Bolivia

 

Congreso sindical ratifica la independencia de clase y elige una dirección más moderada, aunque colocada a la izquierda del gobierno de Evo

Redacción de Econoticiasbolivia, 29/06/06

La Paz.– El gobierno del presidente indígena Evo Morales logró esta madrugada tomar parcialmente la mayor y unitaria organización laboral de los trabajadores bolivianos, que hasta ahora estaba abiertamente enfrentada a su política reformista. El minero de Huanuni y dirigente de la Central Obrera de Oruro, Pedro Montes, un ex trotskysta y ahora simpatizante a medias del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), se convirtió en el nuevo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB).

En otras importantes carteras están, sin embargo, dirigentes enfrentados a la actual política gubernamental, por lo que se prevé que el accionar del nuevo comité ejecutivo de la COB, conformado por 39 miembros, esté sujeto a los vaivenes de la lucha de clases y la correlación de fuerzas que emerja de la propia coyuntura político sindical del país.

"La gran tarea del nuevo Comité Ejecutivo de la COB es reorganizar y fortalecer las federaciones y los sindicatos desde las bases. Ese es el trabajo", dijo Montes tras ser posesionado en reemplazo del también minero de Huanuni, Jaime Solares, que estaba radicalmente enfrentado a la administración de Morales, caracterizada por una estridente prédica antiimperialista y realizar, simultáneamente, denodados esfuerzos por lograr acuerdos más ventajosos para el Estado con las transnacionales y la oligarquía petrolatifundista del oriente.

En términos políticos, Montes es más moderado que Solares, aunque más radical que lo quisiera el actual gobierno, que tiene ahora mayores posibilidades para buscar acuerdos y alianzas con la dirección laboral.

En un anticipo del cambio de rumbo que podría seguir la dirección de la COB, Montes dijo que los sindicatos lucharán contra los "verdaderos enemigos del pueblo como son el imperialismo y el Fondo Monetario Internacional".

Aunque el compromiso asumido por Montes al culminar el accidentado XIV Congreso de la COB es retomar las banderas y la agenda de octubre por la nacionalización sin indemnización del gas y el petróleo, acabar con el neoliberalismo y castigar con la cárcel a los genocidas como el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores, lo que vislumbra es, por el contrario, que los sindicalistas alineados con el MAS intenten trazar una política de conciliación con el gobierno en vez de una abierta confrontación en la lucha de clases.

La nueva composición del Comité Ejecutivo Nacional de la Central Obrera Boliviana está encabezada por el minero Pedro Montes como secretario Ejecutivo, el fabril Mario López como secretario general, el campesino Felipe Machaca como segundo secretario general, el minero César Lugo como secretario de Relaciones Internacionales, el ferroviario Ran Rodríguez como secretario de Relaciones, el trabajador universitario Ramiro Condori como secretario de Finanzas y el minero Ramiro Leaño como secretario de Organización.

Al concluir el XIV congreso laboral, el plenario exigió al nuevo ejecutivo de la COB que imponga una línea revolucionaria frente a la posición reformista del gobierno y que se luche por una verdadera nacionalización del gas y el petróleo y no la ficticia declarada por el presidente Morales.

"Es el momento de reorganizar nuestras organizaciones sindicales, vamos a luchar por los derechos de los trabajadores, por la independencia del movimiento sindical y la liberación nacional," aseguró Montes.

El Congreso laboral proclamó su "independencia frente todo gobierno de turno" y llamó a construir "un instrumento político de los trabajadores."

Montes dijo a los periodistas que actualmente no tiene militancia política aunque aseguró que conservaba sus "principios trotskistas" que dijo adquirió como alumno de Aurora Villareal de Lora, militante del Partido Obrero Revolucionario (POR) una de las cuatro "heroínas" que hace 28 años realizaron una huelga de hambre que desencadenó la caída del dictador militar Hugo Banzer.


Mineros desbaratan golpe de mano del evismo

Econoticiasbolivia y APA, 27/06/06

Los mineros, la vanguardia del proletariado boliviano, desbarataron un virtual golpe de mano que propiciaban las fuerzas leales al gobierno de Evo Morales, que busca apoderarse de la dirección de la Central Obrera Boliviana (COB).

En un ampliado extraordinario que realizó la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), el sector que por historia y estatutos controla la secretaria ejecutiva de la COB, se decidió que XIV Congreso de la COB no se suspenda por ningún motivo y, por el contrario, continúe hasta su culminación, con la elección del nuevo comité ejecutivo nacional.

Con esta decisión, los mineros quebraron los intentos del oficialismo, encarnado en el autodenominado Estado Mayor del Pueblo, que aglutina a todos los sindicatos controlados por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, y que intentaba suspender temporalmente el XIV Congreso de la COB.

Hasta la tarde de ayer, el oficialismo proyectaba un cuarto intermedio de 90 días en el congreso laboral, pero se impuso la posición de trabajadores mineros que plantearon que congreso concluya hasta elección de comité ejecutivo. A una semana de su inauguración, el evento no había podido reunir el quórum necesario para instalar el congreso formalmente.

La posibilidad de que se decrete un cuarto intermedio por 90 días que ganaba hasta ayer consenso en el congreso de la COB que se desarrolla en la ciudad de Viacha, situada a más de 20 kilómetros de El Alto, fue descartado por decisión de los trabajadores mineros, quienes lograron influir en los fabriles, campesinos y el magisterio, logrando arrinconar la propuesta de sectores que se hallan influenciados por el MAS

Los militantes del Estado Mayor del Pueblo trabajaron delegación por delegación para establecer el cuarto intermedio por 90 días alegando que no había quórum. La propuesta parecía ganar cuerpo hasta antes de la plenaria de ayer en la tarde. Inclusive, varios comerciantes minoristas que formaban parte de la barra, se aproximaron para presionar para que se decrete el cuarto intermedio.

Sin embargo, el oficialismo no pudo imponer su posición, debido a que no pudo copar las organizaciones que tienen el mayor número de delegados al congreso cobista, como son los mineros, fabriles, campesinos y el magisterio rural y urbano, por el que su posición fue arrinconado por la decisión de esos sectores.

Los mineros advirtieron que el hecho de que se declare un cuarto intermedio posibilitaría al actual gobierno a desplazar a la actual dirección de la COB, controlando a la dirección transitoria y convocando a un Congreso ordinario para reformular los estatutos y alejar a los miner4os de la dirección de los trabajadores bolivianos.

Los mineros para tener el control de la estructura orgánica de la COB, impusieron también que la Comisión Orgánica funcione en la sede de la FSTMB, que esta situada en la ciudad sede de gobierno.

Con esa decisión, tras un debate en la plenaria que consiguió el apoyo de los sectores que tienen un considerable número de delegados, los mineros pudieron instalar formalmente el congreso. Posteriormente, se conformaron las comisiones de trabajo.

Otro factor que contribuyó a preservar el liderazgo minero y proletario de la COB fue la decisión laboral de reconocer como dirigentes de los campesinos a Rufo Calle, rechazando la acreditación del diputado del MAS, Isaac Avalos, que intenta controlar con el apoyo gubernamental la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).

Fermín Valencia, miembro de la Comisión de Poderes del mencionado congreso, informó que 63 organizaciones están afiliadas a la COB, de las cuales 51 pidieron su acreditación. Al estar cuestionados cuatro organizaciones, se habilitaron legalmente a 47 entidades.

Según el dirigente, las 47 delegaciones forman el 100 por ciento de los delegados, y el 50 por ciento más uno ya forma el quórum respectivo, lo que debería ser tomado en cuenta inicialmente para arrancar formalmente con el evento.

Valencia informó también que en el caso de la CSUTCB, Avalos al no ser posesionado por el ex ejecutivo de a COB Jaime Solares, no pudo ingresar al congreso. En cambio, en el sector de los gremiales, se reconoció al flamante secretario ejecutivo de ese sector Braulio Rocha.

Una vez que se decidió proseguir con el evento, a partir de hoy comienzan sus labores las comisiones de trabajo, las cuales deben concluir su trabajo lo más pronto posible para que se reanude la plenaria y se concluya con la elección del nuevo comité ejecutivo de la COB.


Se intensifica la lucha en el congreso de la COB

Econoticiasbolivia, 26/06/06

En medio de intensas pugnas por lograr la hegemonía política e ideológica de los principales sindicatos y representaciones laborales, las deliberaciones del XIV Congreso de la Central Obrera Boliviana (COB) avanzan muy lentamente al compás de acusaciones entre dirigentes que representan al oficialismo y la fracciones que se reclaman de la izquierda opositora.

Los sindicalistas ligados a la actual dirección del minero Jaime Solares responsabilizaron al gobierno del presidente Evo Morales y del Movimiento al Socialismo (MAS) de pretender sabotear el evento, dilatando las sesiones desde el propio Presidium, dirigido por el también minero Juan Hoyos, al que tipifican también de oficialista.

"Esos dirigentes del oficialismo están buscando el fracaso del XIV Congreso de los trabajadores para que la COB se debilite y así se dé paso a otro tipo de organizaciones", denunció Solares, quien a su vez fue acusado por los militantes del MAS de buscar su reelección de manera poco limpia.

Las pugnas entre los dirigentes que buscan alinear a la COB en defensa del gobierno de Morales y los que tratan de mantener la independencia de clase de los trabajadores bolivianos se da en medio de insistentes llamados de unos y otros para mantener la unidad de la organización laboral que dirigen los proletarios mineros y que aglutinan a los trabajadores asalariados de las minas, las ciudades del campo, así como a sindicatos de clases medias, campesinos, indígenas, estudiantes, universitarios, trabajadores por cuenta propia, artistas, intelectuales, organizaciones vecinales y culturales.

"La COB tiene que mantener la unidad para liderar la lucha de los trabajadores. El neoliberalismo debilitó al movimiento obrero pero no pudo liquidarlo, como era su objetivo principal; ahora, la unidad debe ser otra vez articulada para fortalecer la lucha del pueblo", dijo el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental de Potosí, Gerardo Coro.

Según este dirigente minero, el neoliberalismo no ha podido liquidar a los movimientos obreros y sindicales puesto que la lucha de clases siempre estará vigente en todos los gobiernos y en todos los tiempos, fundamentalmente cuando existe mucha injusticia con grandes sectores discriminados", agregó.

En el mismo tono, el dirigente de Central Obrera Departamental de Oruro, el también minero Miguel Zubieta convocó a la unidad y reclamó de los asistentes al XIV Congreso, que se realiza en la localidad altiplánica de Viacha, una más honesta crítica y autocrítica..

"Se está haciendo un balance de todo lo que ocurrió a partir de ese momento (2003) y los antecedentes para que se den los cambios políticos profundos y en los cuales la COB ha estado inmersa, con todos los sectores sociales y afiliados".

"Hay aspectos que son cuestionables, como la crítica de muchas organizaciones y este aspecto lo debatiremos", dijo al señalar que se hará una profunda crítica y autocrítica del Comité Ejecutivo saliente, para así fortalecer la lucha independiente y revolucionaria de los trabajadores.


COB: ¿dirección obrera o campesina?

Econoticiasbolivia, 19/06/06

Los mineros pugnan por preservar la primacía proletaria y las banderas del socialismo frente a las fuerzas del gobierno que batallan por la democracia, el capitalismo andino y la dirección campesina.

La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia no permitirá que los sectores vinculados al gobierno desvirtúen la esencia revolucionaria de la Central Obrera Boliviana (COB), tratando de reemplazar a la vanguardia proletaria por sindicatos campesinos o de clase media, advirtió el dirigente minero Froilán Fulguera.

"Los mineros somos el sector más combativo de los trabajadores bolivianos y nos corresponde asumir la dirigencia máxima de los trabajadores (...) Somos la vanguardia política y estamos en la vanguardia ideológica representando los intereses históricos de los trabajadores y del pueblo", dijo al rechazar los intentos del Movimiento al Socialismo (MAS) del presidente Evo Morales para colocar en la dirección de la COB a dirigentes campesinos leales al gobierno.

La COB aglutina a todos los sindicatos bolivianos, tanto del sector proletario como mineros, fabriles, constructores y otros, así como a los gremios de clases medias urbanas, como maestros, universitarios, comerciantes e intelectuales, junto a campesinos, colonizadores, pequeños productores agrícolas y otras organizaciones indígenas.

Momentos previos a la inauguración del Congreso laboral, el actual ejecutivo de la COB, el minero Jaime Solares, expresó que la nueva dirección debe mantener la política independiente de los trabajadores para seguir luchando por el socialismo y la liberación nacional. "Ojalá el nuevo Secretario Ejecutivo de la COB sea un hombre insobornable, incorruptible y que no se venda a nadie", dijo.

Por tradición y estatutos, el principal dirigente de la COB es elegido por la Federación de Mineros, para preservar la ideología y la política del proletariado, que debe guiar al conjunto de los trabajadores y el pueblo hacia la liberación nacional y social. Las tesis programáticas de la Federación de Mineros y de la COB señalan que los trabajadores deben luchar por instaurar su propio gobierno dirigido por el proletariado y que, por tanto, deben combatir y superar a los gobiernos de otras clases sociales, ya sean estos reformistas, populistas o de extracción campesina o indígena. En términos políticos, la pugna se da entre los que pugnan por la revolución y el socialismo y quienes batallan por profundizar la democracia burguesa y el capitalismo andino y amazónico.

En cambio, los sindicatos y organizaciones campesinas e indígenas controladas por el MAS pugnan por liquidar la hegemonía proletaria para poner la COB al servicio del actual gobierno.

Según los dirigentes de la Federación de Mineros, el nombre del máximo ejecutivo de la COB sería conocido oficialmente el próximo jueves, barajándose hasta el momento la posibilidad de que sea nombrado en el cargo Miguel Zubieta del distrito minero de Huanuni o sea reelecto Jaime Solares. En la lista gubernamental se postula a Edgar Patana, dirigente de la Central Obrera de El Alto y ficha del MAS, el que sin embargo no puede ser habilitado, según los estatutos vigentes de la COB.

Sindicalistas y gobierno luchan por el control de la COB

Bajo la asfixiante presión de las fuerzas leales al gobierno, que copta dirigentes y divide a varios sindicatos, la Central Obrera Boliviana (COB) inaugurará este lunes, en la ciudad de Viacha, su XIV Congreso Orgánico, oportunidad en la que se elegirá a los nuevos dirigentes.

El objetivo de la administración de Evo Morales y de los sindicalistas del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) es controlar la COB, ponerla bajo su servicio y alejar a los dirigentes radicalizados. El objetivo de los sindicalistas, que aún mantienen en pie la independencia de clase y la lucha por una real nacionalización de los recursos naturales y la revolución social, es impedir que la COB se convierta en un apéndice del gobierno, que propugna un nuevo entendimiento con las transnacionales y la "indianización" del neoliberalismo.

La lucha ideológica y política es abierta, al igual que las intenciones del Ejecutivo de doblegar a los delegados a través de la concesión de cargos públicos y otras prebendas. Varios de los delegados, por ejemplo, se han asimilado al MAS, mientras que otros han concretado "alianzas estratégicas", que subordinan a las organizaciones sindicales y las tornan en defensoras de la administración de Morales, relegando la lucha de los trabajadores para mejorar sus precarias condiciones de vida y de trabajo.

El secretario ejecutivo de la COB, Jaime Solares informó que la inauguración del evento está prevista para las 10.30 en el Coliseo Cerrado de esa ciudad, localizada a 35 kilómetros al sur de la sede de gobierno, y a donde acudirán decenas de delegados de las distintas organizaciones afiliadas a la entidad matriz de los trabajadores.

En las primeras horas de este lunes, la Comisión de Poderes trabajaba en la acreditación de los delegados, donde se prevé ocurrirá las primeras escaramuzas entre los sindicalistas independientes y los delegados del oficialismo.

Solares informó que, por decisión del último Ampliado de los trabajadores, los sectores que mantienen direcciones paralelas no podrán participar de este encuentro, con lo que se intenta evitar que las organizaciones copadas por el gobierno tengan el control del encuentro laboral. Solares cumplió su gestión en septiembre de 2005, pero se mantuvo en el cargo hasta la fecha después de consecutivas postergaciones de la cita sindical.

Una marcha inaugura el congreso laboral

Una nutrida marcha de dirigentes y trabajadores de organizaciones afiliadas a la Central Obrera Boliviana inauguraron el XIV Congreso Extraordinario de la organización matriz de los trabajadores bolivianos en la localidad altiplánica de Viacha.

La nacionalización de los recursos naturales sin indemnización, la expulsión de las transnacionales, el fin del neoliberalismo y el castigo a los ex gobernantes como Gonzalo Sánchez de Lozada fueron las consignas más coreadas por los manifestantes, que ratificaron su posición anti imperialista y anti neoliberal.

La primera plenaria se instaló pasado el mediodía. Tras la inauguración, la Comisión de Poderes acreditó parcialmente a 13 delegaciones de organizaciones nacionales de trabajadores, trabajo que será completado desde las 9 de la mañana de este martes, en la que se espera contar con una treintena de organizaciones para que el Congreso laboral reúna el quorum necesario y pueda instalarse formalmente.


COB: Evo quiere destruir el sindicalismo revolucionario

Econoticiasbolivia, 18/04/06

La Central Obrera Boliviana (COB) acusó al gobierno del presidente Evo Morales de buscar quebrar el espíritu revolucionario del sindicalismo y lograr la división de los sindicatos para neutralizarlos y asumirlos bajo la gestión gubernamental.

Jaime Solares, ejecutivo de la COB, dijo que ya se alertó al presidente Evo Morales, en una carta, para que no se preste al juego sucio de dividir a los trabajadores y muchos menos a los sectores sindicales. "Los trabajadores no vamos a permitir la destrucción de la COB", dijo al exhortar a los trabajadores a reconocer como único referente revolucionario a la entidad laboral y a rechazar los intentos divisionistas.

El dirigente de la COB ratificó para este viernes la convocatoria a una huelga de 24 horas en protesta por el incumplimiento de las promesas electorales del gobierno en torno a la nacionalización de los hidrocarburos, el aumento general de sueldos y salarios y la redistribución de las tierras y latifundios, y en contra de las transnacionales y el neoliberalismo que siguen haciendo gemir al pueblo.

Frente a la reactivación de la lucha popular, el gobierno puso en marcha desde la pasada semana una ácida campaña contra la COB y los sindicatos que creen que el único camino revolucionario es mantener su independencia de clase y pugnar por un gobierno propio de obreros, campesinos y clases medias empobrecidas y no por regímenes que proclaman el populismo pero mantienen en pie el capitalismo neoliberal (ver: "Gobierno desata guerra sucia contra los sindicatos" y "Evo: Fue un error estar en contra de la oligarquía" en www.econoticiasbolivia.com).

Solares también cuestionó las intenciones del autodenominado Estado Mayor del Pueblo, conformado por el Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales) y todas las organizaciones sindicales y populares que controla. Este Estado Mayor ha convocado a un reunión ampliada de sus casi 30 organizaciones para contrarrestar las movilizaciones y protestas de la COB y de los sectores que luchan por sus reivindicaciones sociales.

Solares dijo que el gobierno de Evo Morales y el MAS buscan acabar con el sindicalismo revolucionario y tener sindicatos sumisos a su antojo. "Pido a los trabajadores, mineros, campesinos, gráficos a no dejar que los dividan".

"El referente revolucionario es la COB, aquí no hay coordinadoras ni Estado Mayor, eso surgió cuando existían dirigentes traidores al interior de esta entidad que se vendían a los neoliberales, sin embargo, hoy la Central Obrera tiene hombres insobornables y que darán dura pelea a este Gobierno incapaz", agregó.

El dirigente cuestionó esta actitud al Ejecutivo y le exigió, por el contrario, cumplir con las demandas de los sectores sociales como la agenda de octubre (nacionalización y fin del neoliberalismo y del latifundio) y advirtió que la COB no permitirá que se le mienta al pueblo como pretende hacer con la Asamblea Constituyente.

Este lunes, el Estado Mayor del Pueblo convocó a todos los sectores sociales, sindicales y políticos de izquierda a defender al gobierno del presidente Evo Morale, del "neoliberalismo estadounidense y boliviano, que busca debilitar las políticas de cambio que lleva adelante la nueva administración de Estado".

Según los organizadores de esta instancia, como Román Loayza, ex senador del MAS y dirigente campesino, la decisión fue asumida por el accionar de algunos dirigentes sindicales del sector salud, del magisterio y de la COB, a los que acusaron de buscar un protagonismo mediático cometiendo "los mismos errores que en las décadas de los años 70 y 80 y sin identificar al enemigo principal que es el neoliberalismo".

El propósito de las acciones del frente liderado por el MAS parece muy claro. "Esto significa usar la persuasión, la lucha ideológica, la batalla de ideas con quienes están equivocados y la realización de movilizaciones sociales frente a una estrategia de desgaste que forma parte de una conspiración que empezó desde que el presidente Morales asumió el gobierno", agregó.

Frente a esta advertencia, Solares dijo que "los amarillos y los que detentan hoy el poder a nombre del pueblo quieren dividir la COB, como lo está haciendo el gobierno con el Estado Mayor, generando un paralelismo sindical y eso no lo vamos a permitir. El 21 la marcha va a ser pacífica y si nos provocan la confrontación será culpa del gobierno".


Gobierno desata guerra sucia contra los sindicatos

Econoticiasbolivia, 10/04/06

El gobierno indígena de Bolivia inició este lunes en La Paz una ácida campaña en contra de los sindicatos y organizaciones sociales que luchan por reivindicar sus derechos más elementales.

Usando la ley y el garrote, la administración gubernamental de Evo Morales emprendió frontalmente contra los trabajadores del sistema de salud, contra los maestros y estudiantes normalistas, decretando como ilegal el paro de los primeros, tratando de dividir y enfrentarlos con la población a los segundos y apaleando a los terceros.

En horas de la mañana de este lunes, el viceministro Alfredo Rada anunció que el Gobierno declarará ilegal el paro de 48 horas de los trabajadores de salud previsto para el martes 11 y el miércoles 12 de abril.

"Este es un sector acostumbrado a los paros (...) se está dando una vacación adelantada, porque después de su huelga comienzan los feriados de Semana Santa", dijo Rada al asegurar que los salubristas no tienen justificativo para la huelga, tras que el Gobierno del líder indígena Evo Morales les otorgara un incremento salarial del siete por ciento, que sería el más alto de los últimos años.

Este aumento, sin embargo, ha sido rechazado por "insuficiente" y "miserable" por los trabajadores que salud, ya que significa tan sólo un promedio de ocho dólares al mes (66 bolivianos). "Este gobierno se burla de nosotros (...) Dicen que no hay dinero, pero siguen dejando que las petroleras se lleven todo para afuera", cuestionó la dirigente Sofía Ríos, quien confirmó el paro y las movilizaciones en todo el país, a pesar de la presión gubernamental.

Otros que recibieron las andanadas oficialistas fueron los maestros y trabajadores de la educación que anunciaron una huelga en reclamo de un mayor aumento salarial. El ministro de Educación y Culturas, Félix Patzi, acusó este lunes a la Confederación de Maestros Urbanos de La Paz y a la Federación de Estudiantes de la Normal Simón Bolívar de presionar a los profesores y estudiantes, para que participen del paro movilizado por 24 horas, previsto para este 21 de abril

"La dirigencia de los maestros urbanos utiliza el fuero sindical de manera perversa para obligar a los profesores a participar de esas medidas de presión", dijo el ministro, mientras su colega, el viceministro Rada, negociaba y movilizaba a las Juntas Escolares para impedir y/o quebrar el paro del magisterio. La intención gubernamental es usar a los padres de familia y estudiantes para dividir y enfrentar a los maestros.

Pese a ello, los dirigentes del magisterio anunciaron que no retrocederán en sus demandas y exigieron el cumplimiento de las promesas electorales de Morales de nacionalizar los hidrocarburos y triplicar el salario mínimo de 55 dólares a 187. Así, la profesora Vilma Plata aseguró que hasta la fecha el gobierno no cumplió con ninguno de los puntos del pliego petitorio y explicó que el aumento del siete por ciento al salario mensual era insuficiente para cubrir el costo de la canasta familiar. En promedio, los maestros y trabajadores en salud perciben un ingreso mensual que no supera los 100 dólares, con los que sólo pueden mantener a sus familias en los umbrales de la miseria, la desnutrición y el descontento.

"El gobierno quiere acallarnos y mantenernos en la miseria, mientras regala nuestros recursos naturales a las petroleras (...) Los maestros no vamos a renunciar al derecho a comer", dijo al cuestionar la intención de Evo Morales de asociarse con las transnacionales en vez de avanzar a la estatización de esta industria.

La dirigencia de los maestros y trabajadores en Salud anunciaron, además, que acatarán la huelga y las movilizaciones decretadas para el 21 de abril por la Central Obrera Boliviana (COB), que exige la expulsión de las transnacionales y el total control estatal sobre las reservas de gas y petróleo de Bolivia, valuadas en más de 150 mil millones de dólares, y que permitirían que el Estado atienda satisfactoriamente las demandas más premiosas de la población.

Pero mientras esto no ocurra, la actual administración gubernamental, al igual que sus antecesoras, con escasos recursos económicos y casi siempre al borde de la bancarrota fiscal, parece condenada a reprimir a la población, tal como ocurrió este lunes cuando cientos de estudiantes fueron gasificados, golpeados y dispersados por carros antidisturbios en el centro de La Paz.

A estos estudiantes normalistas de El Alto, que reclamaban por mejores condiciones de estudio y normas adecuadas para desarrollar sus actividades, el Gobierno les dio palo, mientras que simultáneamente desacreditaba y escarnecía a los estudiantes de La Paz.

Así, sin pruebas ni respaldo, el ministro Patzi de Educación denunció que la Federación de Estudiantes de la Normal Simón Bolívar de La Paz estaba cobrando 100 bolivianos (12 dólares) a los estudiantes que no participaron de sus movilizaciones anteriores y que ahora estaban presionando para que se sumen a las movilizaciones del 21.

"Ese es un acto indigno que no se puede hacer con los estudiantes. Voy a coordinar inmediatamente con la Dirección de las Normales para que prohíba a esa federación de estudiantes a realizar cobros o recurran a presiones para que participen de las estas movilizaciones", dijo.