Categoría: Revista SoB 29, Situación mundial

Presentación

 

Al momento del cierre de esta 29ª edición de nuestra revista teórico-política internacional, la situación global se caracteriza por tendencias de mediano plazo que podrían poner en riesgo la estabilidad mundial.

 

Estancamiento

 

La base material de los desarrollos sigue siendo la crisis económica mundial, que si bien no llegó a los niveles de catástrofe de los años 30 del siglo pasado, ha dejado como saldo un estancamiento económico llamado a perdurar. Toda la discusión acerca de la “desigual distribución de la riqueza” y los peligros que conlleva para la estabilidad mundial (Thomas Piketty da una interpretación en clave reformista del fenómeno) reenvía a los problemas que suscita este estancamiento.

EE.UU. se recuperó respecto del pico de la crisis, pero esa recuperación carece de la vitalidad de otros ciclos económicos. Al mismo tiempo China, segunda economía mundial, en los últimos años una suerte de “locomotora sustituta” a nivel global, vive una persistente tendencia al declive de su crecimiento, lo que ha sido admitido, incluso, por sus autoridades.

Ya el caso de la Unión Europea y Japón es de mediocridad lisa y llana: una falta de dinamismo que deja a estas regiones instaladas entre las más débiles de las economías imperialistas, más allá de que en el seno de la UE haya desigualdades de país a país (como el caso de Alemania).

Como parte de este cuadro económico, está la crisis incipiente que se vive en el mundo emergente (sobre todo en Latinoamérica). La elaboración económica de esta edición se dedica a un pormenorizado análisis del momento económico de la región y el cambio en las condiciones materiales respecto del ciclo que se vivió en la última década, al tiempo que se cubre de manera ambiciosa la convulsionada situación de Brasil en su conjunto, y también se abordan las bases de la reelección de Evo Morales en Bolivia.

 

Crisis hegemónica 

 

Sobre la base de este escenario de estancamiento de la economía mundial, podemos identificar dos fenómenos que vienen produciéndose hace tiempo.

El primero, a nivel de las relaciones entre estados: EE.UU. vive un declive hegemónico relativo que hunde sus raíces en un debilitamiento económico de conjunto. Esto ocurre de manera concomitante con el surgimiento de otros polos de poder económico y político que no pueden ser contenidos del todo por el “amo del mundo”.

La emergencia de China como segunda potencia económica mundial, el peso específico de Alemania como primera potencia en Europa, la capacidad armamentística que mantiene Rusia (segunda potencia militar mundial), incluso la ascensión de India (una de las pocas potencias nucleares, junto con Pakistán, entre los países del mundo emergente), son otros tantos países con sus áreas de influencia que tienden a una proyección “competitiva” mundial y/o regional mayor que décadas atrás.

La incapacidad de Estados Unidos para poner orden en el mundo árabe (de ahí las veleidades de mayor autonomía que comienzan a mostrar Arabia Saudita e Irán) es una muestra de esto, aunque no se transforme en una evolución favorable de las luchas sociales. Más bien, en el último período ha ocurrido lo contrario (con la “primavera árabe” transformada en un duro “invierno”).

La honorable excepción ha sido la extraordinaria lucha y organización del pueblo kurdo en Kobane. En esta edición cubrimos esta experiencia de “comuna rural revolucionaria” extraordinaria, a contratendencia de los reaccionarios desarrollos en esa región en los últimos tiempos.

Y no nos queremos olvidar de conflictos abiertamente militares en diversas regiones, que grafican el debilitamiento hegemónico aludido: la guerra civil en Ucrania, el avance del Estado Islámico en Irak y Siria, los enfrentamientos en Yemen del Sur, el conflicto no saldado en Afganistán y otra serie potencial de conflictos militares que muestran un grado de polarización de situaciones conflictivas en un nivel no observado en las últimas décadas.

 

Llamamiento

 

Sobre la base de esta crisis económica y hegemónica está la presión al ajuste económico, que combinada con una serie de desarrollos políticos vinculados al deterioro del sistema de partidos en varios países (proceso que tiene rasgos globales), está dando lugar a desplazamientos a derecha e izquierda en el ámbito político y, sobre todo, político-electoral.

Los conservadores acaban de retener el poder en Gran Bretaña, cuestión en la que no podemos detenernos aquí. También es un hecho que formaciones de extrema derecha (más o menos aggiornadas) vienen obteniendo elevadas votaciones en determinados países europeos. Pero en todo caso, nos interesa subrayar aquí el simultáneo desplazamiento a izquierda en casos de países como Grecia, o, de manera mucho más mediada y parcial, el ascenso de Podemos en España, cuya cobertura abarca sendos artículos en esta edición.

Experiencias como la de Syriza vuelven a poner sobre la mesa el debate estratégico acerca de los (cortos) alcances del reformismo en este siglo XXI, que incluye una polémica sobre qué posición debemos adoptar los revolucionarios respecto del nuevo gobierno griego.

Por la importancia de esta discusión y su carácter de “divisoria de aguas” en la izquierda es que publicamos en este número el llamamiento de la corriente Socialismo o Barbarie Internacional en nuestra reciente reunión internacional (comienzos de marzo de 2015) a una conferencia de organizaciones revolucionarias, para tomar posición frente a la situación mundial y ver la posibilidad de avanzar en una experiencia común con aquellas corrientes que se ubiquen desde una posición independiente del reformismo.

 

Experiencias estratégicas

 

De esta serie de desarrollos debemos pasar, como pantallazo general, al surgimiento de una nueva generación obrera, estudiantil, del movimiento de mujeres y militante a nivel internacional.

No se trata, todavía, que se esté viviendo un proceso de radicalización. Sin embargo, abarcando procesos como el despertar de la joven clase obrera inmigrante en China, pasando por los movimientos juveniles de indignados en Europa, la sensibilidad creciente respecto de las reivindicaciones de las mujeres y los desarrollos, en determinados países como la Argentina, del marxismo revolucionario, se tiene el cuadro de un reinicio de la experiencia de una nueva generación. Que si todavía está en sus comienzos, marca de todos modos un signo ascendente respecto de la tónica de desmoralización de los años 90.

Parte de estas experiencias son algunas de las que estamos protagonizando desde nuestra corriente, de las que queremos destacar dos. Por un lado, en 2014 nuestro partido argentino (el Nuevo MAS) fue protagonista e impulsor de una de las más duras luchas de resistencia al ajuste económico lanzado por el gobierno y que llevó a la ocupación de la autopartista de capitales españoles Gestamp, paralizando por unos días las principales terminales automotrices del país. Esta experiencia mereció un importante debate (en conjunto con las lecciones de otro importante conflicto en el mismo gremio metalúrgico, Lear), parte del cual se recoge en esta edición.

Junto con lo anterior es de destacar, también, la gran experiencia que venimos haciendo en la Argentina, Costa Rica e incipientemente otros países donde está asentada la corriente con nuestra agrupación Las Rojas, definitivamente instalada como la más dinámica del movimiento de mujeres en  la Argentina.

Por último, queremos destacar la obtención de la legalidad nacional del Nuevo MAS, herramienta imprescindible para este duro año de pelea electoral, así como los esfuerzos de mediano plazo para la legalización de nuestro partido en Costa Rica, el Nuevo Partido Socialista (NPS).

 

Única revista teórico-política sistemática de la izquierda revolucionaria latinoamericana

 

Finalmente, queremos destacar la importancia que nuestra corriente otorga a la educación de la conciencia histórica de estas nuevas camadas militantes, al servicio de lo cual se presenta un ensayo con elementos de balance del siglo XX, el siglo de las más grandes experiencias revolucionarias y contrarrevolucionarias de la humanidad, destacando algunas de sus enseñanzas para las luchas del porvenir.

La cantidad de contribuciones para este número ha sido tan grande que junto con la edición en papel se publicarán de manera electrónica cuatro artículos, que hacen un total de 450 páginas, más allá de las 336 de la edición papel. Algo que marca el dinamismo en la elaboración teórico-política de nuestra corriente, cuyo órgano teórico anual cumple ya 13 años ininterrumpidos, lo que la convierte en la más sistemática en su género del marxismo revolucionario en toda Latinoamérica.

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