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Proyecto
censurado IV–Las 25 historias “top” más ocultadas en EEUU en 2006
[1]
Aumentan
el hambre y el desamparo en EEUU
Por
Abid Aslam
y Brendan Coyne [3]
Agencia
IPI / Red Voltaire, 07/12/06
En
EEUU aumentan la pobreza el hambre y el desamparo de los ciudadanos
pobres «sin casa» que recurren a los programas de asistencia social
federales, estadales y municipales, según estudios realizados por
agencias gubernamentales en 24 ciudades del país, pero el gobierno de
George Bush desea terminar con esa realidad espinuda… eliminando los
estudios que miden científicamente las necesidades de los más
excluidos en la sociedad estadounidense.
Los
estadounidenses con hambre y sin casa ni hogar continuaron aumentando
en 2005 en las ciudades de EEUU, a pesar de las anunciadas mejoras en
la economía. Sigue en aumento la demanda de servicios vitales para
las necesidades de los más desamparados, según el informe anual de
la Conferencia de Alcaldes, que viene documentando necesidades
crecientes desde 1982.
El
estudio registra casos de alimentación de emergencia y de ayuda en
alojamiento en 24 ciudades del país utilizando información
suplementaria del censo estadounidense y datos del ministerio del
Trabajo. En más del 75 por ciento de las ciudades inspeccionadas se
reportaron aumentos en la demanda de ayuda en comida y alojamiento,
sobre todo entre las familias. Las demandas de ayuda por comida
crecieron 12% en 2005, mientras la ayuda de centros y bancos de
alimentos creció en sólo 7%. Los proveedores de servicios estimaron
que el 18% de las demandas fueron desatendidas. La necesidad de
alojamiento siguió una tendencia similar, pues la mayoría de las
ciudades informó de aumentos en la demanda para el amparo de
emergencia, a menudo insatisfecha debido a la falta de recursos.
Mientras
aumentan en EEUU el hambre urbana y la gente sin hogar ni vivienda, la
administración Bush está planeando eliminar los estudios nacionales
que miden la realidad social y, al mismo tiempo, son ampliamente
utilizados para mejorar los programas federales y estatales en favor
de los ciudadanos de bajos ingresos y jubilados, informó en marzo de
este año el periodista Abid Aslam, escribiendo para OneWorld.net.
«Matar
al mensajero»
El
presupuesto propuesto por el presidente Bush para el año fiscal 2007
que empieza en octubre del 2006 incluye un plan del Departamento de
Comercio para eliminar la Oficina del Censo del Estudio sobre Ingreso
y Programa de Participación (Survey of Income and Program
Participation, SIPP). La propuesta marca por lo menos la tercera
tentativa de la Casa Blanca en otros tantos años por eliminar la
recolección de datos federal en los problemas económicos políticamente
espinudos. Establecidos en 1984, los estudios de la Oficina del Censo
siguen a las familias estadounidenses por varios años y monitorea el
uso que hacen de la Ayuda Temporal para las Familias Necesitadas (TANF,
en inglés), del seguro social, medicación, salud, seguro de
desempleo, cuidado del niño, servicio social y programas de educación.
Unos
415 economistas y científicos sociales firmaron una carta dirigida al
Congreso, después que en febrero 2006 se conoció la propuesta del
presupuesto federal de Bush, instando a que “el estudio sea
consolidado totalmente por tratarse explícitamente del único estudio
de gran potencia diseñado para analizar el impacto de una amplia
variedad de programas gubernamentales para el bienestar de las
familias americanas”.
Heather
Boushey, economista de Washington, D.C., del Centro para la
Investigación Económica y Política (CEPR, en inglés), le dijo a
Abid Aslam: “Nosotros necesitamos saber qué efectos tienen estos
programas en las familias americanas. El SIPP se diseñó simplemente
para esos eso”. Boushey agregó que el estudio se ha demostrado
inestimable para rastrear los efectos de los cambios en los programas
del gobierno. Tanto como para que en 1996 la ley de reforma de
bienestar mencionara específicamente al estudio como el medios más
idóneo para evaluar la efectividad de la ley.
Los
partidarios de la eliminación del estudio dicen que los costos del
programa requieren demasiado: 40 millones de dólares por año. Lo
matarían en septiembre y en el futuro lo reemplazarían con un
descascarada versión que insumiría 9,2 millones en los costos de
desarrollo durante el próximo año fiscal. La recolección real de
los datos empezaría en 2009.
Los
defensores del estudio alegan que el costo está justificado porque el
SIPP “proporciona un arroyo constante de datos en profundidad que le
permiten al gobierno, a académicos y a los investigadores
independientes evaluar la efectividad y mejorar la eficacia de varios
cientos de miles de millones de dólares gastados en los programas
sociales,” incluso los resguardos de los sin hogar y la ayuda de
comida de emergencia.
Actualización
de Abid Aslam
A
partir de fines de mayo de 2006, centenares de economistas y de científicos
sociales se comprometieron en una campaña por salvar al US Census
Bureau’s Survey of Income and Program Participation (SIPP). Ideológicamente,
diversos usuarios describen al estudio como un camino abierto y
aseguran que ayuda a mejorar la captación de datos para calibrar los
efectos en las familias norteamericanas de los cambios en los
programas de provisión pública que van desde Medicina a Ayuda
Temporal a las Familias Necesitadas y programas de almuerzo en las
escuelas.
Muy
pocos periodistas se interesaron en la noticia, aunque los usuarios de
los datos, incluido el Centro para la Investigación Económica y Política
(CEPR), con sede en Washington, cuyos directivos optaron por hacer
algo de ruido. Pero al fin de cuentas, el tema aparece como una simple
lucha sobre dinero: la administración esta empecinada en cortar casi
todos los presupuestos burocráticos (quizás para financiar mejor sus
persecuciones políticas en el extranjero) en tanto los usuarios del
estudio quisieran que el dinero se gastara en el SIPP porque, según
su punto de vista, el programa es valioso y no existe ni se ha
propuesto ninguna alternativa factible.
Ese
debate aún no está resuelto. Los cabilderos esperaban más acción
legislativa en junio y entre ellos, algunos del CEPR están dispuestos
a hacer lobby proporcionando nuevos antecedentes. Sin embargo, ¿es sólo
una lucha aislada del presupuesto? Este es el tercer intento por
eliminar esos fondos de investigación en todos los años que lleva la
administración Bush –y en los dos casos anteriores, fueron
mantenidos por la presión de los usuarios y abogados.
En
2003, el gobierno intentó matar los informes de Estadísticas de
Despidos en Masa del Escritorio de Estadísticas Obreras (Bureau of
Labor Statistics BLS), que detallan cuáles son los lugares de trabajo
con más de 50 trabajadores que han sido cerrados y qué tipo de
obreros son los afectados. En 2004 y 2005 intentaron eliminar las
preguntas a los empleadores sobre contratos y despidos de mujeres en
los datos sobre empleo que recoge el BLS. Encontrándose entre los artículos
más pesados del presupuesto federal, los informes sobre despidos en
masa proporcionan datos cruciales para su planificación a las
agencias de servicios sociales federales y estadales, así como a
quienes escriben crónicas sobre las pérdidas de puestos de trabajo y
la llamada “recuperación sin empleo”. El cuestionario sobre las
mujeres destapó la discriminación en el empleo.
En
otras palabras, los programas SIPP y los trabajos del BLS son políticamente
espinosos. Ellos resaltan, sin tener en cuenta lo que algunos políticos
y ejecutivos podrían decir, que los problemas económicos y sociales
persisten e involucran a las personas reales, cuyas necesidades
verdaderas continúan sin solucionarse. Esto evoca el viejo aserto de
que existen varios tipos de mentiras, entre ellos las mentiras estadísticas.
Si el gobierno cree estar convenciendo, debe ser ampliamente
consistente y si los números no apoyan la narrativa, simplemente algo
falta por darse. Con el sustento, la oportunidad de vida y los
derechos de millones de ciudadanos en la estacada, ésta es una
historia más sobre los misterios ocultos en las disputas sobre el
presupuesto.
Fuentes:
OneWorld.net,
March, 2006. Title: “US Plan to Eliminate Survey of Needy Families
Draws Fire“ Author: Abid Aslam., The New Standard, December 2005.
[1].–
Proyecto Censurado (Project Censored) es un programa a cargo del
profesor de sociología Peter Phillips, de la Universidad Sonoma
State de California, que desde hace 30 años emite un estudio
anual sobre las 25 grandes noticias “top” ocultadas por la
gran prensa de EEUU. Estas “25 historias top” sobre grandes
temas sustraídos del debate periodístico ofrecen una radiografía
actualizada de la sociedad estadounidense y la política exterior
de EEUU, cuyo conocimiento permite comprender mejor los designios
del imperio. Los textos completos pueden verse (en inglés) en
http://www.projectcensored.org/
[2].–
Abid Aslam es un periodista estadounidense especializado en política
internacional que también escarba en informes oficiales que ponen
de relieve la pobreza y cómo se ahondan las crecientes
diferencias entre pobres y ricos en EEUU. Además de OneWorld.net
escribe en otros medios alternativos y críticos, como
AlterNet.org, CommonDreams, Hartford–Hwp.com, AntiWar.com,
CounterCurrents.org y TwnSide.org.
[3].–
Brendan Coyne es un periodista independiente (free lance),
colaborador permanente del diario The NewStandard, con sede en
Syracuse, Nueva York, donde escribe la columna semanal ’Work
Digest’ (Compendio del Trabajo) y regularmente produce informes
sobre cuestiones laborales, económicos, libertades obreras y
civiles, política internacional y otros temas. Reside en
Baltimore, Maryland, se describe a sí mismo como “un adicto a
la política y a los medios de comunicación” y, además,
trabaja como asistente editorial en The Johns Hopkins University
Press. Sus trabajos se reproducen en numerosos medios, entre otros
CityPaper.com, DrumMajorInstitute.org y OmbWatch.org.
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