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Entrevista a Leonardo Boff
"Me
siento defraudado"
BBC
News, 20/04/05
La
elección del nuevo Papa ha provocado opiniones divididas sobre la labor
que desempeñará Benedicto XVI al frente de la Iglesia Católica. Esto se
debe a la postura conservadora que tiene sobre los temas más
controvertidos como la pobreza, el aborto o la homosexualidad –algo que
complace a algunos y frustra a otros–. Como cardenal, al frente de la
Congregación para la Doctrina de la Fe, que fuera antes la antigua
Inquisición, Ratzinger estuvo involucrado en las mayores polémicas de la
institución católica. Uno de los directamente afectados fue Leonardo
Boff, teórico de la llamada Teología de la Liberación, quien tuvo que
renunciar al sacerdocio, luego de ser sancionado en varias oportunidades
por esta Congregación. Un día después del anuncio del nuevo Pontífice,
Boff explicó a la BBC de qué manera la elección de Ratzinger podría
afectar a la Iglesia Católica.
BBC:
Unos dicen que un Pontífice con convicciones muy firmes será bueno para
la Iglesia, por otro lado hay quienes consideran que será nefasto para
los pobres del mundo. ¿Cuál es su opinión?
Boff:
Creo que Ratzinger tiene una limitación: que no tiene ninguna duda, y los
que no tienen dudas no están abiertos al diálogo y tienen dificultad de
aprender.
No
basta con tener convicciones muy seguras y la impresión de tener el
monopolio de la verdad, porque eso puede conducir a una actitud
fundamentalista.
La
Iglesia debe entenderse con la humanidad, no debe estar separada de ella,
ni arriba de ella, ni como maestra de ella, sino como una discípula.
Yo
creo que siempre hay que tener la perspectiva del diálogo, de aprender,
de construir juntos. Esto es para mí la prioridad en este momento de la
humanidad, en el cual nadie sabe hacia dónde vamos. Ni la iglesia lo
sabe.
BBC:
Usted hablaba de otras visiones del mundo y el ahora Papa criticó en el
pasado el relativismo eclesiástico que usted defiende. ¿Cree que
Ratzinger será un Pontífice abierto al diálogo? ¿Que será abierto a
estos problemas acuciantes, sobre todo la pobreza?
Habría
que esperar sus pronunciamientos como Papa, porque si analizamos la homilía
que ha hecho a los cardenales antes de entrar en el cónclave, es una
perspectiva muy pobre.
Habla
solamente de la Iglesia y combate las visiones del mundo: el marxismo, el
agnosticismo y la dictadura del relativismo.
En
todos estos "ismos" habría que añadir el
"romanismo", que creen que todo está alrededor de Roma, y eso
no es verdad.
Esta
actitud de Ratzinger es una actitud defensiva y esto no es bueno porque
parte del miedo.
El
miedo es un consejero malo, porque evita el diálogo.
Una
iglesia no puede aislarse de ese movimiento más grande de la humanidad.
BBC:
Entonces, ¿se siente defraudado por la decisión del cónclave
cardenalicio?
Boff:
Si,
yo me siento defraudado porque yo me esperaba alguien que suscitara
esperanza, en el sentido de un rumbo nuevo de la Iglesia, más diálogo, más
apertura.
Como
cardenal, Ratzinger trabajó 23 años en Roma como vigilante de las
doctrinas y ha mostrado su perfil.
Yo
creo que ese perfil va a agravar la situación de la Iglesia, porque hay
mucho dolor, mucha amargura y muchas divisiones internas de la Iglesia.
Lo
que hay que hacer es pacificar la Iglesia. Hay que crear una atmósfera de
fraternidad y convivencia donde no haya temor.
Muchos
colegas teólogos temen ser castigados si hablan. Una atmósfera así no
es buena para nadie.
La
Iglesia necesita libertad, creatividad, para cumplir mejor su tarea. Yo me
temo que el Papa no alimente ese tipo de cosas.
BBC:
En 1992 usted renunció al sacerdocio, luego de ser sancionado en varias
ocasiones por la Congregación para la Doctrina de la Fe que era
encabezada por el entonces cardenal Joseph Ratzinger. En términos de
cualidades personales, ¿qué recuerda de Ratzinger?
Boff:
Para
ser honesto, hay que decir que es una persona extremadamente elegante,
cortés, sumamente inteligente, un teólogo muy erudito, que maneja toda
la tradición de la teología. Tiene un pensamiento extremadamente
cartesiano, con ideas claras y distintas.
Pero
no tiene cordialidad en el pensamiento. No es un pensamiento de la
complejidad, es un pensamiento que no tiene dudas. Y es peligroso no tener
dudas.
Pertenece
a la condición humana el hecho de que somos fenómenos cuánticos, somos
imponderables, tenemos muchas virtualidades, muchas direcciones y eso es
lo típico de la persona de la Iglesia.
BBC:
En cuanto a los cardenales latinoamericanos que eran más cercanos a lo
que fue la corriente de la Teología de la Liberación, ¿qué cree que va
a pasar con ellos?
Boff:
Yo
creo que Roma, el Vaticano y el cardenal Ratzinger –ahora Papa–
consideran la Teología de la Liberación algo resuelto.
Ellos
han publicado dos documentos oficiales, uno en contra y otro descartando
valores de esta corriente, que –según ellos– han devuelto el orden en
la Iglesia. Por lo que no van a volver con esto.
BBC:
¿Cree
que el nuevo Papa va a defender el ideal del Jesús humilde?
Boff:
Creo
que es difícil hablar de un Jesús pobre y humilde dentro de palacios
romanos.
BBC:
¿Esto
quiere decir que la solución estaría, por ejemplo, saliéndose de lo que
es la estructura actual de la Iglesia Católica?
Boff:
La
alternativa es hacer lo que muchos obispos hicieron en América Latina,
donde algunos cardenales vendieron sus palacios para irse a vivir a casas
sencillas.
La
Iglesia tiene que tener esa valentía y decir "todo eso que hemos
creado en el Vaticano, con obras fantásticas, pertenece a la humanidad.
Vamos a transformar eso en un inmenso museo".
Con
esto, la Iglesia va a vivir más humilde, en sitios donde pueda organizar
sus servicios con decencia, con todo lo que se necesita hoy en el mundo
moderno, fuera de los símbolos del poder palaciano, del poder curial, del
poder de los reyes.
Esto
es posible, pero hay que tener la valentía de un Papa como Juan XXIII,
que de el paso del centro hacia la periferia.
BBC:
Para finalizar, los tremendos desafíos relacionados con la pobreza
creciente en América Latina han llevado a muchas personas a buscar otras
salidas. ¿Qué es lo más acuciante en la región en términos de
pobreza? ¿Qué es lo que el Papa tiene que entender?
Boff:
Para
mí más acuciante que la pobreza y la miseria es la desigualdad. Los
ricos se hacen cada vez más ricos a costa de los pobres, cada vez más
pobres. La fosa crece a nivel continental y mundial, con el riesgo de que
se bifurque la familia humana.
A
mi juicio, el primer desafío del Papa es decir que todos somos humanos,
hermanos y hermanas. Ese sería el discurso mínimo de una ética y también
sería algo profundamente cristiano, porque Cristo vino a la humanidad, y
no a una parte de la humanidad.
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