Estado español

Nuevo plan de ajuste

El desempleo, en alza

Por Adrián Sack
Corresponsal en Madrid
La Nación, 03/12/10

Madrid.– El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero intentará hoy, a través de la aprobación de un nuevo plan de ajuste, acallar los insistentes rumores sobre un inminente rescate financiero externo. Sin embargo, la crisis económica que azota a España volvió a entregarle ayer una mala noticia, con el desempleo todavía en alza.

El número de desocupados registrados en los servicios públicos de empleo se elevó en noviembre un 0,6% respecto de octubre, para romper una vez más la barrera de los 4,1 millones de desempleados y mantenerse por encima del 20%. El dato supone, sin embargo, el menor ascenso en ese mes desde 1998.

Más allá de este nuevo dato negativo, el gobierno español se esforzó en destacar los buenos resultados que cosechó hasta ahora el "golpe de efecto" dado anteayer por el propio Rodríguez Zapatero, cuando adelantó algunas de las medidas de austeridad que analizará hoy en detalle el Consejo de Ministros.

Fin de la ayuda de 426 euros a los desocupados

Tras conocerse su decisión de privatizar en forma parcial los aeropuertos de Madrid y Barcelona, y de suprimir la ayuda mensual de 426 euros que cobraban los desocupados sin seguro de desempleo, la bolsa repuntó el 7,22% en las últimas dos jornadas, y el riesgo país, que había alcanzado su récord de 311 puntos básicos, retrocedió ayer a los 250.

El presidente español, animado por estos datos, incluso desestimó los pronósticos de las entidades financieras que vaticinan la continuidad de la caída del PBI para el año próximo. "La economía volverá a crecer. El FMI dijo que España podría ser uno de los países de la Unión Europea con mayor tasa de crecimiento en 2012 o 2013", afirmó Rodríguez Zapatero. Además, señaló que España "no va a tener que recurrir a los fondos de la Unión Europea", dado que, según añadió, su país está "ayudando a Grecia y a Irlanda".

Las versiones sobre la posibilidad de que España recibiera en forma inminente la ayuda financiera de la Unión Europea y el FMI se dispararon luego de que el presidente decidiera cancelar su viaje programado a Bolivia y a la Argentina, donde asistiría a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Mar del Plata.

Los rumores de que Rodríguez Zapatero se reservaba con esta maniobra el anuncio más temido por el oficialismo fueron desmentidos anoche por Elena Salgado, vicepresidenta económica.

Salgado también negó que se produjeran nuevos anuncios de medidas más allá de las adelantadas por el presidente el miércoles último.

Sin embargo, anoche, la prensa española informó que el gobierno incluirá en el plan un drástico aumento en el impuesto al tabaco, que regiría junto con la prohibición total de fumar en lugares públicos, medida que entrará en vigor el próximo 2 de enero.


Nuevo paquete de medidas económicas para calmar los mercados

Tercer plan de ajuste de Zapatero en lo que va de año

Bajan los impuestos a las empresas y acaba la ayuda
de 426 euros para los parados

Por Rosa María Sánchez
El Periódico, 02/12/10

Como colofón a una quincena de ataques desaforados de los mercados contra la deuda pública española, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, jugó ayer a fondo la baza del efecto sorpresa para presentar un paquete de diez medidas con las que reducir el déficit, estimular el empleo y la inversión e intentar acabar de una vez con los rumores sobre un posible rescate de la economía española.

En dos minutos y medio, y aprovechando la respuesta a una pregunta parlamentaria de Mariano Rajoy que se prometía agresiva, Zapatero desgranó el contenido de su tercer plan de choque en el 2010 –tras el ajuste de febrero y el tijeretazo y las reformas de mayo y junio– dejando al líder del PP boquiabierto y sin discurso. Las nuevas medidas se explican con el lenguaje que mejor entienden los mercados: privatizaciones, rebajas de impuestos y recortes sociales. Según los cálculos del Gobierno, las privatizaciones reportarán 14.000 millones al Estado, lo que permitirá reducir la deuda pública en 1,4 puntos del PIB, ahorrar intereses y reducir el déficit.

En buena parte por todo esto, los mercados financieros se dieron ayer un festín con España como invitado de honor. La bolsa española subió el 4,44%, la segunda mayor subida del año y la más importante de las alzas generalizadas en la zona euro. La prima de riesgo –lo que cuesta de más el bono español a 10 años respecto al alemán, que es el más barato– cedió ayer al entorno de los 250 puntos básicos, tras el máximo de 311 puntos del día anterior, reflejando una mayor confianza en la deuda española. El tipo de interés del bono español bajó ayer al 5,31%, tras haber rozado el 6% el día anterior.

Más sorpresas, el viernes

Las medidas anunciadas ayer por Zapatero serán aprobadas en el Consejo de Ministros de mañana. El presidente suspendió ayer su viaje a Suramérica para participar en la cumbre Iberoamericana con el fin de presidir el Consejo de Ministros. Fuentes gubernamentales explicaron ayer que el Gabinete estudia añadir más medidas a este nuevo plan y que podría anunciarlas mañana el propio presidente, informa Pilar Santos desde La Paz (Bolivia) donde el grupo de periodistas españoles esperaba inútilmente la llegada del presidente. Es la primera vez que un jefe de Gobierno español no acude a una cumbre iberoamericana.

Privatizaciones

Zapatero anunció la privatización de hasta el 49% del organismo de aeropuertos AENA y la gestión privada en régimen de concesión de El Prat y de Barajas. También se privatizará hasta el 30% de la sociedad de loterías del Estado.

Para las pequeñas empresas, con una facturación de hasta 8 millones, se reducirá el impuesto de Sociedades. Para todas las empresas y autónomos desaparecerá la obligatoriedad de pagar la cuota a las cámaras de comercio, por la que ingresan 250 millones. Además, se agilizarán los plazos para crear empresas (las de menor tamaño se podrán constituir en 24 horas y con un coste de unos 100 euros). Zapatero recordó la ampliación hasta el 2015 de la libre amortización de activos de las empresas y su generalización a todas las sociedades (1.000 millones de menores ingresos).

A partir de febrero desaparecerá la ayuda de 426 euros para los parados que se hayan quedado sin prestación (293 millones de ahorro). Además, mañana se aprobará la regulación de las nuevas agencias privadas de colocación y a partir de febrero los servicios públicos de empleo contratarán 1.500 nuevos orientadores para asistir a los desempleados. El régimen de clases pasivas de la Seguridad Social desaparecerá para los nuevos funcionarios.

Buena parte de estas medidas ya estaban anunciadas, a la espera de salir del cajón. Otras se han montado en los últimos días, al calor de las múltiples presiones desde la Comisión Europea, el Banco de España y los grandes empresarios que acudieron el sábado pasado a La Moncloa para que el Gobierno mostrara «determinación» en la adopción rápida de reformas. A falta de poder ofrecer mayor premura en la reforma de las pensiones, Zapatero exhibió ayer diez medidas diferentes.

«Determinación» es lo que exigió al Gobierno el vicepresidente de la CE, Joaquín Almunia, en unas polémicas declaraciones que irritaron al Gobierno. «Determinación» es lo que ayer apreció Almunia en las medidas anunciadas de las que dijo que eran «positivas», «necesarias» y «extremadamente bienvenidas».

Los empresarios de CEOE y Cepyme valoraron con regocijo las medidas del Gobierno. Lo contrario que los sindicatos, que hablaron de nuevos «regalos» a las empresas. Ramón Górriz (CCOO) definió a Zapatero como un «pollo sin cabeza» por las medidas «antisociales» (por la desaparición de la ayuda de 426 euros).

El PNV, aliado parlamentario del Gobierno, consideró «lógicas» las medidas. Desde la izquierda, ERC e ICV Els Verds criticaron el «enésimo giro a la derecha» del Ejecutivo y la nueva «concesión ante la sobreexcitación de los mercados».


Los sindicatos dicen que los anuncios de Zapatero son «regalos» a empresas

La central empresaria (CEOE) aplaude

Por Mercedes Jansa
El Periódico, 02/12/10

Madrid.– En plena preparación de las movilizaciones convocadas para los días 15 y 18 de este mes contra la reforma laboral y el recorte de derechos de los trabajadores, los sindicatos tuvieron que hacer frente ayer a un nuevo episodio que ahonda aún más la distancia con el Gobierno. Tanto CCOO como UGT consideraron que las medidas anunciadas por el jefe del Ejecutivo no solo son «antisociales» sino que además no servirán para el propósito que les atribuye el Gobierno, que es frenar la presión especulativa de los mercados.

Los dirigentes de las centrales se sorprendieron de que pocas horas antes el Gobierno defendía medidas que ayer suprimió. Por ejemplo, el martes pasado el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, aún habló en el Congreso de cómo sería la ayuda de los 426 euros dentro de las políticas activas de empleo. Además Elena Salgado y el secretario de Estado de Economía acusaron el martes a Alemania de la crisis del euro y pidieron a la UE una acción decidida.

Para Fernando Lezcano, portavoz de CCOO, la suma de todas estas declaraciones y las medidas de ayer demuestran que el Gobierno vuelve a «huir hacia adelante» en una actuación «espasmódica» para contentar a los mercados y descolocar al PP.

Las nueve medidas de Zapatero son «regalos» para las empresas, dijo el número dos de UGT, Toni Ferrer, porque les da el «negocio» de las privatizaciones y de las agencias de colocación. Además, insisten en los aspectos «más regresivos» de la reforma laboral, por lo que justifican aún más las movilizaciones.

Acuerdo en la UE

Los sindicatos reclamaron al Gobierno que en la cumbre de la UE del día 16 impulse un acuerdo para imponer una tasa a las transacciones financieras, prohiba los movimientos especulativos a corto plazo, que el BCE financie el 60% de la deuda de los países a un interés asumible y que se amplie al 2015 el plazo para cumplir el objetivo de reducir el déficit al 3%.

Lezcano recordó además que propuestas como la nueva fiscalidad para las pymes, ya fueron tomadas por Irlanda «hasta que no tuvo ninguna capacidad de reacción» y tuvo que ser rescatada. También pidió a Zapatero que lidere un «acuerdo nacional» para enviar un mensaje a la UE y los mercados.

CEOE y Cepyme destacaron que la orientación de las medidas «es positiva y recoge muchas de las propuestas» realizadas por ambas organizaciones. Esperan que el anuncio de Zapatero sea el «comienzo de una actitud decidida» del Gobierno para «transmitir confianza».


Nuevas medidas de ajuste

Se retirará la ayuda de 426 euros a los parados

M. Jansa y M. Jiménez
El Periódico, 02/12/10

A partir del 15 de febrero dejará de estar en vigor el programa temporal de protección por desempleo e inserción (Prodi). Es decir la ayuda de 426 euros para parados de larga duración que no cobran subsidio de desempleo, según explicó ayer el Gobierno y confirmó el Ministerio de Trabajo. La ayuda, sin embargo, podrá ser concedida hasta el mes de abril, en el caso de que los solicitantes reúnan los requisitos exigidos. Y quienes la tengan concedida podrán agotar los seis meses que dura la prestación.

Hasta septiembre de este año, se habían beneficiado de la prestación casi 700.000 desempleados de larga duración. Según Trabajo, la desaparición de esta medida, que se puso en marcha en julio del 2009 y se ha prorrogado en dos ocasiones, llevará aparejada la potenciación de la figura de los orientadores de los servicios públicos de empleo. Se trata de técnicos cuya función es guiar a los desempleados en la búsqueda de trabajo. Esta figura se puso en marcha en agosto del 2008 y el ministerio cuenta en estos momentos con 1.500 técnicos. La plantilla se doblará en los próximos meses y llegará hasta los 3.000. Hasta finales de septiembre los orientadores habían atendido a 900.000 parados, lo que no significa que les hayan encontrado empleo, aunque desde el ministerio se subraya su eficacia.

Conflictividad social

Pese a la voluntad de Trabajo de quitar hierro al efecto de la supresión de la medida, los sindicatos coincidieron en que puede provocar «conflictivadad social». El secretario de acción sindical de UGT, Toni Ferrer, aseguró que las medidas van «en la dirección contraria a lo que requiere el país».

Ferrer advirtió de que esa decisión tendrá un efecto «muy negativo». «Cerca de 600.000 personas van a quedarse sin nada, lo cual se vendrá a añadir al millón cien mil desempleados que ya no tienen ningún tipo de cobertura económica en este momento», expuso.

En términos similares, CCOO lamentó que Zapatero siga planteando la salida de la crisis a través del recorte de derechos, en vez de intentar obtener más recursos a través de una fiscalidad más justa y con la persecución del fraude fiscal. «Las recetas de la recuperación las está marcando el mercado y tienen una orientación excesivamente liberal. Se priman los intereses del sector financiero por encima del interés público», comentó Dolors Llobet, portavoz del CCOO de Catalunya.

Ese planteamiento fue secundado por ERC. Su portavoz en el Congreso, Joan Ridao, consideró que la supresión de la ayuda de 426 euros supone una «nueva concesión» del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «ante la sobreexcitación de los mercados».

Mutua de funcionarios

Entre las iniciativas anunciadas ayer para incidir en el recorte del gasto, figura la extinción del Régimen de Clases Pasivas y la Mutualidad de Funcionarios de la Administración Civil del Estado (MUFACE) para lo nuevos funcionarios. Se trata de una recomendación que ya se recogía en el Pacto de Toledo de 1995, donde se recomendaba la supresión de los regímenes especiales para fomentar el régimen general de la Seguridad Social. Los sindicatos de la enseñanza, uno de los colectivos laborales que se benefician de ese régimen especial, se mostraron contrarios a la iniciativa.