Costa Rica

 

¿Qué hacer, si gana el “NO” en el referendo?

Por Alberto Ramírez
El Trabajador (PST de Costa Rica)
Septiembre de 2007

Los políticos burgueses y los empresarios defensores e impulsores del Tratado de Libre Comercio (TLC) sostienen que el sector del NO que adversa ese acuerdo comercial y político, no tiene ninguna política ni propuesta alternativa si ganara. Lorena Vásquez, jefa de la fracción parlamentaria del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), sostiene que: “...El “No” al TLC representa la incertidumbre y el abismo (...) con el “No” lo que veo son muchas empresas abandonando el país. No sabemos que hay detrás del “No” al TLC”. (Diario La Extra, 18 de junio del 2007).

Es decir, para estos políticos y capitalistas pro-imperialistas, el triunfo del “NO” sería la catástrofe y la ruina completa del país. Sin embargo, esa visión catastrofista y fatalista del sector del “Sí” es falsa, aunque tienen razón en que el sector del “No” no ha logrado presentar una propuesta coherente y alternativa en caso de ganar. La mayoría del “NO” se han quedado solamente en la defensa del sector público (ICE, INS, CCSS y otras), lo cual es correcto, pero insuficiente. También se han quedado en la defensa del agónico “Estado Social de Derecho”.  Estos planteamiento del “NO” no logra dar respuestas a las inquietudes, dudas e indecisión del numeroso y mayoritario sector de trabajadores de la empresa privada y otros sectores sociales.

Por otra parte, aunque el eje de la lucha es la derrota del TLC en las urnas y calles, sin embargo, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), lucha por destruir el sistema y dominio capitalista, sea con el TLC y sin el TLC, por ende, debemos aprovechar  esta pelea para plantear una propuesta alternativa que incluya medidas políticas y económicas, en caso de triunfar el “NO” en el referendo del 7 de octubre. Estas medidas están dirigidas a los comité patrióticos, sindicatos, organizaciones populares y demás sectores sociales y son las siguientes:

• Exigir la renuncia del Presidente de la República, Oscar Arias Sánchez. Con un eventual triunfo el “NO” en el referendo el gobierno de Arias se quedaría sin programa de gobierno, ya que el eje central que articula y sostiene a esta administración es la aprobación e implementación del TLC. Por tanto, al fracasar la aprobación del TLC en el referendo, por consecuencia, se daría el fracaso político mas espectacular del gobierno. Por ende, lo correcto sería que Arias renunciara por su propia cuenta, pero como no lo va hacer, entonces, habrá que echarlo mediante la movilización del movimiento de masas.

• Convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente Libre y Soberana, que elabore una nueva Constitución Política. Los trabajadores, campesinos, sectores populares, estudiantes y demás sectores sociales, junto a sus organizaciones sindicales, gremiales y políticas, debemos generar un movimiento para exigirle a la Asamblea Nacional actual, la aplicación del artículo 196 de la Constitución Política que señala: “La reforma general de esta Constitución sólo podrá hacerse por una Asamblea Constituyente convocada al efecto. La ley que haga esa convocatoria, deberá ser aprobada por votación no menor de dos tercios del total de miembros de la Asamblea Legislativa y no requiere sanción del Poder Ejecutivo”. (Constitución Política de la República de Costa Rica. IJSA, febrero del 2004).

Esta Asamblea Constituyente debe discutir y votar el nuevo tipo de sociedad que debe instalarse en el país y que deberá quedar consignada en la nueva Constitución Política que elabore.

• Disolución de la Sala Constitucional. La disolución de esta institución es una necesidad imperiosa, ya que sus resoluciones solo sirven para favorecer a la oligarquía, a los sectores burgueses y al gobierno, en  detrimento y perjuicio de los trabajadores y demás sectores oprimidos y explotados.

• Discusión y elaboración de un Plan Económico Obrero y Popular. El Partido Socialista de los Trabajadores (PST), ya sea que gane el “NO” o bien pierda el referendo, luchará porque el movimiento obrero y de masas, junto a sus organizaciones, en una gran Asamblea discuta y vote una propuesta alternativa al poder de turno. Con tal fin, planteamos las siguientes medidas económicas:

1.- Una Reforma Fiscal Integral. Esta reforma debe gravar con el 33% de impuesto sobre la renta a todas las grandes empresas, tanto las instaladas en zonas francas y regímenes especiales -que no pagan impuestos-, como las que están fuera de dichos regímenes. El dinero recaudado debe servir para financiar y mejorar la cantidad y calidad de los servicios básicos de educación, salud, infraestructura, agua y otros. Aquí tomamos las palabras del Ministro de Educación, Leonardo Garnier, que sostiene: “...No podemos tener el tipo de educación de Finlandia, cuando allí esa carga (tributaria) asciende a un 33 por ciento mientras que aquí es solo del 12 o 13 por ciento...”. (Quincenario Ojo. 5-22 de setiembre del 2007)

2.- Nacionalización, sin indemnización, de las grandes empresas industriales, agroindustriales, de comercio y servicios, así como de las grandes fincas y haciendas. Estas empresas deben pasar a ser controladas y administradas por los trabajadores a través de sus organizaciones.

3.- Reforma Agraria Radical. Muchos campesinos pobre no tienen la cantidad de tierra suficiente para producir y vivir de ella; asimismo, otros se han visto obligados por el hambre a vender sus pedacitos de tierra a las transnacionales que siembran piña, melón u otras frutas, así como a cadenas hoteleras. A ellos también hay que regresarles sus tierras, como a los que están en peligro de perderlas porque no pueden pagar los créditos. Esta reforma significa entrega de tierras a campesinos, condonación de las deudas, creación de la banca de desarrollo para que le brinde crédito barato y asistencia técnica a los campesinos pobres.

4.- Elaboración y ejecución de un Plan de Obras Públicas que le dé trabajo a todos los desempleados.

5.- Aumento de Salarios semestrales arriba de la inflación, que permitan enfrentar y superar el incremento constante y galopante de los precios de los productos de la canasta básica y de los servicios básicos.

6.- Defensa y fortalecimiento de las empresas públicas (INS, ICE, CCSS y otras), pero bajo control y administración de los trabajadores, para terminar con la ineficiencia, el burocratismo, la corrupción y la pésima calidad de los servicios.

7.- Ruptura de los acuerdos con los organismos financieros internacionales (FMI, BM), que juegan rol de control económico y político del imperialismo sobre sus semicolonias.

8.- Relaciones comerciales con todos los países e integración a la Alternativa Bolivariana (ALBA). Aunque el ALBA se guía, tanto como los TLC, por la forma capitalista de hacer comercio, y aunque Chávez, Evo, Lula y demás no sin dignos de confianza por parte de los trabajadores, en el ALBA se comercian productos a menor precio que en otros mercados, como por ejemplo el petróleo. Debemos aprovechar esos precios.

9.- Por la formación de un gobierno de los trabajadores y campesinos.

10.- Lucharemos por la reunificación de los países centroamericanos en una Federación Centroamericana Socialista.