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El
Banco Mundial descubre, de un golpe,
400 millones de pobres más
Por
Damien Millet (*) y Eric Toussaint (**)
CADTM
(Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo),
29/08/08
El
Banco Mundial acaba de reconocer errores importantes en sus
cálculos sobre la situación mundial de la pobreza. En
efecto, mientras que «las estimaciones de la pobreza
establecidas por el Banco Mundial han mejorado gracias a
datos más fiables sobre el coste de la vida», el resultado
constituye por sí mismo un violento cuestionamiento de las
estadísticas elaboradas por esta institución, que
atraviesa una gravísima crisis de legitimidad desde hace
varios años: de un golpe, el Banco Mundial acaba de
descubrir que «400 millones de personas más de las que se
pensaba, viven en la pobreza». ¡Es más de la mitad de la
población del África subsahariana!
Esto
refleja, sobre todo, la falta de fiabilidad de las estadísticas
publicadas por el Banco Mundial, estadísticas que sirven,
fundamentalmente, para avalar las políticas neoliberales
impuestas por todo el mundo por sus propios expertos. Según
su comunicado (1): «1.400 millones de personas que viven en
los países en desarrollo (1 de cada 4), subsistían con
menos de 1,25 dólares diarios en 2005», mientras que las
estimaciones anteriores giraban en torno a mil millones de
personas. Sin embargo, el Banco Mundial no deja de
alegrarse, ya que lo que cuenta para él no es el número de
pobres, sino la proporción de personas pobres. ¿Por qué?
Porque con la demografía mundial galopante, esta cifra
permite más fácilmente hacerse ilusiones: si, por ejemplo,
el número de personas pobres se estanca, la proporción de
pobres se reducirá automáticamente con el paso de los años.
Por
esta razón el llamado «objetivo del milenio» consiste en
reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de la
población cuya renta es inferior a un dólar al día. Pero
con los enormes errores del Banco Mundial en sus cálculos
sobre la pobreza, toda la estructura de las políticas
internacionales actuales contra la pobreza se derrumba. Las
políticas de ajuste estructural (reducción de los
presupuestos sociales, recuperación de los costes en los
sectores de sanidad y educación, agricultura orientada a la
exportación y reducción de los cultivos alimentarios,
abandono de la soberanía alimentaria, etc.), impuestas por
el FMI y el Banco Mundial desde principios de los años
ochenta, han deteriorado las condiciones de vida de cientos
de millones de personas en el mundo.
A
este respecto, no faltan críticas al Banco Mundial, puesto
que Thomas Pogge, profesor de la Universidad de Columbia,
escribía recientemente: «Los sistemas de cálculo del
Banco Mundial son extremadamente dudosos. Hay razones pensar
que con un sistema más creíble se observaría una
tendencia más negativa y una pobreza mucho más extendida.
[…] Mientras el sistema actual del Banco Mundial y los
datos que se basan en él conserven su monopolio en las
organizaciones internacionales y en la investigación
universitaria sobre la pobreza, no se podrá abordar este
problema realmente en serio» (2).
El
Banco Mundial ha demostrado su fracaso, tanto en el terreno
estadístico como en el político. Más que nunca, hay que
fijar un triple objetivo: el abandono de la doctrina del
ajuste estructural, la abolición del Banco Mundial, y su
sustitución en el marco de una nueva estructura
institucional internacional.
(*)
Damien Millet, es el portavoz del CADTM Francia (Comité
para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo) y autor del
libro “L’Afrique sans dette”, 2005.
(**)
Eric Toussaint, es el Presidente del CADTM Bélgica, y autor
de la obra “Banque du Sud et nouvelle crise
internationale”, 2008.
(1)Ver
http://go.worldbank.org/MLVZFZTMS0
(2)
«Un dollar par jour. ¿Que savons–nous de la pauvreté
dans le monde?», www.cadtm.org/spip.php?article3282
Aumenta
la disparidad de la pobreza en el planeta
Prensa
Latina, 25/08/08
Washington.–
A pesar de que el número de personas que viven en la
pobreza retrocedió entre 1981 y 2005, las disparidades
regionales crecen, indicó hoy un estudio del Banco Mundial
(BM).
Según
el organismo, África Subsahariana llevó la peor parte en
las estadísticas, que responden a un cuestionario realizado
a un millón 200 mil familias elegidas al azar en 116 países
en desarrollo.
Aún
aumentando la línea de la pobreza de uno a 1,25 dólares
por persona y por día, para tener en cuenta la inflación,
el número de pobres bajó de mil 900 a mil 400 millones en
un cuarto de siglo, indicó el Banco.
Según
las estimaciones del BM, para la fecha actual la cantidad de
personas que padecen hambre en el planeta debía estar en
985 millones.
En
el caso de América Latina y el Caribe la miseria retrocede
porcentualmente, pero se estanca en cifras absolutas de 45
millones en 2005, similar a los datos de 1981, mientras que
el pico se tuvo en 1999 en 59 millones de pobres.
Al
referirse a la barrera de los dos dólares diarios, el
organismo subrayó que alrededor de dos millones 600 mil
personas vivían por debajo de esta meta en 2005, una cifra
globalmente inalterada desde 1981.
Asimismo,
el BM destacó que la profundidad de la pobreza es mayor en
África que en otras regiones, pues el consumo medio es más
bajo que en 2005, cuando se registró un promedio de 70
centavos por día.
Sin
embargo, la zona en la cual es más elevado el número de
desposeído es Asia meridional, con 596 millones en 2005
contra 548 en 1981, porcentualmente, 40 por ciento contra
59.
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