|
La opción Syriza no ha podido
imponerse al terrorismo
propagandístico sobre la salida del
euro
Declaración de Antarsya
sobre los resultados
de las elecciones
Comité Central de Antarsya
(*)
www.antarsya.gr, 20/06/2012
www.anticapitalistas.org, 23/06/2012

1.– Las elecciones del 17
de junio han constituido un hito crucial en el complejo
panorama de la sociedad griega actual. Han puesto de
manifiesto los grandes conflictos y la división que se están
sufriendo, la tensa controversia social y política resultado
de los rescates y las grandes luchas obreras y populares de
los últimos años contra ellos, y los intentos de recuperación
del bloque de partidos pro-memorando tras su deterioro. A
pesar de todo, la brecha abierta por la insurrección social
que estalló en las elecciones del 6 de mayo sigue estando
activa.
2.– Nea Dimokratía (ND) ha
conseguido el primer puesto al arrogarse un sector importante
del voto conservador. Y con tal fin se difundieron en los
medios en la etapa preelectoral la extorsión y el terrorismo
ideológico a su favor inspirados por las fuerzas más
reaccionarias del capitalismo europeo, así como por la misma
Merkel, con sus escandalosas injerencias. Sea como sea, en
ningún caso su éxito electoral puede verse como un triunfo.
Antes al contrario, pues pese a las múltiples ayudas
recibidas, no ha sido capaz de superar el 30% delos votos, que
son todavía menos de los que consiguió en 2009, cuando
obtuvo los peores resultados de su historia. Junto a la
confirmación de la quiebra del Partido Socialista Griego
(PASOK), es evidente la profunda crisis que se está viviendo
en los partidos pro-rescate.
3.– El liderazgo de ND abre
el camino para el gobierno de coalición ND – PASOK –
DIMAR (Izquierda Democrática) que indudablemente tratará de
aprobar medidas todavía peores a cuenta del trabajador.
Aunque estén hablando de «renegociar», es evidente que tras
la fachada del «gobierno de salvación nacional» habrá un
ejecutivo pro-memorando, profundamente reaccionario,
especialmente autárquico y totalmente alineado con las
exigencias del capital, la UE y el FMI; listo, a fin de
cuentas, para aplicar recortes, despidos, bajadas salariales y
liquidación de bienes públicos.
4.– Pese al apoyo que le
brindan las fuerzas del capital, la troika y los medios
implicados en su entronización, y a pesar de las
declaraciones de Samarás acerca de un «gobierno de largo
aliento», el nuevo ejecutivo será inestable, padecerá
debilidad crónica, y en breve se tendrá que enfrentar a la
indignación social y alas luchas obreras y populares. Será
un gobierno todavía más enclenque que los anteriores del
Pasok y de Papadimos. Y es por eso que habían estando trabajándose
y al final se aseguraron la presencia de Dimar en la alianza,
para poder apoyarse en una muleta «de color de rosa» en el
lugar que antes ocupara la muleta «negra» del maltrecho
Laos. Además, no obstante la retórica de la rápida vuelta
al «desarrollo», la propia política del memorando va a ir
acercándonos cada vez más a la bancarrota del capitalismo
griego, en el contexto de la crisis sistémica mundial y de la
especialmente profunda del viraje reaccionario de la Eurozona
y del conjunto de la UE. El tripartito seguirá siendo un
gobierno de transición, hipotecado, con una fecha de
caducidad que dependerá de los avances del movimiento popular
y de los trabajadores.
5.– En este proceso de las
dos contiendas electorales se ha registrado un giro masivo
hacia la izquierda del que se ha beneficiado principalmente Syriza.
El hecho de que tantos votantes le diesen la espalda al «frente
negro del memorando» y a la extorsión de la clase dominante
y de que escogiesen a partidos de izquierda, generando los
porcentajes más altos en la historia posterior a la Guerra
Civil, señala un camino de esperanza. Muestra, aunque con
contradicciones, la voluntad de grandes sectores de la
sociedad de deshacerse de los planes de austeridad y de la
conflagración de los rescates económicos, especialmente si
tenemos en cuenta que las fuerzas de izquierda han sido las más
votadas en las clases trabajadoras, entre las edades
productivas y en los centros urbanos.
6.– La fidelidad electoral
a las fuerzas de ultraderecha Aurora dorada constituye un
hecho infausto para el movimiento popular y la izquierda. Es
el resultado de la política fascista que aplicó en su
momento Samarás, el cual, como Sarkozy en Francia, convirtió
en acción política las ideas reaccionarias y racistas con el
resultado sustancial de legalizar la actividad de los neonazis.
No tiene menos culpa Venizelos, que incluso tras las
agresiones de Kasidiani a las diputadas de izquierda en el
plató de televisión, declaró que la violencia en la política
no es responsabilidad de Aurora Dorada, ¡sino de la
izquierda!
Insistimos en desenmascarar
la demagogia nacionalista de los neonazis, quienes aunque se
manifiestan a favor de la salida del euro, la UE y la OTAN,
envenenan las relaciones de nuestro pueblo con los países de
alrededor, y con su racismo ponzoñoso y sus pogroms contra
los inmigrantes hacen gala de su desorientación y distancia
con el movimiento social de los trabajadores. Son el hijo
bastardo del monstruoso capitalismo de nuestra época, de la
profunda crisis económica, política y de civilización que
vivimos, y componen una sección inextricable de los amplios
mecanismos de represión del sistema.
Este mensaje tiene que llegar
a la izquierda en su totalidad, por la necesidad de descubrir
urgentemente el papel reaccionario, sistémico, y a favor de
la patronal que juega Aurora Dorada, de modo que nos
resolvamos a afrontarlos como movimiento. ¡Unidos y
decididos, venzamos a los fascistas enviándolos a las cloacas
de la historia, a las que pertenecen!
7.– La opción Syriza no ha
podido imponerse al terrorismo propagandístico del período
preelectoral sobre la salida del euro y los presuntos peligros
que nos acechaban si se permitía que «ciertas fuerzas
unilaterales» llegaran al poder.
Insistiendo en la vía de la
izquierda europeísta y diciendo «sí al euro» como punto
central de su línea política, Syriza no ha podido responder
a la extorsión ideológica de la clase dominante y ha dejado
que la confrontación preelectoral se desplazara a zonas más
favorables para las fuerzas afines al sistema.
De hecho, su programa venía
insistiendo en una propuesta de «renegociación» dentro de
los límites de los acuerdos con los bancos y de las bases del
euro, impuestos por la clase burguesa tras las elecciones del
6 de mayo.
De esta forma, ni ha
desbrozado el camino ni para el necesario alivio instantáneo
delas clases populares, ni ha reflejado las ganas que tiene la
gente de luchar, de que se produzcan grandes cambios.
El «realismo» de su
propuesta, llegando a jurar fidelidad al euro, presentando los
excedentes en los presupuestos como solución, incluso «alabando»
a la policía (!), se ha mostrado insuficiente incluso a nivel
electoral. Y por otro lado, está claro que no responde a la
sed de lucha radical de una gran parte de sus votantes, que
desea que la izquierda sea la fuerza que vertebre y lleve a
cabo las batallas necesarias para revertir las catastróficas
consecuencias del gobierno de Samarás, pero, evidentemente,
no desde el papel de «oposición responsable» que se va a
quedar esperando tranquilamente el deterioro del nuevo poder
con el propósito de sustituirlo.
Su lógica política, tanto
durante la campaña electoral como ahora a modo de «oposición
responsable», no contribuye a los presupuestos de un frente
social y político por la subversión del ataque de las
fuerzas burguesas intervencionistas. Porque sin un programa
radical de ruptura y subversión y sin un pueblo organizado y
un movimiento fuerte de lucha obrera, no podemos interrumpir
la agresión de los rescates ni reivindicar el poder que nos
pertenece.
8.– El fracaso electoral
del Partido Comunista Griego (ΚΚΕ) no es una
buena noticia para el movimiento de los trabajadores. Pero no
es sino el resultado de sus propias decisiones estratégicas y
políticas: el sectarismo y las acusaciones a otros partidos
del movimiento obrero, la ubicación de los objetivos
necesarios para la revolución en el etéreo futuro de «cuando
el poder sea del pueblo», la creencia de que todas las
cuestiones que dividen a la sociedad (memorando, euro) son
supercherías, etc.
En el KKE no han llegado a
decir «esta boca es mía» en la lucha ideológica con el
enemigo en el contexto contemporáneo, sino que mantienen una
política sustancialmente derrotista, han optado por renegar
de la posible acción común de la izquierda unida en un
momento crítico para nuestra lucha, y mantienen una postura
hostil frente a los grandes momentos de la insurrección
popular; todo lo cual ha confluido, como es lógico, en este
porcentaje desfavorable. Hoy en día, el desafío para todas
las fuerzas activas de la izquierda, incluido el KKE, es la
colaboración de todos en la lucha del movimiento popular y en
el programa político anticapitalista que nos está exigiendo
nuestra época.
9.– Antarsya ha sufrido una
importante pérdida de votos en relación con las elecciones
del 6 de mayo, en que había subido bastante. Un resultado
negativo que nos devuelve a niveles de 2009. Puede ser que la
bipolarización de las elecciones condujese a miles de
votantes de Antarsya (como del KKE y de otros partidos de
izquierda) a dar un voto de emergencia a Syriza, lo que no
significa, por otro lado, que diesen su conformidad a la
citada «oposición responsable».
Tenemos que organizar juntos
las batallas del día siguiente, en las que el papel jugado
por Antarsya será crucial. Pero antes queremos dar las
gracias desde aquí a los miles de luchadoras y luchadores de
Antarsya que han estado al pie del cañón de una lucha larga
y difícil en los días previos a las elecciones, se han
resistido a la tentación de las guerras intestinas de
izquierda, que han insistido en la difusión del programa de
lucha anticapitalista subversiva y han comprendido y
transmitido que es preciso que se produzca un cambio radical.
Hemos sido los únicos que
hemos mantenido la propuesta de la salida del euro y de la UE,
la condonación de la deuda, las nacionalizaciones de recursos
y el control popular de las finanzas del Estado como base para
el alivio inmediato del pueblo y para el nuevo modelo de
poder.
Hemos trabajado para que en
muchos lugares de trabajo haya una plataforma para la
organización de la lucha colectiva en torno a estas
reivindicaciones. Hemos perseverado en la acción común
organizada por la ejecución de los objetivos del movimiento
obrero.
Y es por todo esto que
Antarsya representa un factor determinante para el futuro de
nuestra lucha, y necesita que la apoyemos todavía más
intensamente. Antarsya se ha consolidado como una tendencia
política decisiva en el seno de la izquierda, con un programa
anticapitalista y la contribución constante a las protestas
de la calle. Nos hemos abierto a miles de personas y hemos
puesto ya las bases para una actualización política que de
el espaldarazo definitivo a las movilizaciones sociales que se
están produciendo.
En cualquier caso, debemos
plantearnos todos, con ánimo de autocrítica profunda, por qué
Antarsya no ha tenido mejores resultados electorales.
Es evidente que por un lado
ha sido por las debilidades notorias que hemos tenido que
afrontar en el proceso de plena movilización de nuestros
recursos.
Por otro, se debe a nuestras
deficiencias tanto en términos políticos como logísticos en
la capacidad de conectar con todas esas personas que se han
acercado a la izquierda en estas circunstancias de la
historia.
Y por fin, da cuenta de
carencias en nuestra preparación política e ideológica.
Hemos fallado en nuestra forma de presentar al electorado el
programa anticapitalista y la necesidad de divulgarlo y
enriquecerlo, aunque podría ser realmente eficaz en el alivio
del pueblo, e insertarse en una perspectiva innovadora del
socialismo y el comunismo. Por otra parte, nos ha faltado
enmarcar la cuestión del poder en una estrategia
revolucionaria moderna, de modo que no terminemos derrotados o
integrados en algo distinto.
Por todo lo dicho debe
generarse por vías abiertas y democráticas un debate
profundo y sustancial acerca del programa, la línea de
actuación y la táctica de Antarsya. Siempre a partir de la
necesaria independencia de criterio político e ideológico de
la izquierda anticapitalista, concretemos aun más nuestra
propuesta para poner de manifiesto que sólo la rescisión de
los acuerdos vigentes puede conducir al bienestar del pueblo.
Configuremos una estrategia
para la cuestión del poder político y gubernamental, que
parta de la autogestión popular y obrera y la ruptura radical
con las relaciones capitalistas de poder y explotación.
Estudiemos los modos
de organización frente a nuevos ataques que se perpetren
contra el pueblo, perfeccionemos el mensaje de radicalismo y
las medidas que debe tomar el Frente Activo de Ruptura y
Subversión (N. de la T: componentes del acrónimo Ant.Ar.Sy.A,
que en tanto palabra significa resistencia).
Intervengamos en el debate de izquierdas sobre la otra vía:
la de la subversión anticapitalista.
10.– Tenemos ante nosotros
grandes retos y luchas que asumir:
1º) Cimentar el frente de
ruptura y subversión, tan necesario, e incrementar los
esfuerzos para mantener la movilización revolucionaria ante
las agresiones al pueblo y contra el nuevo gobierno, y para
evitar la catástrofe total en el ámbito de las relaciones
laborales. Ampliar las armas para la lucha, que está tan
estrechamente relacionada con las reivindicaciones y la agonía
de los propios trabajadores, actuando desde las calles y no
desde la «oposición responsable». Afinar el contenido político
del partido, de modo que insistamos en la exigencia de que se
deroguen los planes de rescate y el marco legal que los
permite para poner fin al euro y a la deuda, y se instauren
medidas inmediatas para el bienestar real de los trabajadores.
Poner en marcha iniciativas
para luchar desde ahora contra los ERE, las privatizaciones,
las condiciones de la actividad sindicales, los impuestos
extraordinarios, la reaccionaria ley de Universidades y FP que
van a intentar pasar, etc. Empecemos por la huelga general a
nivel nacional y por una gran protesta unitaria tras la
formación del nuevo gobierno exigiendo que se deroguen
inmediatamente los acuerdos delos memorandos. Tenemos además
que contar con los sindicatos, y velar por que se regeneren
tal y como deben ser, aboliendo la burocracia presente.
Coordinar la organización
del pueblo, como condición imprescindible para su
supervivencia y para la revolución, dando pasos con valentía
hacia la reconstrucción de la clase obrera mediante las
Asambleas Populares en los barrios y centros de trabajo, a
través de la apertura del debate político sobre las vías
alternativas de poder popular. Asimismo, organicemos
actividades solidarias variadas, y montemos las tácticas de
autodefensa contra las múltiples formas que toma el frente
negro en sus ataques.
Impedir resueltamente el paso
a los neonazis de Aurora Dorada. Desarrollemos en los centros
laborales, en los colegios, las facultades y los vecindarios
los recursos que orienten la reacción popular deseable frente
a esos los problemas que «alimentan» al fascismo.
Intensifiquemos las acciones de divulgación del papel político
e ideológico que los fascistas han venido representando en la
historia; para ello, unámonos en un frente común de
Izquierda contra la acción fascista. Seamos pioneros en la
lucha contra el racismo a través de la unión de clase entre
trabajadores locales y extranjeros con amplias comisiones
unitarias democráticas antifascistas y diversas iniciativas
en todos los barrios.
2º) Asumir iniciativas para
el encuentro de todos los grupos sustentados por ideas
anticapitalistas, revolucionarias, antiimperialistas y
antieuropeístas y que no hayan abandonado la creencia de la
necesidad de romper con la deuda, el euro y los planes de
rescate, y la mantienen como principio de una política de
izquierdas. Apoyémonos en quienes han prestado aliento a
ANTARSYA en las acciones llevadas a cabo antes de las
elecciones y abrámonos a otros compañeros que comparten
realmente las aspiraciones de una izquierda revolucionaria.
3º) Profundizar en el análisis
político, la democracia y el compañerismo en el interior de
Antarsya, extendiéndolo a las comisiones locales, los
departamentos y la Coordinadora Nacional, con iniciativas para
la mejora de su presencia en la sociedad, con la búsqueda de
condiciones favorables de cara a la mayor visibilidad electrónica
e impresa de Antarsya. Con tal fin, invitamos a todas las
comisiones a seguir adelante con las asambleas y la
convocatoria de eventos y charlas de acceso libre. Como primer
paso tras estas disquisiciones, hemos programado un gran
evento abierto de Antarsya en Atenas el 2 de julio, en un
espacio que en breve será anunciado.
¡Seguimos en ello! ¡Unidos,
decididos y anticapitalistas! ¡Por el camino de la ruptura y
la subversión!
*
Antarsya es una coalición integrada por una decena de
organizaciones, entre ellas la OKDE-Spartakos (Οργάνωση Κομμουνιστών
Διεθνιστών
Ελλάδας:
Organización de los Comunistas Internacionalistas de Grecia)
y el SEK (Σοσιαλιστικό
Εργατικό
Κόμμα:
Partido Socialista de los Trabajadores).
|