Economía
mundial

 

El timo de los paraísos fiscales

Por Ralph Nader (*)
Common Dreams, 13/06/07
Sin Permiso, 01/07/07
Traducción de Anna Garriga Tarrés

En la Conferencia “Dominar a las Grandes Corporaciones”,  Lucy Komisar de la Red Tax Justice–USA (taxjustice–usa.org) habló la semana pasada de “Terminar con el Timo de los Paraísos Fiscales”. El resto de esta columna está dedicado a extractos de su presentación:

“El timo de los paraísos fiscales es el mayor chanchullo del mundo. Está dirigido por los bancos internacionales con la cooperación de los poderes financieros del mundo en beneficio de las corporaciones y de los mega–ricos... La mayoría de los americanos, activistas progresistas inclusive, no conocen lo que voy a decirles. Lo cual forma parte del problema.

“Los paraísos fiscales, también conocidos como centros financieros offshore, son lugares que operan con cuentas bancarias secretas y empresas tapadera que ocultan los nombres de los propietarios reales a las autoridades fiscales y los sustraen al cumplimiento de la ley. Utilizan propietarios nominales, testaferros. Algunas veces son las empresas constituidas en plazas offshore las que establecen la empresa tapadera. Otras veces son los bancos quienes lo hacen. Frecuentemente alguien puede utilizar una sociedad tapadera en una jurisdicción, que posee una tapadera en otra jurisdicción, que tiene una cuenta bancaria en una tercera jurisdicción. Esto se llama “layering” (derivar a partir de una raíz común, N. de la T.). Nadie puede seguir las pruebas documentales.

“Es en las plazas offshore donde se blanquea la mayor parte del dinero procedente del tráfico mundial de drogas, que se estima en 500.000 millones de dólares al año, más del producto total del 20% más pobre del mundo. Quizás otros 500.000 millones de dólares proceden del fraude y la corrupción.

“Estas cifras concuerdan con los cálculos [Fondo Monetario Internacional] según los cuales se blanquean anualmente alrededor de 1,5 billones de dólares de dinero ilícito, lo que equivale de un dos a un cinco por ciento del producto económico global.

“Wall Street quiere este dinero. Los mercados sufrirían, e incluso se verían mermados sin este dinero en efectivo. Esta es la razón por la cual Robert Rubin, siendo Secretario del Tesoro tenía como política, según me contó Joseph Stiglitz, no hacer nada para frenar el libre flujo del dinero en los USA. No estaba interesado en parar el blanqueo de dinero porque los fondos blanqueados acaban en Wall Street, quizás en Goldman Sachs donde había trabajado, o en Citibank, donde podría ser que trabajase.

“Las tentativas de encontrar fondos blanqueados normalmente acaban en un deprimente fracaso. Según la Interpol, se han incautado 300.000 millones de dólares de dinero sucio en 20 años de lucha contra el blanqueo de dinero – más o menos la cantidad que se blanquea en tres días.

“El otro principal objetivo de los centros offshore es la evasión de impuestos, estimada en otros 500.000 millones de dólares anuales.

“Esta es la forma que las corporaciones y los ricos han elegido para quedar fuera del sistema fiscal.

“Tienen mecanismos sofisticados. Hay la transferencia de precios. Una empresa establece una empresa comercial offshore, le vende sus productos por debajo del precio de mercado, la empresa comercial los vende a precio de mercado, el beneficio se hace offshore, no donde realmente se ha generado.

“Dos profesores americanos, utilizando datos de aduanas, examinaron el impacto de las importaciones sobrevaloradas y de las exportaciones infravaloradas en 2001. ¡Usted estaría comprando cubos de plástico de la República Checa a 973 dólares cada uno, tejidos de la China a 1.874 dólares la libra, un mantel de algodón de Pakistán por 154 dólares y pinzas de Japón a 4,9 dólares cada una!

“Las empresas US, al menos sobre el papel, estarían obteniendo muy poco de sus productos exportados. Si usted estuviera metido en negocios, vendría neumáticos de autobuses y camiones a Gran Bretaña a 11,74 dólares cada uno, monitores de vídeo de color a Pakistán por 21,90 dólares y edificios prefabricados a Trinidad por 1,20 dólares la unidad.

“Comparando los supuestos precios de importación y exportación con los precios reales mundiales, los profesores evaluaron en 53.100 millones de dólares las pérdidas fiscales de EEUU en 2001.

“Las empresas establecen también subsidiarias en paraísos fiscales para “poseer” logos o propiedad intelectual. Como hace Microsoft en Irlanda, transfiriendo software fabricado en América con el trabajo americano, a Irlanda, con lo que Microsoft puede pagar los impuestos allí (a un 11%) en vez de aquí (a un 35%). ¿Por qué Irlanda obtiene el beneficio del software creado en América? Es legal. Hay que cambiar las leyes.

“Cuando los logos están offshore, la empresa paga royalties para utilizar el logo y deduce esta cantidad como gastos. Pero los pagos no están sujetos a impuestos o solo mínimamente en los centros offshore donde han sido trasladados.... Cuando Cheney dirigía Halliburton, su número de subsidiarias offshore aumentó de 9 a 44 por lo menos.

“La mitad del comercio mundial tiene lugar entre distintas partes de las mismas corporaciones. Los expertos consideran que la mitad de los flujos mundiales de capitales fluyen a través de centros offshore. Los totales mantenidos offshore comprenden un 31 % de los beneficios netos de las multinacionales de EEUU.

“El conjunto de los chanchullos fiscales es la razón por la cual entre 1989 y 1995, aproximadamente dos tercios de las multinacionales americanas y extranjeras que operan en EEUU, con activos de cómo mínimo 250 millones de dólares, o ventas de cómo mínimo 50 millones de dólares, no pagaron ningún impuesto sobre la renta de sociedades en EEUU.

“En 1996–2000 los beneficios de Goodyear fueron de 442 millones de dólares, pero no pagó impuestos y obtuvo una devolución de 23 millones de dólares. Colgate–Palmolive hizo 1.600 millones de dólares y le fueron devueltos 21 millones de dólares. Texaco, Chevron, PepsiCo, Pfizer, J.P. Morgan, MC I Worldcom, General Motors, Phillips Petroleum and Northrop Grumman están entre las sociedades que obtuvieron devoluciones en 1998. Microsoft declaró 12.300 millones de dólares en 1999 y pagó cero de impuestos federales. (En dos años recientes Microsoft pagó solamente 1,8 por ciento de unos beneficios antes de impuestos de 21.900 millones de dólares).

“Durante los años 50 las corporaciones de EEUU representaban el 28% de los ingresos federales. Actualmente, las corporaciones representan tan solo el 11 por ciento de ellos.

“Estos impuestos impagados pueden comprar a una gran cantidad de políticos y de poder. Cuando Nixon necesitó dinero para pagar a los ladrones del Watergate lo obtuvo de las cuentas bancarias offshore de algunas corporaciones.

“El sistema ha dado a los grandes bancos y corporaciones y a los super–ricos, montañas de dinero escondido que utilizan para controlar a nuestros sistemas políticos.

“El sistema offshore debe desmantelarse. Entonces ¿por qué el movimiento progresista no hace nada al respecto? Se trata de un caso en que algunos congresistas van por delante de los activistas. Hay un puñado de Demócratas como los Senadores Levin (MI), Dorgan (ND) y Conrad (ND), como Rep. Doggett (TX), que están hablando públicamente e introduciendo legislación. Pero no hay ningún movimiento detrás de ellos. Y mientras que Obama ha firmado el Acta de Levin Parar el Abuso de los Paraísos Fiscales, Clinton, Biden and Dodd no lo han hecho.”

La Sra. Komisar divulga las estrategias propuestas en taxjustice–usa.org. Algunas de ellas están estructuradas, de forma que se puede participar para hacerlas avanzar y que sean adoptadas.

Tal como concluyó: “Hagamos que el país diga a las corporaciones que los impuestos que están eludiendo son nuestro dinero”.


(*) Ralph Nader es abogado y escritor. Su libro más reciente es “The Seventeen Traditions”.