|
Mujeres-México:
Desgarrando el velo de
la violencia
Por Adrián Reyes
Inter Press Service(IPS),
marzo 2005
México. El Congreso
legislativo de México traza un mapa nacional de los asesinatos de
mujeres, que sumaron el año pasado 625 víctimas en sólo cuatro de los
31 estados del país, casi el doble de los cometidos desde 1993 en Ciudad
Juárez, donde narcotraficantes y redes de pornografía se apuntan como
principales sospechosos.
De acuerdo con los primeros
datos aportados por las fiscalías a la Cámara de Diputados, en 2004
fueron asesinadas 112 mujeres en la norteña Baja California, fronteriza
con Estados Unidos, otras 203 en la sureña Chiapas, limítrofe con
Guatemala, 204 más en el sudoccidental Veracruz, con costas sobre el
Golfo de México, y 106 en la capital mexicana.
Entre octubre de este año
y enero de 2006 estará listo el primer informe sobre los asesinatos de
mujeres y las principales causas que los propician, dijo a IPS la diputada
Ruth Hernández, del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) e
integrante de la Comisión Especial para dar Seguimiento a las
Investigaciones Relacionadas con los Feminicidios.
”Los asesinatos violentos
de mujeres no son de ahora, es algo que viene sucediendo y que la misma
cultura de la impunidad encubre o minimiza. Tenemos que ver cuál es
nuestra realidad en esa materia y corregir las leyes”, dijo Hernández.
El diagnóstico no se
limitará a revelar las cifras de los últimos cinco años. Incluirá un
análisis de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), del Colegio de México y del Colegio de la Frontera Norte.
Y en el trabajo participan con sus experiencias varias organizaciones
civiles.
Tal radiografía se
pretende como base para rediseñar el combate a este tipo de violencia,
que como en muchos casos de la septentrional Ciudad Juárez, revela ”crímenes
de odio hacia la mujer”, comentó la diputada del conservador PAN.
En México existe una
cultura de violencia e impunidad que se nutre con viejos hábitos de las
autoridades, que al clasificar un crimen violento lo hacen sólo como ”homicidio
simple” e ignoran el grado de violencia y de odio ejercido contra la
víctima, opinó Hernández.
Además, es común que los
investigadores carezcan de métodos para evaluar y manejar evidencias, y
al emitir sus sentencias los jueces facilitan en ocasiones la impunidad de
los homicidas.
Hernández subrayó que se
necesita conocer la realidad para que el Congreso reforme leyes y promueva
sanciones severas a funcionarios públicos que por negligencia, ignorancia
o complicidad fomenten la impunidad en este tipo de crímenes.
”La violencia hacia la
mujer no es nueva ni exclusiva de México, pero nos corresponde hacer
visible nuestro caso para encararlo y aplicar soluciones. Tenemos una
cultura de impunidad porque no existe un diagnóstico serio de lo que
sucede en todo el país”, destacó la legisladora.
Esther Chávez,
representante de la organización civil Casa Amiga, que opera en el
septentrional estado de Chihuahua, dijo a IPS que ”resolver los más de
300 asesinatos en Ciudad Juárez es el paradigma para este gobierno y los
que vengan. Creemos que en la frontera norte el narcotráfico superó al
Estado, por eso los narcos actúan con tanta violencia contra las mujeres”.
En tanto las autoridades
locales y federales no investiguen correctamente, y sólo encarcelen a
inocentes para justificar avances en la lucha contra la delincuencia,
Ciudad Juárez seguirá emitiendo el ”mensaje macabro” de que ”a las
mujeres se nos puede usar y tirar a la basura sin que nadie diga nada”,
añadió Chávez.
Para la activista, el
gobierno de Vicente Fox ha mostrado más interés en esclarecer los
asesinatos en Ciudad Juárez que su antecesor, Ernesto Zedillo
(1994-2000).
Sin embargo, siguen
apareciendo en el desierto y en vertederos de basura los cuerpos de
mujeres asesinadas, mutiladas y abusadas sexualmente.
”Ciudad Juárez es el
caso más conocido, pero también tenemos que analizar qué es lo que
sucede en el resto del país para que se tomen medidas que garanticen la
equidad de género”, dijo a IPS la directora del Programa Universitario
de Estudios de Género de la UNAM, Marisa Belausteguigoitia.
México tiene 105 millones
de habitantes, de los cuales 52 por ciento son mujeres.
La especialista forma parte
del grupo multidisciplinario de expertos que colaboran con los
legisladores para analizar las causas de los asesinatos, y que además
propondrán una metodología de investigación para estos casos.
Belausteguigoitia y Chávez
coinciden en ver en los crímenes de Ciudad Juárez el sello del
narcotráfico, la trata de blancas, las redes de pornografía y la
violencia doméstica, y restan valor a las versiones sobre un supuesto
tráfico de órganos.
La investigadora de la UNAM
explicó que para conocer las causas de la violencia de género, la
Procuraduría (fiscalía) General de la República debe asumir el control
de las investigaciones, ya que está involucrado el narcotráfico.
Con base en los primeros
informes que recaba la Cámara de Diputados, la violencia hacia las
mujeres que termina en asesinato se presenta de modo más persistente en
la capital mexicana y en los estados de Baja California, Chiapas y
Veracruz, seguidos del meridional Campeche y Chihuahua, México y Morelos
(próximos al distrito capitalino), Sinaloa, en el noroeste, y Quintana
Roo, en el extremo sudoriental.
|