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Los
altos precios de las materias primas han encarecido muchos
biocombustibles; el crudo sigue competitivo
El
problema económico de la energía alternativa
Por Patrick Barta
The Wall Street Journal, 07/11/07
Los
crecientes costos de los biocombustibles y otras fuentes de energías
alternativas han llevado a que éstas sean menos viables como sustitutos
del petróleo. Se trata de una tendencia que podría frustrar los
esfuerzos de bajar los precios del crudo en los años venideros.
Hace
unos años, muchos economistas especializados en energía predecían que
los altos precios del petróleo asegurarían el éxito de energías
alternativas como el biodiesel o la energía eólica, ya que serían más
atractivas desde el punto de vista financiero. Sin embargo, en muchos
casos ha ocurrido exactamente lo contrario. Incluso con el barril de crudo
acercándose a US$ 100, algunas alternativas se ven menos atractivas que
hace un tiempo.
Una
de las razones es que la demanda por energía es tan intensa, que prácticamente
cualquier tipo de combustible enfrenta problemas de suministro. Esto, a su
vez, ha elevado los precios de las materias primas que se necesitan para
esas energías alternativas. Algunos biocombustibles dependen de productos
agrícolas que ya enfrentan una alta demanda como los alimentos, lo que
eleva aún más sus precios. El problema es especialmente grave para
combustibles que se basan en granos, aunque también se ha dado con la
energía eólica, nuclear y otras fuentes.
Se
suponía que en algunos casos el biodiesel —un combustible que se
produce a partir de granos como la soya y el aceite de palma— iba a ser
económicamente competitivo con el petróleo en una época en la que el
barril estaba a US$ 50. Pero un fuerte aumento en las materias primas del
biodiesel, como el salto de 90% en el precio del aceite de palma en los últimos
tres años, ha alterado de manera drástica los fundamentos económicos de
la industria. M.R. Chandran, ex presidente de la Asociación Malaya de
Aceite de Palma, dice que el crudo tendría que estar a US$ 150 el barril
para que el biocombustible con base en el aceite de palma se volviera
competitivo.
Otras
alternativas, incluyendo algunas relativamente sucias como el carbón,
también se han vuelto más caras. El precio del carbón se ha duplicado
en los últimos cuatro años y el uranio, un ingrediente clave de la energía
nuclear, se ha encarecido en cerca de 650% en el mismo período. A su vez,
el costo de las celdas de energía solar también ha subido debido al
estrecho inventario de silicio, la principal materia prima de las celdas.
Impaciencia
Desde
luego, muchas energías alternativas han tenido un progreso notable en los
últimos años. Y los precios del petróleo ciertamente estarían más
altos si estas energías no estuvieran presentes. En los últimos años,
Asia, América latina y otras partes del mundo han invertido miles de
millones de dólares en nuevas plantas nucleares e instalaciones de gas
natural licuado. El gasto en energía solar y eólica también se ha
elevado mucho.
La
producción global de etanol ha llegado a 51.000 millones de litros, 25% más
que hace tres años. La capacidad de biodiesel se ha más que duplicado a
6,1 millones de toneladas en este mismo período. Sin embargo, ambas
fuentes de energía sólo representan 1% del suministro mundial de
combustible para transporte.
Se
calcula que el próximo año los biocombustibles, junto al petróleo
proveniente de la ex Unión Soviética y Brasil, representarán gran parte
del nuevo suministro energético proveniente de países externos a la
Organización de Países Exportadores de Petróleo, según la Agencia
Internacional de Energía.
Tal
vez uno de los factores más importantes sea que, desde 2004, muchísimo
dinero de los fondos de capital de riesgo ha entrado al sector de la energía
alternativa. Esto eleva las posibilidades de que los avances tecnológicos
logren reducir sus costos en los años venideros.
"El
partido recién comienza", dice Mark Zandi, economista jefe de la
firma de investigación Moody’s Economy.com. "Sólo han pasado
cuatro años desde que los precios de la energía comenzaran a elevarse y
pienso que todos estamos demasiado impacientes."
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