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Avance
del informe oficial de Naciones Unidas
2.500
científicos prevén nuevas olas de calor, deshielos y subidas del
nivel del mar
Por
Rafael Méndez
El
País, 26/12/06
El
planeta se calienta de forma innegable y el hombre tiene buena parte
de la culpa. Parte del calentamiento ya es inevitable y el nivel del
mar seguirá subiendo durante más de un siglo incluso si mañana se
eliminan las emisiones de gases de efecto invernadero. Ése sería un
resumen del Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático
(IPCC, en sus siglas en inglés), un grupo de más de 2.500 científicos
organizado por Naciones Unidas, y que presentarán en 2007 sus
conclusiones sobre el calentamiento global.
El
informe, el cuarto que emitirá este organismo, aumenta el grado de
precisión sobre el conocimiento del cambio climático y su grado de
atribución al hombre respecto al último informe, de 2001.
De
forma confidencial, aunque sometido a la revisión de científicos de
la ONU o los Gobiernos, los mejores expertos en cada campo preparan
desde hace años tres informes: uno sobre la ciencia del
calentamiento, otro sobre el impacto en la Tierra y un tercero sobre
la tecnología para mitigarlo. Los informes se basan en la bibliografía
científica. La discrepancia científica, si existe, queda reflejada.
El
informe del IPCC supone el mínimo común denominador científico
sobre el calentamiento. La redacción final del texto puede cambiar en
una cumbre en París en los primeros días de febrero (y en otras
posteriores para el segundo y el tercer informe). Sobre todo puede
variar un resumen para políticos, que es aprobado frase a frase, ya
que los gobiernos miden cada palabra. En EE UU es importantísimo si
el calentamiento se atribuye al hombre directamente o con alguna
incertidumbre.
Aun
así, el informe de las bases científicas del calentamiento -el
primero y más importante- está listo. Naciones Unidas se lo ha
enviado a un grupo selecto de expertos y a los Gobiernos para su
lectura. Pero ya no pueden comentarlo. Todas las páginas llevan un
mismo pie: "No citar".
La
situación: Seis de los siete años más cálidos, desde 2001
El
informe descata que el calentamiento es innegable. "2005 y 1998
fueron los años más cálidos desde que hay registros. Seis de los
siete años más cálidos han ocurrido desde 2001. La temperatura
media de la superficie ha aumentado desde 1850", afirma uno de
los borradores a los que ha tenido acceso EL PAÍS. "Las
observaciones en el océano, la atmósfera, la nieve y el hielo
muestran datos coherentes con el calentamiento". "La
temperatura del aire en zonas terrestres han subido el doble que en el
océano desde 1979".
Además,
"la temperatura del océano a grandes profundidades también ha
aumentado desde 1955". Aunque la subida en el océano es muy
pequeña, su importancia radica en la inmensa cantidad de calor
necesaria para elevar la temperatura del mar. El número de noches muy
frías (a un 10% de la temperatura media) ha descendido un 76% entre
1951 y 2003 y las noches muy cálidas han aumentado un 72%.
Además
de las mediciones directas, el informe presenta los datos de reducción
de nieve en el mundo: el retroceso de los glaciares ha aumentado el
nivel mar unos 0,5 milímetros al año entre 1961 y 2003 y unos 0,8
milímetros al año entre 1993 y 2003. Además, la nieve en abril en
el hemisferio norte ha descendido un 5% entre 1966 y 2004. El Ártico
pierde cada década desde 1978 un 7,4% de su superficie helada en
verano.
El
calentamiento también se observa en los animales y en las plantas
(desplazamiento hacia latitudes más frías, cambios en la floración,
procesos migratorios, hasta cambios evolutivos). Tras analizar miles
de series de todo el mundo, el 85% de ellas coinciden con el
calentamiento y sólo se explican por la acción del hombre. Es decir,
no son explicables suponiendo que el calentamiento responde a la
variabilidad natural del clima.
Si
la temperatura sube, el mar se eleva -al calentarse aumenta de
volumen-, la nieve se funde y las plantas se mueven, no hay duda: la
Tierra se está calentando.
La
causa: Los niveles más altos en 650.000 años
Una
vez que existe la certeza de que hay calentamiento, los científicos
pasan al espinoso tema de atribuir las causas. El problema es que
hacer una atribución directa, al 100%, es científicamente imposible.
Igual que es imposible decir que un cáncer de pulmón de un fumador
se debe al tabaco, es imposible decir al 100% que una ola de calor se
debe a la acción del hombre. Por eso, el IPCC apuesta por
atribuciones como "muy probable" (que quiere decir que la
atribución es superior al 90%), "probable" (más del 66%) o
"tan probable como no" (33%-66%).
Y
la principal causa son los gases de efecto invernadero: sobre todo dióxido
de carbono, pero también metano y óxidos de nitrógeno, que se
producen al quemar carbón, petróleo o gas. Es decir, al arrancar un
coche o encender la luz. Estos gases se acumulan siglos en la atmósfera.
Aunque dejan pasar la radiación solar hacia la Tierra, frenan la
salida del calor que emite la superficie terrestre. Así calientan el
planeta. A este efecto hay que restar el de las partículas. Éstas
también procedentes de fábricas y coches y frenan la llegada de la
radiación solar al planeta y lo enfrían. Teniendo en cuenta todos
los factores que inciden en el balance energético, denominados
forzamientos, predomina el calentamiento de los gases de efecto
invernadero.
Un
borrador señala: "La actividad humana desde 1750 ha muy
probablemente extendido una red que calienta el clima Es muy probable
que el forzamiento de los gases de efecto invernadero ha sido la causa
dominante del calentamiento observado en los últimos 50 años en el
mundo".
Estos
gases de efecto invernadero son los que hacen habitables la Tierra, ya
que si no sería demasiado fría, pero a los niveles actuales sus
efectos son nocivos para el clima. "Los niveles alcanzados en la
concentración de dióxido de carbono y metano exceden los valores de
los últimos 650.000 años", señala el texto.
Los
científicos pueden conocer la concentración en la atmósfera hace
centenares de miles de años gracias a las perforaciones en el hielo
de la Antártida. Allí han conseguido bloques de hasta 2.774 metros
de profundidad y cada capa es la nieve de un año. El aire llena los
huecos de la nieve y queda atrapado cuando esta se convierte en hielo.
Las burbujas permiten saber cómo era el aire cuando se formó la
nieve y en qué condiciones de temperatura se formó. Así, los científicos
retroceden al clima del pasado. Si en 650.000 años la concentración
de gases de efecto invernadero ha oscilado entre 200 y 280 partes por
millón (ppm) ahora está en 379,1 ppm y en 50 años puede llegar a
500 ppm.
La
concentración de metano ha oscilado en los últimos 11.500 años
entre 550 y 750 partes por billón (ppb), pero ahora está en 1.777
ppb, el cambio más rápido en al menos 80.000 años. El ritmo actual
de aumento de gases de efecto invernadero "no tiene precedentes
en al menos 20.000 años".
"El
calentamiento observado en todo el mundo en la atmósfera y el océano,
junto a la pérdida de masa de hielo, conjuntamente, apoya la conclusión
de que es altamente improbable (menos del 5%) que el reciente cambio
climático global haya sido causado por la variabilidad natural del
clima", afirma uno de los borradores. Los tres indicadores
encajan con los modelos de predicción del clima suponiendo que hay
cambio climático y no se explican sin el cambio climático.
La
atribución del calentamiento al hombre es ahora mayor que en 2001, en
el último informe. El texto señalaba entonces que había
"pruebas nuevas y más convincentes de que la mayor parte del
calentamiento observado durante los últimos 50 años es probable que
se deba a actividades humanas". En 2001 los científicos fueron
cautos y ahora lo consideran mucho más probable.
El
informe de 2007 señala que el incremento de situaciones extremas
-como sequías y olas de calor- "pueden ser atribuidas al cambio
climático antropogénico", el producido por la acción del
hombre. "Un grupo de evidencias cada vez mayor sugiere una
influencia humana discernible en aspectos del clima como el hielo
marino, olas de calor y otros eventos extremos, tormentas y
lluvias", sostiene uno de los borradores.
Este
es el punto más importante del nuevo informe, según los expertos
consultados. Los científicos, tras revisar los muchos estudios de
estos seis años han visto que el grado de atribución del cambio climático
global al hombre es mayor que en 2001. Y es también el apartado que más
incomodará a los gobiernos y que más intentarán cambiar o suavizar
en el último momento.
Las
previsiones: 3 grados más en un siglo
Además
de saber lo que ha pasado y por qué, el informe dedica un apartado a
saber qué pasará. Allí apunta que "parte del calentamiento ya
no puede ser evitado" y que "los efectos durarán
siglos", según fuentes conocedoras del texto. Hay ya tantos
gases de efecto invernadero y tantos en camino que hay una parte del
calentamiento inevitable. Aunque ahora mismo se consiguiese
estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero -algo que
supondría reducir drásticamente la actividad mundial- debido a la
inercia con la que responde el sistema climático, el aumento de la
temperatura y del nivel del mar seguirá durante más de 100 años y
para 2100 la temperatura aumentará 0,5 grados incluso estabilizando
la concentración de dióxido de carbono. "Estabilizar los
forzamientos radiactivos es un prerequisito para estabilizar el clima.
Los cambios en el nivel del mar, circulación oceánica y casquetes
polares continuarán durante siglos o más", afirma.
Aún
así, el rango de temperaturas que dan los modelos para los próximos
100 años es bastante amplio. Los modelos de predicción del clima señalan
un aumento de temperatura a final de siglo de "entre 2 y 4,5
grados, con el valor más probable de tres grados. Es muy improbable
que el aumento sea menor de 1,5 grados. Valores por encima de los 4,5
grados no pueden ser excluidos".
En
el anterior informe, el aumento de temperatura previsto para final de
siglo era de entre 1,4 y 5,8 grados, aunque depende tanto de las
emisiones, del aumento de población y de la política que se adopte
respecto a la energía y el aumento de población... Las proyecciones
de temperatura para el 2100 sin políticas para frenar el cambio climático
indican un calentamiento de hasta 6,3 grados.
Las
proyecciones indican un incremento del nivel de mar de 0,19 a 0,58 m
para el 2100 sin políticas para frenar el cambio climático. Respecto
al nivel del mar, los científicos reducen el rango que pronosticaron
en 2001, cuando predijeron subidas de entre 9 y 88 centímetros. No
obstante, aún existen incertidumbres sobre la pérdida de hielo en
los polos, que aumentarían aún más el nivel del mar y que aún no
pueden ser cuantificados.
La
lluvia se distribuirá de forma desigual: en general aumenta y es lógico.
Si hace más calor, el agua se evapora más y llueve más, pero la
distribución no es homogénea. "Hay más certidumbre ahora que
en 2001 sobre los patrones de lluvias con, en general, descensos en
las regiones secas y aumentos en las húmedas", explica. España
se sitúa en la zona con más descenso de lluvias.
Aunque
parte de los efectos no pueden ser evitados, ahorrar energía es
fundamental para minimizarlos.
Más
calor
La
temperatura ha subido de forma drástica en el último siglo. Seis de
los siete años más cálidos desde que hay registros se han sucedido
desde 2001.
Menos
nieve
La
pérdida de nieve es generalizada en todo el mundo. El hemisferio
norte ha perdido un 5% de nieve desde el año 1966.
Sube
el mar
El
nivel del mar sube por el deshielo de los glaciares y el aumento de la
temperatura. Desde 1961, el mar ha subido unos 0,8 milímetros al año.
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