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Cambio
climático: con el agua al cuello
Por
Julio Godoy
Inter Press Service (IPS), 06/04/07
Berlín.– Cientos de
millones de personas corren riesgo de sufrir muy pronto las consecuencias
del recalentamiento planetario, según confirmó este viernes el Grupo
Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
La versión final del
informe "Cambio climático 2007: Impactos, adaptación y
vulnerabilidad", presentado en Bruselas, también advierte que el
recalentamiento diezmará la flora y la fauna si no se reducen drásticamente
las emisiones humanas de gases invernadero.
Los riesgos para la
población humana y las especies animales y vegetales son particularmente
severos en las regiones tropicales de África, los deltas del sudeste asiático,
la Amazonia y en las islas bajas y otros territorios cercanos a los océanos,
indica el documento.
Para 2020, hasta 250
millones de habitantes de África subsahariana afrontarán escasez de
agua, y en algunos países la producción de alimentos podría reducirse a
la mitad, según el informe del IPCC.
Ciertas regiones de Asia
se verán en peligro por el derretimiento de los glaciares en regiones
montañosas como el Himalaya. Lo mismo sucederá en el sur de Europa por
los derretimientos alpinos.
El estudio indica que el
cambio climático afectaría especialmente la región del Mediterráneo
europeo, que sufriría veranos más tórridos, y moderaría el frío en
todo el Hemisferio Norte, pero especialmente en este continente.
"En el sur de
Europa, es muy probable que el cambio climático tenga impactos negativos,
con crecientes riesgos para la salud derivados de las cada vez más
frecuentes olas de calor e incendios forestales, la reducción de la
disponibilidad de agua y de la energía hidroeléctrica y la caída de la
producción agrícola", agrega el informe.
"En el Hemisferio
Norte, el cambio climático tendrá algunos beneficios como la reducción
de los periodos fríos y el aumento de las cosechas, de la forestación,
de la productividad de las aguas del Atlántico y del potencial hidroeléctrico",
indica.
Pero el cambio climático,
causado para la mayoría de los científicos del IPCC por el
recalentamiento planetario originado en la quema de combustibles fósiles,
también tendría efectos perjudiciales en Europa y en América del Norte.
El informe indica que un
aumento de dos grados en la temperatura global tendría consecuencias climáticas
y ambientales dramáticas en todo el mundo.
Un aumento de temperatura
de entre uno y seis grados en los próximos 100 años conduciría a la
extinción de entre un quinto y un tercio de todas las especies de flora y
fauna del mundo, y provocaría la inundación de costas e islas habitadas
por cientos de millones de personas.
La nueva evaluación del
IPCC es resultado de la revisión de investigaciones y el debate de unos
2.500 científicos, entre ellos los 450 principales autores que
contribuyeron con el informe. La versión final fue acordada en Bruselas
por algunos de ellos y delegados de 130 gobiernos.
La presidenta del IPCC,
Rajendra Pachauri, calificó el informe, al presentarlo a la prensa este
viernes, de "muy buen documento", pero dijo que las discusiones
que condujeron a la versión final habían sido dificultosas.
"Acabamos de
terminar una reunión maratónica" iniciada el 2 de este mes y
"ya aprobamos el informe. Fue un ejercicio muy productivo, pero tenso
y complejo. No fue un documento fácil de producir", sostuvo Pachauri.
Fuentes presentes en la
reunión dijeron que representantes de los gobiernos de Estados Unidos y
China se opusieron a algunos aspectos que marcaban alarma sobre la
gravedad del cambio climático en comparación con una versión anterior.
Las dos delegaciones
atemperaron el lenguaje del informe y se aseguraron de remover pronósticos
específicos sobre la situación de sus países, aseguraron los
informantes.
Estados Unidos y China
son los principales emisores de gases invernadero por quema de
combustibles fósiles. Juntos, son responsables de más de 45 por ciento
de las emisiones.
El gobierno de George W.
Bush rechaza cualquier obligación de reducir sus emisiones, como las
marcadas por el Protocolo de Kyoto de la Convención de las Naciones
Unidas sobre Cambio Climático, firmado en 1997 y vigente desde febrero de
2005.
China, considerado a los
efectos del Protocolo un país en desarrollo, no está obligado a recortar
sus emisiones, como sí 35 países industrializados, entre ellos Estados
Unidos, responsable de 25 por ciento de las emisiones, que retiró su
firma del convenio apenas iniciado la presidencia de Bush en 2001.
El acuerdo implica para
esas naciones una reducción de las emisiones de 5,2 por ciento respecto
de 1990 para el periodo 2008–2012.
Pero ambos países son
objeto de una creciente presión internacional por la aprobación de un
convenio que suceda al Protocolo de Kyoto a partir de 2013.
Aun cuando el alerta del
nuevo informe del IPCC es menos directo de lo previsto, organizaciones
ambientalistas consideraron que presenta una "visión pesadillesca"
del futuro.
Activistas urgen a los países
industrializados a emprender una revolución en el sector de la energía
para crear una economía libre de carbono, de modo de reducir la emisión
de gases invernadero y mantener el recalentamiento planetario debajo del
nivel crítico identificado pro el IPCC.
"Esto es un vistazo
hacia un futuro apocalíptico", dijo en Bruselas Stephanie Tunmore,
experta en cambio climático y energía de la organización ambientalista
Greenpeace Internacional.
"Este informe indica
que nos estamos quedando sin tiempo. La Tierra se transformará por el
cambio climático inducido por el ser humano a menos que se tomen acciones
urgentes y rápidas", añadió.
Por su parte, Catherine
Pearce, de Amigos de la Tierra Internacional, dijo: "A menos que
tomemos medidas para reducir ahora las emisiones, lo peor está por venir,
condenando a millones de los habitantes más pobres del planeta a pérdida
de vidas, ingresos y viviendas."
Hans Verolme, director
del programa de cambio climático del no gubernamental Fondo Mundial para
la Naturaleza (WWF), dijo: "No hacer nada no es una opción. Por el
contrario, tendrá consecuencias desastrosas. Los países industrializados
deben, simplemente, aceptar su responsabilidad y comenzar a implementar
soluciones."
El comisario de Ambiente
de la Unión Europea, Stavros Dimas, dijo que el informe consolida la
determinación del bloque a recortar aun más sus emisiones. "El
mundo necesita actuar rápido para estabilizar el cambio climático e
impedir, de ese modo, sus peores impactos."
Este informe es el
segundo del IPCC publicado este año. En el del 2 de febrero, este panel
de la ONU afirmó que los sectores de la industria, el transporte y la
producción de electricidad eran los principales responsables de las
emisiones de gas invernadero.
Esta cuarta evaluación
del impacto del cambio climático, titulada "La base científica",
reafirma, por lo tanto, que las emisiones de gases de efecto invernadero
por la actividad humana, especialmente la quema de combustibles fósiles,
son la principal causa del recalentamiento.
El IPCC advirtió que el
aumento de las emisiones de gases invernadero y de las temperaturas
mundiales incrementará las catástrofes climáticas, como veranos más
calurosos, inviernos más cálidos, sequías, inundaciones, derretimiento
de glaciares, elevación del nivel del mar y huracanes más fuertes y
frecuentes.
El IPCC fue creado en
1988 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma)
y la Organización Meteorológica Mundial.
Su objetivo es
"evaluar, sobre una base exhaustiva, objetiva, abierta y
transparente, la información científica, técnica y socioeconómica
relevante para comprender (...) el riesgo del cambio climático inducido
por el hombre, sus potenciales impactos y opciones para la adaptación y
la mitigación".
El próximo informe, que
será publicado este mismo mes, propondrá mecanismos de reducción de
emisiones.
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