Por Fernando Dantés, SoB 436, 24/8/17

Categoría: Brasil, Debates Etiquetas: , ,

Las PASO argentinas en la izquierda internacional

Izquierda al Frente por el Socialismo, frente entre nuestro partido y el MST, existe oficialmente desde noviembre del año pasado. En una inaudita demostración de cobardía política, el PTS jamás ha dicho nada público en sus periódicos o páginas de internet sobre su existencia. Ni una palabra de por qué ha surgido la necesidad de otro frente de la izquierda en Argentina luego de su negativa a siquiera discutir la posibilidad de integrar a otras organizaciones al FIT1. Por vez primera, encontramos que tienen algo para opinar a través de la mediación de su organización en Brasil (el MRT) en formato de polémica con el balance del MAIS de las PASO argentinas.

Empecemos tomando nota del título del artículo (aparecido en su portal digital “Esquerda Diario” el 17 de agosto): “El FIT es la izquierda que crece, excepto en el mundo oportunista del MAIS”. Este encabezado es digno del contenido que le sigue. ¡No aceptar acríticamente las exageraciones, la autoproclamación y las loas al propio ombligo del PTS lo convierte a uno en “oportunista”!

Esto es sencillamente digno de los argumentos (que no fueron públicos, jamás públicos) que usaron para recurrir a la justicia burguesa contra nuestro frente. Llamarnos “izquierda” y usar el color rojo era un intento de “copiar al FIT”. La identificación genérica de “izquierda” es como casi toda la población identifica al trotskismo en Argentina. De hecho, en 2005, 2007 y 2009 hemos constituido sendos acuerdos electorales con el propio PTS llamados “Frente de Izquierda” y jamás se nos ocurrió impugnarlos luego de ser excluidos del FIT en 2011. El color rojo es patrimonio histórico de la izquierda revolucionaria hace al menos siglo y medio. ¡Poco más y nos acusaban de copiarlos por considerarnos a nosotros mismos marxistas! Claramente, no íbamos a renunciar a nuestra identidad política por los caprichos de algunas sectas.

El verdadero problema está en otro lado. Del 2011 a esta parte se vienen autoproclamando “la única izquierda” con métodos muy poco “clasistas”. El mecanismo es sencillo: como nadie más lograba superar el piso proscriptivo de las PASO, en las elecciones generales eran, efectivamente, “la única izquierda”. Se dedicaron por años a sostener este “relato” apoyándose en los mecanismos antidemocráticos del régimen político contra otras organizaciones de izquierda. Con la constitución de Izquierda al Frente, se convertía en una posibilidad real que nuestros partidos pasaran el piso proscriptivo de las PASO (posibilidad consumada en varias provincias, aunque no en las principales). Ante esa posibilidad, recurrieron 4 veces a la justicia de la clase enemiga contra nuestro frente. ¡Usan los mecanismos antidemocráticos del régimen político y la justicia capitalista para que sancione su autoproclamación! ¡Con semejante prontuario pretenden erigirse como la máxima expresión de los principios revolucionarios!

La realidad cortada a conveniencia

Realmente es difícil polemizar con este artículo. No contiene en sí mismo ni una sola idea política. No es más que una pila de exageraciones. Veamos:

“La actuación decidida del PTS (que conforma el FIT junto al Partido Obrero e Izquierda Socialista) en la lucha de clases, como la enorme batalla de alcance nacional de los trabajadores de la multinacional PepsiCo contra los despidos, hizo que los votos del Frente de Izquierda tuvieran un marcado carácter obrero y popular, que anteriormente eran hegemonizados por el kirchnerismo…”.

Luego afirman: “El Frente de Izquierda es la izquierda que crece por estar sólidamente fundada en la lucha de clases a través de la intervención del PTS”.

De estas líneas se desprenden dos ideas. La primera, que el PTS es la única organización que interviene en la lucha de clases. La segunda, que esa intervención es la que explica los resultados electorales del FIT. Semejantes afirmaciones resultan sencillamente ridículas. Vender a los lectores brasileros (a sus militantes en particular) el cuento de que son la única organización que participa de la lucha de clases es, como mínimo, deshonesto. No sólo es un insulto a la militancia de Izquierda al Frente sino a los propios miembros del FIT. Poniendo a un lado por un momento las diferencias políticas entre organizaciones en las diferentes luchas, dejemos constancia brevemente de la realidad sin desvergonzados recortes. El PO dirigió este año una de las luchas obreras de vanguardia más importantes del último período: la de AGR Clarín. IS dirige a los ferroviarios de la línea Sarmiento. Nuestro partido en particular tuvo un rol destacado en las luchas de Gestamp, FATE, Pilkington, Massuh hace pocos años. La izquierda en general es identificada por su apoyo a las luchas de los trabajadores. Si llevamos el absurdo razonamiento de la sucursal brasilera de esta máquina de autoproclamación hasta el final, uno podría sacar la conclusión de que ellos, por sí mismo, sin aliados, podría alcanzar los resultados electorales del FIT.

La desfachatez con la que mienten no tiene límites. Dicen que nuestro frente buscó “crear la tesis de que los diputados de izquierda no precisan meterse en todas las luchas (refiriéndose a Nicolás del Caño y Myriam Bregman del PTS)”. La realidad es que nuestra compañera Manuela Castañeira tuvo que responder no una sino dos veces, en los cruces en la TV a un planteo de campaña de Del Caño prácticamente reformista. “La realidad sería completamente distinta con 20 o 30 diputados”, decía el compañero mientras Manuela respondía que no, que la conquista de bancas parlamentarias tenía alcances prácticos limitados y que el centro de la estrategia en el enfrentamiento al ajuste de Macri estaba en las calles. ¿Tienen alguna duda de nuestras palabras? Les dejamos los links de los debates para que cualquiera pueda verlo con sus propios ojos:

Manuela Castañeira en el primer debate a una semana de las PAS…

Comparto mi participación en el debate de candidatos a una semana de las PASO, con Roberto Navarro en Economía Política por C5N¡En agosto, acompañame con tu voto!#PASOaManuelaCastañeira#IzquierdaAlFrente

Posted by Manuela Castañeira on domingo, 6 de agosto de 2017

La izquierda debate sobre Pepsico y la situación nacional – #…

#LaIzquierdaDebate Pepsico y la situación nacional en "El Destape" con Roberto Navarro. #CastigarEnLasUrnas #DerrotarEnLasCalles#PasoaManuelaCastañeira #IzquierdaAlFrente

Posted by Manuela Castañeira on domingo, 16 de julio de 2017

Sigamos. Más adelante hablan pomposamente del “innegable crecimiento del FIT”. En general, la izquierda siempre tiene mejores resultados en las elecciones legislativas que en las presidenciales y por eso la comparación es más adecuada con 2013 que con las presidenciales del 2015. En su periódico “La Verdad Obrera” del 15 de agosto de 2013, los compañeros titularon una nota sobre su desempeño electoral: “900.371 votos al FIT”. Ese es el número (real) de sus resultados de ese año porque cuenta los distritos en los que se presentó el FIT como tal y los lugares en los que sólo hubo listas de alguno de sus partidos. El 14 de agosto de este año (Izquierda Diario de esa fecha con el título “Casi un millón de votos para el Frente de Izquierda en Argentina”) afirman que con 931 mil votos obtuvieron “un crecimiento de casi el 30% con respecto tanto a las elecciones PASO de 2015, como las primarias de 2013”. Lo mismo afirma literalmente el MRT brasilero. Como no queríamos dudar de la honestidad de los compañeros, hicimos las cuentas con calculadora en mano. Lamentamos decepcionarlos: 31 mil no es el 30% de 900 mil, sino apenas el 3,4%. Recomendamos de buena fe a los compañeros revisar los estudios primarios de la operación matemática “regla de tres simple” para no volver a tener este problema.

Podemos tener un cuadro de conjunto viendo los porcentajes de las principales provincias. Capital, categoría Legisladores: 4,2% en agosto de 2013, 4,3% en 2017. Buenos Aires, categoría diputados: 3,95 en 2013, 3,62% en 2017. Córdoba, diputados: 5,6% en 2013, 4,32% en 2017. Santa Fe, diputados: 2,65% en 2013, 2,14% en 2017. Mendoza, diputados: 7,6% en 2013, 8,8% en 2017 (¡Aquí sí hay crecimiento!). Salta, diputados: 11,2% en 2013, 7,3% en 2017. Jujuy, diputados: 9,39% en 2013, 12,55% en 2017 (¡Con un 3% más sí que se hace historia!). Con estos números, la afirmación del MAIS de que la cantidad de diputados nacionales del FIT corre riesgos de adelgazarse es plenamente realista. Por ejemplo, en Córdoba, segunda provincia del país, donde la política de secta de no hacer ningún acuerdo con Izquierda al Frente por parte del FIT abre serias dificultades a la conquista de una banca, pues nuestro frente superó el piso de las PASO. En Mendoza necesitan prácticamente duplicar sus votos. En Salta las cosas lucen igualmente complejas.

Queremos ser equilibrados. Para los parámetros históricos de la izquierda argentina, estos resultados son muy buenos. También lo son, en más pequeña escala, los 265 mil votos de Izquierda al Frente por el Socialismo. Totalizamos aproximadamente 1,2 millones de votos entre ambos frentes. Pero la comparación con otros años ponen al descubierto un problema real. El crecimiento del descontento con el Gobierno nacional y sus medidas de ajuste, los ataques de la clase capitalista, las movilizaciones de masas de hace apenas unos meses no derivaron en que la izquierda se convierta en un canal de la bronca de amplios sectores de masas a través de nuestras listas. No se ha superado el piso conquistado hace años, en otra situación política. Las cosas se presentan más complejas, con un corrimiento electoral del país hacia la derecha. Afirmar lo contrario no es más que autoengaño. Lo que sí ha sucedido es una suerte de “nuevo reparto” de los votos de la izquierda. Si el FIT sigue siendo mayoritario, las proporciones han cambiado ampliamente. A pesar de no alcanzar el 1,5%, en Provincia de Buenos Aires, los más de 100 mil votos a nuestra compañera Manuela Castañeira la terminan de instalar como lo que ya era un hecho durante la campaña, una de las figuras más importantes de la izquierda en su conjunto, en claro ascenso. Antes, el FIT en soledad superaba las PASO en varias provincias, hoy nuestro frente competirá en octubre en 6 provincias: Córdoba (la segunda del país), Santa Cruz, La Rioja, Neuquén, Río Negro y La Pampa. Sumando los lugares en las que se presenta el MST por su cuenta, son 12 provincias. La exigencia internacional de ser reconocidos como “la única izquierda” tiene bases cada vez más endebles.

Autoproclamación y mentiras de proporciones internacionales

Los compañeros del PTS y el MRT están muy ofendidos. Les indigna que el MAIS tome nota de que hay “dos frentes de izquierda” en Argentina. Reconocer “la hegemonía del FIT” debería ser suficiente para hacer de cuenta que es todo lo que existe en el universo. Digamos de paso que la palabra “hegemonía” pretende hacer pasar una supuesta dirección por parte del FIT del conjunto de la izquierda. Semejante pretensión, que quieren imponer a la izquierda (¡internacional!) es despolitizante. Buscan zanjar todo debate con una mayoría ocasional, no estratégica. Un método de secta muy lejos de cualquier pretensión real de “hegemonía”.

Sin embargo, hacen un esbozo de polémica política con nuestro frente y con la posición del MAIS, que plantea la necesidad de la unidad del FIT y de IFS. Tal vez el MRT haya adquirido como método la falsificación de sus compañeros argentinos, tal vez ellos mismos hayan sido víctimas de ellas. No es problema nuestro. El asunto es que el MRT repite un dislate tras otro.

La sucursal de la autoproclamación y la (mentirosa) pureza ultra revolucionaria califica a nuestro frente de “izquierda sojera”. Se apoyan en un hecho real: nuestros aliados, el MST (vinculados al MES de Brasil), apoyaron a la burguesía agraria en el “conflicto del campo” del año 2008. Desde el Nuevo MAS, hemos gastado ríos de tinta en polemizar con esa posición. Pero también hemos sostenido que la inconsecuencia del MST no lo transforma automáticamente en una organización del enemigo. La trayectoria hasta el momento de nuestro frente lo demuestra: el perfil político de campaña electoral y de intervención en la realidad ha sido de una indiscutible independencia de clase. Los acuerdos tácticos como IFS son progresivos en la medida en que estén al servicio de la construcción de alternativas de independencia política de los trabajadores.

Pero esto no es más que una burda excusa para sus maniobras de secta. Les haremos el favor a los compañeros del MRT, tal vez sus inspiradores argentinos no se lo hayan contado, de informarles que sus aliados del FIT, IS, tomaron la misma posición que el MST respecto a la burguesía agraria en 2008. Nos “denuncian” porque nuestros aliados han hecho alianzas electorales con fuerzas de centroizquierda. También les haremos el favor de contarles que esos mismos aliados, IS, hicieron lo propio en la provincia de San Juan en 2009 (mientras sostenían un acuerdo electoral nacional con el nuevo MAS y el PTS). Dos veces “de nada”, compañeros del MRT. Estar bien informados siempre es bueno.

Afirman también que “cualquier persona familiarizada con la izquierda argentina responderá por qué la Izquierda al Frente fracasó2 en las elecciones: se trata de un frente centrista que brilla por su ausencia en la lucha de clases, compuesta por organizaciones cuya estrategia no pasa por la inserción militante en el movimiento de trabajadores”. Estas líneas son muy curiosas. Salta a la vista la desbocada necesidad de repartir injurias. Es de todas formas divertido que traten de hacer pasar la opinión del PTS por la de “cualquier persona familiarizada con la izquierda argentina”. Demasiado fácil no tener que justificar sus propias palabras. Resulta que todos opinarían lo mismo. Sin embargo, el PTS-MRT también opina que son “centristas” sus compañeros de frente, el PO e IS. A su vez, el PO opina que son “centristas” el PTS e IS. Quien escribe estas palabras opina que son también “centristas” el PO, el MST e IS (no así el PTS, que es, a nuestro humilde modo de ver, sencillamente una secta).

Las palabras de los compañeros logran la difícil hazaña de condensar muchas ridiculeces en muy pocas líneas. ¿Por qué un frente “centrista” estaría de antemano destinado al “fracaso electoral”? Si Izquierda al Frente es “centrista” ¿Por qué el FIT no sería “centrista” siendo que dos de sus tres componentes lo son, según opinión del PTS-MRT? El enredo es mayúsculo. La realidad es que su humildísima, sensata y no autorreferencial opinión es que todo lo que toca el PTS se convierte en revolucionario. Como el rey Midas que convertía en oro lo que tocaba, aunque éste tenía la humildad de saber que había más oro en el mundo. Respecto a que nosotros no tendríamos la estrategia de una inserción militante en el movimiento obrero, ya lo hemos respondido más arriba: no es más que un despolitizante insulto.

Contra la unidad de la izquierda

¿Por qué su largo silencio en Argentina y esta repentina explosión de compañerismo en Brasil? Los compañeros del MRT         cuestionan la posición del MAIS de unidad de los dos frentes diciendo que implicaría ir “a remolque de direcciones burguesas”. ¡Justo ahora nos venimos a enterar que somos direcciones burguesas! ¿O de qué direcciones hablan? ¿A qué “direcciones burguesas” estarían automáticamente subordinados en el caso de llegar a un acuerdo con nosotros?

En Argentina, en la calle, la gente trabajadora que es receptiva a nuestras campañas, que conoce a la izquierda, no nos dice “ustedes fracasarán electoralmente ¡Son centristas y su estrategia no es la inserción militante en el movimiento de trabajadores!”. El clamor general de todo simpatizante de la izquierda dice “¿Por qué no se unen?”.

El PTS hace un prudente silencio porque no se atreve a hacer explícita y pública su verdadera opinión: están en contra de la unidad de la izquierda para construir una alternativa de los trabajadores. El planteo de que su posición se basa en que el MST-MES apoyó a los sojeros e hizo alianzas electorales con la centroizquierda pequeñoburguesa es un delirio: si así fuera deberían romper ya mismo su alianza con Izquierda Socialista en el FIT.

Pero lo que no se atreven a decir en público en Argentina, lo vomitan sin pudor en Brasil: “Es mala política informarse por el MES argentino, que no consigue lograr electo ni un concejal en lugar alguno”. El único criterio de “unidad” es quién tiene más votos, más diputados, más cargos parlamentarios. No hay frente con quien no los tenga. En definitiva, la posición del PTS-MRT es de un muy mal camuflado electoralismo sectario.

1    Cuando decimos “integrar” no nos referimos a la política de subordinación incondicional que han tenido los partidos realmente miembros del FIT (el PO, el PTS e IS) con otras organizaciones de izquierda. La historia de esta “integración” es bastante elocuente. Nadie por fuera de sus tres fundadores tiene derecho a opinar una palabra, a tener sus propias posiciones, porque son barridos mezquinamente de las listas sin mediar palabras. Organizaciones como el PSTU, CS y otras simplemente han sido expulsados de las listas de una forma brutal y casi burocrática.

2    La afirmación auto consoladora de un “fracaso” de nuestro frente es simplemente ridícula. Nuestro partido en particular tiene el mérito de haber logrado instalar nacionalmente a nuestra compañera Manuela Castañeira como una de las referencias más importantes de la izquierda. Nuestra campaña despertó una notoria simpatía en amplios sectores de trabajadores. Pero el criterio de “triunfo” del PTS-MRT es el mismo que el de la legislación burguesa: el piso proscriptivo de las PASO. Por supuesto que hubiera sido cualitativamente mejor traspasarlo en los principales distritos, pero que la izquierda “clasista” use una y otra vez ese criterio contra otras organizaciones de izquierda no es más que falta de principios.

  • Publicaciones de la corriente SoB

  • Elaboraciones estratégicas de la corriente SoB