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El
conservadurismo de Benedicto XVI preocupa a América Latina
Agencia
Reuters, 19/04/05
En
América Latina, donde viven la mitad de los católicos del mundo en medio
de injusticias sociales crónicas, una mayoría lamentó la elección de
un papa conservador que podría abrir más la puerta al éxodo de fieles.
Aunque
algunos consideran que Joseph Ratzinger podría adoptar posiciones más
abiertas al frente de El Vaticano, como las que sostenía antes del
Concilio Vaticano II, el nuevo pontífice es señalado como un
ultraconservador.
A
él se le adjudica la ejecución de las políticas del Vaticano contra la
Teología de la Liberación (TL), que llevaba a la Iglesia a enfrentarse a
las injusticias junto a los pobres pero que fue considerada aliada del
marxismo por su antecesor, Juan Pablo II.
Los
latinoamericanos tampoco callaron su pesar porque no fuera elegido Papa un
cardenal de la región, en general más liberales y cercanos a sus
problemas.
Los
cardenales latinoamericanos mencionados eran el brasileño Claudio Humme,
el argentino Jorge Mario Bergoglio y el hondureño Oscar Andrés Rodríguez
Madariaga, entre otros.
“Esperábamos
un cambio del péndulo que estaba a la derecha. Pero se vio que los
cardenales estaban todos inclinados por la continuidad”, dijo a Reuters
el obispo brasileño Tomás Balduíno, presidente de la Comisión Pastoral
de la Tierra y partidario de las ideas de la TL.
“Ratzinger
fue más allá de Juan Pablo II en el sentido del control de la Teología
de la Liberación y de los teólogos. Se espera más conservadurismo”,
agregó.
Brasil,
el mayor país católico del mundo, fue una de las cunas de la Teología
de la Liberación de la mano del teólogo Leonardo Boff, que fue
sancionado por el Vaticano y decidió colgar los hábitos.
Boff,
quien recientemente dijo que los cambios propugnados por la TL no provendrían
del Vaticano, sino de las bases de la Iglesia, declaró que Ratzinger
tendrá que mirar a América Latina.
“Es
un teólogo inteligente, se va a volver hacia América Latina, donde están
540 millones de los católicos del mundo y donde se dan los grandes
enfrentamientos de la evangelización y las cuestiones sociales”, afirmó.
Continuidad,
posible crisis
En
Argentina, Rubén Dri, filósofo, teólogo y docente en la Universidad de
Buenos Aires, consideró que la elección de Ratzinger va a provocar una
crisis en América Latina.
“Amplios
sectores de la Iglesia, a nivel de los sacerdotes, estaban esperando otra
cosa, por lo menos un determinado espacio de apertura”, dijo a Reuters.
Agregó
que los fieles continuarán abandonando la Iglesia Católica en América
Latina por su falta de apertura, lo que contrasta con la actitud de las
iglesias evangélicas y sectas, que han registrado un fuerte crecimiento
en las últimas décadas.
“Es
evidente que (la elección) es el triunfo de una derecha completamente
dogmática, capitalista (...) Ratzinger expresa directamente la inquisición,
la censura”, agregó.
En
Lima, donde como en otras ciudades de Perú repicaron las campanas de la
Catedral al anunciarse “habemus papam”, el presidente de la
Conferencia Episcopal Peruana, Monseñor Hugo Garaycoa, estimó que
Ratzinger tendrá un estilo diferente al de Juan Pablo II.
“Creo
que siempre cada uno marca una manera diferente de llevar la Iglesia Católica,
cada Papa tiene un estilo, no podemos ponerlo todo estereotipado”, afirmó.
Papa
de la transicion
Por
su parte el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Monseñor
Baltazar Porras, observó que Benedicto XVI puede ser un Papa de
“transición” debido a su edad.
“Marcará
en algunos aspectos continuidad con Juan Pablo II y en otros ciertamente
que tendrá su propio sello personal”, dijo, al considerar que uno de
los aspectos que deberá replantear es el contacto con la gente, puesto
que su actividad pastoral ha sido breve y se ha dedicado más a ser
profesor y a trabajar en la curia romana.
Pero
dijo que habrá que esperar que nombre a sus colaboradores y a que defina
lo que será su línea y su sello. Lo calificó como un “hombre muy
sencillo” y con “una enorme experiencia de lo que son los problemas de
la iglesia”.
En
Santiago, el historiador y profesor de la Pontificia Universidad Católica
de Chile Julio Retamal opinó que al nuevo Pontífice “le toca sumir la
posición más difícil, que es la de defender la doctrina de la fe y para
los que estamos bastante preocupados por el destino actual de la iglesia,
la falta de vocaciones sacerdotales y el alejamiento de tantos fieles, nos
hacía falta un Papa doctrinario”.
“El
papa Juan Pablo II fue pastoral y creo que pensando y definiendo bien la
fe, el nueva papa va a tener un resultado más positivo que si fuera otro
papa pastoral”, agregó.
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