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Cambio climático
Huracán Iván augura lo peor
Por Stephen Leahy
Inter Press Service (IPS), 20/09/04
Toronto. El huracán Iván, esa
poderosa tormenta que mató a por lo menos 120 personas en el Caribe y en
el sur de Estados Unidos, podría ser apenas uno de los primeros en una
serie de fenómenos climáticos devastadores atribuibles al
recalentamiento planetario.
”Debemos esperar más huracanes
tropicales y ciclones a medida que la Tierra se vaya recalentando”,
alertó el científico James McCarthy, profesor de oceanografía en la
estadounidense Universidad de Harvard.
Vastas zonas oceánicas del planeta
se acercan a los 27 grados centígrados, e incluso superan esa temperatura
en verano, lo que aumenta las probabilidades de este tipo de tormentas,
dijo el experto a IPS.
Cuando el agua se calienta a tal
grado, la evaporación es mayor y propicia la formación de huracanes y
ciclones de gran intensidad.
En los últimos 100 años, la
Tierra se calentó unos seis grados centígrados, según el informe
presentado en 2001 por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático
(IPCC), organismo científico internacional que estudia el vínculo entre
la actividad humana y el recalentamiento.
Tras atender informes de más de
2.500 científicos de unos 100 países, el IPCC concluyó que la emisión
de dióxido de carbono y otros gases actúa como una sábana que impide a
gran parte de la energía solar que alcanza la Tierra abandonar la atmósfera
y disiparse luego en el espacio.
La energía retenida es absorbida
por los océanos y por los continentes, recalentando el planeta y causando
el llamado ”efecto invernadero”.
El dióxido de carbono es liberado
en la atmósfera por la quema de combustibles fósiles como los derivados
del petróleo, el gas y el carbón. Algunos gobiernos se resisten a
reducir esas emisiones por presiones de sectores vinculados con la
industria, el transporte y la energía, advierten ambientalistas.
Una de las pruebas del
recalentamiento de las aguas planetarias es que el nivel mundial de los océanos
y mares aumentó 3,1 centímetros en los últimos 10 años, señaló el
jefe de la Sección de Análisis Climático del Centro Nacional de
Investigaciones Atmosféricas de Estados Unidos, Kevin Trenberth.
Se calcula que el nivel del mar del
planeta aumentará unos 50 centímetros para 2100.
Pero el aumento de la temperatura
de océanos y mares del planeta no es uniforme. El Atlántico norte y el
Pacífico norte son los que se calientan más despacio, en tanto que las
aguas del Caribe se calentaron rápidamente en los últimos años.
”El recalentamiento planetario
crea condiciones favorables para la formación de huracanes, y cada vez más
fuertes. Esa es la conclusión lógica, aunque pueda ser un poco polémica”,
alertó Trenberth.
Luego de pasar por Cuba, el huracán
Iván alcanzó la categoría cinco en la escala de Saffir-Simpson, el
grado máximo de velocidad y de capacidad destructiva para una tormenta.
La velocidad de los huracanes de
esa categoría supera los 250 kilómetros por hora. El Iván llegó a
superar los 320 kilómetros por hora, convirtiéndose en el sexto huracán
más potente en los registros del Atlántico.
En 12 días, Iván mató a 70
personas en el Caribe y a otras 50 en Estados Unidos. El daño total es
difícil de calcular, pero algunos señalan que solo en Estados Unidos las
pérdidas ascienden a 10.000 millones de dólares.
Ahora se acerca el Jeanne, que en
Haití ya mató a 90 personas y a otras nueve en República Dominicana.
Sin embargo, las estadísticas
sobre huracanes que golpearon Estados Unidos revelan una disminución de
la intensidad de las tormentas en los últimos 50 años.
La mayoría de los huracanes no han
llegado a tierra firme, y en los últimos 25 años, gracias a los satélites,
se previnieron con anticipación y de esa forma se redujeron los daños.
Pero hay abundante evidencia de un
aumento de fenómenos climáticos graves en la última década en todo el
mundo, dijo McCarthy.
En 1998, el huracán Mitch mató a
cerca de 20.000 personas en América Central. Más de 4.000 murieron en
China ese mismo año por inundaciones. Al año siguiente, Bangladesh sufrió
unas las peores inundaciones de su historia, al igual que Venezuela.
Europa fue azotada por inundaciones
sin precedentes en 2002, y una ola de calor también única en 2003.
”Los registros sobre el clima
ahora cambian cada vez más rápido. Estamos en una era de sucesos climáticos
sin precedentes”, subrayó McCarthy.
El científico señaló que los
patrones históricos del clima son cada vez más inservibles para predecir
el futuro, pues el recalentamiento planetario ha cambiado las condiciones
de la atmósfera y los océanos.
”En 30 o 50 años, el clima de la
Tierra será por completo diferente”, pronosticó.
Lo que no ha cambiado en Estados
Unidos es la falta de interés en el cambio climático, señaló el
periodista Ross Gelbspan, ganador del premio Pulitzer y autor de dos
libros sobre el tema.
Se necesita una urgente reducción
de al menos 70 por ciento de los gases invernadero para minimizar el
impacto en el ambiente, sostuvo Gelbspan.
El periodista lamentó que, a pesar
de los últimos huracanes, el recalentamiento planetario sigue fuera del
radar de la campaña electoral estadounidense.
Gelbspan atribuyó este desinterés
al poder de las industrias.
”Las industrias del petróleo y
del cobre en Estados Unidos reciben más de 20.000 millones de dólares al
año en subsidios. Imagine lo que se podría hacer si ese dinero fuera
invertido en energías limpias”, señaló.
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