Economía mundial

 

China lanza un nuevo sistema de negociación cambiaria,
otra señal de que podría revaluar

Por Andrew Browne
The Wall Street Journal, 19/05/05

Hong Kong - Aun cuando Washington y Pekín han endurecido los términos de su retórica en la disputa sobre la moneda china, el lanzamiento de un sofisticado sistema cambiario electrónico en Shanghai sugiere que todavía hay espacio para acomodos en este espinoso asunto.

Apenas horas después de que el gobierno estadounidense esgrimió la amenaza de represalias a menos que el gigante asiático consienta en revaluar el yuan, las autoridades chinas estrenaron el sistema de negociación que sienta las bases tecnológicas para la liberalización del sistema cambiario del país.

En este nuevo mercado electrónico se reúnen los principales bancos internacionales chinos. La herramienta encarna el continuo propósito del gobierno de lograr una arquitectura tecnológica que sustente una mayor flexibilización cambiaria que lleve a la libre convertibilidad del yuan.

Por. su parte, el gobierno del presidente George W. Bush, al tiempo que emite advertencias de que se le está agotando la paciencia, deja en claro que no desea confrontaciones. Ayer, el secretario del Tesoro John Snow reiteró que China debería adoptar una política cambiaria más flexible, ya que dilatar esta decisión "acrecentaría los riesgos que ya se están acumulando".

Agregó que el país asiático ya ha dado los pasos necesarios para reforzar su sistema financiero para que respalde una mayor flexibilidad del yuan e incluyó entre estas medidas el sistema presentado ayer. No hubo reacciones de los líderes chinos a las amenazas estadounidenses de que China manipula su moneda.

China parecía persistir el lunes en su posición cuando el primer ministro Wen Jiabao declaró ante visitantes de negocios estadounidenses que la reforma cambiaria es un asunto que atañe "a la propia soberanía de China", según la agencia oficial Xinhua. Los dirigentes han indicado repetidamente que no se inclinarán ante la presión extranjera.

Con todo, China también ha dado señales conciliatorias. El mes pasado, el presidente del banco central Zhou Xiaochuan dijo que la presión extranjera podría impulsar a China a apresurar los cambios, lo que sería "provechoso para nuestras reformas y nuestro trabajo".

Los economistas chinos y extranjeros están profundamente divididos sobre si el país asiático revaluará el yuan con prontitud. Por cierto, se debate acaloradamente la conveniencia para China de hacerlo. Quienes aprueban la medida dicen que contribuiría a enfriar la recalentada economía china.

Los que se oponen advierten que la revaluación estimulará el apetito de los especuladores, quienes ya han estado llevando capitales ante la esperanza de que el yuan se aprecie. Además, dicen que producirá desempleo, inestabilidad financiera y malos tiempos para los agricultores que tendrían que aumentar la importación de granos. Sin embargo, todos coinciden en que los próximos meses serán cruciales.

Jonathan Anderson, economista especialista en China de UBS, dice que cualquier acción directa emprendida por Estados Unidos generaría "cero probabilidad" de compromiso de parte de Pekín. El economista de Citibank Huang Yiping, al comentar la posibilidad de que China ceda, dice que si los estadounidenses toman represalias "hay que olvidarse de que, esto ocurra a corto plazo" .

China ha manifestado que no existen obstáculos técnicos o políticos que impidan flexibilizar su moneda, pero se rehúsa a dar fechas y declara firmemente que no premiará a los especuladores. Pero es cada vez más evidente que la presión no va a desaparecer. Ante esta realidad, ayer Hong Kong ajustó su propio sistema cambiario, en una medida para desanimar a los especuladores, que han inundado el país con fondos, esperando que si China revalúa el yuan, Hong Kong se verá forzado a seguirlo. Las autoridades de Hong Kong pusieron tope al valor de su moneda al establecer una banda de fluctuación entre 7,75 y 7,85 dólares de Hong Kong por moneda estadounidense. Al espantar a los especuladores, el gobierno local espera aumentar las tasas de interés para controlar la inflación.

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