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Reacciones
ante el nuevo papa
"Satisface"
a Bush y al Opus Dei y divide a progresistas y conservadores
IAR–Noticias,
20/04/05
El
jefe de la Casa Blanca y el Opus Dei expresaron por separado su satisfacción
por la elección del cardenal Ratzinger como nuevo Papa, en tanto que su
designación al frente del Vaticano dividió la opinión de la Iglesia y
generó reacciones enfrentadas entre las fuerzas sociales y políticas de
todo el planeta.
Uno
de los centros más polémicos con con la designación de Ratzinger como
Papa se sitúa en América Latina, región que concentra a la mitad de los
católicos del mundo, y donde más claramente se manifiesta la opinión de
los sectores "renovadores" o "progresistas" de
la Iglesia católica.
A
Ratzinger se le adjudica la ejecución de las políticas del Vaticano
contra la Teología de la Liberación que llevaba a la Iglesia a
enfrentarse a las injusticias junto a los pobres, pero que fue considerada
aliada del marxismo por su antecesor, Juan Pablo II.
Los
latinoamericanos expresaron su decepción porque no fuera elegido Papa un
cardenal de la región, en general más cerca de los problemas y de
la necesidad de los católicos que viven en ella.
Los
cardenales latinoamericanos mencionados como candidatos al papado eran el
brasileño Claudio Humme, el argentino Jorge Mario Bergoglio y el hondureño
Oscar Andrés Rodríguez Madariaga, entre otros.
"Esperábamos
un cambio del péndulo que estaba a la derecha. Pero se vio que los
cardenales estaban todos inclinados por la continuidad", dijo a
Reuters el obispo brasileño Tomás Balduíno, presidente de la Comisión
Pastoral de la Tierra y partidario de las ideas de la Teología de la
Liberación. Se espera más conservadurismo", agregó el
obispo.
El
ex sacerdote y teólogo brasileño Leonardo Boff, a quien Ratzinger
reprimió y castigó por sostener las teorías de la Teología de la
Liberación, señaló que "será difícil amar" al nuevo
Papa, a quien pidió que piense "más en la humanidad y menos en la
Iglesia".
En
Argentina, Rubén Dri, filósofo, teólogo y docente en la Universidad de
Buenos Aires, consideró que la elección de Ratzinger va a provocar
una crisis en América Latina.
"Amplios
sectores de la Iglesia, a nivel de los sacerdotes, estaban esperando otra
cosa, por lo menos un determinado espacio de apertura", dijo a Reuters.
Agregó
que los fieles continuarán abandonando la Iglesia Católica en América
Latina por su falta de apertura, lo que contrasta con la actitud de las
iglesias evangélicas y sectas, que han registrado un fuerte crecimiento
en las últimas décadas.
"Es
evidente que (la elección) es el triunfo de una derecha completamente
dogmática, capitalista (...) Ratzinger expresa directamente la
inquisición, la censura", agregó.
Por
su parte el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Monseñor
Baltazar Porras, observó que Benedicto XVI puede ser un Papa de "transición"
debido a su edad.
"Marcará
en algunos aspectos continuidad con Juan Pablo II y en otros
ciertamente que tendrá su propio sello personal", dijo, al
considerar que uno de los aspectos que deberá replantear es el contacto
con la gente, puesto que su actividad pastoral ha sido breve y se ha
dedicado más a ser profesor y a trabajar en la curia romana.
En
Santiago, el historiador y profesor de la Pontificia Universidad Católica
de Chile Julio Retamal opinó que al nuevo Pontífice "le toca sumir
la posición más difícil, que es la de defender la doctrina de la fe
y para los que estamos bastante preocupados por el destino actual de la
iglesia, la falta de vocaciones sacerdotales y el alejamiento de tantos
fieles, nos hacía falta un Papa doctrinario".
"El
papa Juan Pablo II fue pastoral y creo que pensando y definiendo bien la
fe, el nueva papa va a tener un resultado más positivo que si fuera otro
papa pastoral", añadió.
Las
reacciones en el poder
En
las antípodas de la opiniones de los "renovadores", la elección
del nuevo Papa, considerado el "guardián del dogma" vaticano,
ortodoxo en lo moral y firme defensor de la tradición, concitó los
elogios del Opus Dei y deljefe de la la Casa blanca, George W. Bush,
quienes expresaron con palabras elogiosas sua dmiración por el nuevo Pontífice.
La
dirección del Opus Dei expresó su satisfacción por la elección del
nuevo Papa y aseguró su "plena adhesión" a Benedicto
XVI.
El
prelado de la Obra, Javier Echevarría así lo expresó: "En mi
nombre, y seguro de expresar los sentimientos de los hombres y mujeres que
componen la Prelatura del Opus Dei, aseguro a Benedicto XVI la plena
adhesión a su persona y a sus enseñanzas: profunda comunión".
El
Prelado de la "Obra de Dios" afirmó que Ratzinger conoce bien
la misión del Opus Dei "y sabe que puede contar con el empeño
alegre de los sacerdotes y de los laicos que la integran para servir a la
Iglesia, que era la única ambición de san José María Escrivá de
Balaguer".
El
presidente de EEUU, George W. Bush, felicitó por su parte al nuevo Papa,
al que describió como "un hombre de gran sabiduría y
conocimiento". Durante unas breves declaraciones en la Casa
Blanca, dijo que Ratzinger "es un hombre que sirve al Señor".
"Que
el nuevo Papa Benedicto XVI proceda de Alemania, es un gran honor para
nuestro país. En Benedicto XVI se ha elegido un Papa que conoce la
Iglesia mundial como nadie. Él es un gran teólogo reconocido
mundialmente, señaló el jefe de la Casa blanca. "El Papa
Benedicto XVI es un digno sucesor del Papa Juan Pablo II", añadió.
En
tanto, el ministro israelí de Exteriores, Silvan Shalom, mediante un
comunicado felicitó al nuevo Papa y expresó su esperanza en que continúen
las "relaciones reforzadas" entre Israel y el Vaticano, y
entre el pueblo judío y la Iglesia Católica.
En
sus dedclaraciones Shalom expresó su esperanza de que debido a su
experiencia personal, el nuevo Papa "sea firme en su compromiso en
la lucha contra el antisemitismo en todas su manifestaciones".
Desde
Francia el presidente Jacques Chirac afirmó que su país continuará
el "diálogo confiado" con la Santa Sede. "Fiel a su
historia y a los principios que dictan su acción", Francia
"proseguirá el diálogo confiado que siempre ha mantenido con la
Santa Sede, en particular en los combates comunes al servicio de la paz,
la justicia, la solidaridad y la dignidad humana", señaló el
mandatario francés.
El
presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, por su parte,
auguró que "su Santidad, reciba en nombre del Gobierno de España y
del pueblo español, nuestra más calurosa felicitación como Sumo Pontífice
de la Iglesia Católica y con mis mejores deseos para el Pontificado que
hoy inicia".
Un
comunicado de Kofi Annan, jefe de la ONU, señala que "El
Secretario General felicita a Su Santidad el Papa Benedicto XVI por su
asunción del pontificado. Su Santidad trae un caudal de experiencia a
este glorioso oficio. Las Naciones Unidas y la Santa Sede comparten un
fuerte compromiso para la paz, justicia social, dignidad humana, libertad
religiosa y respeto mutuo entre las religiones del mundo".
Juan
Antonio Martínez Camino,
portavoz de la Conferencia Episcopal española, una de las más
conservadoras, señaló que "Benedicto XVI es una personalidad de
gran calibre teológico, de gran calibre pastoral, que conoce el
pensamiento moderno como teólogo y como filósofo como pocos".
Mahmud
Abbas,
presidente de Palestina, señaló en un comunicado que "Felicitamos a
su Santidad y le deseamos todo el éxito. Esperamos que las fuertes e históricas
relaciones entre Palestina y el Vaticano sean tan fuertes como siempre y
que el apoyo del Vaticano para una paz justa en Tierra Santa continúe".
Silvio
Berlusconi,
primer ministro italiano, dijo que la designación de Ratzinger
"ciertamente expresó los sentimientos de todos los italianos, y
estoy particularmente encantado, cuando le presento a Su Santidad el
homenaje cálido y respetuoso del gobierno italiano".
Preocupación
Grupos
homosexuales de EEUU se mostraron, en general, preocupados por la
elección de Ratzinger.
Para
Matt Foreman, director de la Asociación Nacional de Gays y Lesbianas,
Ratzinger mostró un "odio venenoso e implacable" hacia
la comunidad homosexual.
Foreman,
que se declara católico, señala que Ratzinger fue responsable de
una larga serie de pronunciamientos en los que el Vaticano utilizó la
palabra "malvado" para describir la homosexualidad.
Por
su parte, la asociación que agrupa a las víctimas de abusos sexuales por
miembros de la Iglesia Católica (SNAP), emitió un comunicado en el que
se refirió a Benedicto XVI como una figura "polarizante, que
parece preferir la combatividad al compromiso y la compasión".
En
España, la portavoz de la Red de organizaciones feministas contra la
violencia de género, María Angeles Álvarez, consideró que el
nombramiento de Ratzinger como obispo de Roma supondrá una "absoluta
fragilidad" para los derechos humanos de las mujeres.
Álvarez
añadió que en Occidente tal vez se viva de manera distinta, pero en
Africa y América Latina, donde el poder de influencia de la Iglesia es
alto, va a suponer una merma importante en los derechos de las mujeres
y, por consiguiente, en su calidad de vida.
"Hoy
no es un buen día para las mujeres", agregó esta portavoz que añadió
que lo siente también por los católicos no integristas, que piensa son
una mayoría.
Rowan
Williams, arzobispo de Canterbury y líder de la Iglesia Anglicana, ha
optado por un mensaje conciliador en el que ha evitado comentar la
tendencia "dura" del nuevo Papa. "Espero conocerle y
trabajar con él para construir sobre el legado de su predecesor,
mientras promovemos el entendimiento entre nuestras iglesias".
Hans
Küng, teólogo suizo y antiguo compañero de Universidad del nuevo
Papa,dice haberse llevado "una decepción gigantesca" con su
nombramiento.
De
todos modos, Küng espera las "primeras señales" de
Benedicto XVI, como los nombramientos del secretario de Estado y el jefe
de la Congregación para la Fe, así como su discurso de introducción, la
primera encíclica y las primas decisiones. "Pienso que es importante
darle una oportunidad", añadió.
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