Europa

Las “pruebas de solvencia” de los bancos revelan nuevo flanco débil

Enormes pilas de hipotecas y otros préstamos
difíciles de cobrar en recesión

Por David Enrich
Wall Street Journal, 18/07/11

Londres–Los bancos de Europa poseen en sus balances grandes cantidades de préstamos concedidos a particulares y empresas en países europeos que atraviesan por serios aprietos. La situación pone de relieve cómo los préstamos comunes y corrientes, y no sólo la deuda soberana, representan riesgos potenciales para el atribulado sistema bancario del continente.

Las carteras crediticias son detalladas en la información provista por los mayores bancos de Europa como parte de las "pruebas de solvencia". Los resultados de los exámenes, que son realizados por la Unión Europea, fueron anunciados el viernes.

A primera vista, las pruebas de la Unión Europea mostraron un sistema bancario sorprendentemente saludable. Apenas ocho de 90 entidades financieras reprobaron el examen, lo que significa que sus reservas de capital cayeron por debajo del 5% de sus activos ponderados por riesgo en un simulacro de bajón económico de dos años. El reducido número de reprobaciones hizo que muchos analistas desestimaran las pruebas al considerarlas poco rigurosas.

No obstante, funcionarios de la Autoridad Bancaria Europea, el ente regulador que llevó a cabo las pruebas, argumentan que el valor real del ejercicio son las montañas de datos –alrededor de 3.200 componentes– que cada banco estuvo obligado a revelar acerca de su balance. Eso incluye desgloses detallados país por país de los diferentes tipos de préstamos y valores en sus libros contables.

Durante la crisis financiera de Europa, que se ha extendido por 15 meses, los temores de inversionistas y analistas se han centrado mayormente en las carteras de los bancos de deuda soberana de los países con problemas financieros, como Grecia, Irlanda y Portugal. Si esos países cayeran en cesación de pagos, los bancos y otros tenedores de deuda podrían afrontar grandes pérdidas.

Los resultados de las pruebas de solvencia del viernes, sin embargo, sacan a relucir otro potencial problema para los bancos de Europa: las enormes pilas de hipotecas residenciales y comerciales, préstamos a la pequeña empresa y deuda corporativa vinculada a las instituciones y las personas de los países atribulados. Las probabilidades de impago aumentan conforme se ahondan las dificultades de esas economías.

Los bancos tienden a tener cantidades mucho mayores de préstamos comerciales y minoristas que de deuda soberana, según un análisis de The Wall Street Journal de los datos divulgados a raíz de las pruebas de solvencia, que constituyen la primera vez que ha habido una manera uniforme de medir tales exposiciones. Hasta ahora, los bancos han revelado de a poco sus carteras de crédito a clientes en países problemáticos. Eso volvía prácticamente imposible analizar los datos agregados para todo el sector o comparar entre instituciones.

"Los (datos) de exposición país por país son los mejores que hayamos visto, estamos muy interesados en los números", dijo Alastair Ryan, analista de UBS AG en Londres. "Creo que hay más cosas que temer", dijo Ryan, refiriéndose a que algunos bancos reportan grandes carteras de préstamos a clientes en países en dificultades.

Los bancos de Francia parecen los más expuestos. Al 31 de diciembre, sus cuatro mayores bancos –BNP Paribas SA, Crédit Agricole SA, BPCE Group y Société Générale SA– tenían un total de casi 300.000 millones de euros (US$425.000 millones) en préstamos y deuda emitida a instituciones y particulares en Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España. Ello obedece en gran parte a las grandes operaciones de banca minorista y comercial de los bancos franceses en Grecia, Italia y España.

Las carteras de préstamos comerciales y minoristas de los bancos franceses en dichos países eclipsan las de deuda soberana.

Por ejemplo, los cuatro bancos tienen cerca de 51.000 millones de euros en préstamos a clientes españoles, según el análisis de The Wall Street Journal. Ello se compara con alrededor de 15.000 millones de euros de deuda soberana española, según otro análisis de datos de pruebas de solvencia hecho para el Journal por la firma de investigación SNL Financial. En Grecia, cuya economía está en picada, los bancos franceses tienen 33.000 millones de euros en varias clases de préstamos, más de tres veces sus carteras de deuda soberana.

Algo similar ocurre en Alemania. La docena de bancos alemanes que declararon sus resultados de las pruebas de solvencia estaban expuestos a 174.000 millones de euros en préstamos comerciales y minoristas a institucuones griegas, irlandesas, italianas y españoles al 31 de diciembre. A ello hay que sumar otros 70.000 millones de euros de deuda emitida por esos países, según SNL.


Temor por el futuro de la eurozona

Los bancos europeos, en la mira

Un estudio al que fueron sometidos reveló que
varios quebrarían en caso de default o crisis

Por Luisa Corradini
Corresponsal en Francia
La Nación, 16/07/11

París.– El default de un país o una grave crisis en Europa precipitaría numerosos bancos a la quiebra. Esa es la cruda realidad que se desprende de las pruebas de resistencia realizadas a 91 instituciones financieras del Viejo Continente para medir su solidez.

Sobre ese total, nueve bancos –cinco españoles, dos griegos y uno austríaco– no consiguieron pasar las pruebas destinadas a medir la solidez de los establecimientos de crédito, incluso en caso de recesión prolongada. Otros 16 superaron el examen con esfuerzo, pues presentan un ratio apenas superior al 6% de capital propio.

Los bancos que recibieron una mala nota son los españoles Caja Mediterráneo (CAM), Pastor, Caja3, Unnim y Caixa de Catalunya; los griegos ATE y EFG, y el austríaco Volksbanken. El noveno, que no aparece en la lista, es el banco público alemán Helaba, que tuvo un enfrentamiento con la Autoridad Bancaria Europea (ABE) y prohibió que sus datos fueran divulgados.

La ABE, que organizó las pruebas, exigía un ratio de fondos propios del 5%. Finalmente, el resultado arrojó un promedio general del 7,7%. En total, sobre 91 establecimientos "escaneados" en 21 países europeos, los nueve que quedaron bajo el umbral de tolerancia "necesitan para reforzarse 2500 millones de euros", según precisó la ABE. Ese grupo deberá recapitalizarse antes de fin de año. Los 16 que presentan un ratio del 5 al 6% tienen plazo hasta abril de 2012.

Entre los más expuestos de esa categoría figuran siete bancos de España (Sabadell, Banco Popular y Bankinter, y las cajas Novacaixagalicia, Caja Ontinyent, Banca Civica y Bankia), dos de Alemania (HSH Nordbank y Nord/LB), dos de Grecia, dos de Portugal y uno de Chipre.

Esos tests buscaban calmar los mercados y serenar a los inversores sobre la salud de los bancos para resistir una crisis en la eurozona. Después de la prueba de 2010, criticada por la indulgencia de sus parámetros, este nuevo test también suscitó dudas porque no contempló las expectativas de mercado de que Grecia incumpla con su deuda, un escenario que aumentaría las pérdidas de bancos alemanes y franceses.

El año pasado, el ratio había sido fijado en el 6%, pero la composición de la prueba era menos estricta. Los reguladores midieron el impacto de los escenarios considerados sobre el riesgo de crédito, el margen de interés y las actividades de mercado. Este año, a diferencia del sistema adoptado en 2010, la ABE puso a prueba la totalidad de la exposición de los bancos a la deuda soberana de países europeos. Además, bajó el ratio de solvencia (Core Tier 1) al 5% de fondos propios duros.

A cambio, el nuevo test incluye la recapitalización de 60.000 millones de euros realizada por los bancos más débiles entre enero y abril. Sin eso, 20 bancos hubieran sido aplazados. "El sistema financiero europeo es sólido", argumentó Andrea Enria, presidente de la ABE. El muestrario elegido corresponde al 65% de los activos bancarios de Europa.

En Francia, fueron sometidos a la prueba los cuatro grandes bancos (BNP Paribas, Crédit Agricole, BPCE y Société Générale), que presentaron un Core Tier 1 del 7,5%. "Esos resultados confirman la solidez del sistema bancario francés", dijo el ministro de Finanzas, François Baroin.

Los bancos de Gran Bretaña, Irlanda e Italia también sortearon la prueba sin demasiados tropiezos.

Las bolsas europeas y Wall Street, que habían penalizado los valores bancarios en los últimos días, reaccionaron con moderación. Esa prudencia muestra que las pruebas de resistencia no convencieron a los principales actores del mercado.

¿Qué son los tests?

Medición. Las pruebas de resistencia de este año tienen en cuenta el indicador Core Tier 1 (el mejor capital para hacer frente a los impagos) frente al Tier 1 (otra medida de capital de menor calidad) que se computaba en 2010. Este año se reduce el tipo de activos que puede tenerse en cuenta para hacer frente a las pérdidas.

Publicación. La difusión de las pruebas de resistencia es un ejercicio de transparencia para mostrar los problemas reales de las diferentes entidades y evitar la especulación sobre otros mayores; además, se busca ofrecer una imagen realista de la situación.

Reacción. El euro operó ayer sin cambios frente al dólar, dado que los inversores desestimaron los resultados de las pruebas de resistencia a la banca europea y se concentraron en el riesgo de contagio de la crisis de deuda.

Herramienta. La Autoridad Bancaria Europea apunta que la calificación no es simplemente un aprobado o un suspenso, sino que es una herramienta para que el supervisor pueda calibrar la situación de los bancos; la multiplicidad de escenarios complica los resultados de los tests porque se tienen en cuenta no sólo las previsiones actuales, sino también la posibilidad de que empeoren.