Mar - 7 - 2013

Lloran los (verdaderos) payasos

“Ridi, Pagliaccio, sul tuo amore infranto/
Ridi del duol che t’avvelena il cor!”

(Ruggero Leoncavallo, “Pagliacci”)

Hace dos meses, todo parecía “atado y bien atado”. Las elecciones italianas del 24 y 25 de febrero producirían un nuevo gobierno obediente a Berlín y Bruselas, que seguiría adelante con el ajuste eterno, terminaría de privatizar todo y demolería los restos del “Estado de bienestar” y de la legislación laboral. Sobre esa base de miseria, desempleo masivo, precarización y superexplotación, Italia pagaría puntualmente su deuda a los usureros alemanes, franceses… e italianos. Y los patrones de Italia que aún no mudaron sus empresas a los paraísos capitalistas de Asia o el Este europeo, tendrían mano de obra esclava a precios “competitivos”… como Dios manda!

La única duda era quién de los títeres o payasos delestablishment político italiano estaría al frente de la tarea, y a cuál le tocaría el papel de “oposición de su Majestad”.

El plan mejor visto por la burguesía italiana, el saliente papa, y sobre todo los amos de Berlín y Bruselas, era un gobierno de alianza entre el “centro” (Mario Monti) y el “centro-izquierda” (Bersani), preferiblemente encabezado por Monti. El “centro-derecha”, encabezado por el poco serio Berlusconi, era preferible que interpretase ahora el papel de “oposición” en esta“opera buffa” del parlamento italiano.

Tres “coaliciones” distintas y un solo programa verdadero: neoliberalismo salvaje
y obediencia a Nuestro Señor Euro

Entre el más de medio centenar de partidos y “coalizioni di liste”, se destacaban tres coaliciones, una de“centro-izquierda”, otra de “centro-derecha” y una tercera de “centro”.

  • La coalición de “centro-izquierda”, llamada “Italia -Bene Comune”, estaba encabezada por Pier Luigi Bersani y compuesta por el Partito Democratico (PD), Sinistra Ecologia Libertà, el Partito Socialista Italiano y otras agrupaciones menores. El Partido Democrático proviene del viejo Partido Comunista Italiano (PCI), que fue el mayor partido stalinista de Occidente. Tras la caída del Muro de Berlín y de la ex Unión Soviética (1989/91), la mayoría del PCI en 1991 se trasformó en el “Partido Democrático de la Izquierda”. Pero como ese nombre les sonaba aun demasiado “rojo”, pasaron a llamarse simplemente Partido Democrático. Dicen inspirarse en el Partido Demócrata de EEUU… De Stalin a Clinton y Obama, en un camino sin retorno.
  • Con la alianza de “centro-derecha”, volvió a la arena del circo el inoxidable e insumergible Sergio Berlusconi, gambeteando entre la infinidad de juicios por delitos financieros, sobornos, prostitución de menores y otras yerbas. Su partido, Popolo delle Libertà (PdL), encabezaba el lote, seguido por la Lega Nord, los Moderati Italiani in Rivoluzione, el Movimento per le Autonomie y otras siete agrupaciones de “derecha”.
  • Por último, Mario Monti, primer ministro saliente, se presentaba al frente de una coalición de “centro”, integrada por la Unione dei Democratici Cristiani e di Centro, Futuro e Libertà per l’Italia y otros partidos.

Pero no nos engañemos con las decenas y decenas de siglas y nombres rimbombantes. Como ya es norma en la eurozona, el “centro, el “centro-derecha” y el “centro-izquierda” tienen todos el mismo programa neoliberal de ajustes, hambre y desempleo, defensa incondicional del euro, y acatamiento a Berlín y Bruselas.

Como advertíamos tiempo atrás, “la ‘colosal democracia’ de la Unión Europea no ha llegado todavía a ser un régimen dictatorial de partido único pero sí de programa único: el neoliberal.”[[1]]

En noviembre de 2011, en Italia y Grecia, se dio un paso más en este sentido. Mediante los llamados “golpes de mercado”: los “políticos” fueron desplazados de los gabinetes y pasaron a gobernar los llamados “técnicos”. O sea, el gobierno directo de los bancos y corporaciones.

En Italia, fue Mario Monti, el primer ministro saliente –“tecnócrata bancario” formado en EEUU y “asesor” de Goldman Sachs[[2]]– quien asumió el gobierno el 13 de noviembre de 2011.

Para eso, tanto los diputados y senadores del “centro-izquierda” de Bersani y su Partito Democratico, como los del “centro-derecha” de Berlusconi y asociados votaron la “fiducia” (confianza) en Monti y sus ministros… pero al mismo tiempo no integraron su gabinete.

Bersani y Berlusconi, creían que así, haciendo mutis por el foro y tomándose vacaciones, la gente no iba a responsabilizarlos por las salvajes medidas de ajuste que el gobierno “técnico” de Monti aplicaría. El “maquiavelismo” de estos payasos resultó ser políticamente más cómico que las bromas de Beppe Grillo.

Es que se dio lo más previsible, que pronosticábamos en el artículo citado: “En este marco, los gobiernos de ‘unidad nacional’, donde los principales partidos de ‘izquierda’ y derecha son igualmente responsables, abre posibilidades de que amplios sectores de la vanguardia, e incluso de las masas trabajadoras y juveniles,busquen alternativas por fuera de ellos.”[[3]]

Monumental «voto castigo»

Es lo que ha sucedido. Un importante sector de las masas trabajadoras y populares, especialmente de la juventud precarizada o desempleada buscó una alternativa por fuera de los principales partidos de “izquierda” y de derecha… que tienen todos el mismo programa neoliberal. Beppe Grillo y su movimiento Cinque Stelle (Cinco Estrellas) fue quien capitalizó este merecido “voto castigo”, agitando, entre otros puntos importantes, la posibilidad de salida del euro.

Cinque Stelle se convirtió en el primer partido del Congreso con un 25,5% (108 diputados) y consiguió un 23,8% en el Senado (54 senadores), donde es el segundo partido.

Pero no se dio el anhelo que expresábamos en ese mismo artículo, de que la previsible crisis con los partidos tradicionales implicara “una ruptura política independiente por la izquierda, una ruptura socialista (de verdad)”.[[4]]

Lo de Beppe Grillo y su movimiento Cinque Stelle está lejos de eso, aunque haya sido progresivo el “voto castigo” –un voto de “¡que se vayan todos!”– que golpeó duramente a los partidos y políticos tradicionales, desbarató el plan continuista de legitimar mediante elecciones un gobierno Monti-Bersani (o Bersani-Monti), y que ha llevado al régimen a una crisis política por la imposibilidad de formar gobierno

Es que Grillo, por el momento, exige medidas tales como un plebiscito para salir del euro… lo que por supuesto es inaceptable para el trío Bersani-Monti-Berlusconi, incondicionales de la “moneda única”.

El gran problema es que todo esto se da en un plano (hasta ahora) meramente electoral. Las luchas y movilizaciones obreras, populares y juveniles están aún muy por detrás de todo esto. La juventud trabajadora que en gran medida se expresó en el “voto protesta” por Cinque Stelle, está atomizada en el desempleo y/o la precarización. Y los viejos sindicatos –dirigidos por burócratas tan podridos y traidores como los de España, Francia o Grecia– no mueven un dedo.

Bajar de las “alturas” electorales y parlamentarias, y llevar a esta crisis al terreno de las luchas, sería decisivo. Pero sepamos que el movimiento Cinque Stelle no es precisamente una garantía en ese sentido.

[1].- “Ahora, gobiernos de ‘tecnócratas’ para ejecutar los super-ajustes», Socialismo o Barbarie, 15/11/11.

[2].- Según la AFP, Monti, además, es “presidente de la rama europea de la Comisión Trilateral, un organismo que reúne a las elites de poder de Estados Unidos, Europa y Japón, y también es miembro de Bilderberg, el grupo secreto de líderes políticos y de negocios.” (“Un reconocido tecnócrata que adora la discreción”, AFP, 14/11/11).

[3].- Socialismo o Barbarie, 15/11/11, cit.

[4].- Cit.

Cinque Stelle: ni “fascistas” ni “de los nuestros”

Se abre un debate en la izquierda

La irrupción de Beppe Grillo en la política se produjo el 14 de junio de 2007. Ese día “Grillo lanzó el V-Day oVaffanculo Day, una jornada de movilización pública para la recogida de las firmas necesarias para presentar una ley de iniciativa popular”[[1]], que imponía cambios en la ley electoral. El V-Day tenía una triple referencia:

1) El llamado “Día D” o “D-Day”, fecha del desembarco en Normandía de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Aludía a que los ciudadanos italianos debían “desembarcar” en la vida política para atacar la corrupción.

2) La película “V for Vendetta”, cuyo símbolo está presente en el logo del movimiento). De este film han tomado distintos movimientos de protesta (“indignados”, Occupy, etc.) el uso de la máscara de Guy Fawkes.

3) La V de la interjección italiana “vaffanculo” –literalmente, “que te rompan el culo”–, dirigido a “los políticos” en general.

Esa convocatoria del V-Day o Vaffanculo Day tuvo un gran éxito, y reunió un inmensa multitud. Desde entonces, con altibajos, el movimiento siguió una línea ascendente, que dio un salto en las recientes elecciones.

Aquí, por supuesto, no podemos desarrollar una caracterización exhaustiva. Pero pensamos que, para hacer eso, hay que comenzar por rechazar dos simplificaciones opuestas pero unilaterales.

Una, es la que puede leerse en Il Manifesto, tradicional diario de izquierda, que el 27 de febrero pasado titula: “Perché Grillo è uno di noi” (Porqué Grillo es uno de los nuestros”).[[2]]

Otra, la de sectores de la extrema izquierda –como el llamado Partito Comunista dei Lavoratori[[3]]– que consideran a Cinque Stelle como un “movimiento reaccionario”, casi fascista.[[4]]

Creemos que ambos están equivocados: el movimiento Cinco Stelle no es “uno de los nuestros”, pero tampoco es un “movimiento reaccionario”.

Es una manifestación, en las condiciones italianas, de los movimientos y expresiones de protesta –que mayormente suelen ser populares y no obreras– que se vienen sucediendo al calor de la crisis, en Europa y en todo el mundo. La inmensa mayoría (por no decir la totalidad) de estas expresiones de protesta exhiben las mayores contradicciones (y confusiones) programáticas. Junto a consignas y posiciones justas, se expresan un arcoiris de posicionamientos ilusorios e incluso reaccionarios. Hay que recordar, por ejemplo, cómo entre los indignados madrileños fue un debate la cuestión de si salían a apoyar la marcha de los mineros del carbón que llegaba a Madrid. ¡Todo un sector “ecologista” estaba en contra, y a favor del cierre de las minas para que no contaminen!

Este “tutti frutti” es inevitable por diversos motivos, desde que el movimiento obrero viene más atrás por responsabilidad en primer lugar de los aparatos burocráticos, hasta la enorme confusión que el “fracaso del socialismo” dejó en las cabezas de los pueblos del mundo, en primer lugar de Europa. ¿Qué “claridad”, además, podemos reclamar a los sectores populares de Italia que vieron al “grande Partito Comunista Italiano” (y sus colaterales sindicales) convertirse en el Partito Democratico un antro de políticos corruptos y en la principal agencia de la burguesía para desmovilizar frente a los planes de ajuste?

Esta comprensión de las raíces y el carácter del fenómeno de Cinque Stelle, no significa sin embargo considerar que “Grillo es uno de los nuestros”… y no sólo por sus “debilidades” programáticas. Una cosa es lo que expresa este movimiento y sus reclamos, y otra el aparato político-empresario que con Grillo a la cabeza se ha montado en él y lo conduce. Como ha sucedido con otras experiencias, detrás de la fábula de la “horizontalidad” y las votaciones por internet, hay un sólido núcleo de dirección; en este caso, con cuadros que han sido o son ejecutivos de distintas corporaciones. Este es el caso de los “hombres detrás del trono” de Beppe Grillo: en primer lugar, los de Casaleggio Associati, una de las principales empresas de la rama informática en Italia.

Para formular una política correcta ante Cinque Stelle (y no “vivir de ilusiones”, como Il Manifesto) el punto de partida debe ser mantener la independencia y comprender que Grillo no “es uno los nuestros”. Esto no significa tener una posición sectaria, ni menos considerarlo un movimiento reaccionario y cuasi fascista, como hace en el otro extremo, el PCL.

Para terminar, advirtamos que el socio italiano del PO no puede programáticamente hacer muchos aspavientos ante Beppe Grillo.

En efecto, el Partito Comunista dei Lavoratori ha intervenido en las recientes elecciones cumpliendo una hazaña. En su programa para las recientes elecciones habla de todo, desde establecer “una Repubblica dei Lavoratori” hasta imponer los “Stati Uniti Socialisti d’Europa”. ¡Muy bueno! Pero de lo que no habla, –y es el gran tema real de debate– es qué hacer ante la Unión Europea y sobre todo frente al euro. Esto estos son los puntos que encuadran los planes de ajuste.

Respecto a la UE, el Programa del PCL no propone romper con ella sino sólo un “repudio del “fiscal compact” (el reciente Tratado de Estabilidad y Gobernanza de la UE) y de tratados de la Unión Europea”.[[5]] Respecto al euro (¿seguir o no en la eurozona?), el Programa no dice una palabra… claro que habla de los “Estados Unidos Socialistas de Europa”!!

¡Pero en el centro de lo que se discute en Italia está el tema del euro, que es la justificación de todos los planes de ajuste! ¡Hay que cumplir los planes de austeridad, para salvar al euro!

Que nos perdonen los compañeros del PCL, pero el “reaccionario” Beppe Grillo es un poco más claro al respecto. Propuso un plebiscito donde se vote sobre la salida del euro, y opina lo siguiente sobre la sagrada “moneda única”:

“¿Quién está hoy en crisis en Europa? Muy principalmente los países que han adoptado el euro con economía consideradas ‘débiles’. La exigencia de que ‘debemos respetar al euro’, es obviamente un respeto a Alemania. Los estados como Portugal, Italia, Irlanda, España, Grecia y posiblemente en el futuro Francia y Holanda no pueden seguir el paso de la economía alemana. Una moneda debe reflejar el valor de la economía de un país, pero el euro representa ante todo el valor del marco [anterior moneda alemana]. Es necesario un plan B, en la eventualidad de volver a lira.”[[6]]

[1].- “Tsunami populista contra los recortes”, El País, 25/02/2013.

[2].- Roberto Biorcio, “Perché Grillo è uno di noi”, Il Manifesto, 27/02/2013.

[3].- El PCL está en sociedad con el Partido Obrero (PO) de Argentina en una «Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional» (CRCI).

[4].- Enrico Pellegrini, «Analisi di un ‘movimento’ reazionario», www.pclavoratori.it, 20/02/2013 y «Dissentiamo nettamente dal testo del compagno Cremaschi, relativo ai risultati elettorali», www.pclavoratori.it, 02/03/2013.

[5].- “Programma del Partito Comunista dei Lavoratori”, www.pclavoratori.it, 19 Febbraio 2013.

[6].- «Il tabu’ dell’euro», Blog de Beppe Grillo, 27/04/2012.

 

Por Claudio Testa - Socialismo o Barbarie, periódico, 07/03/2013

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