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Sesenta aniversario
de Bretton Woods
El apoyo del Banco Mundial y del FMI a las
dictaduras
Por
Eric Toussaint, (CADTM)
Enviado por EDI (Economistas de Izquierda) de Argentina
Hace
sesenta años, el 22 de julio de 1944, se acababa la Conferencia de
Bretton Woods durante la cual se fundaron el Banco Mundial y el Fondo
Monetario Internacional.
Tras
la Segunda Guerra Mundial, en una parte creciente del Tercer Mundo, las
políticas aplicadas contrariaban los intereses de las antiguas
potencias coloniales. Esta orientación encontró la oposición firme de
los gobiernos de los grandes países capitalistas industrializados que
tienen una influencia determinante sobre el Banco Mundial (BM) y el FMI.
Los proyectos del BM tienen un fuerte contenido político : frenar el
desarrollo de movimientos que pongan en cuestión la dominación
ejercida por las grandes potencias capitalistas. La prohibición de
tener en cuenta las consideraciones “políticas” y “no económicas”
en las operaciones del Banco, una de las más importantes condiciones de
su carta, es ignorada sistemáticamente. La parcialidad política de las
instituciones de Bretton Woods se demuestra con el apoyo financiero
concedido a las dictaduras de Chile, Brasil, Nicaragua, Congo-Kinshasa y
Rumania.
1.
El levantamiento anticolonial y antiimperialista del Tercer Mundo
Tras
1955, el espíritu de la Conferencia de Bandung (Indonesia)
alienta en una gran parte del planeta. Se produce tras la derrota
francesa en Vietnam (1954) y precede a la nacionalización del canal de
Suez por Nasser. Vienen
luego las revoluciones cubana (1959) y argelina (1954-1962), el
relanzamiento de la lucha de emancipación en Vietnam... En una parte
creciente del Tercer Mundo, las políticas emprendidas dan la espalda a
las antiguas potencias coloniales. Se nota una tendencia a la sustitución
de las importaciones y al desarrollo de políticas dirigidas hacia el
mercado interno. Esta orientación encuentra la firme oposición de los
gobiernos de los grandes países capitalistas industrializados que
tienen una influencia determinante sobre el Banco Mundial y el FMI. Se
produce una oleada de regimenes nacionalistas burgueses que llevan a
cabo políticas populistas (Nasser en Egipto, Nehru en India, Perón en
Argentina, Goulart en Brasil, Sukarno en Indonesia, N´Krumah en
Ghana...) y regímenes de orientación explícitamente socialista (Cuba,
China popular).
En
este contexto, los proyectos del BM tienen un fuerte contenido político:
frenar el desarrollo de movimientos que pongan en cuestión la dominación
ejercida por las grandes potencias capitalistas.
2.
El poder de intervención del BM en las economías nacionales
Desde
los años 1950, el BM pone en pie una red de influencias que le será
muy con posterioridad. El BM emprende la creación, en el Tercer Mundo,
de una demanda de sus servicios. La influencia de la que goza ahora
deriva en parte de las redes de agencias construídas en los Estados que
se han convertido en sus clientes y, por tanto, en sus deudores. El BM
ejerció una verdadera política de influencia para apoyar su red de préstamos.
A
partir de los años 1950, uno de los primeros objetivos de la política
del BM fue la “construcción de instituciones” que con mucha
frecuencia tomó la forma de creación de agencias paragubernamentales
en el interior de los países clientes del BM.
Tales agencias fueron intencionalmente fundadas de tal forma que fueran
relativamente independientes financieramente de sus gobiernos y
estuvieran fuera del control de las instituciones políticas locales,
entre ellas los parlamentos nacionales. Constituyen los relevos
naturales del BM al que deben mucho, comenzando por su existencia,
incluso, en algunos casos, su financiación.
La
creación de tales agencias fue una de las estrategias más importantes
del BM para insertarse en las economías políticas de los países del
Tercer Mundo. Operando según
sus propias reglas (frecuentemente elaboradas según las sugestiones del
BM), llenas de tecnócratas
simpatizantes aupados y admirados por el Banco, estas agencias han
servido para crear una fuente estable y digna de confianza para lo que
el Banco tenía necesidad: proposiciones de préstamos « viables ».
Han proporcionado también al Banco bases de poder paralelo a través de
las cuales ha sido capaz de transformar las economías nacionales, de
hecho sociedades enteras, sin el procedimiento exigente del control
democrático y de los debates contradictorios.
El
Banco fundó, en 1956, con un importante apoyo financiero de las
Fundaciones Ford y Rockefeller, el Instituto de Desarrollo Económico (Economic
Development Institute) que ofrecía cursillos de formación de seis
meses a delegados oficiales de los países miembros. « Entre 1956 y
1971, más de 1.300 delegados oficiales habían pasado por el Instituto,
un cierto número de ellos había alcanzado la posición de Primer
Ministro, de ministro de la planificación o de finanzas ».
Las
implicaciones de esta política son inquietantes: el estudio por el
International Legal Center (ILC) de Nueva York de la acción del Banco
en Colombia entre 1949 y 1972 concluye que las agencias autónomas
establecidas por el Banco tuvieron un impacto profundo sobre la
estructura política y sobre la evolución social de la región entera,
debilitando « el sistema de partidos políticos y minimizando los
papeles del legislativo y del judicial ».
Se
puede considerar que, desde los años 60, el Banco estableció
mecanismos únicos y nuevos para una intervención continua en los
asuntos internos de los países que pedían créditos. Sin embargo, el
Banco niega vigorosamente que tales intervenciones fueran políticas: al
contrario, insiste en que su política no tiene nada que ver con las
estructuras de poder y que los asuntos políticos y económicos existen
separadamente.
3.
La política de préstamo del Banco Mundial está influenciada por
consideraciones políticas y geoestratégicas
El
artículo IV, sección 10, estipula : « El Banco y sus responsables
no interferirán en los asuntos políticos de ningún miembro y les está
prohibido dejarse influenciar en sus decisiones por el carácter político
del miembro o de los miembros concernidos. Solo consideraciones económicas
pueden influir sobre sus decisiones y estas consideraciones serán
sopesadas sin prejuicios, con vistas a alcanzar los objetivos (fijados
por el Banco) estipulados en el artículo 1 ».
La
prohibición de tomar en cuenta las consideraciones « políticas » y
« no económicas » en las operaciones del Banco, una de las más
importantes condiciones de su carta, ha sido ignorada sistemáticamente
y eso desde el comienzo de su existencia. El Banco se negó a prestar a
Francia tras la Liberación mientras los comunistas estuvieran en el
gobierno (al día siguiente de su salida del gobierno en mayo de 1947,
el préstamo pedido y bloqueado hasta entonces, le fue concedido).
El
Banco ha actuado de forma repetida en contradicción con el artículo IV
de sus estatutos. En efecto, el Banco toma regularmente decisiones en
función de consideraciones políticas. Esto porque la calidad de las
políticas económicas llevadas a cabo no es el elemento determinante en
sus decisiones. El Banco ha prestado regularmente dinero a las
autoridades de un país a pesar de la mala calidad de su política económica
y de un alto nivel de corrupción: Indonesia y Zaire son dos casos
emblemáticos de lo anterior. Más precisamente, las decisiones del
Banco relativas a países de una gran importancia política para sus
principales accionistas están regularmente ligadas a los intereses y a
la orientación de éstos, empezando por los Estados Unidos.
Las
decisiones del Banco y de su gemelo el FMI, desde 1947 hasta el
hundimiento del bloque soviético,
han sido determinadas en gran medida por los siguientes criterios :
-
evitar el mantenimiento de modelos autocentrados ;
-
sostener financieramente grandes proyectos (BM) o políticas
(FMI) que permitiera aumentar las exportaciones de los principales países
industrializados ;
-
negar ayuda a los regimenes considerados como amenazas por el
gobierno de los Estados Unidos y otros accionistas importantes ;
-
intentar modificar la política de ciertos gobiernos de los países
llamados socialistas a fin de debilitar la cohesión del bloque soviético.
En este marco se le concedió un apoyo a Yugoslavia, que se había
retirado del bloque dominado por Moscú a partir de 1948 o a Rumania a
partir de los años 1970 en el momento en que Ceaucescu expresaba
veleidades de alejamiento del Comecon y del Pacto de Varsovia.
-
sostener aliados estratégicos del bloque capitalista occidental,
de los Estados Unidos en particular (ejemplo: Indonesia de 1965 hasta
hoy; el Zaire de Mobutu; las Filipinas bajo Marcos; el Brasil de la
dictadura a partir de 1964; la Nicaragua del dictador Somoza; el África
del Sur del apartheid) ;
-
intentar evitar o limitar, en la medida de lo posible, un
acercamiento de los gobiernos de los PED con el bloque soviético o
China: intentar por ejemplo alejar de la URSS a la India y la Indonesia
de los tiempos de Sukarno.
Para
llevar a cabo esta política,
el BM y el FMI aplican una táctica generalizada: son más flexibles
hacia los gobiernos de derecha (menos exigentes en términos de
austeridad antipopular) si están confrontados a una fuerte oposición
de la izquierda que hacia gobiernos de izquierda confrontados a una
fuerte oposición de la derecha. Concretamente, esto significa que las
IFI van a ser mucho más exigentes
y hacerle la vida imposible a un gobierno de izquierda
confrontado a una oposición de derecha de tal forma que se le debilite
y se favorezca el acceso de la derecha al poder. Según la misma lógica,
las IFI serán menos exigentes hacia un gobierno de derecha enfrentado a
una oposición de izquierda a fin de evitar debilitar e impedir a la
izquierda el acceso al poder. La ortodoxia monetarista es de geometría
variable: las variaciones dependen mucho de factores políticos y
geoestratégicos.
Algunos
casos concretos –Chile, Brasil, Nicaragua, Zaire y Rumania- ilustran
lo que acaba de ser planteado: tratan a la vez de las decisiones del
Banco y del FMI puesto que estas decisiones están determinadas grosso
modo por las mismas consideraciones y sometidas a las mismas
influencias.
El
FMI y el BM no dudaron en apoyar dictaduras cuando ambos (y otras
grandes potencias capitalistas) lo encontraban oportuno. Los autores del
Informe mundial sobre le desarrollo humano realizado por el PNUD (edición
1994) lo escriben negro sobre blanco: « De hecho, la ayuda entregada
por los Estados Unidos durante los años 1980 es inversamente
proporcional al respeto de los derechos humanos. Los donantes
multilaterales no parecen tampoco agobiarse por tales
consideraciones. Parecen en efecto preferir los regímenes autoritarios,
considerando sin parpadear que estos regímenes favorecen la estabilidad
política y son más capaces de gestionar la economía. Cuando
Bangladesh y Filipinas pusieron fin a la ley marcial, su parte
respectiva en el conjunto de los préstamos del BM disminuyó ».
4.
La parcialidad política de las IFI: ejemplos del apoyo financiero a las
dictaduras
4.1.
Apoyo a la dictadura del general Augusto Pinochet en Chile
Gráfico
1. Chile: los desembolsos multilaterales .

Fuente : Banco Mundial, CD-ROM
GDF, 2001
Errata:
grafico 1. "Allende" en lugar de "Alliende"
Chile,
bajo el gobierno democráticamente elegido de Allende (1970-1973), no
recibió préstamos del
Banco pero bajo el gobierno de Pinochet, tras el golpe militar de 1973,
el país llegó a ser súbitamente creíble. Sin embargo, ningún
dirigente del BM y del FMI podía ignorar el carácter profundamente
autoritario y dictatorial del régimen de Pinochet. La relación entre
la política de préstamos y el contexto geopolítico es aquí patente.
4.2.
Apoyo a la Junta militar en Brasil tras el derrocamiento del presidente
Joao Goulart
Gráfico
2. BRASIL : desembolsos del Banco Mundial.

Fuente : Banco Mundial
CD-Rom GDF, 2001
El
régimen democrático del presidente Joao Goulart fue derrocado por los
militares en abril de 1964. Los préstamos del Banco y del FMI que habían
sido suspendidos durante tres años se reanudaron muy poco tiempo después.
Resumen
sucinto de los acontecimientos: en 1958, el presidente brasileño
Kubitschek debe entrar en negociaciones con el FMI a fin de recibir un
préstamo de 300 millones de dólares por parte de los Estados Unidos.
Finalmente, Kubitschek rechaza las condiciones impuestas por el FMI y
deja de lado el préstamo solicitado a los Estados Unidos lo cual le dio
una gran popularidad.
Su
sucesor, Goulart, había anunciado que iba a poner en práctica una
reforma agraria radical y que iba a proceder a la nacionalización de la
refinerías de petróleo: fue derrocado por los militares. Al día
siguiente del golpe, los Estados Unidos reconocían al nuevo régimen
militar. Un poco de tiempo después, el BM y el FMI reanudaban la
suspendida política de préstamos. Por su parte, los militares abolían
las medidas económicas criticadas por los Estados Unidos y el FMI. Hay
que señalar que las instituciones financieras internacionales
consideraron que el régimen militar
tomaba sanas medidas económicas (sound economic measures).
Sin embargo el PIB bajó el 7% en 1965 y miles de empresas quebraron. El
régimen organizó una fuerte represión, prohibió las huelgas, provocó
una fuerte caída de los salarios reales, suprimió las elecciones por
sufragio directo, decretó la disolución de los sindicatos y recurrió
regularmente a la tortura.
4.3.
Tras haber apoyado la dictadura de Anastasio Somoza, el BM puso fin a
los préstamos tras la elección del sandinista Daniel Ortega a la
presidencia de Nicaragua
Gráfico
3 : NICARAGUA : desembolsos
del Banco Mundial.
Fuente : Banco Mundial CD-ROM
GDF, 2004
Mientras
que el clan de los Somoza estaba en el poder en Nicaragua desde los años
1930 gracias a una intervención militar de los Estados Unidos,
un poderoso movimiento popular triunfó contra al dictadura el 19 de
julio de 1979 y provocó la huida del dictador Anastasio Somoza. Los
Somoza se habían apoderado de una gran parte de las riquezas del país
y habían favorecido la implantación de grandes empresas extranjeras,
sobre todo estadounidenses, y eran detestados por el pueblo. La
dictadura de Anastasio Somoza había disfrutado de numerosos préstamos
del Banco Mundial.
A
partir de la caída de la dictadura se puso en pie un gobierno de
alianza que agrupaba a la oposición democrática tradicional (dirigida
por jefes de empresa) y los revolucionarios sandinistas que no ocultaban
su simpatía por Cuba ni su disposición a emprender ciertas reformas
económicas (reforma agraria, nacionalización de ciertas empresas
extranjeras, confiscación de las tierras del clan Somoza, programa de
alfabetización...). Washington que había sostenido a Anastasio Somoza
hasta el final consideró que ese nuevo gobierno hacía pesar una
amenaza de contagio comunista en América Central
La
Administración Carter, en funciones en el momento del derrocamiento de
la dictadura, no adoptó inmediatamente una actitud agresiva. Pero las
cosas cambiaron inmediatamente cuando Ronald Reagan entró en la Casa
Blanca. Anunció (1981) y demostró su voluntad de hacer caer a los
sandinistas. Apoyó financiera y militarmente una rebelión compuesta
por los antiguos miembros de la guardia nacional («
Contrarrevolucionarios » o « Contras »). La aviación de los Estados
Unidos minó varios puertos nicaragüenses. Frente a esta hostilidad, la
política del gobierno de mayoría sandinista se radicalizó... En las
elecciones de 1984 que se desarrollaron de forma democrática por
primera vez desde hacía medio siglo, el sandinista Daniel Ortega fue
elegido presidente con el 67% de los votos. El año siguiente, los
Estados Unidos decretaron un embargo comercial contra Nicaragua que
aislará al país en relación a los inversores extranjeros y el BM frenó
sus préstamos a partir de la victoria sandinista en las elecciones
presidenciales. Como hemos
indicado en el artículo « Un banco bajo influencias », los
sandinistas intentaron activamente convencer al BM de que reanudara los
créditos. Estaban dispuestos a aplicar un plan de ajuste estructural
draconiano. El Banco decidió no dar continuación y no volvió a
conceder préstamos más que tras la derrota electoral de los
sandinistas en las elecciones de febrero de 1990, que había visto la
victoria de Violeta Barrios de Chamorro, candidata conservadora
sostenida por los Estados Unidos.
4.4.
Apoyo a la dictadura de Mobutu
Grafico
4 : CONGO-KINSHASA (ZAÏRE BAJO MOBUTU) : desembolsos del Banco
Mundial.

Fuente : Banco Mundial, CD-Rom, GDF, 2001
Ya
en 1962, un informe del Secretario General de las Naciones Unidas
informaba de que varios millones de dólares, destinados a financiar las
tropas de Mobutu, habían sido desviados por este último. En 1982, un
miembro calificado del FMI, Erwin Blumenthal, banquero alemán, realizó
un informe demoledor sobre la gestión del Zaire de Mobutu en el que
advertía a los acreedores extranjeros de que no debían esperar ser
reembolsados mientras Mobutu estuviera en el poder. Entre 1965 y 1981,
el gobierno zaireño había pedido prestados 5 millardos de dólares en
el extranjero y entre 1976 y 1981, su deuda externa fue objeto de cuatro
reestructuraciones en el Club de París por un monto de 2,25 millardos
de dólares.
La
muy mala gestión económica y el desvío sistemático por Mobutu de una
parte de los préstamos no condujeron al FMI y el BM a frenar la ayuda a
ese régimen dictatorial. Es llamativo constatar, que tras el informe
Blumenthal, los desembolsos efectuados por el BM aumentaron (los del FMI
también pero no están en el gráfico). Manifiestamente, las decisiones
del Banco y del FMI no estaban determinadas por el criterio de la buena
gestión económica. El régimen de Mobutu era un aliado estratégico de
los Estados Unidos y de otras potencias influyentes en el seno de las
instituciones de Bretton Woods (como Francia y Bélgica) mientras duró
la guerra fría. A partir de 1989-91, con la caída del Muro de Berlín
seguida más tarde de la implosión de la Unión Soviética, el régimen
de Mobutu perdió su interés. Tanto más cuanto que en muchos países
de África (entre ellos el Zaire), se desarrollaban conferencias
nacionales que planteaban las reivindicaciones democráticas. Los préstamos
del BM comenzaron a disminuir para cesar completamente a mediados de los
años 90.
4.5.
Apoyo del Banco Mundial a la dictadura de
Ceaucescu en Rumania
Gráfico
5 : Rumania : desembolsos del Banco Mundial.

Fuente : Banco Mundial, CD-Rom,
GDF, 2001
En
1947 Rumania se integra en el bloque soviético. En 1972, Rumania es el
primer país del glacis soviético en entrar en el Banco.
Ceaucescu
era desde 1965 secretario general del Partido Comunista en el poder y en
1968, había criticado la intervención de la URSS en Checoeslovaquia.
Las tropas de Rumania no intervinieron con las del Pacto de Varsovia.
Esta toma de distancia respecto a Moscú decidió visiblemente a
Washington, vía el Banco, a plantearse relaciones estrechas con el régimen
rumano.
El
Banco empezó en 1973 a negociar con Bucarest el comienzo de una política
de préstamos que alcanzó muy rápidamente un volumen muy apreciable.
En 1980, Rumania se convirtió en el octavo país en importancia en la
lista de deudores del Banco. Uno de los historiadores del Banco, Aart
van de Laar, cuenta una anécdota significativa que remonta a 1973.
Asistía a comienzos de 1973 a una reunión de la dirección del Banco
que tenía en su agenda el comienzo de la concesión de préstamos
a Rumania. Ante la incredulidad de ciertos dirigentes que
criticaban la ausencia de un informe preciso sobre Rumania, Robert
McNamara habría declarado que tenía una gran confianza en la moralidad
financiera de los países socialistas en términos de pago de la deuda.
A lo que uno de los vicepresidentes del Banco presente en la reunión
habría respondido que « el Chile de Allende no se había hecho quizá
suficientemente socialista».
McNamara no dijo nada.
La
decisión del Banco no se basaba en criterios económicos convincentes.
En efecto, en primer lugar, mientras que el Banco negaba regularmente
prestar a un país que no hubiera pagado antiguas deudas, comenzó a
prestar a Rumania sin que ésta hubiera conseguido poner fin a un pleito
sobre antiguas deudas. En segundo lugar, lo esencial de los intercambios
económicos de Rumania eran realizados en el interior del Comecon en
divisas inconvertibles: ¿cómo podría devolver los préstamos en
divisas fuertes ?. En tercer lugar, Rumania se negaba al principio a
comunicar informaciones económicas requeridas por el Banco. En claro,
fueron las consideraciones políticas las que manifiestamente decidieron
al Banco a emprender relaciones estrechas con Rumania. Se trataba de
desestabilizar a la URSS y el bloque soviético en el contexto de la
guerra fría manteniendo relaciones estrechas con Rumania. La falta de
democracia interna y la represión policial sistemática no fueron
capaces de disuadir al Banco ni en este caso ni en otros.
Rumania
se convirtió en uno de los mayores clientes del Banco y éste financió
grandes proyectos (minas de carbón a cielo abierto, centrales eléctricas
térmicas) cuyos efectos negativos en términos de polución eran fácilmente
comprobables. Para la explotación de las minas de carbón a cielo
abierto, las autoridades rumanas desplazaron a poblaciones que hasta
entonces se dedicaban a la agricultura. En otro terreno, el Banco apoyó
la política de planificación de los nacimientos que intentaba aumentar
la tasa de natalidad.
En
1982, cuando estalló a escala internacional la crisis de la deuda, el régimen
rumano decidió imponer a la población una terapia de choque. Rumania
redujo sus importaciones muy fuertemente a fin de lograr un excedente en
divisas para poder rembolsar la deuda exterior a ritmos acelerados. Como
escriben los autores del libro encargado por el Banco para conmemorar su
primer medio siglo de existencia : « Rumania era en un sentido un
deudor « modelo », al menos desde el punto de vista de los acreedores
».
5.
Conclusión
Contrariamente
a la sección 10 del artículo 4 de la carta del Banco Mundial, este último
y el FMI han prestado sistemáticamente a algunos Estados para
influenciar su política. Los ejemplos citados en este estudio muestran
que los intereses políticos y estratégicos de las grandes potencias
capitalistas son determinantes en las decisiones. Algunos regímenes,
apoyados por las grandes potencias capitalistas, han sido ayudados
financieramente aunque su política económica no respondiera a los
criterios oficiales de las instituciones financieras internacionales
(IFI) y aunque no respetaran los derechos humanos. Por otra parte, regímenes
considerados como hostiles a los intereses de las grandes potencias han
sido privados de los préstamos de los IFI con el pretexto de no
respetar de los criterios económicos definidos por éstas.
Esta política de las instituciones de Bretton Woods no ha sido
abandonada al final de la guerra fría, y prosigue
hasta nuestros días : préstamos a la Rusia de Yeltsin, a la Indonesia
de Suharto hasta su caída en 1998, al Tchad de Idriss Déby, a la China
popular, al Irak bajo ocupación extranjera.
Bibliografía
:
KAPUR,
Devesh, LEWIS, John P., WEBB, Richard. 1997. The World Bank, Its First
Half Century, Volume 2: Perspectives, Brookings Institution Press,
Washington, D.C., 766 p.
PNUD.
1994. Rapport mondial sur le développement humain, Economica, Paris,
239 p.
RICH,
Bruce. 1994. Mortgaging the earth, Earthscan, London, 376 p.
TOUSSAINT,
Eric. 2004. La Bolsa o la vida. Las finanzas contra los pueblos. Gakoa
liburuak.
TOUSSAINT,
Eric, « Soixantième
anniversaire de Bretton Woods: une Banque sous influence », diffusé
sur internet le 16 juillet 2004, 13 p.
VAN
DE LAAR, Aart. 1980. The World Bank and the Poor, Martinus Nijhoff
Publishing, Boston/The Hague/London, 269 p.
Copyright
: Eric Toussaint 2004. Los artículos pueden ser reproducidos con la
autorización del autor y con mención explícita de la fuente. Contacto
: cadtm@skynet.be
y yannick@cadtm.org
La
serie de artículos sobre las institucines de Bretton Woods continuará
en septiembre de 2004. Servira de preparación a:
1)
la próxima asamblea nacional conjunta del FMI y del BM que tendrá
lugar a comienzos de octubre de 2004
en Washington. 2)
la jornada internacional del CADTM titulada : « FMI/BM : 60 años
la edad de la jubilación », que tendrá lugar en Lieja el 9 de octubre
de 2004. Más informaciones sobre esto, www.cadtm.org
[1]
Eric Toussaint es Presidente del CADTM (Comité para la anulación
de la Deuda del Tercer Mundo), autor de La Bolsa o la vida. Las
finanzas contra los pueblos. Gakoa liburuak, San Sebastian.
Coautor con Damien Millet de 50 Preguntas /50 Respuestas sobre la
deuda, el FMI y el Banco Mundial. Icaria- Intermon/Oxfam,
Barcelona 2004. ISBN
84-7426-699-8; coautor con Arnaud Zacharie de Salir de la Crisis.
Deuda y Ajuste. CADTM – Paz con dignidad, Madrid, 2002. Más
información: www.cadtm.org
[2]
La Conferencia de Bandung celebrada en 1955 fue convocada por el
presidente indonesino Sukarno. Fue el punto de partida del
movimiento de los No alineados. Sukarno, Tito y Nehru efueron los
dirigentes que encarnaban la esperanza del Tercer Mundo frente al
antiguo sistema colonial de dominación. Este es un extracto del
discurso de Sukarno en la apertura de dicha Conferencia: “El hecho
de que líderes de los pueblos asiáticos y africanos
puedan reunirse en uno de sus propios países para discutir y
deliberar sobre sus asuntos comunes constituye un nuevo punto de
partida en la historia (...). Ningún pueblo puede sentirse libre
mientras una parte cualquiera de su patria no es libre. Como la paz,
la libertad no es indivisible (...). Se nos dice a menudo que el
colonialismo está muerto. No nos dejamos engañar, ni dormir, por
esa fórmula engañosa. Os aseguro que el colonialismo está bien
vivo. ¿Cómo se puede afirmar lo contrario cuando amplias regiones
de Asia y de África no son libres?
(...) El colonialismo moderno se presenta también bajo la
forma del control económico,
del control intelectual y del control físico, ejercidos por una
comunidad extranjera en el interior de la nación. Es un enemigo hábil
y decidido que se manifiesta bajo numerosos disfraces; no deja fácilmente
su botín. Donde sea, cuando sea, o cualquiera que sea la forma en
que aparezca, el colonialismo es un mal que hay que eliminar de la
superficie del mundo” (Fuente: Le Monde Diplomatique, “Los
objetivos de la Conferencia de Bandung”, mayo 1955, p.1).
[3]
Bruce Rich cita como ejemplos de agencias fundadas gracias al Banco
Mundial: en Tailandia, la Industrial Finance Corporation of Thailand
(IFCT), el Thai Board of Investment (BOI), the National Economic and
social Development Board (NESDB) y la Electrical Generating
Authority of Thailand; en India, el National Thermal Power
Corporation (NPTC), el Northern Coal Limited (NCL)... (ver
Bruce Rich p.13 y 41).
[4]
Rich, op.cit. p.76. Ver también STERN Nicholas y FERREIRA
Francisco. 1997.
“The World Bank as “intellectual actor” ” en KAPUR, Devesh,
Lewis, John P., WEBB, Richard. 1997. The World Bank, Its First Half
Century, volume 2, p. 583-585.
[5]
Ver Eric Toussaint, “Soixantième anniversaire de Bretton Woods:
une Banque sous influence”, julio 2004.
[6]
Lo que coincide con el período de la guerra fría.
[8]
Un análisis de los
hechos resumidos aquí se encuentra en PAYER, Cheryl. 1974.
The Debt Trap: The International Monetary Fund and the Third World,
Monthly Review Press, New York and London, p. 143-165.
[9]
En 1965, Brasil firmó un Stand-by Agreement con el FMI, recibió
nuevamente créditos y vio su deuda externa reestructurada por los
Estados Unidos, varios países acreedores
de Europa y el Japón. Tras el golpe militar, los préstamos
pasaron de cero a una media de 73 millones de dólares US por año
para el resto de los años 1960 y alcanzaron un nivel de casi medio
millardo de dólares US por año a mediados de los años 1970.
[10]
Ver Eric Toussaint, “Soixantième anniversaire de Bretton Woods:
une Banque sous influence”, julio 2004.
[11]
VAN DE LAAR, Aart. 1980. The World Bank and the Poor, Martinus
Nijhoff Publishing, Boston/The Hague/London, p.40.
[12]
“Romania was, in a sense, a “model” debtor, at least from the
creditors’ point of view” KAPUR, Devesh, LEWIS, John P., WEBB,
Richard. 1997. The World Bank, Its First Half Century, Volume 1:
History, Brookings Institution Press, Washington, D.C., p. 1061.
Errata:
grafico 1. "Allende" en lugar de "Alliende"
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