontecimientos de la Cumbre de
Viena, Petras señala que "refleja la nueva consideración en América
Latina. En un lado está Fidel Castro, Chávez, Morales, Bolivia,
Venezuela, Cuba que están exigiendo en el sentido que los países en
Europa dejen de explotar de forma unilateral los recursos.
“En otros momentos
mundiales eso no parecía tan radical. Pero como viene de América
Latina en la época del neoliberalismo, parece algo insólito, parece
algo revolucionario. Pero son medidas que en el pasado podían
considerarse simplemente nacionalistas moderadas. Quieren tratar el
comercio bilateral de una forma que ambos lados acuerden para bajar
barreras, donde es compatible con el desarrollo. Pero Europa lo quiere
todo, como Estados Unidos. Quieren que América Latina deje compartir
la riqueza y quieren que América Latina baje las barreras mientras
ellos siguen subvencionando y protegiendo la agricultura y los otros
productos que son competitivos con América Latina.
"Frente a esta
realidad, teníamos al señor Toledo, al señor Vázquez y al señor
Fox, voceros de EE.UU. aceptando y poniéndose de rodillas frente a
este tipo de política. Del otro lado estaban Chávez, Morales, estaba
Cuba, buscando plantear una alternativa de que por lo menos se
compartan las riquezas. Y esa es la nueva consideración.
"Curiosamente Vázquez,
Fox y Toledo están más a la derecha que otros, por ejemplo Uribe,
que es un cliente de EE.UU. y sin embargo no está tan comprometido
con todo esto. Y también Kirchner está en la mirada. No ve ninguna
razón para entrar en confrontación con Lula, para Repsol deja que
Zapatero haga el trabajo de ablandamiento y Kirchner ya está pensando
tal vez en negociar un precio mayor con Repsol y Bolivia, y evitar un
conflicto y pasar las limitaciones en las ganancias a los españoles
en vez de generar más conflictos energéticos.
“Pero, Tabaré Vázquez
con su cabeza en el culo de las multinacionales, no puede escuchar ni
puede hablar diferente de lo que dice el señor Fox. Y los chilenos...
Alejandro Foxley el canciller, un demócrata cristiano supuestamente
en un gobierno socialista, también dice que se sienten incómodos con
la política de Evo Morales.
"No quieren
aceptar que los bolivianos aumenten los impuestos progresivamente. No
hay nada más que eso: no van a perder ni los oleoductos, ni los
gasoductos, ni la ganancia. Sí van a bajar un porcentaje sus
ganancias, pero como están acostumbrados a comerse todo ilegalmente y
a portarse con mucha soberbia, no quieren considerar que hay otro país,
otro pueblo que quiere comer también."
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