Por Martin Camacho, 3/9/18

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Ajuste y tragedia cultural

Fuego destruye el Museo Nacional de Río de Janeiro

Crónica de una tragedia anunciada. El fuego destruyó una de las colecciones más importantes de historia, arte, restos arqueológicos y un largo y triste etcétera, que se pudieran encontrar. Los ejemplos son terribles. Se perdieron los huesos de “Luzia”, el ser humano más antiguo descubierto por estas zonas, que vivió hace alrededor de 11 mil años. También exposiciones de antropología, biología, geología, paleontología, etc. Una verdadera tragedia que se hubiera podido evitar: el fuego pudo ser accidental, el vaciamiento que permitió su propagación no lo fue. Eso fue ajuste.

3 septiembre, 2018

Por Martin Camacho*

El incendio que comenzó en la noche de este domingo destruyó en pocas horas prácticamente todos los registros del Museo Nacional en la Quinta de la Boa Vista, en San Cristóbal, Zona Norte de Río de Janeiro, lugar que también funcionaba la universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). Se perdieron más de 20 millones de piezas históricas y acervos de valor incalculable – la colección del museo todavía estaba en etapa de evaluación. Pero la pérdida no es sólo a nivel nacional porque en el museo había tesoros históricos, arqueológicos y de todo tipo, latinoamericanos o de otros países. Esta destrucción fue una gran pérdida cultural para la humanidad como un todo. Los relatos de los funcionarios e investigadores son muy parecidos: pérdida de trabajos de 20 o 30 años… lo que deja un sabor amargo en la boca de la comunidad científica y la población en general.

La historia se repite, de la primera vez como tragedia y de la segunda como farsa (Marx). El descuido del gobierno Temer con el patrimonio histórico colocó a Brasil en las portadas de todos los periódicos del mundo. En plena campaña, muchos candidatos patronales hablaron sobre la tragedia, pero sabemos que son sólo palabras para ganar votos y responsabilizar al gobierno de turno, pero son tan responsables como él.

Río de Janeiro sigue siendo noticia triste, infelizmente. Pero esa realidad es responsabilidad del gobierno nacional y, también, del gobierno del Estado de Río de Janeiro. Cuando los bomberos de la ciudad llegaron para apagar el fuego, la falta de agua -responsabilidad del gobierno del Estado- hizo que la farsa se completara. ¿Cómo una ciudad con intervención militar que gasta miles de reales no tiene equipo necesario para apagar un incendio? La misma intervención que propició la muerte de Marielle Franco es la que succiona las escasas inversiones para educación, cultura e investigación. Este cuadro no deja de ser un proceso sigiloso de expropiación de la identidad nacional para poder vender de la mejor manera las políticas neoliberales.

La historia de más de 200 años fue borrada por la decisión de los gobiernos de disminuir las inversiones. El presupuesto para un plan de incendios esperaba fondos del Banco Nacional del Desarrollo Económico y Social (BNDES), que por motivos burocráticos estaba parada desde 2015. Un valor que se gasta todos los días en acciones burocráticas, de gabinetes de políticos, jueces y La lista puede ser infinita. Pero son los recortes de inversiones provocados por la PEC del Techo de los Gastos, o mejor, de la (EC 95) Enmienda Constitucional 95/2016 que congela las inversiones públicas por 20 años en el país, aprobada por Temer y por la amplia mayoría de los partidos burgueses, los responsables directos por la liquidación de la memoria e historia de Brasil.

Los cortes en las universidades realizadas en las áreas que no tienen conexión directa con el mercado son los más drásticos. La universidad pública está en una situación terrible, producto de políticas privatizadoras que reducen cada vez más el papel del Estado para beneficiar al capital privado. “Para el país es una gran pérdida. Aquí tenemos nuestra memoria. Gran parte del proceso de constitución moderna en Brasil a través del Museo Nacional. Aquí tenemos la historia de la época de la colonización portuguesa, tenemos el acto simbólico de la Constitución de la República, muchos documentos que hablan sobre nuestra memoria” dijo el Roberto Leher, Rector de la UFRJ.

Es por eso que tenemos que barrer la EC de los gastos de Temer. Esto es lo que sucede cuando se “achica el Estado”… Hoy en plena campaña electoral muchos políticos burgueses predican que hay que seguir recortando los gastos del Estado para que cierren las cuentas públicas. Por otro lado, vemos aumentar los super salarios de los administrativos de los poderes judicial y legislativo.

El gobierno Temer, los partidos que lo apoyan, los grandes medios y todos los que defienden el congelamiento de los gastos son responsables directos de la devastación de la memoria nacional. Tenemos que transformar la indignación de toda la comunidad científica y de la población en general en movilización para exigir fondos de emergencia y todos los recursos necesarios para reconstruir el Museo Nacional, recursos para las Universidades Públicas y para la ciencia y la educación. Además, debemos luchar ya por la revocación de la EC 95 de los Gastos (también conocida como PEC del Fin del Mundo) y, también, exigir con vehemencia de los futuros presidentes políticos más inversiones para ciencia y educación.

*Traducción del portugués Rosi Luxemburgo

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