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El fabricante del antiviral más
eficaz contra la gripe aviar se niega a liberar la patente
El laboratorio afirma que otras
empresas tardarían al menos tres años en producir el fármaco
Por Emilio de Benito
El País, Madrid, 13/10/05
En el mundo sólo existen cuatro
medicamentos contra el virus de la gripe. De ellos, la Organización
Mundial de la Salud destaca uno, el oseltamivir como el remedio más
eficaz para frenar una hipotética pandemia de gripe aviar en humanos
durante los cuatro meses que se calcula que se tardará en tener lista una
vacuna. Ello deja en manos de un sólo laboratorio el suministro mundial.
La situación no va a cambiar, ya que la multinacional se ha negado a
levantar la patente, como le han pedido algunos países asiáticos, zona
en la que han muerto ya 60 personas por la gripe aviar. Según el
fabricante, aunque permitiera la copia, el proceso es muy complicado -dura
12 meses- y otras empresas tardarían al menos tres años en tener listo
el producto.
La patente del oseltamivir (que se
comercializa con el nombre de Tamiflu) estará en vigor hasta 2016, según
dijo ayer un portavoz de Roche en Basilea (Suiza). "Sabemos que
existe una gran necesidad del producto, y que debemos aumentar la producción,
pero Roche desea permanecer a cargo del proceso. No podemos esperar tres años"
hasta que otro laboratorio esté en condiciones de fabricar el producto, añadió.
La compañía ha anunciado su
intención de duplicar la producción del fármaco, de 1,5 millones a 3
millones de tratamientos este año, y a volverla a duplicar el año que
viene. Para ello se ha pasado de una planta a tres, y se planea abrir otra
nueva.
Un portavoz de la compañía explicó
que el proceso de fabricación del Tamiflu dura 12 meses "en el mejor
de los casos". En él intervienen tres compañías asociadas a Roche,
aparte de las instalaciones de la propia compañía.
La propuesta de que Roche liberara
la patente del antiviral fue retomada esta semana por las autoridades de
algunos países asiáticos (los únicos en los que hasta la fecha se ha
producido el salto del virus de la gripe aviar de los animales a los
humanos). La petición no es nueva. A mediados del mes pasado el director
general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Lee Jong-wook ya
terció en la polémica e indicó que la organización no iba a
"impulsar" una versión genérica del Tamiflu.
Este medicamento, junto con el
Relenza, de Glaxo, actúa inhibiendo la acción de una de las proteínas
de la cubierta del virus de la gripe aviar, la neuraminidasa (la
"N" a la que se refiere el nombre H5N1 del virus). La ventaja
que tiene es que se suministra en píldoras y puede usarse como
tratamiento preventivo. El fármaco está autorizado en España aunque no
está a la venta.
El
Relenza, que sí se vende en
España, cuesta 22,26 euros, sólo puede adquirirse con receta y no lo
cubre la Seguridad Social. Su uso, inhalado, lo hace más complicado de
administrar, y limita su eficacia a las manifestaciones pulmonares de la
gripe.
El acopio de antivirales es una de
las medidas preventivas que diversos gobiernos están tomando ante el
riesgo de que el virus H5N1 de la gripe aviar mute y se convierta en un
agente infeccioso peligroso para los humanos. Hasta la fecha sólo se han
dado transmisiones esporádicas entre aves de corral y personas
(generalmente, granjeros o personas que viven en estrecho contacto con
ellas) en Vietnam, Camboya, Tailandia e Indonesia. El resultado ha sido de
117 infecciones con 60 fallecidos, según el recuento de la OMS.
España también ha tomado medidas
al respecto. De momento, se han encargado dos millones de tratamientos
antivirales, según ha informado el director general de Salud Pública,
Manuel Oñorbe. Esta cantidad serviría para tratar a un 4% de la población
(el número considerado clave por la OMS), y, con ello, evitar la
propagación de una pandemia durante el tiempo que se tarde en tener lista
una vacuna. El presupuesto de esta compra es de 14 millones de euros, de
los que el Ministerio de Sanidad aportará uno y las comunidades autónomas
los otros 13. Otros países, como Francia, han decidido ampliar la
cobertura, y han encargado antivirales para tratar al 20% de la población.
Además, desde 2003 existe una
Comisión Interministerial de seguimiento de la Gripe en España y se
producen reuniones periódicas de la Comisión de Salud Pública, que podría
decidir aumentar las compras de fármacos. También se está negociando
con dos laboratorios la instalación de fábricas de vacunas en España,
aunque la fabricación de tratamientos de inmunización no comenzaría
hasta dentro de cinco años.
Resistencias
Como en el caso de otras
enfermedades infecciosas (sida, polio, viruela) la vacuna es el objetivo
final. A esta necesidad se unen algunos datos obtenidos del empleo de
antivirales para tratar los casos de gripe aviar en humanos que se han
dado en Asia. El problema está en que el virus de la gripe, con tan sólo
ocho genes, muta con facilidad. Ello le permite eludir el efecto de los
distintos tratamientos. A primeros de mes William Chui, un científico del
hospital Queen Mary, de Hong Kong, estudió el virus obtenido de unas
muestras de enfermos de Vietnam, y detectó que el virus ya mostraba
resistencias al oseltamivir. Ello dejaría sin respuesta inmediata a los
sistemas sanitarios en el caso, hipotético, de que el virus de la gripe
aviar cambie y adquiera la propiedad de transmitirse fácilmente de los
animales al ser humano, y, posteriormente, entre las personas.
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