|
Una
gran lucha obrera sacude el país
¡Viva
la huelga de los mineros!
Por
Alejandro Vinet (Socialismo o Barbarie Francia)
Socialismo
o Barbarie, periódico, 21/06/2012
En
las últimas semanas, una noticia ha comenzado a recorrer el
mundo entero a pesar del manto de silencio que la
prensa española ha desplegado sobre ella. Se trata de la gran
huelga minera con centro de Asturias pero se extiende a otras
regiones, que ya cumple más de 20 días de paro general, con
diversos cortes de rutas, movilizaciones y enfrentamientos con
la policía, constituyendo
una de las huelgas obreras más importantes de Europa de los últimos
años.

Creemos no equivocarnos cuando decimos que se trata
de un verdadero “campanazo”, que ha planteado la
circunstancia poco habitual en las últimas décadas de
que una huelga obrera combativa se coloque en el centro de los
acontecimientos, y que está marcando, en todo caso, una
evidente maduración del proceso de rebeldía e indignación
que viene recorriendo el Viejo Continente desde el año
pasado.
A
continuación pasaremos a señalar las causas de fondo que
desataron este conflicto, así como los debates que lo cruzan
y las importantes enseñanzas que ya está dejando para los
revolucionarios de todo el mundo.
El
gobierno de Rajoy: entre el ajuste y la resistencia
Desde
que comenzó su gobierno, el derechista Rajoy, del Partido
Popular, ha desatado un feroz ajuste sobre los trabajadores y
el pueblo español. A la enorme desocupación que azota desde
hace tiempo a la población (por encima del 20% y alcanzando
el 50% entre los jóvenes) se suma ahora el recorte a los
presupuestos de salud y educación, el congelamiento salarial,
la quita de subsidios a la vivienda y demás medidas de
ajuste. Mientras tanto, el Estado español rescata a Bankia
(cuarto banco del país) de la quiebra, a la vez que se
incrementan los desalojos a quienes no pueden pagar sus
hipotecas.

Esto configura un brutal desmantelamiento de lo que
quedaba del estado de bienestar, sumiendo a la juventud en un
futuro sin demasiadas esperanzas (así lo expresa el nombre de
una de las agrupaciones juveniles: “Juventud Sin Futuro: Sin
casa, sin curro, sin pensión, sin miedo”). El reciente
rescate de 100.000 millones de euros por parte de la Unión
Europea significará una profundización de estas medidas de
ajuste. Un nuevo “rescate” que es más bien un salvavidas
de plomo, que no busca aliviar las penurias del pueblo español
sino seguir salvando a los bancos y sosteniendo una UE y un
euro que solo sirven para que las potencias más avanzadas
(Alemania y Francia) se favorezcan a costa de las más
atrasadas (como demuestra el caso de Grecia).
Pero
este brutal ajuste viene siendo enfrentado por movilizaciones
masivas por parte centralmente de la juventud, nucleada en su
mayoría en el movimiento de los Indignados. Como señalamos
desde su nacimiento, este movimiento es, pese a todas sus
limitaciones, enormemente
progresivo como respuesta a las políticas de ajuste y
abre en su seno la posibilidad de dar peleas políticas por
una orientación clasista[1].
A
su vez, ha servido como caldo de cultivo de movilizaciones
menos “abstractas” (recordemos que la principal exigencia
del 15M era “Democracia Real Ya”) y más ligadas a la
resistencia cotidiana y concreta al ajuste de Rajoy. Por
ejemplo, la organización de asambleas vecinales que impiden
los desalojos de las familias que no pueden pagar su hipoteca,
las sucesivas oleadas de huelgas estudiantiles y ocupaciones
de colegios y facultades, las movilizaciones en defensa de la
salud pública.

La
huelga general del 29 de mayo pasado, aunque convocada por las
burocracias de la UGT y CCOO, sirvió como un espacio de
expresión de la bronca popular que se viene acumulando desde
hace meses, en este caso teniendo como centro ya a los
trabajadores. La huelga minera de Asturias reaviva el debate
sobre qué orientación hay que darles a esos movimientos
masivos todavía heterogéneos, punto sobre el que volveremos
más adelante, a la vez que comienza a mostrar la emergencia
obrera en la lucha. A su vez, por su extensión y su
radicalidad, tiene poco parecido con los paros generales que
funcionan más bien como un “saludo a la bandera”, a los
que nos tienen acostumbrados las burocracias sindicales
europeas.
La
clase obrera minera se pone de pie
En
este marco de luchas contra el ajuste de Rajoy, la
lucha de los mineros puede convertirse en la punta de lanza de
la resistencia obrera al ajuste. Desde hace más de 20 días,
los mineros de las cuencas de Asturias,
Aragón y Castilla y León se encuentran en una histórica huelga indefinida en defensa de los puestos de trabajo.
La decisión del gobierno de Rajoy de recortar las ayudas
estatales al sector puede llevar a la desaparición de la
actividad minera, con más de 8.000 puestos de trabajo
directos amenazados y más de 30.000 indirectos (aquí podemos
marcar que el recorte sobre el sector viene desde hace años:
décadas atrás la minería empleaba hasta 50.000 obreros).
Por
otra parte, los recortes se encuentran focalizados en los
fondos destinados a ayudas sociales: en becas a estudiantes,
se reduce de 56 a 2 millones de euros; en reconversión
industrial, de 167 a 39; en seguridad minera, de 12
millones a cero. La ayuda a la producción disminuye de
300 a 100 millones, con lo cual lo más afectado resulta la
seguridad social de los mineros y sus familias, así como la
amenaza de descargar esta crisis sobre ellos, con despidos y
cierre de minas.[2]
A
partir de esto, los principales sindicatos, CCOO y UGT,
convocaron a una huelga de 4 días desde el 23 de mayo, que se
transforma en indefinida producto de la negativa del gobierno
a llegar a cualquier tipo de solución. Desde ese momento la
huelga tiene un acatamiento absoluto en toda la cuenca minera,
con medidas de lucha que se han ido radicalizando con el pasar
de los días. En la región, todas las jornadas de huelga están
cruzadas por decenas de cortes de ruta y vías férreas,
enfrentamientos con la Guardia Civil y ocupaciones de pozos
mineros.
A
medida que pasan los días los enfrentamientos recrudecen,
logrando los mineros hacer retroceder a la Guardia Civil en
varias oportunidades y llegándose a trasladar los
enfrentamientos a los pueblos, produciendo verdaderas batallas
campales.
El
12 de junio tiene lugar en León una marcha minera nocturna
que congrega a miles de personas en defensa de la lucha de los
mineros, que se moviliza hasta la diputación de León,
ocupada por mineros desde el 4 de junio. Al momento de
escribir este artículo estaba finalizando la jornada de
huelga general convocada en Asturias, Aragón y Castilla y León,
que tuvo un alto acatamiento según los sindicatos. La jornada
se cerró con una movilización de 50.000 personas en La
Felguera, Asturias.[3]
Por
su radicalización y su extensión, la
huelga minera ya constituye una de las más importantes de los
últimos años en Europa. Puede llegar a significar un
punto de inflexión en la resistencia al ajuste de Rajoy,
volviendo a poner en el centro de la escena a la clase obrera.
Desde este punto de vista, el triunfo de la huelga minera sería
un triunfo de todos los trabajadores y el pueblo españoles,
poniendo al gobierno contra las cuerdas y pudiendo comenzar a
cambiar la relación de fuerzas a favor de la clase obrera.
Además, hay elementos de recuperación de memoria histórica
de la clase obrera que son centrales para forjar una
alternativa realmente independiente.
“Mi
abuelo luchó en el 34, mi padre en el 62 y ahora me toca a mí”
Con
esta frase comienza una nota publicada por el diario El País[4],
donde se entrevista a varios mineros en lucha. Nos parece
importante señalar que a lo largo de todo el conflicto se
empieza a ver una recuperación de las tradiciones históricas de lucha de la clase obrera
española, cuestión
que tiene un incalculable valor, más cuando se conoce cuánto
hizo la burguesía española por enterrar las tradiciones
heredadas de la guerra civil.
De
manera muy resumida, los mineros asturianos tienen una tradición
de lucha central en la historia española. Fueron
protagonistas de la Revolución de 1934, una verdadera
insurrección obrera que llegó a reducir a las fuerzas
represivas de la región e instaurar Consejos Obreros y a
declarar la Comuna de Asturias (en homenaje a la Comuna de París).
Esta
insurrección no fue secundada por el resto de España y logró
ser sofocada. A su vez, en 1962 protagonizaron la primera gran
huelga obrera contra el gobierno fascista de Franco, que
despertó expresiones de solidaridad en toda España y Europa,
desnudando el verdadero rostro del régimen de Franco e hiriéndolo
de manera muy profunda.
Hoy
esta memoria histórica comienza a hacerse carne en la lucha
de los mineros españoles. El minero cuya declaración
encabeza este apartado señala que “las barricadas son la única
forma de lucha que conoce”.
Es
que las comunas mineras son un lugar donde una verdadera
“cultura minera” se reproduce y se transmite de generación
en generación, donde el trabajo en la mina se transforma en
una “forma de vida”. A su vez, las localidades dependen de
manera directa de la producción minera, lo que explica el
gran apoyo popular a la huelga. Es por esto también que
comienza a verse –de manera cada vez más normal– la
referencia a las grandes luchas de 1934 y 1962, todavía vivas
en la memoria de los mineros: uno de los escudos de los que
enfrentan a los antidisturbios tenía pintado “U.H.P.”,
“Uníos Hermanos Proletarios”, sigla que simbolizaba la
alianza obrera de la insurrección asturiana de 1934.
Además,
esta huelga ha despertado una de las tradiciones más
importantes de la clase obrera: el
internacionalismo. En los primeros días del conflicto se
conoció una carta de mineros ingleses que habían enfrentado
a Tatcher en la gran huelga de 1984, llamando a la solidaridad
internacional[5].
En los últimos días, varias delegaciones internacionales de
mineros alemanes, polacos, chilenos e ingleses se acercaron a
los pozos a expresar su solidaridad y contribuir económicamente
con fondos de lucha. En la huelga minera española no solo se
juega el futuro de esa región, sino también parte del
destino de Europa en su conjunto, y los sectores de vanguardia
están dando cuenta de eso. Recuperar las tradiciones históricas
de lucha es una tarea muy importante en el camino de poder
darle una alternativa clasista y revolucionaria a la crisis
europea.
La
huelga de los mineros tiene que triunfar
El
triunfo de la huelga de los mineros españoles sería una
victoria no solo del amplio abanico de luchas antiajuste que
se está desarrollando en España, sino también una victoria
de todo el movimiento obrero europeo. La primera tarea que se
impone es la solidaridad española e internacional, para
romper el cerco mediático que le imponen, apoyándose en las
experiencias que empieza a haber en ese sentido por parte de
mineros de otros países europeos.
A
su vez, hay que pelear en todos los sectores en lucha en España,
el movimiento estudiantil, de la salud, la pelea contra los
desalojos y el movimiento de Indignados, para tejer lazos con
la huelga minera e impulsar acciones donde sea posible para
que esta triunfe. Es necesario darse una política clasista en
todos estos sectores para unificar la pelea contra el ajuste
que están llevando adelante Rajoy y el PP.
Por
último, es importante levantar una política independiente en
el seno de los mineros. Aunque es muy difícil definir una política
a la distancia y sin tener un reflejo directo, nos parece que
hay algunos lineamientos generales que podemos proponer.
Lo
más importante es alentar la tendencias a la autoorganización
por abajo de la clase trabajadora, que permita desbordar a los
organismos de la burocracia sindical, histórica traidora de
la clase obrera. Junto con esto, es importante no atar la
suerte de los trabajadores mineros a la de las patronales del
carbón, peleando por una alternativa desde los intereses de
los trabajadores. Esto podría expresarse en el planteo de
nacionalización bajo control obrero de las minas (planteo del
cual la burocracia no dice una palabra), utilizando esos
fondos para la industrialización de la región, pudiendo
contemplar así los problemas ambientales y transformar las
terribles condiciones de trabajo que sufren los mineros.
Un debate
en el movimiento de indignados
Mantener una ubicación
clasista
La
huelga minera ha desatado un profundo debate en el movimiento
de Indignados a raíz de un comunicado de la Comisión
de Medio Ambiente de la Acampada Sol, en Madrid. En este
se criticaba duramente el rol contaminante de la minería,
pero lo más importante es que se señalaba que eran los
sindicatos corruptos, los políticos y las patronales quienes
se encontraban tras las movilizaciones de los mineros.[1]
Esto
fue criticado por un comunicado de la Comisión
de Vivienda de Sol, donde se señalaba que el comunicado
de Medioambiente “hacía un flaco favor a la lucha minera”
y que “El ataque del Gobierno a los mineros
no es más que un nuevo ataque del neoliberalismo contra la
clase trabajadora.”[2]
Desde
nuestro punto de vista, anteponer la lucha ecologista a la
lucha por la defensa de los trabajadores mineros es un gravísimo
error. Lo central es partir de una ubicación clasista,
de defensa de los trabajadores frente a los ataques que sufren
por parte de los capitalistas, y desde esta óptica resolver
el conjunto de los problemas que están ligados. Ninguna
relación sana con el medio ambiente será posible mientras lo
que rija la producción sean las leyes del mercado y de la
ganancia. Pero atacar a los trabajadores a través de una defensa abstracta del
medio ambiente es completamente regresivo.
Consideramos
que debe haber una posición clara por parte del movimiento de
Indignados, que ha logrado movilizar a sectores de masas, de
apoyo al conflicto minero y contra el gobierno. Es de vital
importancia para que el movimiento de los Indignados avance,
pelear por una orientación clasista, por su vuelco a la
solidaridad con la clase obrera.
Creemos
que hay abierta una pelea política con importantes de puntos
de apoyo para darla, como los posicionamientos a favor del
conflicto de otras asambleas de Indignados (como la de Oviedo
o la de Gijón), así como la movilización que realizaron el
año pasado contra la reforma laboral[3]. Y en esos puntos de
apoyo hay que basarse para generar un movimiento activo de
solidaridad de masas por el triunfo de los mineros de
Asturias. (A.V.)
Notas:
1-
http://madrid.tomalaplaza.net/2012/05/31/comunicado-medio-ambiente-sol-respecto-a-las-movilizaciones-del-sector-del-carbon
2-
http://madrid.tomalaplaza.net/2012/06/11/comunicado-de-apoyo-a-la-lucha-minera/
3-
http://www.socialismo-o-barbarie.org/europa/110607_espania_indignados_mov_contra_reforma_laboral.htm
|