Palestina

 

Destruyendo la democracia

Por Joseph Massad
Al-ahram, El Cairo, 28/06/07

La Haine, 05/07/07
Traducido para La Haine por Marina Trillo

Hamás, que ha sido más que paciente a pesar de meses de provocaciones criminales por parte de los golpistas de Fatah, no podría sino actuar en defensa propia contra su matanza final. Piadosas palabras acerca de promover la democracia en Oriente Medio quedan desmentidas por la larga historia de maquinaciones estadounidenses, sostiene Joseph Massad. (L.H.)

Al tiempo que los enemigos del pueblo palestino lo han estado atacando en todos los frentes -- Israel con su inquisición contra Azmi Bishara y con él la resistencia Palestina frente al racista estado judío dentro de la línea verde, o Hariri Inc. y sus aliados del 14 de Marzo empeñados en demostrar la fuerza del ejército libanés a expensas de vidas de civiles Palestinos en Nahr Al-Bared, y el asedio continuado de los territorios ocupados por parte de la ocupación militar Israelí y su patrocinador Estadounidense -- el ataque más reciente vino de Palestinos colaboracionistas con el enemigo: La dirección de Fatah alentada por Estados Unidos.

Ciertamente el derribo de la democracia en Oriente Medio ha sido de hecho el principal soporte de la política estadounidense en la región desde que la CIA apoyó el golpe de 1949 de Hosni Al-Zaim que derrocó la democracia en Siria. La lista después de eso es larga, el apoyo estadounidense al golpe del shah de Irán en 1953 contra el gobierno de Mossadegh, la destrucción de la experiencia parlamentaria liberal Jordana al organizar un golpe de palacio en 1957, el apoyo al golpe del Baath en Irak en 1963 contra el popular Abdul-Karim Qassim, y así sucesivamente. La política Americana no se ha limitado al derrocamiento de gobiernos liberales y democráticos en la región sino al apoyo activo, cuando no planificado e instigado, de regímenes dictatoriales sustitutorios y a proveer y entrenar a esos gobernantes que han instituido regímenes de represión y de tiranía extremas. Su papel actual en el derrocamiento de la democracia Palestina y la imposición de una clase de colaboracionistas corruptos al pueblo Palestino es, por tanto, cualquier cosa menos una novedad.

En medio de todo esto, fantasías Orientalistas del supuesto excepcionalismo de la situación Palestina están siendo ofrecidas por los enterados Occidentales y sus contrapartes "seculares" Palestinos y Arabes, léase pro-Americanos. Estos expertos parecen haberse olvidado de la historia del colaboracionismo entre los oprimidos en medio de la tragedia y la opresión, desde los Judenrats y los Kapos, al Thieu de Vietnam, a la UNITA de Angola, al Buthelezi de Sudáfrica, al RENAMO de Mozambique, a los Contras de Nicaragua, y al ejército del sur del Líbano liderado por Saad Haddad y de Antoine Lahd. La situación Palestina es de hecho la regla y no la excepción. La única excepción que el Oriente Medio ofrece a la política mundial es el desproporcionado interés imperial que su petróleo ha atraído, y el apoyo internacional sin precedentes dado a su colonia de colonos judíos, estando ambos intrínsecamente conectados. No es el mundo Arabe el que es excepcional sino la estrategia americana en la región y la naturaleza anacrónica de su colonia de colonos judíos. La resistencia de los enterados Occidentales y sus siervos Arabes para aprender esto es su resistencia a cualquier análisis que tenga como objetivo el resistir el dominio imperial.

En el caso de Palestina, el apoyo de EE.UU. al Pinochet Palestino, en la tradición de la propaganda estadounidense, se presenta como apoyo A LA democracia, mientras que la actuación en defensa propia del gobierno democrático Palestino contra esta subversión y bandidaje [se presenta] como un golpe contra la democracia. Sigmund Freud explica el proceso, al que denominó "proyección", como aquel por el cual el inconsciente de uno atribuye todos los sentimientos (y acciones) de uno sobre el otro, al otro sobre uno. Para Freud, esto es un proceso inconsciente. Sin embargo, en el caso de los golpistas Palestinos (o de los Lahadistas, pues así se les conoce ahora en el mundo Arabe) y de su patrocinador estadounidense, su proyección de todos sus crímenes sobre Hamás es una estrategia consciente que es esencial en su estrategia total para destruir la democracia Palestina.

Comencemos con algunos precedentes históricos respecto de la situación actual. La primera vez que un gobierno Palestino legítimo fue establecido en Gaza y se le impidió extender su autoridad sobre otras partes de Palestina fue en septiembre de 1948. Fue el rey Abdullah I de Jordania quien se opuso entonces al Gobierno de Toda Palestina (GTP) (Hukumat 'Umum Filastin), que interfería con su plan para anexar la Palestina Central a su reino. De hecho, el GTP fue reconocido por la Liga Arabe (que en aquellos tiempos estaba menos descaradamente subordinada a los planes imperiales de lo que está hoy) como el representante legítimo del pueblo Palestino, y el heredero legítimo del Gran Comité Arabe. El rey de Jordania adoptó medidas represivas para purgar Cisjordania de todos los partidarios del GTP y se ofrecieron muchos estímulos a los que estuvieran dispuestos a apoyar su oferta de anexión, denominada "unificación". Una vez que Abdullah anexó el territorio "legal y administrativamente", la "comunidad internacional", es decir el Reino Unido e Israel, reconocieron su reino ampliado (menos Jerusalén Este) mientras que la Liga Arabe continuó oponiéndose, a instancias del GTP.

El GTP pronto desaparecería de la memoria legal y de la popular, con Gaza sujeta a la total y completa administración Egipcia. Palestina Central fue redenominada Cisjordania y declarada parte de Jordania como un paso en el camino hacia la unidad árabe y en apoyo de los Palestinos. La oposición a la anexión fue retratada por el rey como oposición a la unidad árabe y a la liberación Palestina. Esto es precisamente lo que los golpistas de Fatah y su presidente esperan lograr en la Cisjordania de hoy, excepto que la unidad que están buscando es la ideológica entre los golpistas de Fatah y sus patrocinadores Americanos, Israelíes y Arabes.

El golpe ejecutado recientemente por Fatah se ha estado preparando desde hace tiempo. Abbas, el Pinochet Palestino, ha sido preparado para su nuevo papel desde hace por lo menos año y medio – y más, si se añade el período en que EE.UU. lo impuso como primer ministro contra Yasser Arafat, cuya cooperación con EE.UU. y los planes israelíes se juzgaba insuficiente. Desde entonces las elecciones democráticas que echaron del poder a los golpistas de Fatah y dieron entrada a Hamás por la mayoría del voto popular, el plan para declarar el estado de emergencia fue puesto en marcha por la acérrima recomendación de los Americanos, cuya oposición a la democracia en el mundo Arabe define la historia y el presente sangrientos que registró (y registra) la región.

El problema fue que no se presentó la oportunidad para que fuera ejecutado el plan. No porque Abbas y sus tenientes golpistas no intentaran crearlo. Lo hicieron en franca y abierta colaboración con los ocupantes israelíes y su patrocinador estadounidense. Esto incluyó el asedio y la estrangulación económica impuesta por Estados Unidos y la Unión Europea al pueblo Palestino; la reinvasión israelí de Cisjordania y Gaza y el secuestro de numerosos parlamentarios y ministros de Hamás, y la quema de las oficinas del primer ministro por los criminales de Fatah, que también atacaron a ministrospor separado y sabotearon activamente el trabajo de los ministerios; y la ayuda activa de los servicios de inteligencia Egipcios y Jordanos que son los consultores y consejeros principales de Abbas por orden de los Americanos, y a veces, de los Israelíes.

En el frente ideológico, este esfuerzo fue ayudado por las declaraciones de intelectuales Palestinos colaboracionistas, denominados "seculares” por su apoyo a (los acuerdos de) Oslo o las ONGs post-Oslo por las rentas que Oslo generó a su favor. Sus esfuerzos han sido suplementados por los intelectuales de derechas Libaneses pro-Hariri que se presentan como "activistas de izquierdas pro-Palestinos" porque en los años 1970 y 1980 se habían unido a las filas del Fatah financiado por el Golfo. En meses recientes, la colaboración de los golpistas de Fatah no podía ser contenida. La preparación abierta para el golpe estaba en plena marcha con la solicitud de ayuda militar y entrenamiento de EE.UU. (que recibieron), la ayuda israelí para facilitar estos esfuerzos (también ofrecida en abundancia), y la provisión de cobertura diplomática Arabe (siempre fácilmente disponible). El plan, cuyos detalles debatí en un artículo en el semanal Al-Ahram el pasado mes de noviembre (véase "Pinochet en Palestina", edición del 9-15 noviembre 2006) [ N.T.: traducción publicada en La Haine. http://www.lahaine.org/index.php?blog=3&p=18450 ]

Los golpistas de Fatah, en la tradición de todos los regímenes árabes no electos que también han perpetrado sus propios golpes contra las fuerzas democráticas de sus sociedades durante las seis décadas pasadas, ¡han tildado de "golpistas" a sus enemigos democráticamente elegidos y de que son los que están conduciendo a la gente Palestina a un "oscuro" abismo!. Pinochet no fue más amable con Allende y se veía a sí mismo y a su golpe fascista planeado por Estados Unidos como nada más que un correctivo para encarrilar a la nación Chilena de nuevo a la senda correcta del servicio y la colaboración con el imperio. Los golpistas Palestinos entienden que solo permanecerán en el poder y continuarán acrecentando las recompensas financieras si continúan sirviendo a la ocupación israelí y a su patrocinador Estadounidense. Los golpistas Palestinos han aventajado de hecho a Israel y a los Estados Unidos en sus acusaciones fabricadas contra Hamás. Descripciones tales como "fuerzas de la oscuridad", y "emirato de oscuridad", no son referencias al estado racista judío que ha oprimido a los Palestinos apelando a la teología judía, al supremacismo racial, a bombardeos masivos indiscriminados contra civiles y al robo de sus propiedades durante seis décadas, sino al democráticamente elegido Hamás que actuaba en defensa propia contra la última etapa del golpe que el golpista principal Mohamed Dahlan estaba perpetrando en Gaza por cuenta de Fatah y de sus patrocinadores Israelíes y Americanos.

La retórica de Abbas, que sin ninguna duda le dictaron Condy Rice y Ehud Olmert, va emparejada por la retórica de "intelectuales palestinos" en la nómina de Oslo y sus defensores Libaneses (quiénes a su vez están en la nómina de Hariri Inc. y del periódico Al-Nahar). El pecado principal que ha cometido Hamás fue su victoria sobre los golpistas después de ser acorralados con la esperanza de matar a todos sus líderes en Gaza. Hamás, que ha sido más que paciente a pesar de meses de provocaciones criminales (que incluyeron asesinatos de sus líderes, encarcelamiento y tortura de sus afiliados, por citar los hechos más destacados) por parte de los golpistas, no podría sino actuar en defensa propia contra su matanza final.

Como castigo, el pueblo Palestino que eligió a Hamás continuará siendo sometido a los horrores que han hecho caer sobre ellos los Americanos, los Israelíes, y la Unión Europea. Los antidemocráticos Estadounidenses y Europeos ya están enviando recompensas financieras y diplomáticas a los líderes golpistas en Cisjordania, al igual que hacen los Israelíes, aunque estos últimos son más cautelosos. La ayuda más importante de Israel a los golpistas en los últimos pocos días consistió principalmente en el bombardeo de Gaza y en celebrar conversaciones de "paz" en Sharm-El-Sheikh con el líder del golpe como recompensa. De hecho Israel, Estados Unidos, y Europa están revocando todas las medidas que habían tomado para castigar a la democracia Palestina desde la elección de Hamás, al objeto de recompensar el golpe antidemocrático. Al respecto, Israel ha comenzado a devolver el dinero de los impuestos que había estado robando al pueblo Palestino durante el último año y medio (cerca de mil millones de dólares estadounidenses). En cuanto al gobierno golpista ilegal convenido por Abbas con el tecnócrata Salam Fayyad como primer ministro, él, como su predecesor Chileno, recibirá toda clase de ayudas, económica, militar, diplomática, e ideológica. No nos olvidemos de que los economistas tecnócratas de la "escuela de Chicago", discípulos de Milton Friedman, fueron los que estuvieron a cargo de la economía Chilena bajo Pinochet y casi la dejaron en suspenso. Es el ejemplo Chileno el que popularizó el término "tecnócratas" en el gobierno, que llegaron a ser habituales después de los años 1980 y que ahora se le prometen al pueblo Palestino como su salvación.

Desde que lideró el golpe contra la democracia, Abbas ha suspendido artículos de la Ley Orgánica Palestina que requieren aprobación parlamentaria para las decisiones que él toma. También ha ordenado la disolución de todas las ONGs, que ahora deben solicitar de nuevo licencias que no serán concedidas a las organizaciones afiliadas a Hamás, convirtiéndolas así en ilegales. Hamás puso bajo control en pocos días el saqueo y desorden de algunos de sus miembros, mientras que la masiva destrucción de propiedades relacionadas con Hamás, incluidos centros de servicios sociales, escuelas y oficinas continúa por toda Cisjordania a manos de los criminales de Fatah. Entre tanto, los miembros de Hamás, incluidos los funcionarios electos, han tenido que pasarse a la clandestinidad por miedo a perder la vida estando hostigados centenares de ellos por Israel y Fatah. Abundan los informes de desapariciones. Y todo esto está siendo avalado por completo por la "comunidad internacional" en nombre del "apoyo a la democracia." De hecho esta misma retórica usada por Abbas y su junta de Fatah la toman prestada de la retórica de EE.UU. en la "guerra contra el terrorismo," especialmente vinculando Hamás a Irán.

Mientras tanto, hechos organizados por los criminales de Fatah, como el arrojar a un activista de Fatah (creyendo que era un activista de Hamás) desde lo alto de un edificio, y similares, están siendo imputados a Hamás por el coro secular de intelectuales Palestinos (y los medios vía satélite Sauditas) que están apoyando el golpe de Fatah. Quizás el reciente poema de Mahmoud Darwish apoyando el golpe publicado en primera página en el periódico Saudita Al-Hayat, se puede explicar por los cheques mensuales que recibe de la autoridad Palestina controlada por Fatah; y no es el único. Su condena de los intelectuales seculares que apoyan la democracia Palestina es otra tentativa de polarizar a la sociedad Palestina, no según las líneas de los que apoyen o se opongan a la democracia Palestina, sino según las líneas de secularistas contra Islamistas. El hecho de que los "secularistas" sean los que están colaborando con el teocrático Israel para destruir la democracia etiquetada como "Islamismo" se describe como la fuerza de la modernidad e ilustración Occidentales. Lo que no dicen Darwish y su grupo es que esas "fuerzas oscuras" del Islamismo en Palestina son las que están defendiendo la democracia.

La postura a favor del golpe adoptada por muchos de los intelectuales seculares de Oslo contra la democracia Palestina está, de hecho, transformando a los secularistas Palestinos en las "fuerzas más oscuras" de la historia Palestina en décadas. Lo qué estamos atestiguando es nada menos que el derrumbamiento total del ejemplo secular Palestino de resistencia contra la ocupación Israelí. El único antídoto a estas fuerzas de verdadera oscuridad es continuar apoyando y movilizando a favor de la democracia Palestina y exponer a los líderes golpistas antidemocracia y a sus intelectuales apologistas como lo que son: colaboracionistas con el enemigo.


(*) Joseph Massad es profesor asociado de política moderna e historia intelectual Árabe en la Universidad de Columbia. Entre sus libros más recientes están ‘The Persistence of the Palestinian Question' y 'Desiring Arabs’ http://weekly.ahram.org.eg/2007/851/op23.htm. 28 de junio - 4 de julio 2007.