Venezuela

 

PDVSA y los negocios internacionales de
la Boliburguesía

Por Pablo Hernández Parra
Soberania.org, 01/09/07

Los negocios internacionales de PDVSA desde 1983 hasta hoy, han sido unas de las mayores estafas hechas contra país alguno, en todos los años de existencia del capitalismo. Esta transferencia neta del capital que se ha operado desde este país hacia los centros de poder, es equiparable con la explotación y saqueo de las minas de plata de Bolivia y México por parte del imperio feudal español entre los siglo XVI al XVIII.

Desde 1996, estos negocios beneficiosos para el capital internacional, han sido denunciados. Diversos autores (Mendoza Potellá, J.C.Boué, etc.) le han dedicado innumerables trabajos de investigación a este fenómeno. El propio comisario de PDVSA en los años 1999-2000, Rafael Darío Ramírez Coronado -padre del actual ministro-presidente de PDVSA-, denunciaba esta estafa: "cabe destacar que el precio de venta de crudo, inferior al precio del mercado, significa una transferencia al fisco norteamericano según la siguiente particularidad: incrementa las ganancias de CITGO en MMUS$ 210 con un efecto de impuesto estimado a la tasa nominal de MMUS$71 y disminuye las ganancias de PDVSA en MMUS$, lo cual representa una disminución nominal del Impuesto Sobre la Renta venezolano de MMUS$ 142" . (R. D. Ramírez, Informe del comisario de PDVSA).

En base a estos análisis, se deduce con claridad que Venezuela por esta vía ha transferido al exterior un capital por un orden cercano a los 300.000 millones de $. Así como suena y se escribe, 300 mil millones de dólares. Sólo entre el 2001-2006, según las cifras de PDVSA, como parte de esos negocios internacionales, PDVSA compró en el exterior más de 150.000 millones de dólares en petróleo. Esto sólo en las cifras oficiales, de incluirse los descuentos otorgados por Venezuela para "colocar" ese producto en el exterior, cifra que no aparece reflejada en dicha información, la transferencia puede fácilmente superar los 300.000 millones de dólares. J.C.Boué calcula el descuento entre 1,27 a 2,10$/por barril exportado, entre los años 1998-2002. Si multiplicáramos esta cifra por el volumen de las exportaciones venezolanas hechas con esos descuentos, a lo largo de casi 25 años, la cifra anterior no parece nada descabellada. [1]

De todos los malos negocios de PDVSA, los negocios internacionales han sido indudablemente los peores. La compra de refinerías, terminales, almacenamiento en el exterior, han sido el gran negocio para la transferencia de Capital, tal como lo resumía lapidariamente J.C.Boué: "De hecho, los mecanismos de importación de costos de y transferencia de ganancias que subyace al programa de internacionalización son complementarias: mientras que el objetivo de los primeros es que se contabilicen en Venezuela tantos costos como sea posible, el objetivo de los segundos es que suceda exactamente lo opuesto".

En pocas palabras, el gran objetivo inventado por el capital petrolero internacional que tuvo en la Meritocracia de PDVSA y los gobiernos de la IV república -sus cómplices-, fue colocar la mayor cantidad de dinero fuera del alcance del fisco nacional. Recargarle la mayor cantidad de costos y gastos a PDVSA en Venezuela, aún cuando estos se produjeran en el exterior. Este ha sido el mecanismo más eficiente para la transferencia de capital desde Venezuela al exterior. Toda esta estafa inventada por el capital petrolero internacional con el apoyo de la meritocracia, es lo que la nueva PDVSA, la boliburguesía venezolana, la burocracia cubana y la mafia transportadora de petróleo han asimilado, concibiendo sus propios negocios internacionales: exportación de petróleo y capital a Cuba y al exterior a través de Petrocaribe, Petrosur, Petroandina, etc.

Resumiendo: todo el cuento y la propaganda en torno a la integración energética, de ayuda a los pueblos, de solidaridad con Cuba, etc., no son más que la cortina de humo para encubrir los nuevos negocios internacionales que ha montado la boliburguesia venezolana, dirigida por Chávez a través de PDVSA y en alianza con la burocracia cubana y con Marc Rich  y sus empresas Glencore, Trafigura, Pepexnet, etc.

¿Cómo opera este negocio?

Desde 1976, ni Estados Unidos ni ningún país europeo o Japón han construido nuevas refinerías. Todo lo contrario, entre 1980 y 1985 las grandes compañías petroleras vendieron "como nuevas" algunas de las viejas refinerías que tenían en Europa y Estados Unidos. La mayoría de estas estaban quebradas o eran técnicamente obsoletas. Para la época, PDVSA compró o se asoció en 16 de dichas refinerías.

Según Petroleum Review, las grandes compañías petroleras no están invirtiendo ni en exploración ni en la construcción de nuevas refinerías porque, sencillamente -a juicio de estas compañías-, las inversiones que hoy se hagan en esos campos jamás se recuperarán. El Fondo Monetario Internacional y la Agencia Internacional de Energía han exigido que la construcción de nuevas refinerías corra por cuenta de la OPEP.

El negocio para el Capital Petrolero Internacional en este aspecto es perfectamente claro, no tienen que arriesgar su capital; no tienen que pagar los costos ambientales que significan construir y mantener una nueva refinería [2] y se garantiza el abastecimiento de gasolina y derivados. Toda la algarabía de PDVSA sobre la urgencia de construir nuevas refinerías, o repotenciar algunas en América Latina, obedece a un doble propósito: por un lado, es una imposición del Capital Petrolero Internacional a PDVSA y, por el otro, se le abre a la boliburguesia venezolana el gran negocio vía empresas mixtas para colocar petróleo y Capital fuera del alcance del Fisco Venezolano, así como trasladar al país la mayor cantidad de costos posibles como sucede con el convenio petrolero con Cuba y con el Tratado Energético del Caribe.

Quien después del maletinazo de Antonini, siga creyendo que el Sr. Chávez, la burocracia cubana, la nueva burguesía Venezolana o la mafia Rusa tienen interés en el bienestar del pueblo, en la integración o en la solidaridad, es porque sencillamente también tiene su maletín. La verdadera esencia de la integración energética de América Latina no es más que un nuevo mecanismo de acumulación originaria de Capital para estos sectores.

Un ejemplo: la reactivación de la refinería de Cienfuegos

Desde la llegada de Chávez al gobierno y de Héctor Ciavaldini a PDVSA, se iniciaron los estudios para concluir en Cuba la construcción de la refinería en Cienfuegos y ponerla en funcionamiento. Los estudios de la época hechos por técnicos cubanos y venezolanos, llegaron a la conclusión de que no era conveniente ni técnica ni financieramente abrir dicha refinería. En aquel momento, Guacaipuro Lameda, Presidente de PDVSA para la época, declaró no sólo sobre la inconveniencia de este negocio sino que agregó algo muy importante: Fidel Castro se oponía a que los rusos participaran en dicho negocio. Esta oposición de Castro era razonable, pues los activos y la tecnología de dicha refinería pertenecían al grupo de la mafia Rusa conocido como  Alpha Group  por lo que cualquier negociación en torno a dicha refinería pasaba por Moscú. En esa época se calculó entre 80 y 200 Millones de dólares el costo para poner en funcionamiento dicha refinería.

¿Qué sucedió en diciembre del 2003, luego del sabotaje petrolero?

La prensa nacional e internacional informó profusamente de una famosa reunión entre Chávez, Castro, Alpha Group y el canciller Ruso en la isla La Orchila. Los resultados de esa reunión fueron dados a conocer en los días posteriores, PDVSA vendería a Alpha Group su parte en la refinería de RUHR donde está asociada con BP, y a su vez PDVSA y Venezuela se comprometían a poner en funcionamiento la refinería de Cienfuegos. En función de ese objetivo se crea una empresa mixta: PDVSA CUPET (Cubana de Petróleo) donde Cuba tendría el 51% y Venezuela el 49%. Nadie hasta el momento ha explicado el por qué Cuba, que no era dueña de los activos de Cienfuegos y que no aportó capital para su reconstrucción, tiene la mayoría accionaria en dicha empresa.

La salida de Alí Rodríguez de PDVSA y su nombramiento como Embajador en Cuba puede explicar esta negociación. La clave de este negocio es muy sencilla: Alí debe tener la respuesta (¿Cuánto le corresponde a la boliburguesia venezolana, a través de los testaferros cubanos, en esta empresa mixta?). Cuba desde hace muchísimos años es conocida internacionalmente como un gran paraíso fiscal. ¿Quién investiga los negocios y las inversiones que se hacen en Cuba? Como vemos, la integración Cuba-Venezuela no tiene nada que ver con ningunos principios Bolivarianos, de solidaridad internacional, etc., sino que están basados en el más vulgar de los negocios petroleros, como lo es la transferencia oculta de capital.

El negocio de la refinería de Cienfuegos nos conduce a otros indicios que nos dejan ver la estafa en marcha. Según todos los informes, la inversión para poner en marcha la refinería oscilaba entre 85 a 200 millones de dólares. PDVSA ha declarado que esta refinería terminó costando entre 800 a 1.000 millones de dólares. Esta cifra indica con claridad que ésta no fue reconstruida, sino que se construyó una nueva. De esta manera se obviaba la tecnología rusa y la injerencia de éstos en el negocio, como era el deseo del Sr. Castro.

Ante esto, sería interesante que los Sres. Chávez y Rafael Ramírez aclararan cómo pagó Cuba el 51% del capital de esta refinería. Indudablemente estamos en presencia de un negocio típico de Arné Chacón Escamillo -hermano del ministro Jesse Chácón-, al cual le dan el 49% de las acciones de un Banco para que los pague con descuento de su salario como Gerente del mismo. ¡Vaya cinismo el de esta boliburguesía!.

Otro punto importante en este turbio negocio, es sobre el tipo de petróleo que va a procesar esa refinería y, sobre todo, quién lo va a suministrar. La experiencia y truculencias de los negocios internacionales de la Meritocracia en PDVSA van a estar de nuevo sobre el tapete. Hasta ahora, no se ha informado qué modelo de refinería fue construida y qué tipo de petróleo va a procesar; lo que si sabemos es que PDVSA o le suministra petróleo liviano con descuento, o se tendrá que comprar petróleo en el mercado internacional para dicha refinería.

Alí Rodríguez ha señalado que se ampliará la capacidad de esta refinería a 120 mil barriles diarios. Cuando se firmó hace varios años el convenio petrolero con Cuba se repitió, hasta el cansancio, que Cuba en 5 años se autoabastecería de petróleo. De los 50 mil barriles diarios que se le enviaban en el año 2000 hoy se le envían 100 mil y según el Sr. Rodríguez, se tiene previsto aumentar a 120 mil barriles. La conclusión es evidente: se va a reforzar el papel de la burocracia cubana como intermediaria de nuestro petróleo. Simplemente se envía petróleo y capital a La Habana para colocarlo fuera del alcance del fisco y las leyes venezolanas, y una buena parte de ese petróleo va a ser trasportado en los buques de Wilmer Ruperti y de Marc Rich, y a su vez una parte de esa distribución en el Caribe quedará en manos de Glencore y Trafigura como hasta ahora lo ha estado. En esta negociación juega un papel de primer orden la compañía cubana IPESCO radicada en ese otro paraíso fiscal llamado Panamá.

Cuando el Sr. Ruperti declara que nosotros deberíamos vender nuestro petróleo a precio CIF, está descubriendo toda la esencia de este negocio. Se trata de que PDVSA y Venezuela cubran los costos de Flete y Seguro de un petróleo y derivados que serán refinados y vendidos en el exterior. Como vemos, no es ningún pendejo este señor Ruperti, como tampoco lo son los bribones de comercio y suministro en el seno de PDVSA.

Quiebra petrolera

Con los tanqueros, pasamos a otro punto macabro de la "MISIÓN QUIEBRA PETROLERA" que lleva adelante la junta directiva de PDVSA con el apoyo del Gran Timonel. Según dicho plan, sólo en transporte PDVSA tiene pensado adquirir unos 42 barcos petroleros con un costo aproximado de 2.171 MM$. Ruperti ha declarado su apoyo al presidente Chávez porque este ha sido "el único preocupado por el transporte marítimo". Claro, ya CADIVI le dió los dólares al Señor Ruperti para la construcción de dos tanqueros, y la Asamblea Nacional inició una investigación a la compañía Holandesa ERES (¿TRAFIGURA?), que siendo dueña de sólo un buque asfaltero recibió un contrato de PDVSA, de tal magnitud, que ésta ordenó la construcción de dos tanqueros. Con la inversión en tanqueros sucede lo mismo que las inversiones en refinerías, lo que se haga en esos campos jamás se recuperará.

¿Qué buques transportarán este petróleo? De todos es conocido que una buena parte de la comercialización y distribución de petróleos y derivados en el Caribe (y aún del área andina y Suramérica) está en manos de Trafigura y Glencore. Estas no sólo tienen el monopolio del transporte y la comercialización, sino que en países como Nicaragua, Honduras, Guatemala, etc., también controlan la distribución. Tan pronto el gobierno anunció el plan para adquirir o reconstruir las refinerías en Jamaica, Republica Dominicana y Colombia (Cartagena), Glencore y Trafigura adquirieron la mayoría accionaria de esas refinerías. No se necesita ser un detective o investigador científico para ver con absoluta claridad como PDVSA, Marc Rich, la Burocracia Cubana y la Boliburguesía Venezolana -encabezada por el señor Chávez- han montando sus nuevos negocios internacionales. [3]

Ni Estados Unidos ni el Capital Petrolero Internacional se han opuesto a estos planes de PDVSA. Todo lo contrario, lo han visto como muy positivo. Mientras la parte fundamental de nuestro petróleo de exportación siga fluyendo hacia Estados Unidos, el despojo de este negocio puede muy bien ser tomado por estas nuevas hienas que se han formado en torno a PDVSA. No es ninguna casualidad que dentro de la tan cacareada reforma constitucional, "en marcha hacia el Socialismo del Siglo XXI", no se tocaran en absoluto los tres artículos esenciales del dominio del capitalismo en Venezuela y de los factores de poder como son los Articulos: 299, 301 y 303 de la Constitución de la Reública Bolivariana de Venezuela. Especialmente el último, que permite la privatización vía empresas mixtas de toda la industria petrolera Venezolana, tanto aquí como en el exterior.

Socios Mixtos

¿Quiénes son los capitalistas privados que participarán con PDVSA en estas nuevas empresas mixtas? Indudablemente las burguesías del Caribe y de Sur América, empezando por la burocracia Cubana. Pero no se crea que el Sr. Chávez y los Sres. Ramírez, Rodríguez, Vierma y Compañía, son unos "Revolucionarios" ingenuos que lo dan todo en aras del "ideal bolivariano", es evidente que los "negocios son negocios" y en estas empresas mixtas cada uno recibe su parte.

En los inicios de la cuarta república, y aún en la época de Pérez Jiménez, el político o el funcionario público corrupto, en la mayoría de los casos, se limitaba a recibir una comisión de los negocios que se hacían a partir del Estado. Con los doce apóstoles de Carlos Andrés Pérez, se inició una nueva era en el papel del funcionario público, ya éste no se conforma con la comisión si no que exige ser socio en el negocio. Los "Baron Robber" en Venezuela han aprendido a lo largo de los años de esos maestros en los negocios con los gobiernos, tal como fue ayer Pedro Tinoco y como lo es hoy Marc Rich.

Hoy, los testaferros al estilo de Antonini Wilson, Kauffman, Duran y compañía, son característicos de esta forma de acumulación de capital a partir del Estado. Los Ruperti, Antonini y compañía no se han enriquecido de la noche a la mañana por puros golpes de suerte, este cuento le puedo servir al Señor J.C. Zapata para escribir sus novelas sobre "los Midas del Valle," donde por arte de magia en un abrir y cerrar los ojos oscuros, personajes se enriquecen en este país. [4] Indáguese a los Ruperti, Antonini, Kauffman y compañía, y verán que detrás de ellos no sólo está el político de turno del cual son socios testaferros, sino el mismo capital financiero nacional e internacional y el inseparable paraíso fiscal con su lavado de dinero. ¿Cómo se pueden hacer estos grandes negocios que mueven millones de dólares sin el apoyo de la banca internacional y de sus paraísos fiscales, incluyendo a Cuba?


Notas:

[1] Esta cifra de transferencia proviene de los resultados de los negocios internacionales de PDVSA. Según la relación entre ventas totales hechas en el exterior en ese período y los costos y gastos realizados, prácticamente en ese período los costos y gastos de PDVSA en el exterior rondaron entre el 97 y el 99% de las ventas de PDVSA en el exterior. Sencillamente ese dinero salió del país, pero jamás regresó.

[2] "Tanto en Venezuela como en Estados Unidos de América y en Europa, las operaciones de PDVSA están sujetas a leyes y regulaciones ambientales, federales, estatales y locales, que le pudieran requerir acciones para corregir o mejorar los efectos sobre el ambiente provenientes de emisiones, derrames, abandono de instalaciones, etc. Pueden existir situaciones que requieran desembolsos adicionales en instalaciones, incluyendo, pero no limitados, a complejos operacionales, estaciones de servicio o terminales de abastecimiento de petróleo crudo y productos refinados. Los montos de tales desembolsos futuros, si los hubiera, son indeterminables." (R. D. Ramirez. Informe del Comisario de PDVSA. Caracas 2004.)

[3] A manera de ejemplo citamos parte de un artículo de Rodolfo Schmidt: "Glencore revendió -en más de una oportunidad- crudos adquiridos a PDVSA en el mercado spot. Cada vez que algún alto ejecutivo de PDVSA afirmaba en público que "Venezuela no vende petróleo en el mercado spot" era porque Glencore lo había hecho con productos venezolanos. Hay que hacer la salvedad que -en la mayoría de los casos- eran productos sobrantes de las "corridas" de las refinerías. Se trataba de cantidades que no eran comercialmente interesantes para PDVSA pero que, empaquetados en lotes más grandes, eran comercialmente atractivas para los "traders". Allí nacieron los mal llamados "petro-espías" quienes por unos céntimos de comisión avisaban a Glencore y a otros sobre el monto de los sobrantes de las corridas que, luego, se compraban a PDVSA... Glencore reaparece con tres rostros nuevos: "la estrategia de Simón Suárez y Glencore fue la deutilizar otras empresas que dieran el frente por Glencore (suspendida de la lista protocolar) las cuales son: "Citizen, Petrojamaica y PMI. Glencore tiene un contrato con Citizen donde le cubre todos los gastos administrativos a la compañía. Según fuentes, "Citizen" organiza la distribución de combustible subsidiado al 40% de Citgo en los Estados del Nor-este americano. Petrojamaica, "modernizada" apenas el 23 de agosto del 2005 bajo el paraguas de Petrocaribe, es una entidad menor en el área del Caribe que -en algún momento- piensa contar con una refinería que le prometió Hugo Rafael Chávez Frías. "PMI Trading Limited " es un reservado "trader" en el área energética constituido por 51% de capital privado y 49% perteneciente a PEMEX, la estatal petrolera mexicana...Pero estas son sólo tres de las máscaras de Glencore: Tiene otro juego de disfraces que aplica al trasporte de crudos, de asfalto, de lo que sea... Según las fuentes ese juego de bisagras involucran al Onassis venezolano, Wilmer Ruperti, Seapioneer Shipping (monopolio de transporte de Citgo) Interpetrol Trading (empresa de maletín) Lapiz Trading Venezuela (idem) Maroil, (otro idem) Sargent Marine, Arcadia Trading Europa (maletín), Projector y Samsung Trading.(PDVSA: RENACE LA HYDRA TRICEFALA DE "GLENCORE", Rodolfo Schmidt, Especial para noticierodigital)

[4] Juan Carlos Zapata escribió "Los Midas del Valle" donde hace una verdadera apología a los "Baron Robber" que surgieron cuando los asaltos de RECADI Y EL ASALTO BANCARIO a finales del siglo pasado en Venezuela.