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Perdiendo la batalla con la entropía
Sin petróleo barato, la única
opción segura es desmantelar nuestra compleja economía
Por George Monbiot (*)
The Guardian, 08/06/04
"Algunas personas tienen ideas
absurdas", afirma la nueva campaña de publicidad republicana.
"Como por ejemplo, imponer más impuestos sobre la gasolina para que
la gente conduzca menos. Ése es John Kerry".[1] El nuevo modelo de
hombre trajeado montando en bicicleta.
Tristemente, la acusación es
falsa. Kerry ha estado exigiendo que se mantenga bajo el precio de la
gasolina. Él quiere que George Bush libere las existencias de las
reservas estratégicas y que persuada a Arabia Saudí para que incremente
la producción. Ha estado adviertiendo al pueblo estadounidense de que si
su presidente no actúa rápido, él y Dick Cheney tendrán que compartir
un coche para trabajar.[2] ¿Hombres montando en bicicletas y compartiendo
coches? ¿No hay final para esta locura?
Al igual que las protestas por el
combustible que surgieron y disminuyeron en el Reino Unido la semana
pasada, estos intercambios son tan imbéciles como racionales. El precio
del petróleo ha estado aumentando porque la demanda de un recurso finito
está creciendo más rápido que la oferta. Mantener bajos los precios
significa que este recurso se agotará más rápidamente, con el resultado
de que la espantosa perspectiva de hombres compartiendo coches y montando
en bicicleta esté incluso más cerca. Quizás los candidatos a presidente
empiecen a hacer campaña contra el paso del tiempo.
Pero unos altos precios del petróleo
suponen recesión y desempleo, y a la vez, un fallo político del hombre o
la mujer en el cargo. El intento de culpar a otro hombre o mujer por estas
limitaciones será uno de los temas característicos de la política en
las próximas décadas.
Este conflicto fue ejemplificado el
último mes por el líder británico de las protestas por el combustible
del año 2000, Brynle Williams. "Temo decir que no estoy muy
orgulloso de lo que ocurrió hace tres años", admitió en un
documental transmitido en S4C el 4 de mayo. "Todos queremos motores
turboalimentados ahora... pero debemos recordar que hay un pobre cabrón
en el otro confín del mundo que al final terminará pagando por
ello".[3] Cinco días después, el 9 de mayo, dijo a GMTV que estaba
preparado para empezar a protestar de nuevo.[4] La auto-conciencia y el
auto-interés no parecen congeniar muy bien.
Para comprender lo que va a pasar,
en primer lugar debemos entender el hecho central de la existencia. La
vida es una lucha contra la entropía. La entropía puede definirse a
grandes rasgos como la dispersión de energía. Tan pronto como un sistema
-ya sea un organismo o una economía- se queda sin energía, comienza a
desintegrarse. Su supervivencia depende del apoderamiento de nuevas
fuentes de combustible.
La evolución biológica está
dirigida por la necesidad de aprovechar la energía que otros organismos
requieren. Una consecuencia incrementa la complejidad: un árbol puede
tomar más energía del sol que los musgos del suelo del bosque, un atún
puede seguir a su presa de forma más activa que una medusa. Pero el coste
de esta complejidad es un aumento del requerimiento de energía. Lo mismo
vale para nuestras economías.
Éstas se han desarrollado sobre
una fuente de energía que es tan barata de extraer como de usar. No
existe, hasta ahora, ningún sustituto para ella. Todas las demás son o más
caras o más difíciles de utilizar. Sin petróleo barato la economía
sucumbiría a la entropía.
Pero la era del petróleo barato ha
finalizado. Y si dudas de ello, echa un vistazo al reportaje de internet
de la BBC del 7 de junio de una conferencia a cargo de la Association for
the Study of the Peak Oil.[5] El periodista habló con el economista jefe
de International Energy Agency, Fatih Birol. "En público, el señor
Birol negó que la oferta no fuera capaz de satisfacer la creciente
demanda... pero tras su charla pareció cambiar el tono: 'Actualmente no
existe capacidad de reserva. Pero esperamos que la demanda se incremente
en el último trimestre del año en tres millones de barriles al día. Si
los saudíes no incrementan la oferta hacia final de año en 3 millones de
barriles diarios afrontaremos, cómo lo diría, será muy
complicado.Viviremos tiempos difíciles'". El periodista le preguntó
si tal crecimiento de la oferta era posible, o simplemente una ilusión.
"¿Eres de la prensa?", respondió Birol. "Esto no es para
la prensa". Así que la BBC preguntó a los otros delegados lo que
pensaban sobre la posibilidad de un incremento de la producción saudí en
un 30%. "Las respuestas fueron muy claras: ´totalmente fuera de
lugar', 'completamente imposible', y '3 millones de barriles, nunca; ni
siquiera 300.000'. Un delegado se rió tanto que tuvo que apoyarse sobre
una mesa".[6] Y esto fue antes de que oyeran que habían abatido a
tiros a dos periodistas de la BBC en Riad.
El problema del mundo es el
siguiente. Actualmente consumimos 6 barriles de petróleo por cada nuevo
barril que descubrimos. Los descubrimientos de grandes yacimientos (de más
de 500 millones de barriles) alcanzaron su cenit en 1964.[7] En el año
2000 hubo trece de estos descubrimientos, en 2001 seis, en 2002 dos y en
2003 ninguno.[8] En 2007 se desarrollarán tres nuevos grandes proyectos y
otros tres lo harán en 2008. Para los siguientes años no se ha previsto
ninguno aún.[9]
La industria del petróleo nos dice
que no nos preocupemos: el mercado encontrará la forma de solucionar
esto. Si el precio de la energía aumenta, se desarrollarán nuevas
fuentes de energía. ¿Pero nuevas fuentes de energía de qué? Toda otra
opción es mucho más cara que el petróleo barato que hace posible la
complejidad de nuestra economía.
La nueva tecnología diseñada para
extraer hasta la última gota de los antiguos yacimientos es cara y no
parece funcionar muy bien, que es por lo que Shell se vio forzada a bajar
sus reservas anticipadas (otras compañías, bajo la presión de la US
Securities and Exchange Commission, la seguirán seguramente). Extraer
petróleo a partir de arenas alquitranadas y de los esquistos bituminosos
requiere casi tanta energía como la que produce a cambio.[10] Lo mismo
vale para las mezclas que están surgiendo, tales como el aceite de colza
dentro del biodiesel. La energía nuclear es viable sólo si pasas por
alto tanto los masivos costes de desmantelamiento como el hecho de que aún
no han sido descubiertos medios seguros para deshacerse de los residuos.
Podríamos cubrir el país con generadores eólicos y paneles solares,
pero la electricidad que producirían aún sería un medio caro para
mantener nuestros coches.
Justo cuando el suministro de petróleo
no parece seguro, la demanda mundial está aumentando más rápido que lo
que lo había hecho en los últimos 16 años. El 7 de junio por la mañana,
General Motors anunció que está gastando 3 mil millones de dólares en
doblar su producción de coches para el mercado chino.[11] Setenta y
cuatro minutos después, vimos las primeras señales de entropía: la
International Air Travel reveló que sus aerolíneas perderán
probablemente 3 mil millones de dólares este año debido a los elevados
precios del petróleo.[12] Las baratas aerolíneas se quejaron de que podrían
ser forzadas a abandonar el mercado.
Si es imposible de sostener la
complejidad de nuestra economía, nuestra mayor esperanza es empezar a
desmantelarla antes de que colapse. Esto no es muy probable que ocurra.
Enfrentados con una opción entre un porrazo o un quejido, nuestros
gobiernos elegirán probablemente el porrazo, haciendo incluso más
extravagantes las guerras para que continúe el espectáculo. Los
terroristas, alerta tanto a la creciente necesidad de Occidente como a la
vulnerabilidad de los oleoductos y la red de petroleros, responderán con
su propia guerra del petróleo.
"Cada vez que veo a un adulto
en bicicleta", escribió una vez HG Wells, "no pierdo la
esperanza en el género humano". Es un comienzo, pero me siento más
seguro con respecto a nuestras posibilidades de supervivencia si veo a
George Bush y a Dick Cheney compartiendo un coche para ir al trabajo.
Traducido para ZNet por Ricardo Jiménez
y revisado por Patricia Terino
Notas:
(*) Escritor y columnista de The
Guardian de Gran Bretaña, es autor de "Captive State: the corporate
takeover of Britain" y otros libros sobre temas sociales.
1. Cited in Aaron Naparstek, 2nd-8th June 2004. The Coming Energy Crunch.
New York Press Volume 17, Issue 22.
2.
ibid.
3. Brynle Williams, 4th May 2004. O Flaen Dy Lygaid, S4C.
4. Cited on BBC News Online, 9th May 2004. AM Warns of More Fuel
Protests. http://news.bbc.co.uk/1/hi/wales/3698015.stm
5. Adam Porter, 7th June 2004. Is The World's Oil Running out
Fast? http://news.bbc.co.uk/1/hi/business/3777413.stm
6.
ibid.
7. Aaron Naparstek, ibid.
8. The Oil Depletion Analysis Centre, 29th January 2004. Oil Supply
Shortages Likely After 2007, New Report Shows. News Release. Citing a
report by Chris Skrebowski, January 2004, in Petroleum Review.
9.
Ibid.
10. For a discussion of energy returned on energy invested, see Richard
Heinberg, 2003. The Party's Over. New Society Publishers, Gabriola Island,
Canada.
11. BBC News Online, 05:20 GMT, 7th June, 2004. Carmaker GM Raises China
Stakes. http://news.bbc.co.uk/1/hi/business/3782265.stm]
12. BBC News Online, 06:34 GMT, 7th June, 2004. Oil Prices To Hit Airline
Profits. http://news.bbc.co.uk/1/hi/business/3782299.stm
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