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¡Rumsfeld, atrapado en
el negocio de la gripe aviar!
Por Alfredo Jalife-Rahme
La Jornada, 02/11/05
Los actuales políticos y
funcionarios de la Casa Blanca no tienen remedio ni redención. Todo lo
contrario: exhiben un desafío arrogante sin compunción. En lugar de
presentar su renuncia por el bochornoso escándalo criminal que concierne
a la develación de la embajadora Valery Plame como agente encubierta de
la CIA, el vicepresidente Dick Cheney sustituyó a su principal
funcionario, el acusado Lewis Scooter Libby, por otros dos personajes
vinculados tanto a la "fabricación de pruebas falsas" en relación
con la posesión inexistente de armas de destrucción masiva por el régimen
de Saddam Hussein, como a la procuración de torturas expeditas: John
Hannah y David Addington (Knight Ridder Newspapers; 31/10/05).
Algo nos olía mal respecto
al repentino despliegue publicitario de la "fiebre aviar" (ver
Bajo la Lupa; 02/10/05) en medio del inminente "aterrizaje duro"
de la economía estadounidense, como sostiene en forma persuasiva Stephen
Roach, el solvente jefe de los economistas de la banca de inversiones
Morgan Stanley, en las páginas de The Financial Times ("El riesgo
creciente de un aterrizaje duro"; 31/10/05).
Desde el 21 de octubre
pasado disponíamos la información sobre las andanzas del torturador de
Abu Ghraib, mejor conocido como Donald Rumsfeld, el polémico secretario
del Pentágono, y anterior mandamás de Gilead Sciences que desarrolló,
junto a la célebre empresa farmacéutica Hoffman-La Roche, el antiviral
Tamiflu, el cual supuestamente combate la ominosa influenza aviar del H5N1
("Rumsfeld lucrará con el engaño de la fiebre aviar"; Surfing
The Apocalypse Network; octubre 05). No quisimos rebasar el Rubicón de la
sospecha, dado que el macabro nombre del portal de la "fuente"
se podía prestar a infundios. Pero ahora que CNN (31/10/05) dio a
conocer, diez días más tarde, la misma noticia, no podemos ocultarla más.
En efecto, Rumsfeld es el principal accionista de Gilead Sciences, la
compañía de biotecnología que patentó el Tamiflu, el "medicamento
más codiciado del mundo". En forma sarcástica, CNN comenta que el
temor por la pandemia de la fiebre aviar "ha hecho a Rumsfeld, uno de
los miembros más ricos del gabinete Bush, todavía más rico".
Tal parece que la
competencia para consagrarse como el "más rico" del gabinete
bushiano pasa por el genocidio de la humanidad y se presagia una cerrada
competencia entre Baby Bush (grupo Carlyle y otras petroleras), Dick
Cheney (Halliburton), Rumsfeld (Gilead Sciences) y Condi Rice (ChevronTexaco).
Otro peso pesado, George
Schultz (GS), secretario de Estado con Ronald Reagan, forma parte del
consejo de administración de Gilead Sciences al mismo tiempo que
participa en el seno de Bechtel, una constructora de pésima reputación.
En su libro esclarecedor “Confesiones de un golpeador económico”,
John Perkins acusa a GS de ser una de las principales cabezas del
establishment para someter a los países con la seducción de créditos
suaves. No es gratuito que Alfred Heinz (alias Henry) Kissinger valore
tanto las dotes de "estadista" de GS.
Aparece también en el
consejo de administración de Gilead Sciences el nombre de la esposa de
Pete Wilson, anterior gobernador republicano de California y connotado
mexicanófobo (v.gr. la infame Propuesta 185).
El gobierno federal de
Estados Unidos, según CNN, es el principal comprador de Tamiflu en el
mundo, y en julio pasado el Pentágono compró 58 millones del medicamento
para el "tratamiento" (sic) de las tropas estadounidenses en el
globo. El gigante farmacéutico Hoffman-La Roche manufactura y distribuye
el fármaco por lo que Gilead Sciences recibe regalías de 10 por ciento
de las ventas, que este año alcanzarán mil millones, comparadas a la
cuarta parte del año pasado. Quizá la empresa suiza desconozca que
Estados Unidos ha colocado una orden de compra por 20 millones de dosis de
Tamiflu, que tiene un precio de 100 por dosis, lo que arroja una cifra de
venta de 2 mil millones de dólares y el Senado ha otorgado un fondo de
emergencia por 8 mil millones de dólares para comprar vacunas,
antivirales y mejorar los sistemas de detección de la "súper
influenza". El grave problema radica en que no se garantiza que el
Tamiflu sea la panacea y se han reportado fallas en su tratamiento. Pero más
trágico sería aún que los gobiernos dilapiden miles de millones de dólares
para comprar medicamentos inservibles (v.gr. el caso de Fox).
Será imperativo investigar
la interesada predilección del gobierno de Estados Unidos por otro
antiviral: Relenza de Glaxo Smith Kline. También Sanofi-Aventis y Chiron
Corp han sido congraciadas con la compra de las vacunas.
Baby Bush, convertido en el
mayor provocador de pánicos en el planeta, acaba de afirmar que un mínimo
de 200 mil estadounidenses podrían fallecer de la pandemia de fiebre
aviar y que incluso podría alcanzar 2 millones de muertos solamente en
ese país. ¿Pretenderá Baby Bush emplear uno de los múltiples montajes
de pánicos para encubrir su participación en el asunto de Valery Plame,
lo cual lo podría llevar al cadalso del enjuiciamiento?
En el consejo de
administración de Hoffman-La Roche aparece el holandés Lodewijk J.R. de
Vink, también miembro del Consejo Europeo de expertos de Rothschild (¡súper
sic!), asiduo asistente a las cumbres secretas del celebre Grupo
Bilderberger, además de pertenecer a la Comisión Trilateral (¡súper
sic!), lo cual seguramente hará felices a los proponentes de las
"teorías de la conspiración", como Will Hutton, quien desde el
portal "bilderberger.org" abunda sobre los "grandes
sacerdotes de la globalización" y su "elite secreta de poder
trasatlántico". En fechas recientes, la BBC empezó a tocar el tema
de las reuniones secretas del Grupo Bilderberger, y comenta que se trata
de un "círculo elitista de pensadores y políticos occidentales
acusados de fijar el destino del mundo tras sus puertas cerradas"
(03/06/04 y 29/09/05). Mientras se puede conjeturar sobre la existencia de
un "gobierno global fantasmagórico", lo que no deja lugar a
dudas son las elevadas utilidades de Gilead Sciences y Hoffman-La Roche.
El portal feroz Xymphora
(31/10/05) se va a la yugular del locuaz secretario del Pentágono, quien
ha guardado un estridente silencio, contrario a su costumbre de réplica
instantánea, y denomina el escándalo como la "gripe de Rummy".
Xymphora cita varios mensajes aparecidos en China Daily en fechas
recientes y que son muy significativos y sea muy probable que expresen el
punto de vista oficioso del gobierno chino. Destacan varias frases:
"durante el brote de la encefalopatía espongiforme británica (sic),
los políticos trataron deliberadamente de suprimir la noticia. Ahora con
un poco más de 100 casos en el mundo, los timadores piden que todo el
mundo sea vacunado. Quizá haya llegado el colapso de la economía
occidental, por lo que necesitan generar alguna actividad económica";
"¿Se busca una distracción para invadir Irán?"; "¿Es
una justificación para imponer las barreras arancelarias mediante la
prohibición de la importación de pollos?"; "El Tamiflu
solamente modera, no cura, los efectos de la fiebre aviar y no ha sido
probada plenamente en el virus que Rumsfeld ha desarrollado (sic) de una
gripe aviar proveniente de Sudamérica (sic)". ¡Andan duros los
chinos!
En forma relevante, John
Macfarlane (JM), profesor de medicina respiratoria, pone las cosas en su
lugar en la excelsa revista médica británica BMJ (24/10/05): "la
ausencia de una transmisión sostenida de humano a humano sugiere que este
virus aviar H5N1 no posea actualmente la capacidad de provocar una
pandemia humana. Pero, dado el conocido potencial para un cambio antigénico
-sea de un proceso gradual de mutación genética adaptativa dentro del
virus, sea por un reajuste genético instantáneo con el virus humano
influenza A-, el virus podría adquirir el mecanismo para una transmisión
humana rápida y ocasionar una expansión global explosiva, facilitada por
los viajes aéreos". JM resalta que la "alternativa optimista
(sic) al punto de vista apocalíptico es que la aparición de un virus
aviar modificado capaz de desencadenar una pandemia humana es improbable:
ha habido más de 3 mil 300 brotes en aves, con 150 millones fallecidas, y
sólo 118 casos humanos, y la enfermedad aviar ha probado ser contenible
con buena vigilancia y pronta acción. "(...) UNA PANDEMIA podría
ocurrir en el futuro, pero no necesariamente vinculada a la fiebre
aviar". ¡Genial!
Otro portal no menos feroz,
Prison Planet (24/10/05), alega que "debe recordarse que Rumsfeld
adora los engaños farmacológicos. Como anterior mandamás de GD Searle,
presionó a la Administración Federal de Medicamentos (FDA, por sus
siglas en inglés) para el uso de aspartame" (Nota: edulcorante
artificial con suculentos dividendos) que había sido frenado durante 10 años.
Se presume que Rumsfeld obtuvo 12 millones de dólares por la venta de GD
Searle a Monsanto.
Como que suenan muy extraños
los "saltos" profesionales del torturador Rumsfeld, que va del
Pentágono a las empresas farmacéuticas con escala en las cárceles. Por
alguna razón Rumsfeld se ha visto inmiscuido en los recientes 29 años
con asuntos de "gripe" proveniente de los animales, como sucedió
con la muerte de un recluta militar en 1976 en Nueva Jersey quien falleció
de "gripe porcina". A demanda expresa de Rummy, entonces el más
joven secretario de Defensa en la historia estadounidense (ahora es el más
anciano también de la historia en la etapa aciaga del bushismo), el
presidente Ford urgió a la producción y distribución de vacunas. Por
desgracia, algunos lotes estuvieron contaminados, lo que ocasionó la
muerte de 52 personas y 500 enfermos y obligó a la inmediata suspensión
del experimento de Rummy. Curiosamente, no fue reportado ningún caso de
muerte por "gripe porcina".
Así como repitió su
puesto en la Secretaría de Defensa, ¿reincide Rummy en la historieta de
la "fiebre porcina" de hace 29 años con la "fiebre
aviar" de ahora?
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