Rebelión en Egipto
y el mundo árabe

Los manifestantes se niegan a dejar la plaza y
rechazan los cambios propuestos por el régimen

Por Marcelo Cantelmi
Enviado especial a Egipto
Clarín, 07/02/11

Repudian las conversaciones de ayer entre el vice y la oposición en las que el gobierno ofreció cambios pero negó la salida inmediata de Mubarak.

El Cairo.- Miles de egipcios que desde hace dos semanas reclaman la renuncia de Hosni Mubarak rechazan los cambios ofrecidos por el régimen y se niegan a abandonar la Plaza de la Liberación, epicentro de los reclamos, hasta que el presidente deje el poder.

Así, miles de personas continuaban hoy acampando en la ya famosa Plaza de la Liberación y prometen no abandonarla hasta que Mubarak que decida a irse del poder que ocupa ininterrumpidamente desde hace 30 años. Mohammed Eid, un estudiante en la plaza Tahrir, dijo: “Nuestro principal objetivo es que Mubarak renuncie. No aceptamos nada distinto”.

La oposición, incluida la ilegalizada Hermandad Musulmana, se reunió ayer con el vicepresidente egipcio Omar Suleiman, pero el encuentro no entusiasmó a la oposición, que lo consideró como “poco concluyente”.

Se acordó con la oposición redactar una “hoja de ruta” para organizar reformas, entre ellas la de la Constitución y derogar la ley de emergencia con la que el régimen gobierna desde 1981. Pero los cambios no incluyen los puntos de vista de los jóvenes activistas.

Entre los puntos que se registraron para “una transición pacífica del poder basada en la Constitución”, según el anuncio que hizo el gobierno, destacan la reforma de dos artículos de la Carta Magna, uno que limita la cantidad de mandatos del presidente y otro que modifica los requisitos para ser candidato a ese cargo. Otro deroga la Ley de Emergencia en “función de la situación de seguridad”, vigente en el país. Esa norma permite arrestos arbitrarios, y fue utilizada para oprimir a la disidencia por décadas. Asimismo, se crearán dos comisiones, una compuesta por miembros del poder judicial y políticos, que controlará la legalidad de las reformas. La otra, con personalidades públicas e independientes y representantes de los jóvenes, hará un seguimiento de lo acordado.

En el comunicado, el gobierno se compromete a garantizar la libertad de prensa y abrir una oficina para recibir quejas sobre los prisioneros políticos.

Del encuentro participaron miembros del partido Wafd (liberal), del Tagamu (de izquierda), miembros de un comité de grupos pro democracia que iniciaron el movimiento de protesta, figuras políticas independientes, entre ellos un representante del opositor Mohamed ElBaradei, empresarios, y la Hermandad Musulmana.


El régimen ofrece cambios, pero rechaza
entregar al dictador

Por Patricio Arana
Enviado especial a Egipto
Clarín, 06/02/11

El Cairo.- El vicepresidente se reunió con la oposición, incluida la ilegalizada Hermandad Musulmana. Acordaron reformar la Constitución y derogar la polémica Ley de Emergencia. Pero el encuentro no conformó porque no se habló de la renuncia del Mubarak.

Finalmente sucedió. La oposición, incluida la ilegalizada Hermandad Musulmana, se reunió ayer con el vicepresidente egipcio Omar Suleiman, pero el encuentro no entusiasmó a la oposición, que lo consideró como “poco concluyente”.

Y fue repudiado por los jóvenes de la plaza Tahrir, cuyos reclamos fueron ignorados en el comunicado que emitió el gobierno Suleiman, que presidió la reunión en un salón en el que se podía ver detrás suyo un enorme retrato del presidente Hosni Mubarak, acordó con la oposición redactar una “hoja de ruta” para organizar reformas, entre ellas la de la Constitución y derogar la ley de emergencia con la que el régimen gobierna desde 1981. Pero los cambios no incluyen los puntos de vista de los jóvenes activistas que fueron el motor de la protesta, especialmente la renuncia del dictador. Esto sucedió a los trece días de la peor revuelta que tuvo que enfrentar el régimen de Hosni Mubarak, al frente del país por casi 30 años, y que dejaron, según la ONU, unos 300 muertos, miles de heridos y arrestos masivos.

Entre los puntos que se registraron para “una transición pacífica del poder basada en la Constitución”, según el anuncio que hizo el gobierno, destacan la reforma de dos artículos de la Carta Magna, uno que limita la cantidad de mandatos del presidente y otro que modifica los requisitos para ser candidato a ese cargo. Otro deroga la Ley de Emergencia en “función de la situación de seguridad”, vigente en el país. Esa norma permite arrestos arbitrarios, y fue utilizada para oprimir a la disidencia por décadas. Asimismo, se crearán dos comisiones, una compuesta por miembros del poder judicial y políticos, que controlará la legalidad de las reformas. La otra, con personalidades públicas e independientes y representantes de los jóvenes, hará un seguimiento de lo acordado.

En el comunicado, el gobierno se compromete a garantizar la libertad de prensa y abrir una oficina para recibir quejas sobre los prisioneros políticos.

Del encuentro participaron miembros del partido Wafd (liberal), del Tagamu (de izquierda), miembros de un comité de grupos pro democracia que iniciaron el movimiento de protesta, figuras políticas independientes, entre ellos un representante del opositor Mohamed ElBaradei, empresarios, y la Hermandad Musulmana.

Pero en la plaza, los jóvenes consultados por Clarín desconocían este fin de semana quiénes eran sus supuestos “representantes” y mantenían firme su principal demanda: la renuncia de Mubarak y el cambio de régimen.

La oposición calificó el encuentro como poco concluyente. Las demandas de los jóvenes, en especial la renuncia de Mubarak, no fue evocada. Es más, según el gobierno, Mubarak se quedará para “supervisar los cambios”, e incluso ayer el premier Ahmed Shafiq repitió que el presidente se quedaría en el cargo hasta septiembre.

“No podemos llamar a esto negociaciones. La Hermandad Musulmana acudió a la cita con una condición que no puede abandonar… que Mubarak de un paso al costado”, dijo Abdul Moneim Abdul Fotuh, de esa formación.

La Hermandad Musulmana, cuya participación en la reunión causó, según Al Jazeera , una mala sorpresa en su base, describió el encuentro como una manera de testear qué concesiones el gobierno está dispuesto a hacer. Abdul Fotuh dijo no haber visto qué medidas serias tomaría el régimen, como por ejemplo la disolución del Parlamento y un decreto poniendo fin a la ley de emergencia.

ElBaradei, al frente de la Coalición Nacional por el Cambio, consideró la reunión como “un proceso opaco. Nadie sabe quién está hablando con quién”.

En la plaza Tahrir, los manifestantes mostraron su determinación, a 13 días de ocupación. Piden sin condiciones la renuncia de Mubarak y esta posición la defendieron con sus vidas. Temen también la persecución del régimen.

Hasta ahora sólo se vieron pequeños pasos de parte del gobierno para calmar la situación. Primero dimitió la cúpula del Partido Nacional Democrático dirigido por Mubarak, incluido su hijo menor Gamal, lo que le pone una cruz a sus aspiraciones políticas, y ahora los encuentros de Suleiman con grupos opositores.

El gobierno, sin embargo, no da señales de llevar a los actos lo que dice. Y la persecución política sigue. El Baredei denunció que nueve de los miembros de su formación fueron detenidos luego de una reunión en su casa esta semana. Asimismo desde hace ocho días no se sabe nada de Wael Ghonim, un directivo de Google y promotor de las protestas, arrestado por la policía. Ayer los militares detuvieron en El Cairo a un periodista de Al Jazeera , que investigaba lo que parece una ejecución sumaria de un manifestante la pasada semana, según un video en You Tube. Fue liberado anoche.