|
Un
estudio bien documentado ha encontrado perturbadoras evidencias de
degradación provocadas por el hombre
El
mundo está al borde del desastre
Por Steve Connor
The Independent, 30/03/05
El
planeta Tierra está al borde del desastre y las personas ya no deberían
tener la seguridad que sus hijos y nietos sobrevivirán en el mundo
medioambientalmente degradado del siglo 21. Ésta no es una charla cargada
de condenaciones de activistas verdes, sino la opinión bien pensada de
1,300 importantes científicos de 95 países que publicarán hoy una
evaluación detallada del estado del mundo al comenzar del nuevo milenio.
El
informe no es una lectura feliz. Los académicos encontraron que dos
tercios de los ecosistemas –delicadamente equilibrados– que ellos
estudiaron, se han deteriorado en manos del hombre durante los últimos 50
años.
Las
regiones secas del planeta, que significan el 41 por ciento de la
superficie de la tierra, han sido severamente dañadas y es justamente
donde la población humana ha crecido más rápidamente durante los años
noventa.
Una
degradación lenta es una cosa pero el súbito e irreversible declive es
otra. El informe identifica la mitad de un docena de potenciales
"puntos de declive" que podrían cambiar las cosas abruptamente
para lo peor, con una pequeña esperanza de recuperación en un itinerario
humano.
Aun
cuando la degradación lenta e inexorable no lleva al colapso
medioambiental total, las personas más pobres del mundo serán las van a
sufrir lo peor, según la Millenium Ecosystem Assessment, la cual investigó
resultados de 22 academias de ciencia en diferentes naciones alrededor del
mundo.
Walt
Reid, el líder de los autores del informe central, advirtió que a menos
que la comunidad internacional tome firmes acciones, el futuro será gris
para la próxima generación. "La base de esta evaluación es que
estamos gastando el capital natural del planeta, estamos tensionando tanto
las funciones naturales de la tierra, que la habilidad de los ecosistemas
del planeta de sostener a las futuras generaciones ya no puede tomarse
como un hecho", dijo el Dr Reid.
"Al
mismo tiempo, la evaluación muestra que el futuro está realmente en
nuestras manos. Podemos revertir la degradación de muchos ecosistemas
durante los próximos 50 años, pero los cambios en la política y práctica
que se requieren son sustanciales y no están actualmente en marcha",
dijo él.
La
evaluación se llevó a cabo durante los últimos tres años y se ha
asemejado al prestigioso Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático
– impulsado para investigar el recalentamiento global – por el nivel
de coocimientos en muchas especialidades que la hacen ser la gran iglesia
de la ciencia medioambiental.
En
resumen, los científicos concluyeron que el planeta había sufrido una
reingeniería substancial en la última la mitad del siglo 20, debido a la
presión puesta sobre los recursos naturales de la tierra por las demandas
crecientes de una población humana cada vez mayor.
"Durante
los últimos 50 años, los humanos han cambiado los ecosistemas más rápido
y extensivamente que en cualquier tiempo de la historia humana, para
satisfacer las cada vez más crecientes demandas de alimentos, agua
fresca, madera y fibras", dice los informes.
Los
costos totales de esto, sólo ahora se están sacando a la luz. Unos 15 de
los 24 ecosistemas vitales para la vida en la tierra se han degradado
seriamente o se han usado en forma insustentable – un ecosistema se
define como un complejo dinámico de plantas, animales y
micro–organismos que forman una unidad funcional con el ambiente
non–viviente en que coexiste.
La
escala de cambios vista en las últimas décadas ha sido inaudita. Casi un
tercio de la superficie de la tierra esta siendo ahora cultivada, con más
superficie convertida en tierra de cultivo desde 1945 que en todo el siglo
18 y 19 juntos.
La
cantidad de agua retirada de los ríos y lagos para la industria y la
agricultura se ha duplicado desde 1960 y ahora existe entre tres a seis
veces tanta agua contenidas en depósitos artificiales como aquella que
está fluyendo naturalmente en los ríos.
Entretanto,
la cantidad de nitrógeno y fósforo que se ha descargado en el ambiente,
como resultado de usar fertilizantes agrícolas, se ha duplicado en el
mismo período. Más de la mitad de todo el fertilizante nitrógenado sintético
que se ha usado en el planeta, ha sido usado desde 1985.
Esta
descarga súbita de nitrógeno y fósforo libre, sin precedentes
– nutrientes minerales importantes para el crecimiento de las
plantas – ha activado el crecimiento masivo de algas en los ambientes de
agua dulce y marinos. Esto ha sido identificado como un potencial
"punto de declive" que puede destruir súbitamente la totalidad
de los ecosistemas. "Millenium Assessment encuentra que la descarga
excesiva de nutrientes es uno de los mayores problemas hoy en día y se
hará significativamente peor en las próximas décadas, a menos que se
tomen acciones", dijo el Dr Reid.
"Sorprendentemente,
a pesar de la existencia de un cuerpo mayor de monitoreo de información y
de investigación científica que avalan este hallazgo, el problema de la
descarga de nutrientes, apenas aparece en las discusiones de políticas a
niveles globales y sólo unos pocos países ponen un énfasis mayor en el
problema.
"Este
asunto es quizás el área dónde nosotros encontramos la más grandes
desconexión entre un problema mayor relacionado con los servicios del
ecosistema y la falta de acción política en la respuesta", dijo él.
Los
cambios abruptos es una de las cosas más difíciles de predecir y su
impacto puede ser devastador. Pero, ¿Es el derrumbe medioambiental
inevitable?
"Claramente,
las tendencias duales de la continua degradación de la mayoría de los
servicios de los ecosistemas y el continuo crecimiento de la demanda de
estos mismos servicios no pueden continuar", dijo el Dr Reid.
"Pero
la evaluación muestra que durante los próximos 50 años, el riesgo no es
de un derrumbe medioambiental global, sino de muchos derrumbes locales y
regionales en particulares servicios del ecosistema. Ya estamos viendo que
estos derrumbes están ocurriendo – el colapso de los volúmenes de
peces, las zonas muertas en el mar, la degradación de la tierra que
disminuye la producción de las cosechas, las extinciones de
especies", dijo él.
Entre
1960 y el 2000, la población mundial se duplicó de tres mil millones a
seis mil millones. Al mismo tiempo, la economía global aumentó más seis
veces y la producción de alimentos y el suministro de agua para beber se
más que duplicó, con el consumo de productos de madera incrementándose
más de la mitad.
Entretanto,
la actividad humana ha afectado directamente la diversidad de animales
salvajes y plantas. Han habido aproximadamente 100 extinciones
documentadas durante el último siglo, pero los científicos creen que la
velocidad a la cual los animales y plantas se están extinguiendo es
superior, aproximadamente 1,000 veces más rápido que a niveles
naturales.
"Los
humanos son los responsables fundamentales y a una magnitud significante
que cambian la diversidad de la vida en la tierra irreversiblemente y la
mayoría de estos cambios representa una pérdida de biodiversidad",
dice Millennium Ecosystem Assessment.
La
distribución de especies por el mundo está volviéndose más homogénea
ya que algunos animales y plantas únicas se están extinguiendo y se
introducen otras, especies extrañas en áreas en que ellas normalmente no
vivirían, a menudo con un impacto devastador.
Por
ejemplo, el Mar báltico contiene 100 especies no–nativas, de las cuales
aproximadamente un tercio viene de los Grandes Lagos de América del
Norte. Entretanto, una proporción similar de las 170 especies
no–nativas encontrada en los Grandes Lagos viene del Báltico.
"En
otros palabras, las especies en cualquier región específica del mundo
están llegando a se más similares a otras regiones.... Un 10 al 30 por
ciento de los mamíferos, pájaros
y anfibios están actualmente amenazados con la extinción. La diversidad
genética ha declinado globalmente, particularmente entre las especies
cultivadas", dice el informe.
La
intensificación agrícola que provocó la revolución verde y que ayudó
a alimentar al mundo en la última parte del siglo 20 , ha aumentado la
tendencia hacia la pérdida de diversidad genética. "Actualmente el
80 por ciento de área de trigo en los países en vías de desarrollo y
tres cuartas partes de todo el arroz plantado en Asia, se planta ahora con
variedades modernas", dice el informe.
El
Dr Reid dijo que la mayoría de los autores de la evaluación estaban
preocupados por el estado de las zonas secas de la tierra – una área
que cubre el 41 por ciento de la superficie de la tierra y que es hogar de
dos mil millones personas, muchos de ellos, los más pobre en el mundo.
Las
áreas secas son áreas dónde la producción de cultivos o pastos para el
ganado está muy limitada por las lluvias. Unos 90 por ciento de las
regiones secas del mundo ocurre en países en vías de desarrollo dónde
la disponibilidad de agua fresca es un problema creciente.
Un
tercio de las personas del mundo viven en regiones secas que tienen acceso
a sólo un 8 por ciento del suministro renovable de agua del mundo,
encontraron los científicos. "Nosotros estábamos particularmente
alarmados por la evidencia de una fuerte relación entre la degradación
de los servicios del ecosistema en las zonas secas y la pobreza en esas
regiones", dijo el Dr Reid.
"Es
más, mientras que históricamente, el crecimiento de la población ha
sido más alto en áreas urbanas o en los ecosistemas más productivos
como tierras cultivadas, este modelo ha cambiado en los años noventa y la
más alta proporción de crecimiento está ahora en las zonas secas – en
los ecosistemas con el potencial más bajo para apoyar ese crecimiento.
"Estos
problemas, de degradación del ecosistema y el claro daño que causa para
bienestar humano, ayuda claramente a distinguir el escenario para el
conflicto que nosotros vemos en muchas regiones secas, incluyendo partes
de África y Asia Central" Dijo él.
Las
personas pobres que viven en las regiones secas se encuentra en el más
alto riesgo de derrumbe medioambiental. Muchos de ellos ya viven
insosteniblemente – entre el 10 y 20 por ciento de la tierra en la zonas
secas están erosionadas o
degradadas.
"Las
esperanzas de desarrollo en las regiones secas de países en desarrollo
son especialmente dependientes de las acciones para ralentizar e invertir
la degradación de los ecosistemas", dice Millennium Assessment.
De
esta forma ¿Qué podría hacerse en un siglo en que se espera que la
población humana aumente más allá de un 50 por ciento?
El
Panel de directores de Millennium Assessment dijo en una declaración:
"La conclusión dominante de esta evaluación es que está en manos
del poder de la sociedad humana aliviar las tensiones que estamos
imponiendo sobre los servicios de naturaleza del planeta, para poder
continuar usándoles para un mejor standar de vida para todos.
"Lograr
esto, sin embargo, requerirá de cambios radicales en la forma de tratar a
la naturaleza en cada nivel de la toma de decisiones y nuevas formas de
cooperación entre los
gobiernos, negocios y sociedad civil. Las señales de la advertencia están
allí para que todos las podamos ver. El futuro está ahora en nuestras
manos", dijo.
Cuando
se le preguntó lo que debemos hacer ahora y lo que nosotros debemos
planificar hacer durante los próximos 50 años, el Dr Reid contestó que
debería existir una fundamental reevaluación de cómo vemos los recursos
naturales del mundo. "El corazón del problema es esto: es improbable
que la protección de los servicios de la naturaleza sea una prioridad
mientras ellos sean percibidos como libres e ilimitados por aquellos que
los usan", dijo el Dr Reid.
"Debemos
simplemente establecer políticas que exijan tener en cuenta los costos
naturales de todas las decisiones económicas, él agregó.
"Hay
una tremenda cantidad que puede hacerse en el corto plazo para reducir la
degradación – por ejemplo, las causas de algunos de los problemas más
significantes como el colapso de la industria pesquera, el cambio climático
y el uso excesivo de nutrientes están claras – muchos países tienen
políticas que animan las cosechas excesivas, el uso de combustibles fósiles,
o la fertilización excesiva de las cosechas".
"Pero
tan importante como son estas situaciones de corto plazo, en el largo
tiempo los humanos deberán por
un lado mejorar la producción de muchos servicios y deberán disminuir
nuestro consumo de otros. Eso requerirá de inversiones significantes en
nuevas tecnologías y cambios significantes en la conducta", él
explicó.
Muchos
activistas ecológicos estarían de acuerdo y les gustaría que los políticos
fueran más allá.
"La
Evaluación de Millenium va al corazón de uno de los más grandes desafíos
que enfrenta a la humanidad", dijo Roger Higman, de Amigos de la
Tierra.
"Es
decir, no podemos mantener los altos standar de vida, y digamos solamente
mitigar la pobreza, si nosotros no cuidamos los sistemas de vida de la
tierra", dijo Mr Higman.
"Incluso
la evaluación no ha ido lo suficiente lejos en especificar las soluciones
radicales que se necesitan. Al final del día, y si vamos a respetar los límites
impuestos por la naturaleza y asegurar el bienestar de toda la humanidad,
debemos manejar la economía global para producir una distribución más
equitativa de los recursos de la tierra", agregó él.
Los
puntos de declive a la catástrofe
*
Nuevas enfermedades.
Cuando las densidades de la población aumentan y el espacio vital se
extiende a lo que fueron bellos bosques, las oportunidades de una epidemia
de un nuevo agente infeccioso crecen. Los viajes globales acentúan la
amenaza y la emergencia de SARS y de la gripe de los pájaros son buenos
ejemplos de enfermedades que se mueven de los animales a los humanos.
*
Las especies extrañas. La
introducción de una especie invasiva – animal, planta o microbio –
puede llevar a un rápido cambio en los ecosistemas. Mejillones cebra
introducidos en América del Norte llevó a la extinción de las almejas
nativas y la medusa comb causó estragos en 26 especies de pesca mayor en
el Mar Negro.
*
Proliferación de algas. Un
crecimiento de nutrientes artificiales en el ambiente alcanza su punto máximo
cuando las algas florecen. Esto puede privar a los peces y a otras
formas de la fauna de oxígeno así como pueden producir substancias tóxicas
que son un peligro para el agua bebestible.
*
El derrumbe de los arrecifes de coral. Arrecifes que fueron
poblados por corales han cambiado de pronto para ser poblados por algas
que se han aprovechado de los aumentos en los niveles de nutrientes que se
escapan de las fuentes terrestres. Muchos de los arrecifes de coral de
Jamaica están cubiertos ahora por algas.
*
Pesca industrial. La pesca excesiva puede y ha llevado a un colapso
de los volúmenes de peces. El umbral sea alcanza cuando hay demasiado
pocos adultos para mantener una población viable. Esto ocurrió en las
afueras de la costa oriental de Newfounland en 1992 cuando el volumen de
bacalao del Atlántico desapareció.
*
El cambio del clima. En
un mundo más caluroso, la vegetación local o cubierta de la tierra puede
cambiar, causando así que el calentamiento sea aún mucho peor. La región
Sahel de Africa del Norte depende de la lluvia para su vegetación.
Cambios pequeños en las lluvias pueden producir pérdida de vegetación,
corrosión de la tierra y más disminuciones de lluvia.
|