Bolivia

 

Choferes sindicalizados, maestros, trabajadores de la Caja Nacional de Salud y bagayeros coincidieron en un día de paros y bloqueos de rutas. El vicepresidente boliviano minimizó las manifestaciones, que atribuyó a "residuos de conservadurismo sindical"

Las primeras protestas sociales contra Morales sacuden La Paz

Por Pablo Stefanoni
Corresponsal en La Paz
Página 12, 30/08/07

La Paz se pareció otra vez a sí misma. Desde la mañana de ayer, fría y nublada, marchas y contramarchas subían y bajaban por las avenidas y las enredadas calles laterales. Por primera vez, Evo Morales vio este nuevo "carnaval de protestas" desde el Palacio Quemado, aunque sigue con un pie en los sindicatos campesinos: anteayer fue reelegido secretario ejecutivo de la Federación (cocalera) del Trópico de Cochabamba, cargo en el que lleva 18 años consecutivos y fue el trampolín del que saltó a la política nacional. Por la noche, el gremio de choferes suspendió la huelga y acordó con el gobierno empezar negociaciones.

Choferes sindicalizados, maestros urbanos y trabajadores de la Caja Nacional de Salud coincidieron en un paro de 48 horas, con ruidosas movilizaciones callejeras, para hacer oír sus demandas. Los maestros piden la renuncia del ministro de Educación, Félix Patzi, la realización de un nuevo congreso educativo y la satisfacción de un pliego de demandas gremiales. Los transportistas rechazan los montos de las multas de tránsito, la escasez de combustible y los requisitos para obtener la "tercera placa" (un sticker con código de barra con los datos del vehículo). Y el sindicato de la Caja reclama por el despido de dirigentes sindicales acusados de corrupción, en el marco de la intervención de esa entidad.

El paro de transporte, que como siempre incluyó algunas pinchaduras de llantas, "chicotazos" y bloqueos de calles, no fue del ciento por ciento pero tuvo contundencia y ayudó a aumentar el impacto del paro de maestros, ya que algunos establecimientos suspendieron sus actividades.

La Federación de Padres de Familia de El Alto bajó masivamente a La Paz contra la huelga de los educadores y su contraprotesta derivó en tensión cuando la dirigente del magisterio Vilma Plata denunció que los padres intentaban tomar la sede sindical de los maestros. También los transeúntes participaron del conflicto gritándoles "flojos" a los transportistas, cuyo sindicato no adhiere al Movimiento al Socialismo (MAS).

"El problema con los transportistas es que siempre tuvieron una actitud prebendaria. Están acostumbrados a recibir plata de los gobiernos y cargos para sus familiares, y eso hoy se cortó con el MAS. El sindicato está controlado por los dueños de minibuses (combies) y micros, no por los trabajadores; para ingresar al sindicato hay que pagar unos cinco mil dólares", explica una fuente que conoce bien el funcionamiento de estos gremios en Cochabamba. "En el caso del paro del magisterio se da un fenómeno extraño: se ha juntado la postura recalcitrante de los dirigentes trotskistas con las demandas de la Iglesia Católica contra la educación laica, pararon más los colegios de convenio (privados) que los públicos", evaluó el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. "Son los últimos residuos del conservadurismo gremial", acusó el vicepresidente Alvaro García Linera.

En la tarde se despejó algo el panorama, cuando el viceministerio de Transportes anunció la firma de un acta de entendimiento para evitar que el paro continúe hoy. En la madrugada, en gobierno había logrado desactivar otro de los puntos de conflicto: la policía abrió las válvulas del gas que van a Argentina, cerradas en la víspera por los bagayeros, quienes no se dieron por vencidos y anunciaron bloqueos de rutas.

Mientras tanto, desde Sucre llegaban noticias sobre la impasse de la Asamblea Constituyente. El cuello de botella de la convención es el mismo de las últimas semanas: el oficialismo quiere aprobar todos los artículos de la nueva Carta Magna por mayoría absoluta y sólo el texto final por dos tercios, mientras que la oposición defiende los dos tercios para cualquierdecisión. Consideran que, de lo contrario, se le daría al MAS –que con sus propios representantes llega sin problemas a la mitad más uno de las bancas– una mayoría automática.

El domingo el MAS había acordado con los bloques chicos declarar la Asamblea Constituyente "originaria y plenipotenciaria", pero el lunes estos bloques se echaron atrás para presionar al oficialismo. Temen que, una vez que voten el reglamento, el oficialismo los abandone a la marginalidad. Por eso ayer los operadores del MAS trabajaban a contrarreloj para retomar estos acuerdos, asegurándoles espacios de decisión a los "chicos", aislar a la derecha dura y habilitar la varias veces postergada reunión plenaria convocada para hoy a la mañana.


Contundente huelga de maestros y transportistas

Econoticiasbolivia, 29/08/06

La Paz.– Contundentes huelgas y movilizaciones de maestros y choferes convulsionaron las principales ciudades de Bolivia, que quedaron sin transporte público ni clases escolares en el primer día de la huelga de 48 horas decretadas en contra de las políticas del presidente Evo Morales.

Ni las intensas presiones sobre la dirigencia sindical ni la organización de marchas para romper la huelga con grupos de adherentes del gobierno, lograron hacer mella en los sectores en protesta, que reclaman cada uno lo suyo por separado.

Los maestros, que suspendieron las clases en las escuelas públicas y en muchas privadas, se oponen al proyecto de nueva ley educativa, que consideran como una prolongación de la política neoliberal implementada por el Banco Mundial a espaldas de los educadores en la década de los 90. Reclaman, además, la renuncia del ministro de Educación, Feliz Patzi, y exigen la convocatoria a un nuevo Congreso Nacional de Educación para consensuar un proyecto de ley que posibilite superar la profunda y terminal crisis por la que atraviesa la educación boliviana.

Los transportistas, que cortan y controlan muchos de los accesos a los centros urbanos en casi todas las ciudades de Bolivia, reclaman por la escasez de diesel, por la indexación al dólar en el cobro de las multas de la Unidad de Tránsito, el pago de más tributos con la implementación de la tercera placa y el mal estado de las carreteras.

Ambos sectores protagonizaron masivas marchas de protesta en varias capitales. En la Paz, al promediar el mediodía, quedaba claro que el gobierno afrontaba una de las mayores protestas en su contra y que no había logrado ni garantizar el normal tránsito de los vehículos ni la asistencia a las escuelas, tal como anunció en la víspera.

Al promediar la tarde, se abrían negociaciones con los transportistas, aceptando el Gobierno algunas de sus demandas. Con los maestros, el diálogo está interrumpido.


Gobierno usa a padres de familia para tratar de romper huelga de maestros

Econoticiasbolivia, 29/08/06

La Paz.– Varios cientos de padres de familia y adherentes al Movimiento al Socialismo (MAS) fueron movilizados este martes por el gobierno de Evo Morales para intentar quebrar la huelga de los maestros y amedrentar a sus dirigentes.

Las movilizaciones fueron pacíficas en varias ciudades, aunque en La Paz, grupos de choque intentaron tomar por asalto la Federación de Maestros Urbanos, dirigida por los trotskystas, a quienes desde el Gobierno se acusa de ser los responsables de la contundente huelga que dejó sin clases a miles de estudiantes en todo el país.

Las acciones de presión fueron dirigidas por el autodenominado representante de los padres de familia, Franklin Gutiérrez, que este lunes se había reunido con el presidente Morales en palacio de Gobierno para coordinar las acciones en contra de los maestros huelguistas.

"Estamos preocupados por el nuevo paro de los maestros urbanos", había señalado Gutiérrez a los periodistas al culminar la reunión con el Presidente al que "pidió que se reemplace a los maestros que acaten la huelga que va en perjuicio de la población estudiantil de las clases desposeídas".

Durante el ataque al Casa Social del Maestro, Gutiérrez exigió que se declare "profesión libre al Magisterio", a fin de que cualquier ciudadano pueda reemplazar en el cargo a los maestros huelguistas.

"El gobierno se orienta a destruir a los sindicatos, quiere penalizar el derecho a la huelga. Los grupos de choque del MAS han tratado de tomar la Casa Social del Maestros. Son grupos organizados desde la Presidencia de la República para acallar a los opositores", denunció la dirigente del magisterio, Wilma Plata, minutos después del ataque.

"Quieren obligarnos a trabajar a chicotazos (…) quieren amedrentarnos, pero no lo van a lograr", agregó la radical dirigente trostkysta, que aseguró que se mantienen en pie las protestas de los maestros de La Paz y El Alto en oposición a un proyecto de reforma educativa que quiere imponer el Gobierno a espaldas de los maestros.

"El gobierno pretende acallar a los dirigentes del Magisterio, ellos creen que los dirigentes manejamos a los trabajadores con un silbato y los sacamos a las calles cuando queremos. Eso no es así. En realidad, el gobierno es el que organiza las protestas porque no resuelve los problemas y por el contrario quiere mantener en pie la ley neoliberal de educación", dijo Plata.

Simultáneamente, cuatro dirigentes de la Confederación de Maestros Urbanos de Bolivia se declararon en huelga de hambre en la sede de la Central Obrera Boliviana en La Paz. "El paro es contundente a nivel nacional, en el interior bloquean puentes internacionales y el magisterio estará en las calles", dijo el dirigente René Pardo, al anunciar que el 12 de septiembre comenzará la huelga general indefinida, previo el inicio de una huelga nacional selectiva de hambre de dirigentes de cada departamento.

En la evaluación del gobierno, el paro de los maestros sólo habría tenido una adhesión parcial y no total como afirman los dirigentes sindicales.

El ministro de Educación, Félix Patzi, informó que de acuerdo a la evaluación realizada por su despacho, el 50 % de los maestros acató el paro declarado por el magisterio, y esto sólo debido al paro y bloqueo de los transportistas. "Si no hubiera habido el paro de transportes estoy seguro que la inasistencia de los maestros hubiese llegado a un 30 % en el país", informó.

Por su parte, el ministro de Trabajo, Alex Gálvez, anunció que todos los paros que se realizan actualmente serán declarados ilegales, porque no cumplen con las normas establecidas de Ley para realizar ese tipo de movilizaciones y advirtió que se sancionará económicamente a todos los huelguistas, tanto del magisterio como de la Caja Nacional de Salud, que también están en paro en defensa del fuero sindical.