Por Marcos Duch, SoB n° 380 (Argentina), 19/5/16

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Luego de la histórica marcha educativa a Plaza de Mayo

La histórica movilización del 12 de mayo puso en las calles a más de 50 mil personas: estudiantes universitarios, secundarios y terciarios, docentes, no docentes y franjas de la población que quieren defender la educación pública frente a los ataques del macrismo.

Es que la ofensiva de Cambiemos contra las condiciones de vida de amplios sectores populares como los trabajadores y la juventud no para de profundizarse y alimenta, por abajo, la indignación y el repudio a sus medidas PRO-mercado. El liso y llano recorte del presupuesto educativo –un “aumento” del 1%- se suma a la creciente desocupación y a la decadencia del poder adquisitivo de los que menos tienen. Todas medidas que contrastan con la quita de subsidios a los sectores más concentrados del capital como el agro y la minería, y la reciente noticia del millonario subsidio que otorgará el Estado a la recontra negrera multinacional de Arcos Dorados (Mc Donald’s) para precarizar a miles de jóvenes.

En este marco, fue evidente que esta movilización no sólo se plantó por la educación pública, si no que fue una marcha política que cuestionó al gobierno de Mauricio Macri, y por eso mismo, la jornada terminó en Plaza de Mayo. Tenemos que remontarnos 15 años atrás para identificar una jornada de lucha de tal masividad que cuestione un plan de ajuste neoliberal (en su momento, contra el Ministro de Economía López Murphy, quien se vio obligado a renunciar a su cargo en el 2001). Es que el repudio también surge por el permanente cuestionamiento que quiere generar este gobierno contra derechos de lo más básicos, como la gratuidad misma de la educación o el ingreso libre e irrestricto. El fallo del juez Cayssials declarando inconstitucional el ingreso libre a la universidad –que, por otra parte, jamás se garantizó- tanto como las declaraciones del ministro Bullrich minimizando el conflicto por sus implicancias políticas, o las notas en Clarín y La Nación cuestionando la Universidad pública, dan cuenta de cómo el macrismo busca vaciar y desarticular la enseñanza estatal.

Necesitamos una estrategia para ganar: profundizar y nacionalizar la lucha

Luego de la movilización se abrió un fuerte debate tanto en el seno de los docentes como en el movimiento estudiantil. Por una parte, a pocas horas de la histórica movilización el gobierno realizó una nueva propuesta paritaria: un 18% en junio y un 17% en diciembre, entre otros puntos. Es decir, ninguna recomposición salarial real para los docentes.

Sin embargo, esta propuesta tramposa encontró un inesperado eco en las principales federaciones (Conadu y Conadu Histórica). Sorprendentemente, quién más entusiasmado se mostró con esta propuesta fue la conducción de Conadu H, dirigida por el PO. ¡Hablaban de un “aumento del 35%”, dejando de lado el “detalle” de que los dos tramos liquidan cualquier tipo de mejora en este marco inflacionario y de tarifazos! Posición aún más errada teniendo en cuenta que nos encontramos en un proceso ascendente, luego de una movilización enorme en el centro político del país y que aún hay reservas para arrancarle conquistas mucho más profundas al gobierno nacional. Afortunadamente, debido en gran medida al impulso y presión de las bases, las federaciones rechazaron la propuesta del gobierno y presentarán una contrapropuesta. Más allá de diferencias tácticas, es necesario estar dispuesto a desarrollar el proceso de lucha hasta el final para pararle la mano a Macri.

También estuvo presente el debate en el movimiento estudiantil: durante los primeros días de la semana se realizaron asambleas en Filosofía, Psicología, Exactas y Sociales de la UBA, una marcha de antorchas y la preparación de una jornada de clases públicas en la Plata. Al cierre de esta edición, está concluyendo un festival en defensa de la educación pública en Plaza Pizzurno.

En estos espacios también se procesó una discusión, tanto con las organizaciones orgánicamente kirchneristas como en el seno de la izquierda. Con las primeras, el punto de partida fue la propia movilización del 12. En su lógica de ser una oposición “responsable”, leal, y sembrar expectativas según el largo calendario electoral, el kirchnerismo se opuso a rajatabla (y finalmente no concurrió) a que la movilización se dirigiera a Plaza de Mayo para denunciar que es el poder político de Macri el responsable del ajuste en curso. Para su desgracia, la bronca contra el gobierno es tal que incluso amplios sectores simpatizantes del kirchnerismo se movilizaron a la Plaza, en una enorme muestra de unidad de acción, concreta, en las calles. No hubiera sido posible, de otra forma, llenar la Plaza de Mayo como se la llenó.

Esta situación dejó en “offside” a las organizaciones K, que repiten el argumento sin dar cuenta de que la concurrencia a las puertas de la Casa Rosada fue masiva. De hecho, el único centro de estudiantes de la UBA que no participó fue el de Ciencias Sociales, codirigido por la UES y La Cámpora de manera totalmente burocrática y antidemocrática. Este hecho generó un gran repudio entre los estudiantes, quienes cada vez tienen más claro de que la lucha es contra Macri y que la ubicación de estas organizaciones es un obstáculo para la lucha.

Por su parte, el resto de la izquierda (especialmente el FIT), análogamente a lo planteado en relación al gremio docente, viene llevando adelante una política que atrasa en relación a las posibilidades planteadas. En lugar de tratar de tomarse de los elementos más activos del movimiento, del nuevo activismo que surge en las facultades al calor de la lucha, que hace su primera experiencia de movilización, el tándem PO-PTS se dan una estrategia que parece dejar pasar el momento de alza. En lugar de plantear la radicalización de los métodos de lucha (por ejemplo la toma de facultades, como planteamos desde el ¡Ya Basta! en Sociales y como llevamos adelante en Filosofía y Letras y Psicología), los compañeros continúan proponiendo más de lo mismo y cercenando cualquier posibilidad de desarrollo independiente del movimiento estudiantil, con sus métodos de lucha y reivindicaciones. El abordaje que realiza el FIT de la lucha es tan formal, que de hecho ni siquiera se hicieron presentes en las asambleas estudiantiles de esta semana, en las cuales estaba planteado redoblar las medidas para profundizar la lucha.

Obviamente, desde nuestra organización participaremos de las medidas de lucha votadas y seguiremos dando la pelea para profundizarlas. Pero, en este marco, es necesario marcar que en este momento, caracterizado por el ascenso del movimiento de lucha, las corrientes de la izquierda deberíamos pelear unitariamente para que el proceso se radicalice y avance la experiencia de los estudiantes, y no dejar pasar el tiempo de manera funcional al macrismo.

Desde el ¡Ya Basta! seguiremos alimentando el conflicto, en la perspectiva de profundizar la rebelión educativa que aún está en curso. En Filosofía, Exactas y Psicología las asambleas votaron, a propuesta de nuestra organización, la convocatoria a un Encuentro Nacional de Estudiantes de Base que sea el puntapié para nacionalizar realmente esta lucha por la educación pública, para reunir la movimiento estudiantil del país en la Ciudad de Buenos Aires y avanzar en la coordinación de todos los sectores que salen a pelear. ¡Ahora es cuando!

A continuación, transcribimos la declaración del ¡Ya Basta! – Nuevo MAS invitando al movimiento estudiantil a tomar en sus manos la realización del Encuentro.

Tras la histórica movilización educativa del 12/05 hace falta

Un Encuentro Nacional de Estudiantes de Base para extender la rebelión educativa

La movilización del 12 de mayo fue histórica. En CABA se estima que participaron 80 mil personas: estudiantes universitarios, secundarios, terciarios, docentes, no docentes y franjas de la población que se solidarizan con la lucha en defensa de la educación pública. También se hicieron presentes delegaciones del interior (Rosario, Mar del Plata, Córdoba, etc) y del conurbano (UNLP, UNLU, entre muchas otras) que viajaron para protestar en el centro político del país, lo cual no impidió que se llevaran a cabo importantes manifestaciones en las provincias: Córdoba, Rosario, Neuquén, Río Negro, La Rioja y otras.

Es que a Macri no le está resultando tan fácil hacer pasar su ajuste y debe enfrentarse con la bronca creciente de una sociedad cada vez más movilizada. Si bien logró ganar algunos días bloqueando la aprobación de la “Ley Antidespidos” gracias al massismo, todavía no parece recuperar la iniciativa política. Es en ese marco que se desenvolvió la jornada de paro y movilización llamada por las seis federaciones docentes (ConaduH, Conadu, Ctera, Uda, Fedun y Fagdut) que tuvo una importante convocatoria en la comunidad educativa. Pero es evidente que trascendió las paredes de universidades, escuelas y colegios: la jornada fue una masiva movilización contra el gobierno de Macri, partiendo de la lucha contra el ajuste educativo pero cuestionando también la globalidad de los ataques de este gobierno de empresarios. Es que este gobierno reaccionario cuestiona los pilares de la Universidad pública: la gratuidad y el ingreso libre. Los jóvenes entendemos qué significa eso: el plan de Macri nos deja sin perspectivas, nos roba el futuro! Nos sumamos a esta lucha con tantas garras porque defender el derecho a la educación es en parte defender el derecho de la juventud a tener futuro.

Esto se hizo evidente tanto por la masividad de la marcha hacia Plaza de Mayo, como por los reflejos de solidaridad que se dejaron ver durante la semana. En el marco de cientos de clases públicas y de las tomas de Filosofía y Letras, Sociales y Psicología en la UBA (que propusimos e impulsamos desde ¡Ya Basta!) vecinos y trabajadores acercaron su solidaridad, entendiendo que esta creciente rebelión educativa debe ganar para ser un precedente para todos los sectores en lucha.

A su manera, el gobierno nacional tuvo que dar cuenta de la contundencia de la protesta: por un lado, días antes ofreció una nueva partida de 150 millones de pesos para la UBA, aunque la misma siga siendo sumamente escasa y no resuelva los problemas de dicha universidad ni de ninguna otra; por otra parte, en la mesa paritaria al día siguiente de la marcha, ofreció una leve mejora respecto de la propuesta salarial anterior para los docentes, rondando un 34% en dos tramos hasta fin de año. Este número sigue estando lejos del 45% necesario para contrarrestar los aumentos de precios: opinamos que hay condiciones para continuar la lucha e ir por todo. Es una muestra de que la movilización es el único camino para oponerse al ajuste. Dar pasos en la lucha por el salario docente es también un punto de apoyo en la lucha por el presupuesto.

Estamos siendo parte de una rebelión educativa en la que han ingresado con toda los estudiantes como protagonistas. Si profundizamos y extendemos este proceso, ¡podemos ganar y quebrar el ajuste macrista a la educación!

Las organizaciones kirchneristas son un freno a la lucha

Es necesario aclarar el lamentable rol que vienen jugando las organizaciones identificadas con el kirchnerismo en esta pelea. Su objetivo parece ser bloquear la emergencia y la radicalización del nuevo activismo estudiantil que da sus primeros pasos en esta lucha. Un activismo que desborda incluso a las conducciones burocráticas históricas de Franja Morada y Nuevo Espacio, realizando asambleas autoconvocadas para ser parte de esta pelea fundamental en defensa de la educación pública.

Durante los días que antecedieron a la marcha, las direcciones K (tanto en las organizaciones políticas como en las federaciones docentes que dirigen)  se negaron a convocarla hacia Plaza de Mayo, centro del poder político del gobierno nacional. Esgrimiendo un rebuscado argumento según el cual ir hacia la Plaza no sería “unitario”, intentaron ocultar que no están dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias contra el gobierno ajustador de Macri, que su intención es esperar y dejar pasar el ajuste hasta el 2019.

Pero este argumento se hizo humo cuando, de forma “natural”, la movilización se dirigió hacia Plaza de Mayo: es que los amplios sectores que se suman a esta pelea (incluso muchos de ellos simpatizantes del kirchnerismo) entienden que la lucha contra el ajuste es contra el gobierno nacional en su conjunto, y no sólo contra tal o cual ministro. La verdadera unidad fue la de las decenas de miles de personas que copamos la Plaza para gritarle en la cara a Macri que vamos a defender la educación pública de sus ataques neoliberales.

Necesitamos un Encuentro Nacional de Estudiantes de Base

La semana que pasó marcó un paso adelante en la lucha. De cara a la marcha del jueves 12, el movimiento estudiantil entró en escena con sus métodos históricos: los cortes de calle y las tomas de facultades. Los métodos de la Reforma Universitaria de 1918 y los de los estudiantazos de 2006 y 2010.

El puntapié lo dieron los compañeros estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, quienes en una masiva asamblea resolvieron la toma de su facultad desde el lunes hasta el jueves, pasando a un cuarto intermedio para concurrir a la movilización a Plaza de Mayo. Siguieron las tomas de Sociales y Psicología. Nos encontramos ante un proceso que tiene su epicentro en la UBA, pero que da muestras de su potencial para extenderse hacia el movimiento estudiantil a nivel nacional.

La masividad de las últimas jornadas pone sobre la mesa que, para extender la rebelión educativa y quebrar el ajuste de Cambiemos, es necesario dotarnos de una instancia de coordinación que contenga a los estudiantes en lucha en todo el país. Que sea una oportunidad de volver a reunir la fuerza del movimiento estudiantil en el centro político, y que también permita que la experiencia que se viene desarrollando en la UBA se generalice y extienda.
Desde la corriente estudiantil ¡Ya Basta! y el Nuevo MAS proponemos realizar un Encuentro Nacional de Estudiantes de Base en las próximas semanas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, puntapié del proceso de lucha que queremos desarrollar. Invitamos a todos los centros de estudiantes, organizaciones estudiantiles y activistas independientes a lo largo y ancho del país a que tomemos en nuestras manos esta iniciativa.

Te invitamos a construir este encuentro junto al ¡Ya Basta!. La lucha ya está en curso. ¡Discutamos cómo profundizarla y extenderla para derrotar el ajuste de Macri!

-Triplicación del presupuesto educativo. Basta de ajuste a la educación pública.

-45% de aumento para los docentes

-Boleto educativo gratuito y nacional YA

PARA NACIONALIZAR LA REBELIÓN EDUCATIVA VAMOS POR UN ENCUENTRO NACIONAL DE ESTUDIANTES DE BASE

Corriente Estudiantil ¡Ya Basta!