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Las
nano-partículas en el punto de mira
Cómo el Uranio empobrecido asesina
civiles, soldados y destruye la tierra
Por
Christopher Bollyn
American Free Press, 27/01/05
Traducido para Rebelión por Paloma Valverde
Las armas de uranio empobrecido y las penalidades que traen a la
humanidad son temas tabú en los medios de comunicación más importantes.
Este reportaje exclusivo debe romper el embargo que los medios de
comunicación han impuesto al pueblo estadounidense.
Pese
a que el tema ha sido escandalosamente dado de lado entre los medios de
comunicación, existe un gran interés del público por conocer el uranio
empobrecido y los daños que inflinge a la humanidad y al medioambiente.
Mientras
que American Free Press [2] está investigando las armas de uranio
empobrecido y cómo contribuyeron al Síndrome de la Guerra del Golfo, la
prensa controlada ignora el uso ilegal del uranio empobrecido y sus
efectos a largo plazo en la salud de los soldados y de los civiles.
En
agosto de 2004, American Free Press publicó un estudio pionero en
cuatro partes sobre el uso del uranio empobrecido y sus largos efectos
sobre los riesgos que implica en la salud de los soldados y los civiles.
La información dada a American Free Press por expertos y científicos,
parte de la cual fue publicada por primera vez en este periódico, ha
incrementado la conciencia del público de cómo la exposición a pequeñas
partículas de uranio empobrecido puede dañar seriamente la salud.
Leuren
Moret, un científico de [la universidad de] Berkeley experto en polvo
atmosférico, mantuvo correspondencia con American Free Press sobre
temas relacionados con el uranio empobrecido. Hace poco, Moret nos envió
una copa de sus cartas escritas a un biólogo británico experto en
radiología, el Dr. Chris Busby, sobre como las nano-partículas de uranio
empobrecido, -con una medida de menos de la décima parte de un micrón y
aún menores- una vez inhaladas o absorbidas por el cuerpo pueden causar
daños a largo plazo en la salud.
El
Dr. Busby es uno de los fundadores de Green Audit, una organización
británica que controla las empresas "cuyas actividades podrían
amenazar al medioambiente y a la salud de los ciudadanos."
Las
cartas de [Leuren] Moret supusieron una ayuda legal para el Dr. Busby en
un juicio que estaba teniendo lugar en la Corte Superior de Londres,
relativo a un antiguo trabajador de defensa, Richard David, de 49 años,
demandó a la Compañía Normal Air Garrett, una compañía aérea ahora
propiedad de la Honeywell Aerospace, afirmando que la exposición a partículas
de uranio empobrecido en su trabajo han convertido su vida "en un
infierno."
David
trabajaba como controlador de componentes de aviones de combate y
bombarderos, pero tuvo que abandonar debido a problemas de salud. Afirma
que desarrolló una tos a las pocas semanas de empezar a trabajar.
En
la actualidad, David sufre una variedad de síntomas como los del síndrome
de la Guerra del Golfo, incluyendo problemas respiratorios, de hígado,
intestinos y articulaciones doloridas. Análisis clínicos revelan
mutaciones en su ADN y daño en sus cromosomas lo que, afirma David, podría
haber sido causado por la radiación. Además ha sido diagnosticado con
una enfermedad terminal de pulmón. [La compañía] Honeywell niega que el
uranio empobrecido haya sido nunca utilizado en su planta de Yeovil
(Condado de Somerset, Reino Unido) donde David trabajó durante 10 años,
hasta 1995. David afirma que se niega la existencia del Uranio empobrecido
en la planta porque se trata de un secreto oficial.
David
ha solicitado al Tribunal Superior más tiempo para reunir pruebas. El
juicio se reanudará en abril. "No tengo ninguna representación
legal", manifestó David, " por ello me represento a mí mismo.
Es un caso real de David contra Goliat.
"Tengo
confianza en que ganaré. Espero sentar un precedente para otros casos de
gente que han sufrido los efectos del uranio empobrecido" afirmó.
Las
cartas de [Leuren] Moret sobre el efecto de las partículas de Uranio
empobrecido están basadas en las investigaciones realizadas por Marion
Fulk, una químico-física nuclear que trabajó en el Proyecto Maniatan y
en el Laboratorio Nacional de Livermore (California.) La Dra. Fulk, que ha
desarrollado la "teoría de la partícula" sobre cómo las nano-partículas
de uranio empobrecido afectan el ADN del ser humano, dedica su tiempo y
sus conocimientos a aportar información sobre el uranio empobrecido al público.
Preguntado
sobre la teoría de la partícula de Fulk, el Dr. Busby manifestó que es
"bastante lógica." "El uranio empobrecido es mucho más
peligroso de lo que se afirman" añadió. "Siempre he
manifestado que [el uranio empobrecido] ha contribuido de manera
significativa al Síndrome de la Guerra del Golfo".
Cuando
la correspondencia entre Moret y el Dr. Busby se publicó en Internet
durante el día de Año Nuevo bajo el título "Cómo las armas de
uranio empobrecido están matando a nuestros soldados" [3] unas 6.000
personas leyeron la carta en los primeros dos días. El lunes siguiente,
un productor del programa Panorama de la BBC contactó con Moret
para organizar una entrevista.
Si
la BBC sigue con una investigación sobre los efectos del uranio
empobrecido sobre la salud, debe ser muy difícil para los medios de
comunicación estadounidenses seguir ocultándolo. Más de 500.000
veteranos de "la era de la guerra del Golfo" reciben
compensaciones económicas por discapacidades, la mayoría de ellos en
función de una variedad de síntomas generalmente llamados "Síndrome
de la Guerra del Golfo". Los expertos culpan al uranio empobrecido de
esos síntomas.
"Las
cifras son aplastantes, pero los potenciales horrores [sobre la salud]solo
pueden ser peores" escribió Robert C. Koehler de los Servicios de
información del Tribune de Chicago, en un artículo sobre las
armas del uranio empobrecido, titulado "Genocidio silencioso"
[4]
"El
polvo de uranio empobrecido es más nocivo para el sistema inmunológico
que respirarlo o tocarlo; la sustancia además altera el código genético
personal." Escribió Koehler. "La respuesta del Pentágono
frente a tales acusaciones es negar, negar y negar. Y los medios de
comunicación estadounidenses son sus conspiradores morales."
El
gobierno de EEUU lo sabe
El
gobierno de EEUU sabe, desde al menos hace 20 años, que las armas de
uranio empobrecido producen nubes de gas venenoso en su impacto. Estas
nubes de uranio empobrecido difuminado están cargadas con millones de
partículas tóxicas de tamaño inferior a los micrones. En una
conferencia del Departamento de Energía en 1984 sobre desechos de aviones
se afirmó que las pruebas sobre uranio empobrecido de los misiles
anti-carro mostraron que al menos el 31% de la masa del proyectil de
uranio empobrecido se convertía en nano-partículas tras el impacto. En
bombas mayores el porcentaje de lo que se convierte en nano-partículas de
uranio empobrecido se incrementa hasta alcanzar casi el cien por
cien" manifestó Fulk a la American Free Press.
El
uranio empobrecido es nocivo en tres aspectos, según Fulk:
"toxicidad química, radiológica y de partículas."
Las
partículas en la escala del nanómetro (mide la billonésima parte del
metro) son "una nueva especie," escribió Moret. Debido a que su
tamaño las permite pasar libremente al organismo y a los núcleos de las
células, la exposición a nano-partículas causa síntomas distintos a
los causados por la exposición a partículas de mayor tamaño de una
misma sustancia.
Las
partículas de uranio empobrecido dentro del organismo actúan como un
"catalizador no específico" de forma "nuclear y no
nuclear." Esto significa que la partícula de uranio puede afectar al
ADN y al ARN porque ambos tienen propiedades químicas y radiológicas."
Este es el motivo por el cual las partículas que se introducen en el
organismo pueden causar tantas, tantas enfermedades", manifestó Fulk.
Preguntada si el uranio empobrecido puede causar malformaciones de
nacimiento, Fulk dijo "Sí".
El
Ejército es consciente
El
ejército es consciente de los dañinos efectos del uranio empobrecido
sobre el código genético humano. Un estudio realizado en 2001 sobre el
efecto del uranio empobrecido en el ADN, llevado a cabo por la Dra.
Alexandra C. Miller, radióloga del Instituto de Investigación Radiológica
de las Fuerzas Armadas en Bethesda (Maryland), indica que la inestabilidad
química del uranio empobrecido causa un millón de veces más daños genéticos
de los que podrían esperarse de su radiación, escribió Moret.
La
Dra. Miller solicitó que estos estudios fueran notificados por escrito a
un portavoz del ejército. Ella dijo que había que señalar que sus
estudios, basados en la investigación celular in vitro,
demostraban que el uranio empobrecido es "genotóxico y transformador
del neoplasma."
Las
investigaciones han demostrado que la inhalación de nano-partículas es
mucho más tóxica que la de micro-partículas de la misma composición química
básica. El toxicopatólogo británico Vyvyan Howard informó del aumento
de la toxicidad de las nano-partículas es debido a su tamaño.
Por
ejemplo, cuando en un estudio de la Universidad de Rochester (estado de
Nueva York) los ratones [de laboratorio] fueron expuestos a partículas de
teflón del tamaño de un virus (0.13 micrones) no se produjeron efectos
nocivos. Pero cuando los ratones estuvieron expuestos a nano-partículas
de teflón durante 15 minutos, casi todos los ratones murieron dentro de
las cuatro horas siguientes [a la exposición.]
"La
exposición al uranio empobrecido puede producirse a través de la piel,
por inhalación y por ingestión", escribió Moret. "Las nano-partículas
poseen una gran movilidad y pueden entrar fácilmente en el cuerpo. La
inhalación de nano-partículas de uranio empobrecido es la exposición más
peligrosa, porque las partículas atraviesan la barrera de los pulmones y
se incorporan directamente al torrente sanguíneo."
"Cuando
se inhalan por la nariz, las nano-partículas pueden atravesar el bulbo
olfativo y llegar directamente al cerebro a través de la sangre y
mediante la sangre llegarán a todas las zonas del cerebro", escribió.
"Muchos soldados de la época del Golfo expuestos al uranio
empobrecido han sido diagnosticados de tumores cerebrales, daños en el
cerebro y procesos de pensamiento distorsionado. El uranio puede
interferir con las mitocondrias, que son las que proveen la energía
[necesaria] para los procesos nerviosos y transmisoras de las señales
nerviosas a través de las neuronas en el cerebro.
"El
daño de las mitocondrias, que transmiten la energía a todas las células
y nervios, puede causar un síndrome de fatiga crónica, la enfermedad de
Lou Gehrig [5], Parkinson y síndrome de Hodgkin [6]"
Notas:
[1]
Las nano-partículas son creaciones de laboratorio a base de átomos de
carbono cuya medida es la milésima parte de un micra y aún menor. Su
utilización abarca desde la microinformática hasta la reproducción
celular humana.
[2]
American Free Press (Prensa Libre Estadounidense) es un medio de
comunicación estadounidense alternativo que pretende dar cobertura a
todas aquellas noticias que los medios de comunicación de masas no
publican.
[3]
Puede leerse en inglés en http://www.uruknet.info/?p=8548
[4]
Puede leerse en inglés en http://www.uruknet.info/?p=1502
[5]
Esclerosis Lateral Amiotrófica.
[6]Tipo
muy agresivo de cáncer en el sistema linfático.
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