Chile

Protestas y barricadas en un clima enrarecido por la huelga de hambre de
34 comuneros mapuches que lleva 63 días

Represión en el día del golpe de Pinochet

Al menos un herido de bala y varios detenidos

Por Christian Palma
Desde Santiago
Página 12, 12/09/10

Las protestas por la conmemoración número 37 del golpe de Estado que instaló a Augusto Pinochet y a su séquito por la fuerza en La Moneda el 11 de septiembre de 1973 comenzaron en la madrugada de este sábado con una persona herida de bala y tres detenidos, tras una seguidilla de incidentes registrados en el cordón periférico de Santiago, con cortes de luz y barricadas incluidos.

Este nuevo 11/9 chileno tuvo una connotación especial, dado que es el primero bajo un gobierno de derecha desde que en 1990 volvió la democracia, poder que se mantuvo en manos de cuatro presidentes consecutivos de la Concertación.

Por esta razón, más un clima enrarecido por la huelga de hambre que 34 comuneros mapuches llevan adelante hace 63 días, las revelaciones del ex miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), Mauricio Hernández Norambuena, respecto del asesinato del senador de derecha e ideólogo de Pinochet, Jaime Guzmán, en 1991, y las manifestaciones que siempre han acompañado a este día, es que Carabineros reforzó sus efectivos en la calle.

Las autoridades metropolitanas autorizaron una marcha de los familiares de las víctimas de la dictadura desde el centro de Santiago hasta el Cementerio de General, lugar donde está el monumento a la memoria de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos. Además se permitieron homenajes al presidente Salvador Allende, con vigilias y velas en lugares emblemáticos, como el Estadio Nacional y antiguos centros de tortura de la policía secreta de Pinochet.

Sin embargo, al término de la actividad en el Cementerio General, que estuvo marcada por críticas al Bicentenario de la Independencia, al gobierno de Sebastián Piñera y a la situación de los mapuches, decenas de encapuchados arremetieron con piedras y bombas de humo contra la prensa en general que cubría la manifestación. Los manifestantes se ensañaron además con las señales de tránsito y otros bienes públicos, incluso quemaron una bandera chilena.

Si bien la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), Alicia Lira, rechazó esos actos, también consideró dramática la situación de los comuneros que “pelean por su derechos, por su dignidad, contra el robo de sus tierras ancestrales, mientras el gobierno hace oídos sordos”.

A su vez, el diputado Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, añadió que el gobierno “está a prueba en relación a la defensa de los derechos humanos. Veremos si lo que se ha hecho perdura y podemos seguir avanzando en cuanto a verdad y justicia”.

Al final de la jornada, Carabineros informó que 20 personas, de las casi 10 mil que se movilizaron fueron detenidas por desórdenes graves y por portar elementos para fabricar bombas.

Presencialmente ajeno a esto, Sebastián Piñera destacó desde Antofagasta que el golpe de Estado era evitable. “El 11 de septiembre del año ’73 se quebró nuestra democracia. Pero no fue una muerte súbita ni intempestiva, fue más bien el desenlace previsible, aunque definitivamente evitable, de una democracia que venía enferma de odiosidad, de polarización extrema, de falta de diálogo. Daba la impresión de que el gobierno y la oposición de la época se habían propuesto destruirse mutuamente. Y lo lograron, y de paso destruyeron nuestra democracia, nuestra amistad cívica, nuestra sana convivencia y muchas cosas más”, sostuvo.

Agregó que la tarea de quienes ejercen los liderazgos en todo ámbito “es no es seguir recordando las divisiones del pasado, sino construyendo los puentes del futuro”. Pidió también a los comuneros mapuches deponer el ayuno y a las iglesias seguir esforzándose por restablecer los caminos del diálogo. Más tarde, participó en el concierto Sinfonía en el desierto, una alegoría a la vida, en el Parque Nacional Pan de Azúcar.

Cerrando el día, Lucía Pinochet Hiriart, la hija mayor del fallecido ex dictador, afirmó que “Chile es lo que es gracias al gobierno de Augusto Pinochet”. Tras asistir a un acto conmemorativo organizado por los oficiales retirados de las Fuerzas Armadas, comparó la gestión de su padre con la de Fidel Castro, aludiendo a que las recientes autocríticas del líder cubano “lo deben hacer sentirse frustrado”.

Sus palabras llegan justo cuando se supo que un documento oficial del Ejército admitió que su hermano, Augusto Osvaldo, fue agente de la DINA con grado de teniente. La participación de “Pinochetito” en este organismo represor creado por la dictadura para contrarrestar a los opositores al régimen siempre fue negada por el ex gobernante de facto fallecido en diciembre de 2006.