Editorial SoB 470, 24/5/18

Categoría: América Latina, Argentina Etiquetas: ,

El 2019 de la CGT y los K está muy lejos: ¡Ahora es cuando hay que derrotar el ajuste!

A las calles contra Macri y el FMI

Preparemos una gran jornada nacional de lucha que imponga un paro general

A partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el gobierno de Macri puso en marcha un ataque global y brutal. La devaluación del 35 por ciento desde principios de año, junto al tarifazo, disparó la inflación y revienta el bolsillo de los trabajadores y sectores populares. Al mismo tiempo, tasas de interés del 40 por ciento generan más recesión, es decir, caída de la actividad económica y despidos.

A la vez, en el subte y Cresta Roja mostraron cómo van a intentar hacer pasar el plan: con palos y cárcel a los activistas. Intentando reventar la organización que se dan los trabajadores para la lucha. Ahora quieren proclamar un nuevo Código Penal ultra reaccionario que apunta a criminalizar por completo la protesta.

El paro total del subte hasta que fueron liberados los compañeros detenidos muestra que hay disposición a la lucha, como se evidenció en el Congreso el 18 de diciembre, cuando miles y miles de trabajadores enfrentamos en las calles la reforma previsional, lo que puso un freno a la reforma laboral pero centralmente, marcó que la clase obrera puede derrotar a este gobierno si logra desbordar a la burocracia sindical.

FMI NUNCA MÁS, QUE EL PUEBLO DECIDA

La crisis económica y política de la corrida cambiaria –que eventualmente se puede reeditar a mediados de junio con el nuevo vencimiento de las Lebacs- expresan distorsionadamente el miedo de los capitalistas a que Macri no pueda derrotar a los trabajadores.

Es que en este país al FMI se lo echó con la rebelión del 2001 y por eso, aún hoy, la mayoría de la población está en contra de la vuelta del organismo a la Argentina.

Sin embargo, pese a que es totalmente antidemocrático atar el país al FMI, la burocracia sindical y el peronismo en todas sus variantes –kirchnerismo y mayoría de movimientos sociales incluidos- le hacen el juego al macrismo al hacer fe de “respetar las instituciones” y de ser “oposición responsable”.

¿Quién decidió que el Ministerio de Economía se mude a Washington? ¿Por qué hay que esperar hasta octubre de 2019 para que el pueblo pueda opinar cuando hay en curso una estafa?

Es pérfido lo que hacen la CGT y los K de posar de opositores con medidas fragmentarias y tibias de tipo sindical y político que no buscan derrotar al gobierno sino sólo posicionarse para el año que viene, mientras el macrismo revienta una a una nuestras luchas y conquistas.

Hay que denunciar esta política: lo que hace falta es un paro general activo ya, que organice la bronca contra este gobierno. Hay que impulsar asambleas, apretar a los delegados para tomar medidas, coordinar con otros sectores en lucha. Entre los trabajadores y la izquierda tenemos que poner en pie un gran Encuentro obrero donde tengan jerarquía los sectores en lucha: el subterráneo, el Posadas, el INTI, los mineros de Río Turbio, los docentes de ATEN Neuquén y muchos otros más.

QUE LOS EMPRESARIOS PAGUEN LA CRISIS, POR UN PLAN B DE LOS TRABAJADORES Y LA IZQUIERDA

El gobierno dice que no hay otra salida, lo que es falso. Hay que derrotar el Plan del Fondo Monetario e imponer un Plan B de los trabajadores y la izquierda.

Reapertura de paritarias ya con aumentos no menores al 25% e indexación mensual de acuerdo a la inflación.

Abajo el ajuste fiscal. No a los despidos. Restablecimiento de las retenciones a la minería, la soja y las exportaciones industriales. Que paguen los empresarios.

Hay que nacionalizar la banca y el comercio exterior para impedir que se fuguen afuera los dólares, como hacen los bancos y los fondos de inversión que amasan fortunas en la timba de las Lebacs y después se llevan la plata a Estados Unidos. Para evitar que los sojeros dejen los dólares de las exportaciones en el exterior y especulen contra el país.

Hay que dejar de pagar la deuda, cuyos beneficiarios son los mismos que especulan contra el país.

Hay que derrotar el tarifazo con la estatización de las empresas de servicios públicos, bajo control de los trabajadores y usuarios.

Hay que estatizar toda empresa que despida. Ni un solo despido.

Defensa de las organizaciones que se dan los trabajadores como el Sindicato del Subte. Los representantes de los trabajadores los decidimos nosotros y no la patronal, el gobierno y el FMI, socios de la UTA y de toda la burocracia sindical.

No a la criminalización de la protesta. Abajo el reaccionario proyecto de Reforma del Código Penal.

Por asambleas por un paro general activo ya

FMI nunca más

El pueblo tiene que decidir

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