Irak resiste

 

“Transferencia de poder” a un gobierno títere

El Consejo de Seguridad aprueba en una nueva resolución:
el fraude de la "transferencia de poder"

Por Loles Oliván
CSCAweb, 09/06/04

"Nuevo hito en el descrédito de Naciones Unidas, con la aprobación de esta resolución la comunidad internacional da la espalda al pueblo iraquí. Pero nada habrá de cambiar sobre el terreno a partir del 30 de junio. El proceso de liberación nacional en curso, que ha forzado a EEUU a un repliegue efectivo en Iraq cuyo símbolo es esta nueva resolución, forzará definitivamente el fin de la ocupación y la recuperación por parte del pueblo iraquí de su plena soberanía"

Como se había anunciado, el Consejo de Seguridad (CS) de Naciones Unidas (NNUU) ha aprobado el 8 de junio una nueva resolución sobre Iraq -la tercera desde que el pasado mayo de 2003- una vez concluida la fase de invasión militar por parte de EEUU y Gran Bretaña, se iniciase un arduo proceso de dominación que, contestado por la resistencia militar y social en el interior del país, ha exigido a la Administración Bush y al gobierno Blair modificar sus planes previos tanto a nivel interno como internacional, promoviendo un proceso paralelo de internacionalización e iraquización de la ocupación que ahora culmina [1].

Esta nueva resolución, la número 1546, como las anteriores 1483 y 1511 de 2003, es contraria a los intereses del Estado de Iraq y de su población por las siguientes razones:

1.Asume el proyecto y el calendario de cesión formal de la soberanía a una nueva instancia iraquí impuestos por EEUU y la Administración de ocupación en noviembre de 2003 [2], reconociendo así la ocupación militar estadounidense como marco legítimo desde el cual imponer un proceso denominado transitorio que, viciado y fraudulento desde sus inicios, determinará un futuro sin soberanía efectiva para Iraq al someter los resortes políticos, económicos y militares del país a los planes neocoloniales de EEUU.

2. Avala como referente e interlocutor político iraquí a un gobierno transitorio designado por los propios ocupantes [3] (párrafo 1 -véase la traducción adjunta a esta Nota), por ello doblemente deslegitimado interna e internacionalmente, que no representa al pueblo de Iraq y que, por el contrario, ha sido designado para defender los intereses estadounidenses así como los particulares de sus miembros. El reconocimiento del CS a su primer ministro, Iyad Alawi [4], figura del exilio iraquí aupada por los servicios secretos de Kuwait y de Arabia Saudí, financiado por la CIA en los años 90, e impuesto por la Administración Bush en su cargo, artífice además de la campaña de engaño internacional sobre el supuesto rearme iraquí con el que se justificó el acto de agresión que fue la invasión de Iraq, constituye una maniobra fraudulenta que opera en contra de las aspiraciones democráticas y de independencia que el pueblo de Iraq tiene derecho a ver plenamente satisfechas. El CS da por concluida la ocupación con la disolución de la Autoridad Provisional de la Coalición el próximo 30 de junio (párrafo 2).

3. Asume la imposición estadounidense de mantener e internacionalizar la ocupación militar de Iraq a través de la creación de una fuerza multinacional que seguirá operando bajo mando militar de EEUU al menos hasta el 31 de diciembre de 2005 [5] (párrafos 8 a 12). Pese a la oposición inicial de Francia, resuelta fraudulentamente incluyendo como anexo a la resolución sendas cartas del primer ministro Alawi y de Powell que convierten en invitados a los ocupantes, el CS ha dado finalmente vía libre para que sean las fuerzas de ocupación estadounidenses (138.000 efectivos en la actualidad) las que detenten el control operativo militar en el interior del país -sin posibilidad de veto por parte de las nuevas autoridades iraquíes- y supeditando al mando de los ocupantes a las nuevas fuerzas armadas, de seguridad y servicios de inteligencia iraquíes, cuya selección, entrenamiento, seguimiento, control y funcionalidad estarán supeditados a los intereses políticos y militares de EEUU, muy especialmente a combatir a la legítima resistencia iraquí. El nuevo borrador sí incluye, por el contrario, que las autoridades iraquíes nieguen la participación de sus fuerzas en operativos de los ocupantes con los que no estén de acuerdo.

4. Deslegitima el derecho del pueblo iraquí a defenderse por todos los medios de la ocupación al identificar a la resistencia armada iraquí con el terrorismo y al impeler a la fuerza mutinacional y al nuevo ejército y policía iraquíes a combatirla (párrafos 10, 16 y 17).

5. Abre la vía a que la OTAN intervenga militarmente en Iraq tal y como EEUU viene pretendiendo desde el inicio de la ocupación [6] con el fin de desembarazarse de los costes económicos militares y de bajas propias derivados de la ocupación en Iraq, así como de insertar a la estructura militar occidental en el proceso de reconfiguración global del espacio árabe a través de la fuerza militar.

6. Satisface los planes estadounidenses de retener el control de la renta petrolífera iraquí que seguirá estando sujeta (párrafo 24), a través del Fondo de Desarrollo de Iraq, instancia establecido por la resolución 1483 de mayo de 2003 y hasta ahora bajo control de la Autoridad Provisional de la Coalición (APC), a una instancia exterior (el denominado Consejo Internacional de Asesoramiento y Control) integrada por los organismos financieros internacionales (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, además del Banco de Desarrollo Árabe) [7] al que ahora se añade un representante delegado del gobierno interino iraquí, probablemente el propio primer ministro Alawi.

7. Condena el desarrollo de Iraq y de sus sociedad a la dependencia exterior al establecer que la reconstrucción del país estará sujeta a los mecanismos de "ayuda humanitaria" que se vinculan, además, con la intervención de la fuerza multinacional y de fuerzas y organizaciones militares internacionales. EEUU mantendrá bajo control propio la gestión de los 33.000 millones de dólares recaudados para tal fin.

8. Actualiza los mecanismos de control estratégico exterior impuestos a Iraq desde agosto de 1990 hasta mayo de 2003 a través del sistema de sanciones, adecuándolos ahora al nuevo marco establecido por la ocupación militar directa. Particularmente:

a) Porque afirma el secuestro de la soberanía económica de Iraq obligando a Iraq a someterse al pago de deuda externa -incluida la denominada "deuda de guerra" de 1990-91, la parte más cuantiosa de todo el monto adeudado, estimada en más de 37.000 millones de dólares. Iraq deberá destinar el 5% de sus ingresos a tal fin (párrafo 24, referencia al párrafo 21 de la resolución 1483 de 2003. Esta exigencia ha sido impuesta muy particularmente por Francia y Rusia, dos de los más importantes acreedores de Iraq por este concepto, y puede que aquí resida la clave de su voto final positivo a esta resolución.

La resolución nada indica sobre la validez de los decretos aprobados por la Administración de ocupación en estos meses y que, imponiendo una lógica de gestión económica liberal en Iraq, son ilegales por cuanto modifican el estatuto jurídico previo del país por parte de una fuerza ocupante.

b) Porque consolida el secuestro de la soberanía militar de Iraq al mantener el referente de la resolución 687 de 1991 que expresamente prohíbe al Estado de Iraq adquirir armamento para su defensa.

Ilegalidad y resistencia

Habiendo aprobado esta resolución, el CS ha vuelto a demostrar su carácter subsidiario respecto a la hegemonía internacional de EEUU así como su funcionalidad primordial como garante de un nuevo marco de dominación exterior de Iraq. Un CS que legitima la ocupación de Iraq y el proyecto de EEUU para el país no solo se da de bruces con la realidad que marca la determinación iraquí y su resistencia a la ocupación sino que está abocado a profundizar la brecha entre quienes pretenden atribuirse la representatividad de la comunidad internacional para decidir el futuro de los pueblos de manera antidemocrática y quienes, como el pueblo iraquí, lo denuncian, rechazan y combaten.

Es de lamentar particularmente que el gobierno de Rodríguez Zapatero, tras su decisión de retirar el contingente de tropas de ocupación españolas, haya dado su voto positivo en el CS a una resolución que -pese a las modificaciones introducidas en sus cuatro borradores sucesivos- no otorga a NNUU el papel significativo que, en un proceso transitorio de plena restitución de la soberanía al pueblo de Iraq, el gobierno español reclamaba hace un mes.

Nuevo hito en el descrédito de Naciones Unidas, con la aprobación de esta resolución la comunidad internacional da la espalda al pueblo iraquí. Pero nada habrá de cambiar sobre el terreno a partir del 30 de junio. El proceso de liberación nacional en curso, que ha forzado a EEUU a una repliegue efectivo en Iraq cuyo símbolo es esta nueva resolución, forzará definitivamente el fin de la ocupación y la recuperación por parte del pueblo iraquí de su plena soberanía.

Notas:

1. Véase en CSCAweb: Carlos Varea: Sobre los sucesos de Faluya: 'Una derrota múltiple para EEUU'

2. Véase en CSCAweb: Carlos Varea: 'Los ocupantes se hunden en Iraq. De la 'internacionalización' de la ocupación a la 'iraquización' de su fracaso'

3. Véase en CSCAweb: EEUU preserva en el nuevo borrador de resolución el pleno control sobre sus tropas en Iraq, imposición aceptada por el gobierno de transición designado esta semana

4. Véase en CSCAweb: Las cosas claras: EEUU impone a un hombre de la CIA como primer ministro de Iraq y desautoriza al enviado de Naciones Unidas

5. Véase en CSCAweb: Propuesta de nueva resolución del CS: someter Iraq a la tutela colonial indefinida salvando a EEUU del desastre - Texto del borrador de la nueva resolución sobre Iraq

6. Véase en CSCAweb: El 'Procónsul' Bremer: administrar Iraq como una empresa privada

7. Véase en CSCAweb: Propuesta de nueva resolución del CS: someter Iraq a la tutela colonial indefinida salvando a EEUU del desastre - Texto del borrador de la nueva resolución sobre Iraq

Volver