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EEUU:
Embate
contra la moneda china
Por
Emad Mekay
Inter Press Service (IPS), 23/06/05
Legisladores
de Estados Unidos propusieron una ley para forzar a China a
revalorizar su moneda, bajo la amenaza de aumentar los aranceles a sus
exportaciones.
Se
trata de la última medida de Estados Unidos para frenar las
importaciones baratas de China que, según Washington, amenazan a
trabajadores, industrias y empresas estadounidenses.
Los
legisladores sostienen que la subvaloración de la moneda china
(yuan), mantenida a la par con el dólar estadounidense, logra
artificialmente que los productos chinos sean más baratos y las
exportaciones de Estados Unidos menos atractivas.
”La
gente está perdiendo su trabajo y nuestra economía sufre por las prácticas
comerciales injustas de China, y es hora de que le enviemos un fuerte
mensaje”, exhortó el congresista republicano Mark Green, uno de los
cuatro copatrocinadores del proyecto.
Los
otros tres son Phil English, Chris Chocola y Robin Hayes, también del
gobernante Partido Republicano. Junto con Green, anunciaron el martes
su propuesta de ley de Iniciativa de Armonización Monetaria mediante
Acciones Neutralizadoras.
Según
el proyecto, el tipo de cambio de China infringe las normas de la
Organización Mundial del Comercio y también podría violar el Artículo
IV de la Carta Constitutiva del Fondo Monetario Internacional, que
prohíbe la manipulación monetaria para impedir ajustes en la balanza
de pagos u obtener ventajas comerciales injustas.
Pero
en Washington hay consenso sobre que el verdadero motivo detrás de la
iniciativa es el creciente déficit comercial de Estados Unidos, que
alcanzó un récord de 195.100 millones de dólares en el primer
trimestre de este año.
Según
la Comisión Estados Unidos-China de Análisis Económico y de
Seguridad, el déficit comercial estadounidense con China se multiplicó
por 20 en los últimos 14 años, al pasar de 6.200 millones de dólares
en 1989 a 160.000 millones en 2004.
Como
resultado, el Tesoro estadounidense reclamó públicamente en varias
ocasiones que Beijing hiciera flotar su moneda, el yuan.
Las
medidas de presión incluyeron un informe publicado en mayo por el
Departamento del Tesoro que, por primera vez, afirma que China está
ahora en condiciones técnicas de hacer flotar su moneda.
El
informe semestral, ”Políticas económicas y cambiarias
internacionales”, advierte que China podría ser citada en el
informe de noviembre como manipuladora de su moneda si no adopta
medidas correctivas.
Muchos
economistas estadounidenses respaldan el reclamo oficial de una
revaluación de la moneda china.
”Estados
Unidos tiene un gran déficit comercial que no es sostenible, y es
claro que China es parte de esta historia, por su tipo de cambio”,
comentó Dean Baker, codirector del Centro de Investigaciones Económicas
y Políticas.
”Por
lo tanto, considero razonable que Estados Unidos pretenda un tipo de
cambio diferente”, agregó.
Baker
comparte la idea de que sería mejor, tanto para China como para los
consumidores estadounidenses, que Beijing revalorizara su moneda en
lugar de tener que enfrentar un aumento de los aranceles
estadounidenses.
”Si
los aranceles suben 40 por ciento, por ejemplo, a los estadounidenses
les costará 40 por ciento más adquirir los productos. Ese adicional
lo recaudará el gobierno de Estados Unidos como impuestos. Pero si
los productos aumentan 40 por ciento por la revaluación del yuan, al
menos una parte irá a parar a los productores chinos”, explicó.
Pero
otros economistas sostienen que no corresponde culpar a China por los
problemas comerciales de Estados Unidos y que las nuevas medidas podrían
exponer a este país a acusaciones de proteccionismo que tendrían un
gran costo a largo plazo.
”Probablemente
China reajustará su moneda en un futuro no muy distante. Las amenazas
del Congreso y la Casa Blanca se basan en tonterías populistas que,
si se plasman en una ley, causarán un daño real a las familias
estadounidenses”, advirtió Daniel Griswold, director del Centro de
Estudios de Políticas Comerciales del Instituto Cato, de Washington.
Griswold
recordó que China tiene una fuerte demanda de productos
estadounidenses como trigo, frijoles de soya, algodón, plástico,
semiconductores y maquinaria industrial, y que desde 2000, las
exportaciones a China se duplicaron con creces al pasar a 35.000
millones de dólares, mientras que las exportaciones al resto del
mundo sólo aumentaron dos por ciento.
Además,
”los dólares que los chinos ganan de sus ventas al mercado
estadounidense no están guardados en colchones, sino que regresan a
Estados Unidos, ya sea para comprar nuestros productos o como
inversiones en bonos del Tesoro”, recalcó el economista.
El
aumento de aranceles a los productos chinos afectaría ”una relación
mutuamente beneficiosa” con la economía más dinámica del mundo,
advirtió.
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