Por Laui Roja. SoB 483, 23/8/18.

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Reforma de la Constitución en Cuba – 2a. parte

Las conflictivas relaciones con EEUU

Por Laui Roja

Un elemento de importancia es la repercusión a nivel mundial y de Cuba, del giro a la derecha que marca la asunción de Trump al gobierno de EEUU. Esto repercute en todos los países del mundo, y se posa con mayor influencia en la isla.

La postura antes sostenida por la anterior administración de Obama era la de una transición ordenada[[1]]. El intento de Obama había sido “reconocerle” a Cuba que la política del imperialismo había fracasado (puesto que se vio como una victoria de la resistencia del pueblo cubano) y en este sentido, alimentaba la idea del fin del bloqueo económico… aunque sin consumarlo.

El objetivo de Obama y el conjunto del imperialismo era realizar una transición ordenada al capitalismo, pero con métodos más eficientes que el bloqueo. Es decir, que el imperialismo pueda ser parte de esa restauración capitalista votada en el VI Congreso del PCC. Nuestra corriente en este marco había caracterizado que era un logro que se venía con trampas[[2]].

Con Trump al frente del Estado de EEUU, y la crisis del globalismo que comienza a erosionar el mundo, la estrategia del imperialismo[[3]] vira a que los gusanos de Miami “vuelvan” a ser propietarios los que fueron expropiados por el proceso revolucionario de 1959. Esta ha sido parte fundamental para que Trump hoy sea quien esté al frente del Estado yanqui.

Esta burguesía cubana-norteamericana siempre ha tenido el programa de que el Estado Cubano se derrumbe totalmente. Así ellos mismos puedan tomar nuevamente de esas instituciones y “recuperar” sus propiedades. Esta salida quedó en gran medida frustrada pero con Trump podría reabrirse la puerta.

Las medidas que Trump ha anunciado para la isla son las restricciones de viaje hacia la isla y la prohibición de hacer negocios con sus empresas. Esto con el fin de poder alejar a la casta del ejército cubano y alentar una salida restauracionista que beneficie ante todo a los descendientes de la antigua burguesía cubana que fugó a Miami tras la revolución.

De tener éxito estas medidas, implicarían no sólo la mera restauración capitalista (que ya está en curso con la actual burocracia y la nueva Constitución), sino también la vuelta de Cuba a la condición de semicolonia o de virtual ¨protectorado” de Washington.

Con ese objetivo, Trump, a fines del año pasado, decretó diversas prohibiciones para los ciudadanos estadounidenses, de viajar, comerciar o hacer “transacciones financieras” con una larga lista de “entidades y subentidades que están bajo el control, o que actúan en representación de las fuerzas militares, los servicios de inteligencia o de seguridad cubanos o sus funcionarios, y que en caso de mantenerse transacciones financieras directas con éstas se beneficiaría de manera desproporcionada a las fuerzas militares, los servicios de inteligencia o de seguridad cubanos o sus funcionarios, a costa del pueblo cubano o de las empresas privadas en Cuba.”[[4]]

En verdad, estos pretextos de Trump –estilo novelas de espionaje– son una justificación para endurecer el bloqueo hasta límites disparatados. No sólo se prohíbe hacer turismo a Cuba, sino que podría ser sancionado hasta sentarse a tomar un café. Es que detrás de los mostradores operan escondidos agentes de los “servicios de inteligencia”.

Por otro lado, en “competencia” con EEUU, se encuentra la Unión Europea, que sostiene una política diferente. La UE alienta el giro restauracionista de la burocracia cubana, montada en el factor económico principal de sus relaciones, como es el turismo. Allí la propia burguesía europea opera muy dispuesta a sacar una tajada para su propio beneficio. Es que con este esquema, no sólo se deja de lado a la vieja burguesía de Miami, sino también al poder del imperialismo yanqui en lo que siempre consideró su “patio trasero”, el Caribe.

El conflicto geopolítico de Cuba con EEUU y, simultáneamente, las relaciones más coincidentes con la UE, marcan para la isla que, hasta ahora,  el desarrollo de la restauración adquiera un modelo más cercano al capitalismo de Estado que a una salida vía gusanos de Miami y desplazamiento de la burocracia castrista.

Claro que en este panorama –donde intervienen los imperialismos de EEUU y la UE, los gusanos de Miami y la burocracia castrista– los trabajadores y sectores populares de la isla no tienen intervención independiente en la escena. 

¿Una nueva fase o continuidad del castrismo?

Como fue nombrada anteriormente en varias ediciones de Socialismo o Barbarie[[5]], la Revolución Cubana fue un hecho trascendental en la región y el mundo, y por ello es importante sacar conclusiones de esta experiencia.

En la actualidad, la burocracia castrista podría tener eventualmente un resquebrajamiento dentro del régimen, ya que las personas que se hallan al frente de las definiciones más importantes –como el presidente del Consejo de Estado, el Consejo de Ministros o el ministro de Economía–, son parte del buró político del PCC pero no han tenido participación directa en el proceso revolucionario. De hecho, está puesta en cuestión su legitimidad para llevar hasta el final tan profundo cambio. Si bien Raúl Castro continúa como presidente del PCC, y el partido único sigue siendo el máximo órgano de poder del Estado según mandato constitucional… la realidad es que comienza a navegar por mares desconocidos…

Lo que se desprende de aquí, es que todo cambio seguiría siendo tutelado por la burocracia del PC, en donde los trabajadores, las mujeres y la juventud no tienen voz ni voto. En esas condiciones, el cambio que se delinea es la profundización del curso restauracionista ya iniciado, bajo formas similares a las de China y, en especial, Vietnam.

Desde el 13 de agosto al 15 de noviembre se realizará una “consulta popular” sobre la nueva Constitución. Es una falsa consulta, ya que se realiza sobre un “texto único” (que es el anteproyecto votado por el PCC por unanimidad). Además, en ese proceso de “consulta” no se vota ni decide nada, sino que sólo se pueden hacen “sugerencias”… Y dependerá exclusivamente de la voluntad de las cúspides burocráticas si se incorporan esos cambios o enmiendas.

El tutelaje que realiza el gobierno hacia la transición al capitalismo y la reforma de la Constitución es profundamente burocrático. Aquí se desprenden sus propios intereses: ubicarse en esta transición de la mejor manera para poder sacar una tajada. Al mismo tiempo, desde arriba intentan que vengan los capitales extranjeros para poder transformar a la isla en un enclave productivo a base de mano de obra barata.

Esto pone a los trabajadores y sectores populares cubanos y del conjunto de la región en una situación compleja.

La Constitución de 2018 que cristaliza el curso hacia la restauración capitalista pone en peligro una de las grandes conquistas de la Revolución Cubana de 1959: la expropiación a la burguesía. Al mismo tiempo que amenaza otra de ellas: la independencia nacional respecto al imperialismo yanqui.

Por más que en este contexto pareciera que los candidatos a formar la nueva burguesía, es decir, los actuales burócratas, siguen agitando la bandera roja y hablando de socialismo, no podemos depositar en ellos ni el más mínimo atisbo de confianza.

Al mismos tiempo, el peligro de una simultánea restauración y recolonización gusana no ha desaparecido. Desde Miami, se apuesta a un colapso económico, teniendo en cuenta la difícil situación económica que transita la isla. Y no hay garantías que la burocracia castrista pueda ser capaz de evitar esto.

Desde la Corriente Socialismo o Barbarie, consideramos que es necesario que se realice una verdadera Asamblea Constituyente absolutamente democrática y que pueda incorporar una pluralidad de partidos anticapitalistas que defiendan las conquistas de la revolución.

[1] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=7508. Obama en Cuba – Por la perspectiva de una nueva revolución. Socialismo o Barbarie nº 372 (Argentina), 23/3/16.

[2] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=4032. Un logro que viene con trampa

Declaración de la corriente internacional Socialismo o Barbarie, 17/12/2014

[3] http://www.socialismo-o-barbarie.org/?p=8990. Cuba – Trump, una incógnita peligrosa.

[4] “Medidas anunciadas por Trump para Cuba”, Américatevé, Miami, 08/11/2017

[5] https://www.mas.org.ar/?p=14980

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