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La
farsa del anillo energético sudamericano
Por Ricardo Andrés De Dicco (*)
IDICSO / Argenpress, 15/06/05
En
la primera quincena de junio se publicaron diversas notas en los
medios de prensa gráfica en base a declaraciones de los presidentes Néstor
Kirchner y Ricardo Lagos sobre la posibilidad de construir un 'anillo
energético' que asegure el abastecimiento gasífero de Argentina,
Chile, Brasil, Perú y Uruguay, sumándose más adelante Bolivia y
Paraguay.
En
principio se estudia la posibilidad de invertir alrededor de U$S 2.500
millones en la construcción de 1.200 kilómetros de gasoductos para
satisfacer con gas natural peruano las necesidades energéticas de
Chile, Argentina, Brasil y Uruguay. El gas peruano provendría del
reservorio Camisea y luego de atravesar 1.200 km de terreno montañoso
llegaría al norte de Chile, se conectaría con los gasoductos de
exportación 'argentinos' Atacama (propiedad de CMS Energy y de Repsol
YPF a través de Astra y Pluspetrol) y Norandino (propiedad de Techint
y Tractebel), éste último operado por Trasportadora de Gas del Norte
(TGN: propiedad de Soldati, Techint, Total y CMS Energy); por medio
del Subsistema Norte de nuestra red troncal se transportaría el
fluido a los principales aglomerados urbanos del centro y este del país,
y mediante los gasoductos Petrouruguay (propiedad de Soldati) y
Uruguayana (propiedad de Soldati, Techint, Total y CMS Energy) a
Uruguay y Brasil, respectivamente. También es posible que parte del
volumen con destino Brasil sea transportado desde el gasoducto
Norandino hasta el gasoducto troncal Norte (o un paralelo al mismo que
se construya), operado por TGN, hacia Bolivia, donde a través de la
red boliviana se transportaría a Brasil.
No
obstante las declaraciones de los flamantes presidentes, sus
funcionarios técnicos Julio De Vido (Ministro de Planificación
Federal, Arg.), Daniel Cameron (Secretario de Energía, Arg.), Jorge
Rodríguez Rossi (Ministro de Economía y Energía, Chile) y Luis Sánchez
Castellón (Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía,
Chile), no advirtieron sobre la factibilidad negativa del 'anillo
energético'.
Como
fuera mencionado en la nota de Cledis Candelaresi publicada por Página/12
el martes 14 del corriente, sobre la base de información del IDICSO–USAL,
Perú cuenta con aproximadamente la mitad de las reservas comprobadas
de gas natural de Argentina. Más precisamente, en base al 'Informe
Anual de Reservas 2003' publicado en 2004 por el Ministerio de Energía
y Minas del Perú, a fines de 2003 las reservas comprobadas de gas
natural del país andino señalaban 246.358 millones de m3 (incluye el
gas de Camisea, reservorio que concentra casi todo el gas peruano),
registros similares a los publicados por BP (Junio de 2004),
Departamento de Energía de EEUU (Abril de 2005), Oil & Gas
Journal (Enero de 2005), CEDIGAZ (Enero de 2004) y World Oil
(Diciembre de 2003). A modo comparativo, Argentina contaba para Enero
de 2005 con 560.178 millones de m3, en base a datos de Secretaría de
Energía de la Nación, y Bolivia con 764.836 millones de m3, en base
a datos de YPFB. Ambos países concentran el 0,3% y 0,5% de las
reservas gasíferas mundiales, respectivamente.
En
relación al reservorio Camisea, 'Proyecto Camisea' reporta reservas
comprobadas por 246.358 millones de m3; y reservas probables por
192.556 millones de m3, con factor de recuperación del 78%. Dichas
reservas probables se comprobarán cuando las perforaciones que se
lleven a cabo en los yacimientos San Martín y Cashiriari para
certificar la cubicación de los mismos permita determinar con cierta
exactitud la superficie de la extensión de las acumulaciones y sus
espesores productivos, para lo cual la información geológica y de
ingeniería disponible demuestre si podrán ser extraídas en el
futuro de los yacimientos identificados, con el equipo existente y los
métodos operativos actuales. En este sentido, Proyecto Camisea estima
que el potencial del reservorio sea de 311.487 millones de m3, y señala
que el estimado de recuperación final de los volúmenes comprobados más
los probables sea, por consiguiente, de 233.332 millones de m3.
En
este momento la producción gasífera anual de Perú no alcanza los
1.000 millones de m3 (864 millones fueron extraídos en 2004). Para
Marzo de 2005, el 98% de la producción gasífera se concentró en 3
conglomerados petroleros–financieros extranjeros: 51% Pluspetrol
(filial de Repsol YPF), 40% Aguaytia Energy (propiedad de las
estadounidenses Duke Energy, El Paso Energy, Illinova Generating,
Scudder Latin American Power, Pennsylvania Power & Light Global y
The Maple Gas) y 7% de la estatal Petrobras, correspondiendo el
porcentaje restante a Tecpetrol (filial del grupo argentino Techint),
a la estadounidense Hunt Oil Company of Peru y a la surcoreana SK Corp.
La construcción de gasoductos en Perú está a cargo de Tecpetrol y
la distribución en manos de la belga Tractebel.
La
información precedente sugiere que el potencial gasífero peruano es
únicamente atractivo para el mercado doméstico de este país andino,
el cual necesita urgentemente de este energético para reemplazar al
gas licuado de petróleo (GLP) envasado que consumen los ciudadanos de
este país y para participar en la generación de energía eléctrica,
reemplazando a derivados del petróleo crudo que alimentan a las
centrales térmicas, así como también es requerido por el sector
industrial, además de la relevancia que cobraría a la hora de
reconfigurar la matriz energética del país andino. Cabe señalar que
más del 70% del suministro eléctrico es cubierto por centrales
hidroeléctricas, lo que pone en riesgo la satisfacción de la
estructura económica peruana durante los años hidrológicamente poco
favorables. Además, cabe destacar, por otra parte, que los usuarios
residenciales de los dos principales aglomerados urbanos del Proyecto
Camisea (Lima y Callao) tendrán provisión de gas natural por redes,
al igual que la mayoría de las centrales térmicas, y un porcentaje
algo significativo se destinará al mercado automotor (GNV), mientras
el grueso de los hogares peruanos continuarán pagando un alto precio
por el GLP envasado en garrafas de 10 kg. Por consiguiente, se refleja
en forma clara que el 'Negocio Camisea' beneficia solamente a los
productores gasíferos mencionados y al conglomerado belga a cargo de
la distribución troncal: Tractebel.
No
obstante, los intereses particulares de los conglomerados extranjeros
a cargo de su explotación: Pluspetrol, Aguaytia Energy, Tecpetrol,
Hunt Oil Company of Peru y SK Corp., trascienden los del pueblo
peruano, pues están orientados a transportar este fluido vía
gasoductos a Lima y Callao, satisfacer parte de la demanda doméstica
de ambos aglomerados urbanos y de otros más pequeños (Ayacucho,
Huancavelica e Ica), desarrollar en cierta medida el mercado del gas
natural vehicular (GNV), y, por sobre todo, exportar a partir de 2007
o 2008 el mayor volumen posible de gas natural licuado (GNL) a la
Costa del Pacífico de México en desmedro del mercado peruano, para
que en ese país de América del Norte sea regasificado por una
empresa estadounidense y se transporte una parte significativa del
mismo al Estado de California (EEUU). Tan importante resulta el gas
natural de Camisea para estas empresas, que el Proyecto representó en
2003 el 40% de las inversiones extranjeras directas en el Perú (hasta
ese año se habían invertido más de U$S 1.200 millones, de los U$S
2.150 millones demandados para su cumplimentación).
Ahora
bien, ¿qué significa esto para cualquier país de la región que
desee importar gas natural de Perú? Que las reservas gasíferas
peruanas son bastante inferiores a las de Argentina, y los principales
destinos proyectados para su explotación serán México y EEUU,
siendo en menor medida el desarrollo del mercado peruano; es decir,
considerando las líneas precedentes, el gas peruano es menos
atractivo que el gas argentino, incluso para el mediano plazo. Pero
también cabe señalar que la 'posible' importación de gas natural
peruano por parte de Argentina, Chile, Brasil y Uruguay, suponiendo
que algún día sea concretada, perjudicaría al Pueblo Peruano, y
esto no debe ser considerado como un dato menor.
(*)
Ricardo Andrés De Dicco es Investigador del Area Recursos Energéticos
y Planificación para el Desarrollo del Instituto de Investigación en
Ciencias Sociales (IDICSO) de la Universidad del Salvador y
colaborador del MORENO.
Expertos
peruanos dudan sobre la factibilidad del 'anillo energético'
propuesto por el Mercosur
Bolpress,
15/06/05
Expertos
peruanos muestran cierto escepticismo ante la posibilidad de que su país
pueda abastecer de gas a Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, pues las
reservas actuales no van mucho más allá de lo que se necesita para
atender los compromisos con México y la demanda interna.
Una
delegación de ministros de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay presentó
al gobierno de Perú una propuesta para exportar el gas de la reserva
de Camisea al Cono Sur, e integrarse en el proyecto de 'anillo energético'
de la región. 'Se está pensando en un proyecto para construir 1.200
kilómetros de tubería para llevar el gas desde Pisco (sur de Perú)
hasta Tocopilla en Chile, y después a Porto Alegre (Brasil)', explicó
el presidente peruano Alejandro Toledo.
El
mandatario peruano le informó a su nuevo colega de Bolivia, Eduardo
Rodríguez, del contenido de la cita e invitó a su gobierno a
designar a un representante para formar parte del equipo técnico que
diseñará el proyecto detalladamente. En la cita, que transcurrió en
medio de una gran reserva, los visitantes plantearon la posibilidad de
construir un gasoducto, cuyo costo se calcula en 2.500 millones de dólares,
que permita llevar el gas desde el sur de Perú hacia el norte de
Chile, donde sería transformado en electricidad. Argentina y Brasil
importan gas de Bolivia, pero las organizaciones sociales e indígenas
de esa nación han puesto como prioridad para la solución de su larga
crisis política la nacionalización de las reservas de los
hidrocarburos.
El
ministro chileno declaró que 'con este anillo, quedaríamos
integrados toda la parte sur de Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y
Perú', con la posibilidad de que Bolivia y Paraguay se conecten en el
futuro. Los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y de Argentina, Néstor
Kirchner, respaldaron el viernes la creación del anillo energético
en una cita bilateral, pero coincidieron en que la última palabra está
en manos de Perú, que es el que aportará el gas.
'El
gobierno peruano tendrá que decidir entre abastecer al Cono Sur o a
otros países', dijo el experto peruano Aurelio Ochoa, mientras que el
ex ministro de Energía Carlos Herrera Descalzi advirtió del riesgo
de que por priorizar el mercado externo se sacrifique el interno.
Las
reacciones se conocieron después de que Argentina, Brasil, Chile y
Uruguay invitaran el lunes al Perú a unirse a un 'anillo energético
regional', dentro del cual aportaría su gas de los yacimientos de
Camisea, con ventas inicialmente calculadas en 35 millones de metros cúbicos
diarios. El presidente Alejandro Toledo se mostró muy interesado en
la 'magnífica idea', que le fue expuesta por ministros de los cuatro
países involucrados. Sin embargo, Carlos del Solar, presidente del
consorcio Perú LNG, encargado del gas de Camisea, advirtió de que
antes de echar las campanas al vuelo será necesario examinar las
posibilidades, pues el abastecimiento al Cono Sur dependerá de que se
descubran yacimientos adicionales.
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