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Congreso
sindical ratifica la independencia de clase y elige una dirección más
moderada, aunque colocada a la izquierda del gobierno de Evo
Redacción
de Econoticiasbolivia, 29/06/06
La Paz.– El
gobierno del presidente indígena Evo Morales logró esta madrugada
tomar parcialmente la mayor y unitaria organización laboral de los
trabajadores bolivianos, que hasta ahora estaba abiertamente
enfrentada a su política reformista. El minero de Huanuni y dirigente
de la Central Obrera de Oruro, Pedro Montes, un ex trotskysta y ahora
simpatizante a medias del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS),
se convirtió en el nuevo dirigente de la Central Obrera Boliviana
(COB).
En otras importantes
carteras están, sin embargo, dirigentes enfrentados a la actual política
gubernamental, por lo que se prevé que el accionar del nuevo comité
ejecutivo de la COB, conformado por 39 miembros, esté sujeto a los
vaivenes de la lucha de clases y la correlación de fuerzas que emerja
de la propia coyuntura político sindical del país.
"La gran tarea
del nuevo Comité Ejecutivo de la COB es reorganizar y fortalecer las
federaciones y los sindicatos desde las bases. Ese es el
trabajo", dijo Montes tras ser posesionado en reemplazo del también
minero de Huanuni, Jaime Solares, que estaba radicalmente enfrentado a
la administración de Morales, caracterizada por una estridente prédica
antiimperialista y realizar, simultáneamente, denodados esfuerzos por
lograr acuerdos más ventajosos para el Estado con las transnacionales
y la oligarquía petrolatifundista del oriente.
En términos políticos,
Montes es más moderado que Solares, aunque más radical que lo
quisiera el actual gobierno, que tiene ahora mayores posibilidades
para buscar acuerdos y alianzas con la dirección laboral.
En un anticipo del
cambio de rumbo que podría seguir la dirección de la COB, Montes
dijo que los sindicatos lucharán contra los "verdaderos enemigos
del pueblo como son el imperialismo y el Fondo Monetario
Internacional".
Aunque el compromiso
asumido por Montes al culminar el accidentado XIV Congreso de la COB
es retomar las banderas y la agenda de octubre por la nacionalización
sin indemnización del gas y el petróleo, acabar con el
neoliberalismo y castigar con la cárcel a los genocidas como el ex
presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores, lo que
vislumbra es, por el contrario, que los sindicalistas alineados con el
MAS intenten trazar una política de conciliación con el gobierno en
vez de una abierta confrontación en la lucha de clases.
La nueva composición
del Comité Ejecutivo Nacional de la Central Obrera Boliviana está
encabezada por el minero Pedro Montes como secretario Ejecutivo, el
fabril Mario López como secretario general, el campesino Felipe
Machaca como segundo secretario general, el minero César Lugo como
secretario de Relaciones Internacionales, el ferroviario Ran Rodríguez
como secretario de Relaciones, el trabajador universitario Ramiro
Condori como secretario de Finanzas y el minero Ramiro Leaño como
secretario de Organización.
Al concluir el XIV
congreso laboral, el plenario exigió al nuevo ejecutivo de la COB que
imponga una línea revolucionaria frente a la posición reformista del
gobierno y que se luche por una verdadera nacionalización del gas y
el petróleo y no la ficticia declarada por el presidente Morales.
"Es el momento
de reorganizar nuestras organizaciones sindicales, vamos a luchar por
los derechos de los trabajadores, por la independencia del movimiento
sindical y la liberación nacional," aseguró Montes.
El Congreso laboral
proclamó su "independencia frente todo gobierno de turno" y
llamó a construir "un instrumento político de los
trabajadores."
Montes dijo a los
periodistas que actualmente no tiene militancia política aunque
aseguró que conservaba sus "principios trotskistas" que
dijo adquirió como alumno de Aurora Villareal de Lora, militante del
Partido Obrero Revolucionario (POR) una de las cuatro "heroínas"
que hace 28 años realizaron una huelga de hambre que desencadenó la
caída del dictador militar Hugo Banzer.
Mineros
desbaratan golpe de mano del evismo
Econoticiasbolivia
y APA, 27/06/06
Los mineros, la
vanguardia del proletariado boliviano, desbarataron un virtual golpe
de mano que propiciaban las fuerzas leales al gobierno de Evo Morales,
que busca apoderarse de la dirección de la Central Obrera Boliviana
(COB).
En un ampliado
extraordinario que realizó la Federación Sindical de Trabajadores
Mineros de Bolivia (FSTMB), el sector que por historia y estatutos
controla la secretaria ejecutiva de la COB, se decidió que XIV
Congreso de la COB no se suspenda por ningún motivo y, por el
contrario, continúe hasta su culminación, con la elección del nuevo
comité ejecutivo nacional.
Con esta decisión,
los mineros quebraron los intentos del oficialismo, encarnado en el
autodenominado Estado Mayor del Pueblo, que aglutina a todos los
sindicatos controlados por el Movimiento al Socialismo (MAS) de
Morales, y que intentaba suspender temporalmente el XIV Congreso de la
COB.
Hasta la tarde de
ayer, el oficialismo proyectaba un cuarto intermedio de 90 días en el
congreso laboral, pero se impuso la posición de trabajadores mineros
que plantearon que congreso concluya hasta elección de comité
ejecutivo. A una semana de su inauguración, el evento no había
podido reunir el quórum necesario para instalar el congreso
formalmente.
La posibilidad de que
se decrete un cuarto intermedio por 90 días que ganaba hasta ayer
consenso en el congreso de la COB que se desarrolla en la ciudad de
Viacha, situada a más de 20 kilómetros de El Alto, fue descartado
por decisión de los trabajadores mineros, quienes lograron influir en
los fabriles, campesinos y el magisterio, logrando arrinconar la
propuesta de sectores que se hallan influenciados por el MAS
Los militantes del
Estado Mayor del Pueblo trabajaron delegación por delegación para
establecer el cuarto intermedio por 90 días alegando que no había quórum.
La propuesta parecía ganar cuerpo hasta antes de la plenaria de ayer
en la tarde. Inclusive, varios comerciantes minoristas que formaban
parte de la barra, se aproximaron para presionar para que se decrete
el cuarto intermedio.
Sin embargo, el
oficialismo no pudo imponer su posición, debido a que no pudo copar
las organizaciones que tienen el mayor número de delegados al
congreso cobista, como son los mineros, fabriles, campesinos y el
magisterio rural y urbano, por el que su posición fue arrinconado por
la decisión de esos sectores.
Los mineros
advirtieron que el hecho de que se declare un cuarto intermedio
posibilitaría al actual gobierno a desplazar a la actual dirección
de la COB, controlando a la dirección transitoria y convocando a un
Congreso ordinario para reformular los estatutos y alejar a los
miner4os de la dirección de los trabajadores bolivianos.
Los mineros para
tener el control de la estructura orgánica de la COB, impusieron
también que la Comisión Orgánica funcione en la sede de la FSTMB,
que esta situada en la ciudad sede de gobierno.
Con esa decisión,
tras un debate en la plenaria que consiguió el apoyo de los sectores
que tienen un considerable número de delegados, los mineros pudieron
instalar formalmente el congreso. Posteriormente, se conformaron las
comisiones de trabajo.
Otro factor que
contribuyó a preservar el liderazgo minero y proletario de la COB fue
la decisión laboral de reconocer como dirigentes de los campesinos a
Rufo Calle, rechazando la acreditación del diputado del MAS, Isaac
Avalos, que intenta controlar con el apoyo gubernamental la
Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia
(CSUTCB).
Fermín Valencia,
miembro de la Comisión de Poderes del mencionado congreso, informó
que 63 organizaciones están afiliadas a la COB, de las cuales 51
pidieron su acreditación. Al estar cuestionados cuatro
organizaciones, se habilitaron legalmente a 47 entidades.
Según el dirigente,
las 47 delegaciones forman el 100 por ciento de los delegados, y el 50
por ciento más uno ya forma el quórum respectivo, lo que debería
ser tomado en cuenta inicialmente para arrancar formalmente con el
evento.
Valencia informó
también que en el caso de la CSUTCB, Avalos al no ser posesionado por
el ex ejecutivo de a COB Jaime Solares, no pudo ingresar al congreso.
En cambio, en el sector de los gremiales, se reconoció al flamante
secretario ejecutivo de ese sector Braulio Rocha.
Una vez que se decidió
proseguir con el evento, a partir de hoy comienzan sus labores las
comisiones de trabajo, las cuales deben concluir su trabajo lo más
pronto posible para que se reanude la plenaria y se concluya con la
elección del nuevo comité ejecutivo de la COB.
Se
intensifica la lucha en el congreso de la COB
Econoticiasbolivia,
26/06/06
En medio de intensas
pugnas por lograr la hegemonía política e ideológica de los
principales sindicatos y representaciones laborales, las
deliberaciones del XIV Congreso de la Central Obrera Boliviana (COB)
avanzan muy lentamente al compás de acusaciones entre dirigentes que
representan al oficialismo y la fracciones que se reclaman de la
izquierda opositora.
Los sindicalistas
ligados a la actual dirección del minero Jaime Solares
responsabilizaron al gobierno del presidente Evo Morales y del
Movimiento al Socialismo (MAS) de pretender sabotear el evento,
dilatando las sesiones desde el propio Presidium, dirigido por el
también minero Juan Hoyos, al que tipifican también de oficialista.
"Esos dirigentes
del oficialismo están buscando el fracaso del XIV Congreso de los
trabajadores para que la COB se debilite y así se dé paso a otro
tipo de organizaciones", denunció Solares, quien a su vez fue
acusado por los militantes del MAS de buscar su reelección de manera
poco limpia.
Las pugnas entre los
dirigentes que buscan alinear a la COB en defensa del gobierno de
Morales y los que tratan de mantener la independencia de clase de los
trabajadores bolivianos se da en medio de insistentes llamados de unos
y otros para mantener la unidad de la organización laboral que
dirigen los proletarios mineros y que aglutinan a los trabajadores
asalariados de las minas, las ciudades del campo, así como a
sindicatos de clases medias, campesinos, indígenas, estudiantes,
universitarios, trabajadores por cuenta propia, artistas,
intelectuales, organizaciones vecinales y culturales.
"La COB tiene
que mantener la unidad para liderar la lucha de los trabajadores. El
neoliberalismo debilitó al movimiento obrero pero no pudo liquidarlo,
como era su objetivo principal; ahora, la unidad debe ser otra vez
articulada para fortalecer la lucha del pueblo", dijo el
secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental de Potosí,
Gerardo Coro.
Según este dirigente
minero, el neoliberalismo no ha podido liquidar a los movimientos
obreros y sindicales puesto que la lucha de clases siempre estará
vigente en todos los gobiernos y en todos los tiempos,
fundamentalmente cuando existe mucha injusticia con grandes sectores
discriminados", agregó.
En el mismo tono, el
dirigente de Central Obrera Departamental de Oruro, el también minero
Miguel Zubieta convocó a la unidad y reclamó de los asistentes al
XIV Congreso, que se realiza en la localidad altiplánica de Viacha,
una más honesta crítica y autocrítica..
"Se está
haciendo un balance de todo lo que ocurrió a partir de ese momento
(2003) y los antecedentes para que se den los cambios políticos
profundos y en los cuales la COB ha estado inmersa, con todos los
sectores sociales y afiliados".
"Hay aspectos
que son cuestionables, como la crítica de muchas organizaciones y
este aspecto lo debatiremos", dijo al señalar que se hará una
profunda crítica y autocrítica del Comité Ejecutivo saliente, para
así fortalecer la lucha independiente y revolucionaria de los
trabajadores.
COB:
¿dirección obrera o campesina?
Econoticiasbolivia,
19/06/06
Los mineros pugnan
por preservar la primacía proletaria y las banderas del socialismo
frente a las fuerzas del gobierno que batallan por la democracia, el
capitalismo andino y la dirección campesina.
La Federación
Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia no permitirá que los
sectores vinculados al gobierno desvirtúen la esencia revolucionaria
de la Central Obrera Boliviana (COB), tratando de reemplazar a la
vanguardia proletaria por sindicatos campesinos o de clase media,
advirtió el dirigente minero Froilán Fulguera.
"Los mineros
somos el sector más combativo de los trabajadores bolivianos y nos
corresponde asumir la dirigencia máxima de los trabajadores (...)
Somos la vanguardia política y estamos en la vanguardia ideológica
representando los intereses históricos de los trabajadores y del
pueblo", dijo al rechazar los intentos del Movimiento al
Socialismo (MAS) del presidente Evo Morales para colocar en la dirección
de la COB a dirigentes campesinos leales al gobierno.
La COB aglutina a
todos los sindicatos bolivianos, tanto del sector proletario como
mineros, fabriles, constructores y otros, así como a los gremios de
clases medias urbanas, como maestros, universitarios, comerciantes e
intelectuales, junto a campesinos, colonizadores, pequeños
productores agrícolas y otras organizaciones indígenas.
Momentos previos a la
inauguración del Congreso laboral, el actual ejecutivo de la COB, el
minero Jaime Solares, expresó que la nueva dirección debe mantener
la política independiente de los trabajadores para seguir luchando
por el socialismo y la liberación nacional. "Ojalá el nuevo
Secretario Ejecutivo de la COB sea un hombre insobornable,
incorruptible y que no se venda a nadie", dijo.
Por tradición y
estatutos, el principal dirigente de la COB es elegido por la Federación
de Mineros, para preservar la ideología y la política del
proletariado, que debe guiar al conjunto de los trabajadores y el
pueblo hacia la liberación nacional y social. Las tesis programáticas
de la Federación de Mineros y de la COB señalan que los trabajadores
deben luchar por instaurar su propio gobierno dirigido por el
proletariado y que, por tanto, deben combatir y superar a los
gobiernos de otras clases sociales, ya sean estos reformistas,
populistas o de extracción campesina o indígena. En términos políticos,
la pugna se da entre los que pugnan por la revolución y el socialismo
y quienes batallan por profundizar la democracia burguesa y el
capitalismo andino y amazónico.
En cambio, los
sindicatos y organizaciones campesinas e indígenas controladas por el
MAS pugnan por liquidar la hegemonía proletaria para poner la COB al
servicio del actual gobierno.
Según los dirigentes
de la Federación de Mineros, el nombre del máximo ejecutivo de la
COB sería conocido oficialmente el próximo jueves, barajándose
hasta el momento la posibilidad de que sea nombrado en el cargo Miguel
Zubieta del distrito minero de Huanuni o sea reelecto Jaime Solares.
En la lista gubernamental se postula a Edgar Patana, dirigente de la
Central Obrera de El Alto y ficha del MAS, el que sin embargo no puede
ser habilitado, según los estatutos vigentes de la COB.
Sindicalistas
y gobierno luchan por el control de la COB
Bajo la asfixiante
presión de las fuerzas leales al gobierno, que copta dirigentes y
divide a varios sindicatos, la Central Obrera Boliviana (COB)
inaugurará este lunes, en la ciudad de Viacha, su XIV Congreso Orgánico,
oportunidad en la que se elegirá a los nuevos dirigentes.
El objetivo de la
administración de Evo Morales y de los sindicalistas del
gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) es controlar la COB,
ponerla bajo su servicio y alejar a los dirigentes radicalizados. El
objetivo de los sindicalistas, que aún mantienen en pie la
independencia de clase y la lucha por una real nacionalización de los
recursos naturales y la revolución social, es impedir que la COB se
convierta en un apéndice del gobierno, que propugna un nuevo
entendimiento con las transnacionales y la "indianización"
del neoliberalismo.
La lucha ideológica
y política es abierta, al igual que las intenciones del Ejecutivo de
doblegar a los delegados a través de la concesión de cargos públicos
y otras prebendas. Varios de los delegados, por ejemplo, se han
asimilado al MAS, mientras que otros han concretado "alianzas
estratégicas", que subordinan a las organizaciones sindicales y
las tornan en defensoras de la administración de Morales, relegando
la lucha de los trabajadores para mejorar sus precarias condiciones de
vida y de trabajo.
El secretario
ejecutivo de la COB, Jaime Solares informó que la inauguración del
evento está prevista para las 10.30 en el Coliseo Cerrado de esa
ciudad, localizada a 35 kilómetros al sur de la sede de gobierno, y a
donde acudirán decenas de delegados de las distintas organizaciones
afiliadas a la entidad matriz de los trabajadores.
En las primeras horas
de este lunes, la Comisión de Poderes trabajaba en la acreditación
de los delegados, donde se prevé ocurrirá las primeras escaramuzas
entre los sindicalistas independientes y los delegados del
oficialismo.
Solares informó que,
por decisión del último Ampliado de los trabajadores, los sectores
que mantienen direcciones paralelas no podrán participar de este
encuentro, con lo que se intenta evitar que las organizaciones copadas
por el gobierno tengan el control del encuentro laboral. Solares
cumplió su gestión en septiembre de 2005, pero se mantuvo en el
cargo hasta la fecha después de consecutivas postergaciones de la
cita sindical.
Una
marcha inaugura el congreso laboral
Una nutrida marcha de
dirigentes y trabajadores de organizaciones afiliadas a la Central
Obrera Boliviana inauguraron el XIV Congreso Extraordinario de la
organización matriz de los trabajadores bolivianos en la localidad
altiplánica de Viacha.
La nacionalización
de los recursos naturales sin indemnización, la expulsión de las
transnacionales, el fin del neoliberalismo y el castigo a los ex
gobernantes como Gonzalo Sánchez de Lozada fueron las consignas más
coreadas por los manifestantes, que ratificaron su posición anti
imperialista y anti neoliberal.
La primera plenaria
se instaló pasado el mediodía. Tras la inauguración, la Comisión
de Poderes acreditó parcialmente a 13 delegaciones de organizaciones
nacionales de trabajadores, trabajo que será completado desde las 9
de la mañana de este martes, en la que se espera contar con una
treintena de organizaciones para que el Congreso laboral reúna el
quorum necesario y pueda instalarse formalmente.
COB:
Evo quiere destruir el sindicalismo revolucionario
Econoticiasbolivia,
18/04/06
La Central Obrera
Boliviana (COB) acusó al gobierno del presidente Evo Morales de
buscar quebrar el espíritu revolucionario del sindicalismo y lograr
la división de los sindicatos para neutralizarlos y asumirlos bajo la
gestión gubernamental.
Jaime Solares,
ejecutivo de la COB, dijo que ya se alertó al presidente Evo Morales,
en una carta, para que no se preste al juego sucio de dividir a los
trabajadores y muchos menos a los sectores sindicales. "Los
trabajadores no vamos a permitir la destrucción de la COB", dijo
al exhortar a los trabajadores a reconocer como único referente
revolucionario a la entidad laboral y a rechazar los intentos
divisionistas.
El dirigente de la
COB ratificó para este viernes la convocatoria a una huelga de 24
horas en protesta por el incumplimiento de las promesas electorales
del gobierno en torno a la nacionalización de los hidrocarburos, el
aumento general de sueldos y salarios y la redistribución de las
tierras y latifundios, y en contra de las transnacionales y el
neoliberalismo que siguen haciendo gemir al pueblo.
Frente a la
reactivación de la lucha popular, el gobierno puso en marcha desde la
pasada semana una ácida campaña contra la COB y los sindicatos que
creen que el único camino revolucionario es mantener su independencia
de clase y pugnar por un gobierno propio de obreros, campesinos y
clases medias empobrecidas y no por regímenes que proclaman el
populismo pero mantienen en pie el capitalismo neoliberal (ver:
"Gobierno desata guerra sucia contra los sindicatos" y
"Evo: Fue un error estar en contra de la oligarquía" en
www.econoticiasbolivia.com).
Solares también
cuestionó las intenciones del autodenominado Estado Mayor del Pueblo,
conformado por el Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de
Morales) y todas las organizaciones sindicales y populares que
controla. Este Estado Mayor ha convocado a un reunión ampliada de sus
casi 30 organizaciones para contrarrestar las movilizaciones y
protestas de la COB y de los sectores que luchan por sus
reivindicaciones sociales.
Solares dijo que el
gobierno de Evo Morales y el MAS buscan acabar con el sindicalismo
revolucionario y tener sindicatos sumisos a su antojo. "Pido a
los trabajadores, mineros, campesinos, gráficos a no dejar que los
dividan".
"El referente
revolucionario es la COB, aquí no hay coordinadoras ni Estado Mayor,
eso surgió cuando existían dirigentes traidores al interior de esta
entidad que se vendían a los neoliberales, sin embargo, hoy la
Central Obrera tiene hombres insobornables y que darán dura pelea a
este Gobierno incapaz", agregó.
El dirigente cuestionó
esta actitud al Ejecutivo y le exigió, por el contrario, cumplir con
las demandas de los sectores sociales como la agenda de octubre
(nacionalización y fin del neoliberalismo y del latifundio) y advirtió
que la COB no permitirá que se le mienta al pueblo como pretende
hacer con la Asamblea Constituyente.
Este lunes, el Estado
Mayor del Pueblo convocó a todos los sectores sociales, sindicales y
políticos de izquierda a defender al gobierno del presidente Evo
Morale, del "neoliberalismo estadounidense y boliviano, que busca
debilitar las políticas de cambio que lleva adelante la nueva
administración de Estado".
Según los
organizadores de esta instancia, como Román Loayza, ex senador del
MAS y dirigente campesino, la decisión fue asumida por el accionar de
algunos dirigentes sindicales del sector salud, del magisterio y de la
COB, a los que acusaron de buscar un protagonismo mediático
cometiendo "los mismos errores que en las décadas de los años
70 y 80 y sin identificar al enemigo principal que es el
neoliberalismo".
El propósito de las
acciones del frente liderado por el MAS parece muy claro. "Esto
significa usar la persuasión, la lucha ideológica, la batalla de
ideas con quienes están equivocados y la realización de
movilizaciones sociales frente a una estrategia de desgaste que forma
parte de una conspiración que empezó desde que el presidente Morales
asumió el gobierno", agregó.
Frente a esta
advertencia, Solares dijo que "los amarillos y los que detentan
hoy el poder a nombre del pueblo quieren dividir la COB, como lo está
haciendo el gobierno con el Estado Mayor, generando un paralelismo
sindical y eso no lo vamos a permitir. El 21 la marcha va a ser pacífica
y si nos provocan la confrontación será culpa del gobierno".
Gobierno
desata guerra sucia contra los sindicatos
Econoticiasbolivia,
10/04/06
El gobierno indígena
de Bolivia inició este lunes en La Paz una ácida campaña en contra
de los sindicatos y organizaciones sociales que luchan por reivindicar
sus derechos más elementales.
Usando la ley y el
garrote, la administración gubernamental de Evo Morales emprendió
frontalmente contra los trabajadores del sistema de salud, contra los
maestros y estudiantes normalistas, decretando como ilegal el paro de
los primeros, tratando de dividir y enfrentarlos con la población a
los segundos y apaleando a los terceros.
En horas de la mañana
de este lunes, el viceministro Alfredo Rada anunció que el Gobierno
declarará ilegal el paro de 48 horas de los trabajadores de salud
previsto para el martes 11 y el miércoles 12 de abril.
"Este es un
sector acostumbrado a los paros (...) se está dando una vacación
adelantada, porque después de su huelga comienzan los feriados de
Semana Santa", dijo Rada al asegurar que los salubristas no
tienen justificativo para la huelga, tras que el Gobierno del líder
indígena Evo Morales les otorgara un incremento salarial del siete
por ciento, que sería el más alto de los últimos años.
Este aumento, sin
embargo, ha sido rechazado por "insuficiente" y
"miserable" por los trabajadores que salud, ya que significa
tan sólo un promedio de ocho dólares al mes (66 bolivianos).
"Este gobierno se burla de nosotros (...) Dicen que no hay
dinero, pero siguen dejando que las petroleras se lleven todo para
afuera", cuestionó la dirigente Sofía Ríos, quien confirmó el
paro y las movilizaciones en todo el país, a pesar de la presión
gubernamental.
Otros que recibieron
las andanadas oficialistas fueron los maestros y trabajadores de la
educación que anunciaron una huelga en reclamo de un mayor aumento
salarial. El ministro de Educación y Culturas, Félix Patzi, acusó
este lunes a la Confederación de Maestros Urbanos de La Paz y a la
Federación de Estudiantes de la Normal Simón Bolívar de presionar a
los profesores y estudiantes, para que participen del paro movilizado
por 24 horas, previsto para este 21 de abril
"La dirigencia
de los maestros urbanos utiliza el fuero sindical de manera perversa
para obligar a los profesores a participar de esas medidas de presión",
dijo el ministro, mientras su colega, el viceministro Rada, negociaba
y movilizaba a las Juntas Escolares para impedir y/o quebrar el paro
del magisterio. La intención gubernamental es usar a los padres de
familia y estudiantes para dividir y enfrentar a los maestros.
Pese a ello, los
dirigentes del magisterio anunciaron que no retrocederán en sus
demandas y exigieron el cumplimiento de las promesas electorales de
Morales de nacionalizar los hidrocarburos y triplicar el salario mínimo
de 55 dólares a 187. Así, la profesora Vilma Plata aseguró que
hasta la fecha el gobierno no cumplió con ninguno de los puntos del
pliego petitorio y explicó que el aumento del siete por ciento al
salario mensual era insuficiente para cubrir el costo de la canasta
familiar. En promedio, los maestros y trabajadores en salud perciben
un ingreso mensual que no supera los 100 dólares, con los que sólo
pueden mantener a sus familias en los umbrales de la miseria, la
desnutrición y el descontento.
"El gobierno
quiere acallarnos y mantenernos en la miseria, mientras regala
nuestros recursos naturales a las petroleras (...) Los maestros no
vamos a renunciar al derecho a comer", dijo al cuestionar la
intención de Evo Morales de asociarse con las transnacionales en vez
de avanzar a la estatización de esta industria.
La dirigencia de los
maestros y trabajadores en Salud anunciaron, además, que acatarán la
huelga y las movilizaciones decretadas para el 21 de abril por la
Central Obrera Boliviana (COB), que exige la expulsión de las
transnacionales y el total control estatal sobre las reservas de gas y
petróleo de Bolivia, valuadas en más de 150 mil millones de dólares,
y que permitirían que el Estado atienda satisfactoriamente las
demandas más premiosas de la población.
Pero mientras esto no
ocurra, la actual administración gubernamental, al igual que sus
antecesoras, con escasos recursos económicos y casi siempre al borde
de la bancarrota fiscal, parece condenada a reprimir a la población,
tal como ocurrió este lunes cuando cientos de estudiantes fueron
gasificados, golpeados y dispersados por carros antidisturbios en el
centro de La Paz.
A estos estudiantes
normalistas de El Alto, que reclamaban por mejores condiciones de
estudio y normas adecuadas para desarrollar sus actividades, el
Gobierno les dio palo, mientras que simultáneamente desacreditaba y
escarnecía a los estudiantes de La Paz.
Así, sin pruebas ni
respaldo, el ministro Patzi de Educación denunció que la Federación
de Estudiantes de la Normal Simón Bolívar de La Paz estaba cobrando
100 bolivianos (12 dólares) a los estudiantes que no participaron de
sus movilizaciones anteriores y que ahora estaban presionando para que
se sumen a las movilizaciones del 21.
"Ese es un acto
indigno que no se puede hacer con los estudiantes. Voy a coordinar
inmediatamente con la Dirección de las Normales para que prohíba a
esa federación de estudiantes a realizar cobros o recurran a
presiones para que participen de las estas movilizaciones", dijo.
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