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El
auge en la cotización del crudo puede repetirse este año
Por
Bushan Bahree
The
Wall Street Journal, 03/03/05
Cada
vez parece más probable que la gran subida del precio del petróleo de
2004 pueda repetirse.
El
crudo rozó de nuevo ayer su nivel máximo y los analistas de la industria
dicen prever alzas que podrían llevar el barril por encima de los US$60
este año. Algunos incluso empiezan a hablar de la posibilidad de un súper
repunte —a US$75 u US$80 el barril— si se produce un corte importante
en el suministro, a menos que se enfríe la pujante demanda en Asia y
Estados Unidos.
El
secretario general en funciones de la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP), Adnan Shihab-Eldin, reconoció ayer a la
prensa que existe la posibilidad de un alza a dichos niveles si el
suministro se suspende, sugiriendo que el cartel tiene poca habilidad para
controlar los precios. Por su parte, los ministros de Energía de la OPEP
se preparan para acudir a la reunión programada para el 16 de marzo en Irán.
El
precio del crudo de referencia en EE.UU. sobrepasó ayer los US$55 por
barril en el New York Mercantile Exchange. El contrato se cerró a US$53,57
por barril, una subida de US$0,52, tras haber rozado los US$55,20. Los
precios del petróleo marcaron un récord al alza el 25 de octubre pasado,
cuando el barril se negoció a US$55,67.
Hasta
el momento el alza del petróleo ha tenido un impacto limitado sobre el
crecimiento económico mundial. Aunque el mayor costo de la energía ha
representado un lastre significativo para economías débiles como las de
Japón y Alemania, los altos precios no han logrado descarrilar la
recuperación de EE.UU., China y otras áreas más dinámicas. Como el
mundo ha dado señales de poder aguantar el elevado costo de la energía,
nada sugiere que los productores de petróleo o los principales
consumidores estén intentando poner límite a este último repunte.
"No
se temen los altos precios del petróleo", señala Phil Flynn,
analista de Alaron Trading Corp. en Chicago, "eso es lo que más me
asusta". Flynn advirtió que el presidente de la Reserva Federal,
Alan Greenspan, ni siquiera tocó el tema durante su testimonio ante el
comité de presupuesto del Senado del miércoles.
El
secretario de Energía de EE.UU., Samuel Bodman, dijo el jueves a un panel
del Senado que "la capacidad de cualquier miembro de este gobierno
para influir en [los] miembro[s] de la OPEP es limitada". Bodman
también sugirió que tenía otras prioridades. "Tengo muchas cosas
entre manos", señaló.
Este
último incremento de precios fue provocado por los cierres de refinerías
en EE.UU. el miércoles y por la creciente creencia entre muchos
inversionistas de que la OPEP no está próxima a aumentar su producción.
Los
inventarios de crudo en EE.UU. aumentaron esta semana, sugiriendo que la
OPEP no vería la necesidad de impulsar el suministro cuando se reúna
este mes. La OPEP, encabezada por Arabia Saudita, ha dejado claro que sus
decisiones sobre suministro se basan en gran parte en asegurarse de que no
crezcan los inventarios de los principales países consumidores.
Pero
los analistas, revisando las cifras de oferta y demanda, son conscientes
de que la OPEP tiene una capacidad muy limitada para intervenir. Esta
vulnerabilidad en la cadena de suministro global quedó en evidencia el año
pasado, cuando la OPEP producía a casi su máxima capacidad para
satisfacer la demanda. Dado que la demanda sigue creciendo este año, los
analistas calculan que la OPEP será puesta a prueba en el segundo
trimestre, cuando los estadounidenses multipliquen el uso de los autos
impulsando el consumo de gasolina y las refinerías pasen apuros para
poder satisfacer la demanda de gasolina, diesel, combustible de avión y
otros productos.
"No
me sorprendería nada si los precios se dispararan por encima de los US$60
[por barril] en el tercer trimestre, o en las semanas previas a la reunión
de la OPEP", dijo Deborah White, analista de petróleo para Société
Générale en París.
White
dijo que el golpe a los consumidores podría ser mucho mayor en caso de
que ocurra un gran corte de suministro de crudo —que ella estima en unos
dos millones de barriles diarios, alrededor de lo que produce Irak en un
buen día— o si se perdiera una capacidad de refinación de unos 500.000
barriles al día. En tales situaciones, "no hay límite", dijo
White. "Eso significa subidas a US$75, US$80 por barril".
El
mundo consume en la actualidad más de 84 millones de barriles diarios de
crudo. Se espera que la creciente demanda en general, más los aumentos
estacionales, lleven al consumo global a casi 88 millones de barriles al día
en el cuarto trimestre de este año. Las refinerías, que producen toda
una gama de derivados del petróleo, podrían tener dificultades para
satisfacer este nivel demanda. La OPEP produce actualmente unos 29
millones de barriles de petróleo diarios, alrededor de una tercera parte
de la oferta mundial.
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